Relatado por Carlos Latre
Me vuelvo a sentar cómodamente. Veo a Àngel poner muecas y enseguida se queja.
-Au, que quema-Àngel.
-Pero sopla, tío-le digo con expresión divertida.
-¡Ni que fuese un alcoholimetro!-exclama Àngel.
Le hago bajar la voz mientras sonrío.
-No, pero para que no te quedes sin papilas gustativas-Carlos.
-Es que no entiendo para qué lo pides tan caliente...-Àngel.
-Nada, para la próxima le pido un par de hielos ¿no?-Carlos.
Me hace caso y sopla a la taza para no quemarse. Me llevo la taza a los labios y río al beber.
-¡Te estás riendo!-se queja Àngel.
-Bebe...-digo apartando la taza, aguantando la risa.
-Ya os vale a los 2. Carolina echándome la culpa y tú riéndote de mí-Àngel.
Àngel se levanta de la silla enfadado. Me levanto yo a continuación y le sigo. Le intento parar para hablar con él y disculparme. No era mi intención hacerle sentir mal. Y más con Mónica mal. Le sigo a paso ligero por el pasillo. Pero le pierdo de vista en el hall. De modo que voy a la sala de espera. Localizo a Carol sentada en uno de los asientos y me acerco a ella. Levanto la mano para saludarla, pero no me ve. Está mirando a un lado, como pensando en sus cosas. Me siento a su lado.
-Hola-la saludo.
Se sobresalta al oírme y se gira. Me dedica una débil sonrisa.
-¿Qué ha pasado antes?-le pregunto.
-¿Antes? ¿Cuándo?-Carolina.
-Con Àngel. Que le has culpado de lo que le ha pasado a Mónica... Y sabes que nadie ha tenido la culpa...-Carlos.
-Estaba nerviosa... Verla así, sin respirar...-Carolina.
Una lágrima traviesa sale de su ojo y recorre su mejilla. Ella se la limpia disimuladamente. Lo que no sabe es que ya la he visto. Le cojo de la mano y con la otra le acaricio la mejilla. Carolina se va acercando a mí.
Relatado por Àngel Llàcer
Empiezo a correr por el pasillo ya que me sigue un celador o enfermero. Alguien me está intentando dar el alto, pero no voy a parar hasta no saber cómo está Mónica. Quiero verla, quiero ver cómo está. Me meto en una habitación y cierro la puerta tras de mí. No tengo ni idea si es una habitación libre o estará ocupada. Ahora mismo necesitaba un sitio donde esconderme. Y esta habitación me pillaba a mano. Me doy la vuelta lentamente y veo una cama ocupada.
-Disculpe, ya me voy-Àngel.
-No hace falta que te vayas, puedes quedarte-me dice una voz que me es muy familiar.
Me voy acercando a la cama hasta que veo a la persona y me sorprendo.
-¡Tú!-Àngel.
martes, 31 de mayo de 2016
martes, 24 de mayo de 2016
Capítulo 71:No es tu culpa
Relatado por Àngel Llàcer
Miro extrañado a Carolina. Algo le ha debido pasar para que salte de esa forma. Ella sonríe y niega.
-Nada, que tener a 2 Carlos cerca no es bueno-Carolina.
-¿No me digas que le has mandado el mensaje a Latre?-le pregunto divertido.
Ella se limita a sonreír y a ponerme una mueca de fastidio.
-Genial, ¿no? Así os veis-Àngel.
-Ya nos hemos visto en la grabación. Yo debería estar en el hotel durmiendo, con Mónica. Pero decidís ir a la playa y liarme a mí-Carolina.
-Perdona por avisarte,¿eh?-me levanto y salgo de la sala.
Parece que me culpase de lo que ha pasado. Peor me siento yo. Estoy en la fase depresiva del alcohol. Y más después de lo que me ha dicho Carol. Salgo a la puerta a que me dé el aire. Ahora mismo necesito despejarme de todo esto. Necesito un cigarrillo también. No tengo ninguno. Pues nada,habrá que joderse.
-¿Qué? ¿Al fresco?-me pregunta una voz que diría que es la de Latre.
Le miro con los ojos acuosos. Me lanzo a abrazarle. Así,sin pensar.
-Ey,ey,se va a poner bien-Carlos.
Sigo llorando en su hombro mientras él me da palmaditas en la espalda. Me separo y le miro.
-¿Crees que tengo la culpa de lo que le ha pasado a Mónica?-Àngel.
-Yo no sé lo que ha pasado,así que no puedo opinar-Carlos.
-Si quieres,te lo cuento-Àngel.
-No,no hace falta...-Carlos.
-¡Venga! Te lo voy a contar-Àngel.
Y le empiezo a contar todo. Mi versión. Todo lo que se me pasa por la cabeza. De lo que me acuerdo. Carlos me escucha atentamente,din interrumpirme. Una vez terminado,me siento liberado. Pero no mejor. Siento la culpa en el pecho.
-Yo tengo la culpa. Carolina tiene razón-digo entre llantos,llantos ahogados..
