Relatado por Mónica Naranjo
Me despierto temprano ya que hoy he quedado con Àngel. Bueno, más bien la churri me ha hecho la encerrona para que quede con él. No os lo podéis creer, pero estoy nerviosa. Cojo la ropa y voy al baño para ducharme y prepararme. Miro la cama de Carol, que aún está ocupada. Anda que no tiene morro ni nada. Entro al baño, a la ducha y me intento tranquilizar. Sin mucho éxito la verdad. La verdad es que ayer me pasé con Àngel. No se merece mis celos, él no. Pero Sylvia no es de fiar. No me fio ni un pelo de ella. ¡Esperate! ¡Que Carol no me ha dicho a qué hora tengo que ir a por Àngel! Que, por cierto, está en la habitación de Carlos. Cierro la ducha y salgo así. Voy a la habitación y me acerco a la cama de la churri. La muevo para intentar despertarla. Ella se da la vuelta y abre un poco los ojos.
-¡Pero churri!-Carolina.
-No te sorprendas tanto. No es algo nuevo, nada que no hayas visto antes-Mónica.
-Ya, pero impresiona. Y más teniéndolo tan cerca-me dice sonriendo.
-Bueno, ¿a qué hora, se supone, que he quedado con Àngel?-le pregunto sin rodeos.
-Pues antes del ensayo...-Carolina.
-¿Y a qué hora es?-Mónica.
Ella se me queda mirando y no responde. Después de un rato, se encoge de hombros.
-¡Fantástico! Ahora no voy a llegar-le digo molesta.
-¡Espera! Que le pregunto a Carlos. Tú de mientras termina de ducharte, o de vestirte... O lo que estuvieras haciendo...-me dice, de nuevo, con una sonrisa.
Me doy la vuelta, no muy convencida, para volver al baño y terminar con lo empezado. Aunque no estoy muy tranquila. Bueno, estoy más intranquila ahora si cabe. ¿Nerviosa? Sí, bastante. ¿Por qué? Porque quiero arreglarlo con Àngel cuanto antes. Me importa demasiado como para perderle. Espero que me perdone y no volvamos a pelear. No por tonterías, al menos.
Se abre la puerta y escucho a Carolina hablar. Menos mal que ya he terminado.
-En 10 minutos-Carolina.
-¿Qué?-me coloco la toalla sorprendida-En 10 minutos no me da tiempo a nada.
-Pues procura darte prisa-Carolina.
-¡Claro! Como no eres tú la que se tiene que dar prisa...-le reprocho.
-Vamos, que te ayudo-Carolina.
-¿Cómo?-Mónica.
-¡Venga!-Carolina.
No me deja tiempo ni a rebatirle nada y en cuestión de segundos, estamos en la habitación. Mientras yo me seco, ella está buscando en el armario algo para que me ponga. Me tiende un pantalón, una camiseta y una chaqueta y me vuelve a meter prisa. Me visto a toda velocidad y le agradezco todo lo que está haciendo por mí. Ella me dice que no es nada, pero para mí ha sido mi salvación. Me he venido sin ropa para cambiarme , sin pijama. Porque la idea era irme para casa. O a la mía o a la de Àngel. Y al final, mira, compartiendo habitación con la churri. Como le amenacé a Àngel de hacer. Y todo por los putos celos.
-¡Joder!-me quejo al querer entrar las zapatillas y no poder. Cuanto más deprisa quieres ir, peor te va. Los nervios no son buenos aliados para vestirse en condiciones.
-Deja de decir tacos. Y tranquila, que vas a llegar-Carolina.
Carolina se va al baño y al poco vuelve con un cepillo y empieza a peinarme.
Relatado por Àngel Llàcer
Estoy ante su puerta. Bueno, ya sé que no es su puerta. Pero detrás de ésta, ella me espera. Se estará poniendo guapa. Aunque no le haga falta en realidad. Ella es guapa al natural, recién levantada y hasta con ojeras. Aún faltan unos minutos, pero no me podía esperar más en la habitación de Carlos. Aunque esperaré a que sea la hora acordada. Saco el móvil y busco el chat con Carlos.
-"Estoy nervioso. Qué le digo cuando la vea?"-Àngel.
-"Pues lo guapa que está. A las mujeres les gusta oír halagos, ya que se preparan con antelación para ello"-Carlos.
-"Veo que conoces bastante a las mujeres, eh? jeje"-Àngel.
-¡Hombre! Vivo con 2... Si no las conozco... jajaja"-Carlos.
-"Estará lista? Querrá venir?"-Àngel.
