martes, 17 de mayo de 2016

Capítulo 70:Confesiones

Relatado por Àngel Llàcer


Vuelvo junto a Mónica y le cojo la mano. Unas lágrimas empiezan a inundar mis ojos y resbalan por mis mejillas. Ahora que nos empezábamos a llevar bien, puede que la pierde. A lo mejor el destino no quiere que esté con ella. Pero no me puede dejar.
-Mónica, por favor... Despierta. Quiero ver esos preciosos ojos que tienes. Quiero escucharte reír. Cuando me chinchas o me sigues las bromas, yo soy feliz. Significa que estoy ahí, que existo para ti. ¿Sabes? Me fijé en ti desde el minuto uno. Me empezaste a gritar. Ya entraste haciéndote notar. Aunque la verdad es que yo también hice mal por rayarte el coche. Tenía tanta prisa por llegar... Pero ahora, nos hemos sincerado, me has llevado a tu casa, he conocido a tu hijo y a tu marido. El mundo no puede quedarse sin ti, Mónica. Mi mundo no se puede quedar sin ti. Porque eres lo más importante
que me ha pasado en esta vida. Ni siquiera Sylvia me provocaba los sentimientos que tú me provocas. Yo... yo te quiero Mónica. Por favor...-Àngel.
Noto unos brazos a mi espalda.
-Àngel... deja que hagan su trabajo...-Carolina.
Me separo levemente y me levanto. Me giro para mirar a Carolina y la abrazo. Ahora mismo tengo una pena encima. No sé si es porque estoy borracho o por ver a Mónica así.
-¿Qué ha pasado, Àngel?-Carolina.
-¿No lo ves, tía?-digo otra vez llorando-Que se me muere. Que estábamos jugando al "yo nunca..." y de repente me ha dicho de hacer una apuesta. Y... ha acabado con el vaso de chupito en la boca... ¿Qué hago? ¿Qué hago si se me muere? Yo la quiero...
-Primero: no se va a morir. Le van a sacar de la boca o de la garganta lo que tiene. Y segundo: deberías de decirle lo que sientes por ella. Pero cuando se te pase la borrachera. Apestas a alcohol-Carolina.
-Sí, si ya he hablado con Carlos para que me ayude... Pero no sé con qué...-Àngel.
Los de la ambulancia nos avisan que se la llevan al hospital Central. Les pregunto que si puedo ir, pero me dicen que no. Miro a Carol pidiéndole con la mirada que me lleve.
-Pues tenemos un problema. Yo no tengo coche-Carolina.
-Pues vamos a caballito jajaja Sube-me doy la vuelta para ofrecerle mi espalda.
Carolina me da la vuelta y me arrastra fuera de la playa. A lo mejor quiere que la suba sin arena de por medio para no mancharse. Un poco pija sí que es, jajaja.
-¿Te subo ya? ¿O esperamos a llegar al palacio? jajaja-Àngel.
-No digas tonterías, Àngel. Vamos a coger un taxi-Carolina.
-Pero antes respóndeme una cosa... jajaja-apenas puedo mantenerme derecho en mis dos piernas.
-A ver...-dice resignada la rubia.
-¿Por qué habéis ido juntos Carlos y tú con Tinet y Laia?-Àngel.
Carolina se cruza de brazos y se pone seria.
-¿Es que no pueden ir unos compañeros juntos?-me pregunta Carolina.
-Yo creo que a Carlos le gustas...-Àngel.
-¿Ah sí? Venga, tira-va tirando de mí por la calle. Supongo que a buscar un taxi que nos lleve al hospital.
-¿Por qué me cambias de tema? ¿No crees que le puedas gustar? Que aunque tengas tu puntito pijo, eres guapa-Àngel.


Relatado por Carolina Cerezuela


Sigo tirando de Àngel como puedo. La verdad es que noto calor en las mejillas por lo que me ha dicho. Pero no, yo estoy muy bien con mi marido y mi hija. No puedo estar con Latre. Ahora lo que importa es llegar al hospital y ver cómo está Mónica. Con mucho esfuerzo, llegamos a la parada de taxis y vemos uno parado en el que montamos.
-Al hospital Central-le ordeno al taxista tras montarme después de Àngel.
Echo un vistazo a Àngel, vigilándole. Lo que no entiendo es cómo han acabado así. Me alegro que se lleven bien, pero sin poner en peligro la integridad física del otro. Y ahora ambos están borrachos y Mónica inconsciente. Al poco rato llegamos a la puerta del hospital. Pago al taxista y nos bajamos. Ayudo a Àngel a caminar y que no se caiga, y nos acercamos a recepción. Allí una mujer, con gafas de leer nos mira con mala cara.
-Han traído a una amiga-Carolina.
-Dígame su nombre...-dice arrastrando las palabras.
-¡Más respeto, vieja! Que habla de la mujer de mi vida-suelta Àngel a voz en grito.
-¡Àngel! Calla-le regaño.-Se llama Mónica, Mónica Naranjo.
La mujer mira entre los papeles que tiene encima del mostrador.
-Esperen en la sala de espera.
-Gracias-tiro de Àngel para que vayamos.
-¡No me mires con esa cara! ¿¡Eh!? ¿Nunca te has enamorado de una mujer casada?-le pregunta Àngel gritando.
-Como no se calme, voy a tener que llamar a seguridad.
-Perdone a mi amigo. Ya nos vamos a la sala-Carolina.
La mujer nos hace un gesto con la mano para que nos alejemos. Al final consigo llevar a Àngel. Le regaño por el camino por el numerito que ha montado. Llegamos a la sala de espera y le coloco en el asiento.
-Y no te muevas de ahí-le digo muy seria.
Me siento a su lado y saco el móvil. Escribo un mensaje. No sé cuánto tiempo voy a estar, así que mejor avisar.
-"Cariño, Mónica ha tenido un accidente. Estoy en el hospital. No sé cuándo podré ir"-Carolina.
Le doy a enviar y bloqueo el móvil. Al menos que sepa dónde estoy y se quede tranquilo. Mi móvil suena y lo desbloqueo. Es un whatsapp.
-"En qué hospital? Que voy para allá enseguida"
-"En el Central de Barcelona... Pero, cómo vas a venir?"-Carolina.
-"Ahora mismo voy"
¿Ahora viene? ¿Desde Mallorca? ¿A quién he mandado yo el mensaje? Miro el nombre del chat.
-¡Mierda!-exclamo.

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