Carlos me mira serio,pero no reprochandomelo. No me está echando la culpa.
-Escuchame Àngel:tú no tienes la culpa de nada. Son cosas que han pasado. Ha pasado y debemos esperar a que los médicos hagan su trabajo-Carlos.
-¿Y si... no lo hacen?-Àngel.
Me cuesta decir y pensar en que muera. Porque Mónica no puede morir. Ahora no.
-¿Cómo no van a hacer su trabajo? Àngel,por favor-me dice con una sonrisa.
-O que lo hacen mal,imagínate-Àngel.
-Anda,vamos a tomar un café o una tila que se te pase la tontería. Apestas a alcohol,tío-Carlos.
-¡Claro! ¿No te he dicho que he bebido?-le digo divertido,esbozando una sonrisilla.
Carlos me echa un brazo por encima de los hombros y entramos al hospital. Avanzamos por el pasillo hasta llegar a la cafeteria. Carlos me ordena que me siente y no admite réplica. A regañadientes,le hago caso. Cuando bebo,me vuelvo ese niño que no quiere hacer lo que le mandan. Carlos va a la barra a pedir y vuelve con 2 tazas.
-¿Qué me has traído?-Àngel.
-Algo para que te tranquilices,así que bebe-Carlos.
-Que no hace falta...-Àngel.
-¿Hace falta que te lo dé yo?-Carlos.
Le miro con mala cara y él me mira con una sonrisa. Me insta a que beba con un gesto. Carlos coloca las manos en los brazos de la silla,como para levantarse. Cojo la taza y me la llevo a los labios.
Miro extrañado a Carolina. Algo le ha debido pasar para que salte de esa forma. Ella sonríe y niega.
-Nada, que tener a 2 Carlos cerca no es bueno-Carolina.
-¿No me digas que le has mandado el mensaje a Latre?-le pregunto divertido.
Ella se limita a sonreír y a ponerme una mueca de fastidio.
-Genial, ¿no? Así os veis-Àngel.
-Ya nos hemos visto en la grabación. Yo debería estar en el hotel durmiendo, con Mónica. Pero decidís ir a la playa y liarme a mí-Carolina.
-Perdona por avisarte,¿eh?-me levanto y salgo de la sala.
Parece que me culpase de lo que ha pasado. Peor me siento yo. Estoy en la fase depresiva del alcohol. Y más después de lo que me ha dicho Carol. Salgo a la puerta a que me dé el aire. Ahora mismo necesito despejarme de todo esto. Necesito un cigarrillo también. No tengo ninguno. Pues nada,habrá que joderse.
-¿Qué? ¿Al fresco?-me pregunta una voz que diría que es la de Latre.
Le miro con los ojos acuosos. Me lanzo a abrazarle. Así,sin pensar.
-Ey,ey,se va a poner bien-Carlos.
Sigo llorando en su hombro mientras él me da palmaditas en la espalda. Me separo y le miro.
-¿Crees que tengo la culpa de lo que le ha pasado a Mónica?-Àngel.
-Yo no sé lo que ha pasado,así que no puedo opinar-Carlos.
-Si quieres,te lo cuento-Àngel.
-No,no hace falta...-Carlos.
-¡Venga! Te lo voy a contar-Àngel.
Y le empiezo a contar todo. Mi versión. Todo lo que se me pasa por la cabeza. De lo que me acuerdo. Carlos me escucha atentamente,din interrumpirme. Una vez terminado,me siento liberado. Pero no mejor. Siento la culpa en el pecho.
-Yo tengo la culpa. Carolina tiene razón-digo entre llantos,llantos ahogados..
Carlos me mira serio,pero no reprochandomelo. No me está echando la culpa.
-Escuchame Àngel:tú no tienes la culpa de nada. Son cosas que han pasado. Ha pasado y debemos esperar a que los médicos hagan su trabajo-Carlos.
-¿Y si... no lo hacen?-Àngel.
Me cuesta decir y pensar en que muera. Porque Mónica no puede morir. Ahora no.
-¿Cómo no van a hacer su trabajo? Àngel,por favor-me dice con una sonrisa.
-O que lo hacen mal,imagínate-Àngel.
-Anda,vamos a tomar un café o una tila que se te pase la tontería. Apestas a alcohol,tío-Carlos.
-¡Claro! ¿No te he dicho que he bebido?-le digo divertido,esbozando una sonrisilla.
Carlos me echa un brazo por encima de los hombros y entramos al hospital. Avanzamos por el pasillo hasta llegar a la cafeteria. Carlos me ordena que me siente y no admite réplica. A regañadientes,le hago caso. Cuando bebo,me vuelvo ese niño que no quiere hacer lo que le mandan. Carlos va a la barra a pedir y vuelve con 2 tazas.
-¿Qué me has traído?-Àngel.
-Algo para que te tranquilices,así que bebe-Carlos.
-Que no hace falta...-Àngel.
-¿Hace falta que te lo dé yo?-Carlos.