Le sigo preguntando, ya que ni Carlos ni Carolina han contado con nosotros para organizar este desayuno conjunto. No sé si debo llamarla cita. Será algo rápido. Simplemente desayunar, charlar un poco y ya. Luego me tengo que ir al primer ensayo y debo dejarla.
-"Es Mónica... No te esperes que sea puntual... Pero está con Carol, así que supongo que ella la habrá ayudado"-Carlos.
-"Vale, voy"-Àngel.
-"Suerte y a por ella"-Carlos.
Es el último mensaje que leo antes de bloquear el móvil y guardarlo. Miro de nuevo la puerta y subo la mano para tocar. Me quedo a centímetros de la madera. ¿Pero cómo puedo tener estos nervios? Por favor, que es Mónica. Me auto regaño mentalmente. Tras unos instantes dudando, muevo la mano y doy 3 toques a la puerta y espero. Coloco las manos a la espalda. Las paso hacia delante. Después las meto en los bolsillos. Las vuelvo a sacar. Hasta que oigo como la puerta se abre y noto las manos sudar. Por suerte es Carol la que me abre.
-¡Vaya! Veo que eres puntual-me dice sonriendo.
-No quiero hacerla esperar-Àngel.
-Ahora la llamo-Carolina.
Cierra levemente la puerta y oigo cómo la llama. La boca se me está secando, el corazón se me empieza a acelerar. ¿Y si no ha sido buena idea?
Vuelve a salir Carolina y me desilusiono un poco.
-Dice que aún no está lista. Que hasta que no se maquille, no sale. Por favor, entra tú y convéncela-Carolina.
La rubia me hace hueco para que pase y me indica dónde está. Voy a donde está y me pongo a su altura.
-No, aún no Àngel. Estoy fea. Mira que ojeras tengo, qué cara-Mónica.
Me coloco enfrente suyo y le cojo de la cara.
-Mi amor, tú eres preciosa con y sin maquillaje. Sólo te falta un poco de agua limpia y fresca y estarás lista. No necesitas echarte tantos potingues para estar guapa. Ahora mismo lo estás. No es que lo estés, sino que lo eres. Para mí eres la más hermosa de toda Barcelona, de toda España. ¿Qué digo? ¡De todo el mundo!-miro hacia Carolina-Y perdona-ella me hace un gesto de que no importa.
-¿De verdad?-me pregunta con una media sonrisa.
-¡Por supuesto! Y ahora vamos o al final nos quedamos sin desayunar nada-Àngel.
Mónica se levanta, se acerca al lavabo y se lava la cara con agua. Tal y como yo le he sugerido. Se acerca a mí y me sonríe.
-Ya está. ¿Vamos? Que al final nos quedamos sin desayuno-me dice copiando casi igual mis palabras que le he dicho a ella.
Sonrío y la miro con mirada traviesa. Ella se despide de Carol y sale de la habitación. Yo la sigo muy de cerca. Al parecer, Mónica intuye mis intenciones y echa a correr.
-¡Pero no corras! ¡Si no te voy a hacer nada!-exclamo empezando a correr detrás de ella.
Ella gira su cabeza para mirarme, pero sin dejar de correr.
-¡Por si acaso!-me dice desde su posición.
Aviso: Puede que éste sea el último capitulo en algún tiempo. El motivo es que me voy a Inglaterra y no me llevo el portátil y me tendría que apañar con el móvil. Y si subo, no sé si podría mantener el día de publicación (martes).
Este capítulo ya lo tenía escrito previamente antes de irme y por eso puedo subirlo.
martes, 12 de septiembre de 2017
martes, 5 de septiembre de 2017
Capítulo 118:El plan de la reconciliación
Relatado por Àngel Llàcer
Llego al hotel, doy las buenas noches a la recepcionista y voy al ascensor. Estoy esperando a que baje. Está tardando demasiado ¿no? Por suerte no he vuelto a ver a Sylvia y la he evitado. En el fondo me ha venido bien la bronca de Tinet para librarme de ella. Y ahora estará cenando con sus compañeros. Eso espero y quiero creer. Las puertas se abren y entro. He dejado que Mónica y Carolina se adelanten. Para que no piensen que las sigo, básicamente. Llego a la planta y las puertas se abren nuevamente. Camino por el pasillo mirando el número al lado de la puerta. Tras un rato andando, llego a la de Carlos y toco a la puerta. No tarda en abrirme y dice que pase.
-¿Has cenado algo?-Carlos.
-No, la verdad es que no me apetece...-Àngel.