Le miro con mala cara y él me mira con una sonrisa. Me insta a que beba con un gesto. Carlos coloca las manos en los brazos de la silla,como para levantarse. Cojo la taza y me la llevo a los labios.
martes, 17 de mayo de 2016
Capítulo 70:Confesiones
Relatado por Àngel Llàcer
Vuelvo junto a Mónica y le cojo la mano. Unas lágrimas empiezan a inundar mis ojos y resbalan por mis mejillas. Ahora que nos empezábamos a llevar bien, puede que la pierde. A lo mejor el destino no quiere que esté con ella. Pero no me puede dejar.
-Mónica, por favor... Despierta. Quiero ver esos preciosos ojos que tienes. Quiero escucharte reír. Cuando me chinchas o me sigues las bromas, yo soy feliz. Significa que estoy ahí, que existo para ti. ¿Sabes? Me fijé en ti desde el minuto uno. Me empezaste a gritar. Ya entraste haciéndote notar. Aunque la verdad es que yo también hice mal por rayarte el coche. Tenía tanta prisa por llegar... Pero ahora, nos hemos sincerado, me has llevado a tu casa, he conocido a tu hijo y a tu marido. El mundo no puede quedarse sin ti, Mónica. Mi mundo no se puede quedar sin ti. Porque eres lo más importante
que me ha pasado en esta vida. Ni siquiera Sylvia me provocaba los sentimientos que tú me provocas. Yo... yo te quiero Mónica. Por favor...-Àngel.
Noto unos brazos a mi espalda.
-Àngel... deja que hagan su trabajo...-Carolina.
Me separo levemente y me levanto. Me giro para mirar a Carolina y la abrazo. Ahora mismo tengo una pena encima. No sé si es porque estoy borracho o por ver a Mónica así.
-¿Qué ha pasado, Àngel?-Carolina.
-¿No lo ves, tía?-digo otra vez llorando-Que se me muere. Que estábamos jugando al "yo nunca..." y de repente me ha dicho de hacer una apuesta. Y... ha acabado con el vaso de chupito en la boca... ¿Qué hago? ¿Qué hago si se me muere? Yo la quiero...
-Primero: no se va a morir. Le van a sacar de la boca o de la garganta lo que tiene. Y segundo: deberías de decirle lo que sientes por ella. Pero cuando se te pase la borrachera. Apestas a alcohol-Carolina.
-Sí, si ya he hablado con Carlos para que me ayude... Pero no sé con qué...-Àngel.
Los de la ambulancia nos avisan que se la llevan al hospital Central. Les pregunto que si puedo ir, pero me dicen que no. Miro a Carol pidiéndole con la mirada que me lleve.
-Pues tenemos un problema. Yo no tengo coche-Carolina.
-Pues vamos a caballito jajaja Sube-me doy la vuelta para ofrecerle mi espalda.
Carolina me da la vuelta y me arrastra fuera de la playa. A lo mejor quiere que la suba sin arena de por medio para no mancharse. Un poco pija sí que es, jajaja.
-¿Te subo ya? ¿O esperamos a llegar al palacio? jajaja-Àngel.
-No digas tonterías, Àngel. Vamos a coger un taxi-Carolina.
-Pero antes respóndeme una cosa... jajaja-apenas puedo mantenerme derecho en mis dos piernas.
-A ver...-dice resignada la rubia.
-¿Por qué habéis ido juntos Carlos y tú con Tinet y Laia?-Àngel.
Carolina se cruza de brazos y se pone seria.
-¿Es que no pueden ir unos compañeros juntos?-me pregunta Carolina.
-Yo creo que a Carlos le gustas...-Àngel.
-¿Ah sí? Venga, tira-va tirando de mí por la calle. Supongo que a buscar un taxi que nos lleve al hospital.
-¿Por qué me cambias de tema? ¿No crees que le puedas gustar? Que aunque tengas tu puntito pijo, eres guapa-Àngel.
Relatado por Carolina Cerezuela
Sigo tirando de Àngel como puedo. La verdad es que noto calor en las mejillas por lo que me ha dicho. Pero no, yo estoy muy bien con mi marido y mi hija. No puedo estar con Latre. Ahora lo que importa es llegar al hospital y ver cómo está Mónica. Con mucho esfuerzo, llegamos a la parada de taxis y vemos uno parado en el que montamos.
-Al hospital Central-le ordeno al taxista tras montarme después de Àngel.
Echo un vistazo a Àngel, vigilándole. Lo que no entiendo es cómo han acabado así. Me alegro que se lleven bien, pero sin poner en peligro la integridad física del otro. Y ahora ambos están borrachos y Mónica inconsciente. Al poco rato llegamos a la puerta del hospital. Pago al taxista y nos bajamos. Ayudo a Àngel a caminar y que no se caiga, y nos acercamos a recepción. Allí una mujer, con gafas de leer nos mira con mala cara.
-Han traído a una amiga-Carolina.
-Dígame su nombre...-dice arrastrando las palabras.
-¡Más respeto, vieja! Que habla de la mujer de mi vida-suelta Àngel a voz en grito.
-¡Àngel! Calla-le regaño.-Se llama Mónica, Mónica Naranjo.
La mujer mira entre los papeles que tiene encima del mostrador.
-Esperen en la sala de espera.
-Gracias-tiro de Àngel para que vayamos.
-¡No me mires con esa cara! ¿¡Eh!? ¿Nunca te has enamorado de una mujer casada?-le pregunta Àngel gritando.
-Como no se calme, voy a tener que llamar a seguridad.
-Perdone a mi amigo. Ya nos vamos a la sala-Carolina.
La mujer nos hace un gesto con la mano para que nos alejemos. Al final consigo llevar a Àngel. Le regaño por el camino por el numerito que ha montado. Llegamos a la sala de espera y le coloco en el asiento.
-Y no te muevas de ahí-le digo muy seria.
Me siento a su lado y saco el móvil. Escribo un mensaje. No sé cuánto tiempo voy a estar, así que mejor avisar.
-"Cariño, Mónica ha tenido un accidente. Estoy en el hospital. No sé cuándo podré ir"-Carolina.
Le doy a enviar y bloqueo el móvil. Al menos que sepa dónde estoy y se quede tranquilo. Mi móvil suena y lo desbloqueo. Es un whatsapp.
-"En qué hospital? Que voy para allá enseguida"
-"En el Central de Barcelona... Pero, cómo vas a venir?"-Carolina.
-"Ahora mismo voy"
¿Ahora viene? ¿Desde Mallorca? ¿A quién he mandado yo el mensaje? Miro el nombre del chat.
-¡Mierda!-exclamo.
Vuelvo junto a Mónica y le cojo la mano. Unas lágrimas empiezan a inundar mis ojos y resbalan por mis mejillas. Ahora que nos empezábamos a llevar bien, puede que la pierde. A lo mejor el destino no quiere que esté con ella. Pero no me puede dejar.
-Mónica, por favor... Despierta. Quiero ver esos preciosos ojos que tienes. Quiero escucharte reír. Cuando me chinchas o me sigues las bromas, yo soy feliz. Significa que estoy ahí, que existo para ti. ¿Sabes? Me fijé en ti desde el minuto uno. Me empezaste a gritar. Ya entraste haciéndote notar. Aunque la verdad es que yo también hice mal por rayarte el coche. Tenía tanta prisa por llegar... Pero ahora, nos hemos sincerado, me has llevado a tu casa, he conocido a tu hijo y a tu marido. El mundo no puede quedarse sin ti, Mónica. Mi mundo no se puede quedar sin ti. Porque eres lo más importante
que me ha pasado en esta vida. Ni siquiera Sylvia me provocaba los sentimientos que tú me provocas. Yo... yo te quiero Mónica. Por favor...-Àngel.
Noto unos brazos a mi espalda.
-Àngel... deja que hagan su trabajo...-Carolina.
Me separo levemente y me levanto. Me giro para mirar a Carolina y la abrazo. Ahora mismo tengo una pena encima. No sé si es porque estoy borracho o por ver a Mónica así.
-¿Qué ha pasado, Àngel?-Carolina.
-¿No lo ves, tía?-digo otra vez llorando-Que se me muere. Que estábamos jugando al "yo nunca..." y de repente me ha dicho de hacer una apuesta. Y... ha acabado con el vaso de chupito en la boca... ¿Qué hago? ¿Qué hago si se me muere? Yo la quiero...
-Primero: no se va a morir. Le van a sacar de la boca o de la garganta lo que tiene. Y segundo: deberías de decirle lo que sientes por ella. Pero cuando se te pase la borrachera. Apestas a alcohol-Carolina.
-Sí, si ya he hablado con Carlos para que me ayude... Pero no sé con qué...-Àngel.
Los de la ambulancia nos avisan que se la llevan al hospital Central. Les pregunto que si puedo ir, pero me dicen que no. Miro a Carol pidiéndole con la mirada que me lleve.
-Pues tenemos un problema. Yo no tengo coche-Carolina.
-Pues vamos a caballito jajaja Sube-me doy la vuelta para ofrecerle mi espalda.
Carolina me da la vuelta y me arrastra fuera de la playa. A lo mejor quiere que la suba sin arena de por medio para no mancharse. Un poco pija sí que es, jajaja.
-¿Te subo ya? ¿O esperamos a llegar al palacio? jajaja-Àngel.
-No digas tonterías, Àngel. Vamos a coger un taxi-Carolina.
-Pero antes respóndeme una cosa... jajaja-apenas puedo mantenerme derecho en mis dos piernas.
-A ver...-dice resignada la rubia.
-¿Por qué habéis ido juntos Carlos y tú con Tinet y Laia?-Àngel.
Carolina se cruza de brazos y se pone seria.
-¿Es que no pueden ir unos compañeros juntos?-me pregunta Carolina.
-Yo creo que a Carlos le gustas...-Àngel.