Pero él no me hace caso, se dirige al teléfono y pide que nos suban la cena. Con gestos me pide que cierre la puerta. En cuanto termina de hablar, se acerca a mí y me coge del brazo. Me arrastra literalmente a la cama y hace que me siente.
-Creo que no ha sido buena idea venir...-empiezo a decir e intento levantarme, pero él me para con la mano.
-De eso nada, tú no te vas de aquí. No al menos hasta que me cuentes que ha pasado con Sylvia, Mónica y por qué habéis empezado a gritaros en el plató-Carlos.
-Lo de Sylvia ya lo sabes...-Àngel.
-¿Se lo has dicho a Mónica?-niego con la cabeza-Entonces, ¿por qué se ha puesto así? Porque justo ha sido cuando estaba ella en el escenario.
-No sé, tío. A lo mejor está celosa o se ha imaginado cosas. O vete tú a saber...-Àngel.
-Tienes que hablar con ella, tío. No podéis estar así-Carlos.
-¿No me digas? No se me había ocurrido ¿eh?-le digo siendo irónico.-Antes la he visto venir con Carolina y no me he atrevido ni a hablarla.
-¿Está con Carol?-asiento-Pues espera un momento entonces.
Carlos saca el móvil y busca algo en él. De pronto llaman a la puerta y me levanto a abrir. Es el servicio de habitaciones, que nos trae la cena. Le doy las gracias con una sonrisa y las buenas noches. Vuelvo a ir donde está Carlos. Me mira con una sonrisa y se levanta.
-¿Qué buscabas en el móvil?-le pregunto curioso, ya que me he quedado con la mosca detrás de la oreja. Es que justo venir el camarero... Ya es casualidad, oye.
-Primero vamos a cenar-Carlos.
-¿Pero tú no has cenado?-Àngel.
-Pues todavía no, mira por dónde. Iba a hacerlo cuando me has mandado el mensaje y he decidido esperarte-le dedico una sonrisa irónica de "hombre, gracias, pero no hacía falta"-No, no me mires con esa cara que ya está solucionado. Mañana vas a ir a hablar con ella.
-¿Con quién?-Àngel.
-Con Mónica. ¿Con quién va a ser?-Carlos.
-Mañana tengo ensayo-Àngel.
´-Pero antes-Carlos.
-¿Y Carolina?-Àngel.
-Os vamos a dejar solos, no te preocupes por eso. Y tú ahora cuéntame, ¿has decidido qué hacer respecto a Sylvia?-Carlos.
-No voy a ir-digo directamente intentando que suenen seguras mis palabras.
-Es lo mejor que puedes hacer. Así si lo solucionáis, que lo solucionaréis, tenéis tiempo para vosotros...-Carlos me mira de forma pícara. Entiendo lo que me quiere decir, pero ahora mismo no estoy para pensar en esas cosas.
-Anda, vamos a cenar-ahora soy yo el que cambia de tema para que me deje en paz.
Relatado por Mónica Naranjo
La churri, por lo que me ha dicho, ya ha pedido la cena. Y nada más colgar el teléfono ha venido donde mí y me ha empezado a preguntar. Una pregunta tras otra. Como si fuera un interrogatorio.
-¡Eh! ¡Eh! Poco a poco-Mónica.
-Pues contéstame a la primera, ¿qué sientes por Àngel?-Carolina.
Miro la puerta para ver si viene la cena y así me puedo librar. Dejo que pase un tiempo, pero Carolina me saca de mi ensimismamiento.
-No te vas a librar, churri-Carolina.
Suspiro y giro la cabeza para mirarla. Tiene una sonrisa en el rostro.
-¿Ahora?-intento alargar el momento. No es que no me fíe de ella, pero ni yo misma lo tengo claro.
-¡No! Al mes que viene. Pues claro que ahora-Carolina.
-¿Te acuerdas de la lista?-ella pone una cara de no saber de qué hablo-Ésa que me dijiste que hiciese, que pusiese las cosas buenas y las cosas malas de Óscar y las de Àngel.
Hace un gesto como de haberle venido ya al recuerdo de lo que le hablo.
-¿Y?-me insta a hablar.
-Pues que gana Àngel en cosas buenas-Mónica.
-Pues genial, ¿no?-Carolina.
-No, genial no-le digo cambiando la cara, poniéndome seria.
-¿Qué problema hay?-Carolina.
-Churri... ¿No te has dado cuenta?-Mónica.
-¿Lo dices por Sylvia?-Carolina.
En ese momento llaman a la puerta. Carolina suspira con resignación y me hace un gesto con la mano para que espere. Será la cena. Y le tendré que seguir contando mientras cenamos.