-¿Ah sí? Venga, tira-va tirando de mí por la calle. Supongo que a buscar un taxi que nos lleve al hospital.
-¿Por qué me cambias de tema? ¿No crees que le puedas gustar? Que aunque tengas tu puntito pijo, eres guapa-Àngel.
Relatado por Carolina Cerezuela
Sigo tirando de Àngel como puedo. La verdad es que noto calor en las mejillas por lo que me ha dicho. Pero no, yo estoy muy bien con mi marido y mi hija. No puedo estar con Latre. Ahora lo que importa es llegar al hospital y ver cómo está Mónica. Con mucho esfuerzo, llegamos a la parada de taxis y vemos uno parado en el que montamos.
-Al hospital Central-le ordeno al taxista tras montarme después de Àngel.
Echo un vistazo a Àngel, vigilándole. Lo que no entiendo es cómo han acabado así. Me alegro que se lleven bien, pero sin poner en peligro la integridad física del otro. Y ahora ambos están borrachos y Mónica inconsciente. Al poco rato llegamos a la puerta del hospital. Pago al taxista y nos bajamos. Ayudo a Àngel a caminar y que no se caiga, y nos acercamos a recepción. Allí una mujer, con gafas de leer nos mira con mala cara.
-Han traído a una amiga-Carolina.
-Dígame su nombre...-dice arrastrando las palabras.
-¡Más respeto, vieja! Que habla de la mujer de mi vida-suelta Àngel a voz en grito.
-¡Àngel! Calla-le regaño.-Se llama Mónica, Mónica Naranjo.
La mujer mira entre los papeles que tiene encima del mostrador.
-Esperen en la sala de espera.
-Gracias-tiro de Àngel para que vayamos.
-¡No me mires con esa cara! ¿¡Eh!? ¿Nunca te has enamorado de una mujer casada?-le pregunta Àngel gritando.
-Como no se calme, voy a tener que llamar a seguridad.
-Perdone a mi amigo. Ya nos vamos a la sala-Carolina.
La mujer nos hace un gesto con la mano para que nos alejemos. Al final consigo llevar a Àngel. Le regaño por el camino por el numerito que ha montado. Llegamos a la sala de espera y le coloco en el asiento.
-Y no te muevas de ahí-le digo muy seria.
Me siento a su lado y saco el móvil. Escribo un mensaje. No sé cuánto tiempo voy a estar, así que mejor avisar.
-"Cariño, Mónica ha tenido un accidente. Estoy en el hospital. No sé cuándo podré ir"-Carolina.
Le doy a enviar y bloqueo el móvil. Al menos que sepa dónde estoy y se quede tranquilo. Mi móvil suena y lo desbloqueo. Es un whatsapp.
-"En qué hospital? Que voy para allá enseguida"
-"En el Central de Barcelona... Pero, cómo vas a venir?"-Carolina.
-"Ahora mismo voy"
¿Ahora viene? ¿Desde Mallorca? ¿A quién he mandado yo el mensaje? Miro el nombre del chat.
-¡Mierda!-exclamo.
martes, 10 de mayo de 2016
Capítulo 69:¡Háblame!
Relatado por Àngel Llàcer
Empiezo a correr por la arena seguido de Mónica. Vamos los 2 bastante perjudicados ya y vamos tambaleándonos, corriendo en zig zag.
-¡Que no saber correr!-le grito y me empiezo a reír a carcajadas.
-¡Anda que tú...!-Mónica.
-¿Tienes alguna queja a mi forma de correr?-Àngel.
Cuando me quiero dar cuenta el agua empapa mis pies y mis piernas hasta mis rodillas y tengo un peso sobre mi espalda. Peso pluma, pero peso a fin de cuentas.
-¡He ganado! ¡He ganado!-empiezo a celebrar.
-He ganado yo, que mira dónde estoy-me dice Mónica a mi espalda.
-Así que ahora puedo hacer lo que quiera ¿no?-digo intentando levantarme, sin conseguirlo.
-Depende...-Mónica.
Le cojo de las piernas y la tiro hacia atrás. Me giro y la veo tumbada sobre el agua.
-¡Mira lo que has hecho! Me has aguado el chupito-me dice Mónica intentando levantarse.
Le ofrezco la mano para ayudarla. Me la da y me tira sobre ella quedando encima. El contenido del vaso se derrama encima de su vestido. Paso la mano por la mancha y la voy bajando hasta llegar por debajo del vestido. Se lo voy levantando un poco y sonrío. Ya se me está ocurriendo qué puede hacer para mí.
-Quítate el vestido y... ya veremos luego...-Àngel.
Mónica se levanta y se va subiendo el vestido. Se lo quita y lo tira lejos, mar adentro. Le pido que se dé una vuelta. En efecto, lleva tanga. Me mojo los labios, relamiéndome de gusto.
-Y ahora ponte el tanga al revés-le sigo pidiendo.
-¿Cómo al revés?-me pregunta Mónica.
-Bueno, ya lo hago yo. Tú de mientras colócate el sujetador hacia abajo...-Àngel.
Engancho mis dedos en la goma del tanga y se lo voy bajando. Se lo saco por los pies y le doy la vuelta quedando la tira hacia delante. Se lo vuelvo a entrar por los pies y lo voy subiendo. La tira queda justo en el medio. Subo hacia sus pechos y los estrujo. Empiezo a jugar con ellos. Le doy la vuelta al sujetador también, quedando lo de los pechos a la espalda. Mónica va bajando hacia abajo.
Relatado por Mónica Naranjo
Bajo hacia abajo y le voy bajando la cremallera del pantalón y meto la mano para sacar el vaso. Le desabrocho el botón y le bajo también los calzoncillos. Le coloco el vaso en la punta y pongo mi dedo índice en el culo del vaso. Me empiezo a reír. Parece un capuchón. Me pongo de rodillas para estar más cómoda y juego con el vaso. Abro la boca y juego a metérmelo dentro. Está pegado a él. Hasta que la presión tira demasiado y viene a mi boca. Va demasiado rápido a mi garganta. Empiezo a querer escupirlo, pero me es imposible. Me empieza a faltar el aire. Se me empieza a nublar la vista y dejo de ver con claridad a Àngel.
-¡Mónica!-es lo último que escucho.
Relatado por Àngel Llàcer
-¡Mónica! ¡Mónica! ¿Qué te pasa? ¡Háblame!-le empiezo a gritar nervioso.
La cojo de la cintura y la saco del agua. Hago presión en sus costillas. Intento sacárselo como sea, pero no puedo.
-¡Ayuda por favor!-grito para ver si alguien pasa y me oye. Pero estamos solos en esta playa. Por eso vinimos aquí, para tener intimidad.
Me acerco hasta su bolso y cojo su móvil. Le doy a las llamadas y doy a llamar a la primera persona que tiene.
-¡Un médico! ¡Por favor!-grito al teléfono como si estuviese llamando a un médico.
-¿Churri? ¿Quién eres?
-¿Quién eres tú? ¡Mándame un médico a la playa!-Àngel.
-¿Àngel? ¿Eres tú? Soy Carolina. ¿Dónde estáis? ¿Mónica está bien?-Carolina.
-¡No! Está dormida... Estábamos pasándolo bien...-Àngel.
Empiezo a llorar dándome cuenta de lo que está pasando. Carolina me pide que le diga dónde estamos. No sé exactamente dónde estamos, pero le doy las indicaciones que hemos hecho para llegar hasta aquí.
-Vale, enseguida voy. Y voy a llamar a la ambulancia. No os mováis de ahí-Carolina.
-Date prisa, por favor...-Àngel.
Empiezo a correr por la arena seguido de Mónica. Vamos los 2 bastante perjudicados ya y vamos tambaleándonos, corriendo en zig zag.
-¡Que no saber correr!-le grito y me empiezo a reír a carcajadas.
-¡Anda que tú...!-Mónica.
-¿Tienes alguna queja a mi forma de correr?-Àngel.
Cuando me quiero dar cuenta el agua empapa mis pies y mis piernas hasta mis rodillas y tengo un peso sobre mi espalda. Peso pluma, pero peso a fin de cuentas.
-¡He ganado! ¡He ganado!-empiezo a celebrar.
-He ganado yo, que mira dónde estoy-me dice Mónica a mi espalda.
-Así que ahora puedo hacer lo que quiera ¿no?-digo intentando levantarme, sin conseguirlo.
-Depende...-Mónica.
Le cojo de las piernas y la tiro hacia atrás. Me giro y la veo tumbada sobre el agua.
-¡Mira lo que has hecho! Me has aguado el chupito-me dice Mónica intentando levantarse.
Le ofrezco la mano para ayudarla. Me la da y me tira sobre ella quedando encima. El contenido del vaso se derrama encima de su vestido. Paso la mano por la mancha y la voy bajando hasta llegar por debajo del vestido. Se lo voy levantando un poco y sonrío. Ya se me está ocurriendo qué puede hacer para mí.
-Quítate el vestido y... ya veremos luego...-Àngel.
Mónica se levanta y se va subiendo el vestido. Se lo quita y lo tira lejos, mar adentro. Le pido que se dé una vuelta. En efecto, lleva tanga. Me mojo los labios, relamiéndome de gusto.
-Y ahora ponte el tanga al revés-le sigo pidiendo.
-¿Cómo al revés?-me pregunta Mónica.
-Bueno, ya lo hago yo. Tú de mientras colócate el sujetador hacia abajo...-Àngel.
Engancho mis dedos en la goma del tanga y se lo voy bajando. Se lo saco por los pies y le doy la vuelta quedando la tira hacia delante. Se lo vuelvo a entrar por los pies y lo voy subiendo. La tira queda justo en el medio. Subo hacia sus pechos y los estrujo. Empiezo a jugar con ellos. Le doy la vuelta al sujetador también, quedando lo de los pechos a la espalda. Mónica va bajando hacia abajo.