En efecto, es la cena. Nos sentamos a la mesa, pero eso no quita para que Carol me siga preguntando. Poco después de terminar de cenar, su móvil suena y lo coge. Alcanzo a oír frases sueltas como: "sí, está aquí", "ahora le digo" y "¿qué te parece si...?". Pero la pregunta se queda a medias, pues ella se encierra en el baño para que no la oiga. Al rato vuelve. Más sonriente de lo que estaba antes. Y ya es decir porque esta mujer sonríe todo el tiempo.
-No hagas planes para mañana-Carolina.
-¿Por? ¿Nos vamos de tiendas?-Mónica.
-No exactamente. Vas a ir a desayunar con alguien-Carolina.
-Con Àngel-Carolina.
-¿Con Àngel? ¿Te has vuelto loca? ¿No me has oído lo que te he dicho?-Mónica.
-Vamos a dormir. Mañana tendrás que madrugar. Vas a ir con él antes de su primer ensayo-Carolina.
Intento protestar, pero Carolina no me escucha. O al menos hace que no me escucha mientras coge el pijama de la maleta. Se cambia y yo me la quedo mirando. Dejo de hablar por un momento admirando el cuerpo de mi amiga. Ella se ríe mientas termina de ponerse el pijama. Después abre su cama y se mete entre las mantas.
-Buenas noches-me dice dándose la vuelta.
¿Cómo que buenas noches? No me ha dejado ni rebatir su propuesta, que a saber con quien habrá estado hablando. Aunque tengo una ligera sospecha. Si es que estos 2 juntos no traman nada bueno.
-No tardes en apagar la luz-oigo que me dice Carolina.
Miro su espalda sorprendida. Pues nada, oye, habrá que dormir. Me voy desnudando y así, tal cual, me meto en la cama. A ver qué me depara mañana.
Llego al hotel, doy las buenas noches a la recepcionista y voy al ascensor. Estoy esperando a que baje. Está tardando demasiado ¿no? Por suerte no he vuelto a ver a Sylvia y la he evitado. En el fondo me ha venido bien la bronca de Tinet para librarme de ella. Y ahora estará cenando con sus compañeros. Eso espero y quiero creer. Las puertas se abren y entro. He dejado que Mónica y Carolina se adelanten. Para que no piensen que las sigo, básicamente. Llego a la planta y las puertas se abren nuevamente. Camino por el pasillo mirando el número al lado de la puerta. Tras un rato andando, llego a la de Carlos y toco a la puerta. No tarda en abrirme y dice que pase.
-¿Has cenado algo?-Carlos.
-No, la verdad es que no me apetece...-Àngel.
Pero él no me hace caso, se dirige al teléfono y pide que nos suban la cena. Con gestos me pide que cierre la puerta. En cuanto termina de hablar, se acerca a mí y me coge del brazo. Me arrastra literalmente a la cama y hace que me siente.
-Creo que no ha sido buena idea venir...-empiezo a decir e intento levantarme, pero él me para con la mano.
-De eso nada, tú no te vas de aquí. No al menos hasta que me cuentes que ha pasado con Sylvia, Mónica y por qué habéis empezado a gritaros en el plató-Carlos.
-Lo de Sylvia ya lo sabes...-Àngel.
-¿Se lo has dicho a Mónica?-niego con la cabeza-Entonces, ¿por qué se ha puesto así? Porque justo ha sido cuando estaba ella en el escenario.
-No sé, tío. A lo mejor está celosa o se ha imaginado cosas. O vete tú a saber...-Àngel.
-Tienes que hablar con ella, tío. No podéis estar así-Carlos.
-¿No me digas? No se me había ocurrido ¿eh?-le digo siendo irónico.-Antes la he visto venir con Carolina y no me he atrevido ni a hablarla.
-¿Está con Carol?-asiento-Pues espera un momento entonces.
Carlos saca el móvil y busca algo en él. De pronto llaman a la puerta y me levanto a abrir. Es el servicio de habitaciones, que nos trae la cena. Le doy las gracias con una sonrisa y las buenas noches. Vuelvo a ir donde está Carlos. Me mira con una sonrisa y se levanta.
-¿Qué buscabas en el móvil?-le pregunto curioso, ya que me he quedado con la mosca detrás de la oreja. Es que justo venir el camarero... Ya es casualidad, oye.
-Primero vamos a cenar-Carlos.
-¿Pero tú no has cenado?-Àngel.