Relatado por Mónica Naranjo
Bajo hacia abajo y le voy bajando la cremallera del pantalón y meto la mano para sacar el vaso. Le desabrocho el botón y le bajo también los calzoncillos. Le coloco el vaso en la punta y pongo mi dedo índice en el culo del vaso. Me empiezo a reír. Parece un capuchón. Me pongo de rodillas para estar más cómoda y juego con el vaso. Abro la boca y juego a metérmelo dentro. Está pegado a él. Hasta que la presión tira demasiado y viene a mi boca. Va demasiado rápido a mi garganta. Empiezo a querer escupirlo, pero me es imposible. Me empieza a faltar el aire. Se me empieza a nublar la vista y dejo de ver con claridad a Àngel.
-¡Mónica!-es lo último que escucho.
Relatado por Àngel Llàcer
-¡Mónica! ¡Mónica! ¿Qué te pasa? ¡Háblame!-le empiezo a gritar nervioso.
La cojo de la cintura y la saco del agua. Hago presión en sus costillas. Intento sacárselo como sea, pero no puedo.
-¡Ayuda por favor!-grito para ver si alguien pasa y me oye. Pero estamos solos en esta playa. Por eso vinimos aquí, para tener intimidad.
Me acerco hasta su bolso y cojo su móvil. Le doy a las llamadas y doy a llamar a la primera persona que tiene.
-¡Un médico! ¡Por favor!-grito al teléfono como si estuviese llamando a un médico.
-¿Churri? ¿Quién eres?
-¿Quién eres tú? ¡Mándame un médico a la playa!-Àngel.
-¿Àngel? ¿Eres tú? Soy Carolina. ¿Dónde estáis? ¿Mónica está bien?-Carolina.
-¡No! Está dormida... Estábamos pasándolo bien...-Àngel.
Empiezo a llorar dándome cuenta de lo que está pasando. Carolina me pide que le diga dónde estamos. No sé exactamente dónde estamos, pero le doy las indicaciones que hemos hecho para llegar hasta aquí.
-Vale, enseguida voy. Y voy a llamar a la ambulancia. No os mováis de ahí-Carolina.
-Date prisa, por favor...-Àngel.
martes, 3 de mayo de 2016
Capítulo 68:Yo nunca...
Relatado por Mónica Naranjo
Àngel se me queda mirando con cara de sorpresa, pero al final asiente. Le doy su vaso y me coloco el mío entre las piernas para abrir la botella. Le echo a él y luego a mí.
-Antes de empezar, las cosas claras. No se puede preguntar por la respuesta a no ser que lo queramos contar por voluntad propia. ¿Entendido?-Mónica.
-Como quieras-me dice con una sonrisa.-¿Quién empieza?
-Tú, por hablar-Mónica.
Me mira con mala cara, pero al segundo ya está poniendo muecas haciendo que empiece a reír. Con el consiguiente que él también se ríe.
-Yo nunca... me he liado con el jefe-Àngel.
A lo que me llevo el vaso y bebo. Pero eso era ir a lo fácil. Ahora tengo que pensar yo una que haya hecho él y yo no. Pero, ¿cuál? No le conozco tanto.
-Yo nunca... me he vestido del sexo contrario-sonrío orgullosa al ver que bebe.
Vuelvo a llenar los vasos mientras él piensa.
-Yo nunca... eh... he hecho un trío-Àngel.
¡La madre que lo parió! Àngel me mira con sonrisa pícara, como pidiendo explicaciones.
-Fue en México...-Mónica.
-¿Ah sí?-pregunta en modo cotilla.
-¿Qué he dicho yo antes?-Mónica.
-Dime al menos si fue con 2 tíos o con tío y tía-Àngel.
-¿Y quién te ha dicho que fuesen hombres?-le suelto de sopetón.
-¿Cómo? ¿Cómo? ¿Cómo?-Àngel.
-Comiendo jajaja-Mónica.
-¿Te atreves a soltar eso y a no darme una explicación?-Àngel.
-Todavía no te conozco tanto como para contártelo. Me toca. Yo nunca... me he liado con un concursante-Mónica.
A pesar que ha sido mi "yo nunca" también bebo. Lo de Àngel ya lo sé. Sé quién fue esa concursante. Pero lo mío... Bueno pues... Sonrío ligeramente con nerviosismo.
-Por si preguntas, fue con Julio.
-¿Julio? ¿Qué Julio?-me pregunta Àngel sorprendido.
-¿Julio, el mes? No, Julio Iglesias Jr.-Mónica.
-¿Mi Julio?-Àngel.
Le miro enarcando una ceja y le dedico una sonrisa traviesa.
-¿Cómo que tu Julio? A ver si me voy a tener que poner celosa... ¡Venga! Te toca-Mónica.
Relatado por Àngel Llàcer
¿He oído bien a Mónica? ¿Ha dicho que se pone celosa? Y todos sabemos que si no te importa alguien, no te tienes que poner celoso. Sonrío mirándola fijamente a los ojos. Hago como que pienso, pero realmente me pierdo en sus ojos castaños. En esa mirada tan profunda y risueña que tiene ahora mismo. Mónica agita su mano delante de mi cara para que reaccione. Mónica se vuelve a echar en el vaso. Recibo en la cara el licor del vaso y me obliga a cerrar los ojos rápidamente.