-Pues todavía no, mira por dónde. Iba a hacerlo cuando me has mandado el mensaje y he decidido esperarte-le dedico una sonrisa irónica de "hombre, gracias, pero no hacía falta"-No, no me mires con esa cara que ya está solucionado. Mañana vas a ir a hablar con ella.
-¿Con quién?-Àngel.
-Con Mónica. ¿Con quién va a ser?-Carlos.
-Mañana tengo ensayo-Àngel.
´-Pero antes-Carlos.
-¿Y Carolina?-Àngel.
-Os vamos a dejar solos, no te preocupes por eso. Y tú ahora cuéntame, ¿has decidido qué hacer respecto a Sylvia?-Carlos.
-No voy a ir-digo directamente intentando que suenen seguras mis palabras.
-Es lo mejor que puedes hacer. Así si lo solucionáis, que lo solucionaréis, tenéis tiempo para vosotros...-Carlos me mira de forma pícara. Entiendo lo que me quiere decir, pero ahora mismo no estoy para pensar en esas cosas.
-Anda, vamos a cenar-ahora soy yo el que cambia de tema para que me deje en paz.
Relatado por Mónica Naranjo
La churri, por lo que me ha dicho, ya ha pedido la cena. Y nada más colgar el teléfono ha venido donde mí y me ha empezado a preguntar. Una pregunta tras otra. Como si fuera un interrogatorio.
-¡Eh! ¡Eh! Poco a poco-Mónica.
-Pues contéstame a la primera, ¿qué sientes por Àngel?-Carolina.
Miro la puerta para ver si viene la cena y así me puedo librar. Dejo que pase un tiempo, pero Carolina me saca de mi ensimismamiento.
-No te vas a librar, churri-Carolina.
Suspiro y giro la cabeza para mirarla. Tiene una sonrisa en el rostro.
-¿Ahora?-intento alargar el momento. No es que no me fíe de ella, pero ni yo misma lo tengo claro.
-¡No! Al mes que viene. Pues claro que ahora-Carolina.
-¿Te acuerdas de la lista?-ella pone una cara de no saber de qué hablo-Ésa que me dijiste que hiciese, que pusiese las cosas buenas y las cosas malas de Óscar y las de Àngel.
Hace un gesto como de haberle venido ya al recuerdo de lo que le hablo.
-¿Y?-me insta a hablar.
-Pues que gana Àngel en cosas buenas-Mónica.
-Pues genial, ¿no?-Carolina.
-No, genial no-le digo cambiando la cara, poniéndome seria.
-¿Qué problema hay?-Carolina.
-Churri... ¿No te has dado cuenta?-Mónica.
-¿Lo dices por Sylvia?-Carolina.
En ese momento llaman a la puerta. Carolina suspira con resignación y me hace un gesto con la mano para que espere. Será la cena. Y le tendré que seguir contando mientras cenamos.
En efecto, es la cena. Nos sentamos a la mesa, pero eso no quita para que Carol me siga preguntando. Poco después de terminar de cenar, su móvil suena y lo coge. Alcanzo a oír frases sueltas como: "sí, está aquí", "ahora le digo" y "¿qué te parece si...?". Pero la pregunta se queda a medias, pues ella se encierra en el baño para que no la oiga. Al rato vuelve. Más sonriente de lo que estaba antes. Y ya es decir porque esta mujer sonríe todo el tiempo.
-No hagas planes para mañana-Carolina.
-¿Por? ¿Nos vamos de tiendas?-Mónica.
-No exactamente. Vas a ir a desayunar con alguien-Carolina.
-Con Àngel-Carolina.
-¿Con Àngel? ¿Te has vuelto loca? ¿No me has oído lo que te he dicho?-Mónica.
-Vamos a dormir. Mañana tendrás que madrugar. Vas a ir con él antes de su primer ensayo-Carolina.
Intento protestar, pero Carolina no me escucha. O al menos hace que no me escucha mientras coge el pijama de la maleta. Se cambia y yo me la quedo mirando. Dejo de hablar por un momento admirando el cuerpo de mi amiga. Ella se ríe mientas termina de ponerse el pijama. Después abre su cama y se mete entre las mantas.
-Buenas noches-me dice dándose la vuelta.
¿Cómo que buenas noches? No me ha dejado ni rebatir su propuesta, que a saber con quien habrá estado hablando. Aunque tengo una ligera sospecha. Si es que estos 2 juntos no traman nada bueno.
-No tardes en apagar la luz-oigo que me dice Carolina.
Miro su espalda sorprendida. Pues nada, oye, habrá que dormir. Me voy desnudando y así, tal cual, me meto en la cama. A ver qué me depara mañana.
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