-¡Despierta!-Mónica.
-Si estoy despierto...-me quejo.
-Ya veo... ¡Venga! Te reto a que te pongas el vaso en el pantalón y vayas hasta la orilla y vuelvas-Mónica.
-Si tú te lo pones en el escote-la reto yo a ella.
Ella se lo vuelve a llenar y se lo empieza a colocar entre los pechos. Miro mi vaso y lo meto dentro del pantalón. Como puedo, me levanto.
-Pero antes-me detiene Mónica antes de empezar a ir-,otro trago.
Bebe directamente de la botella y me la pasa. Bebo yo también. Y lo que ha empezado como un paseo hasta la orilla, se convierte en una carrera. Mónica deja con cuidado la botella en la arena y se vuelve a levantar.
-Quien pierda... ya se me ocurrirá algo-dice Mónica con la voz pastosa.
Àngel se me queda mirando con cara de sorpresa, pero al final asiente. Le doy su vaso y me coloco el mío entre las piernas para abrir la botella. Le echo a él y luego a mí.
-Antes de empezar, las cosas claras. No se puede preguntar por la respuesta a no ser que lo queramos contar por voluntad propia. ¿Entendido?-Mónica.
-Como quieras-me dice con una sonrisa.-¿Quién empieza?
-Tú, por hablar-Mónica.
Me mira con mala cara, pero al segundo ya está poniendo muecas haciendo que empiece a reír. Con el consiguiente que él también se ríe.
-Yo nunca... me he liado con el jefe-Àngel.
A lo que me llevo el vaso y bebo. Pero eso era ir a lo fácil. Ahora tengo que pensar yo una que haya hecho él y yo no. Pero, ¿cuál? No le conozco tanto.
-Yo nunca... me he vestido del sexo contrario-sonrío orgullosa al ver que bebe.
Vuelvo a llenar los vasos mientras él piensa.
-Yo nunca... eh... he hecho un trío-Àngel.
¡La madre que lo parió! Àngel me mira con sonrisa pícara, como pidiendo explicaciones.
-Fue en México...-Mónica.
-¿Ah sí?-pregunta en modo cotilla.
-¿Qué he dicho yo antes?-Mónica.
-Dime al menos si fue con 2 tíos o con tío y tía-Àngel.
-¿Y quién te ha dicho que fuesen hombres?-le suelto de sopetón.
-¿Cómo? ¿Cómo? ¿Cómo?-Àngel.
-Comiendo jajaja-Mónica.
-¿Te atreves a soltar eso y a no darme una explicación?-Àngel.
-Todavía no te conozco tanto como para contártelo. Me toca. Yo nunca... me he liado con un concursante-Mónica.
A pesar que ha sido mi "yo nunca" también bebo. Lo de Àngel ya lo sé. Sé quién fue esa concursante. Pero lo mío... Bueno pues... Sonrío ligeramente con nerviosismo.
-Por si preguntas, fue con Julio.
-¿Julio? ¿Qué Julio?-me pregunta Àngel sorprendido.
-¿Julio, el mes? No, Julio Iglesias Jr.-Mónica.
-¿Mi Julio?-Àngel.
Le miro enarcando una ceja y le dedico una sonrisa traviesa.
-¿Cómo que tu Julio? A ver si me voy a tener que poner celosa... ¡Venga! Te toca-Mónica.
Relatado por Àngel Llàcer
¿He oído bien a Mónica? ¿Ha dicho que se pone celosa? Y todos sabemos que si no te importa alguien, no te tienes que poner celoso. Sonrío mirándola fijamente a los ojos. Hago como que pienso, pero realmente me pierdo en sus ojos castaños. En esa mirada tan profunda y risueña que tiene ahora mismo. Mónica agita su mano delante de mi cara para que reaccione. Mónica se vuelve a echar en el vaso. Recibo en la cara el licor del vaso y me obliga a cerrar los ojos rápidamente.
-¡Despierta!-Mónica.
-Si estoy despierto...-me quejo.
-Ya veo... ¡Venga! Te reto a que te pongas el vaso en el pantalón y vayas hasta la orilla y vuelvas-Mónica.
-Si tú te lo pones en el escote-la reto yo a ella.
Ella se lo vuelve a llenar y se lo empieza a colocar entre los pechos. Miro mi vaso y lo meto dentro del pantalón. Como puedo, me levanto.
-Pero antes-me detiene Mónica antes de empezar a ir-,otro trago.
Bebe directamente de la botella y me la pasa. Bebo yo también. Y lo que ha empezado como un paseo hasta la orilla, se convierte en una carrera. Mónica deja con cuidado la botella en la arena y se vuelve a levantar.
-Quien pierda... ya se me ocurrirá algo-dice Mónica con la voz pastosa.
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