Relatado por Àngel Llàcer
Cuando veo que va oscureciendo, le digo a Mónica que debo irme a casa. Ella insiste en que me quede con ella. Tras un rato pensando, respondo que sí.
-Pero a ver dónde duermo-Àngel.
-Pues en la habitación de invitados o... conmigo...-me dice coqueteando.
Sonrío y suspirando la miro. Esta mujer no cambiará nunca y eso que hace poco que la conozco. Pero me temo que va a estar así siempre. Pero eso me encanta, ojo. No digo yo lo contrario. Una vez acabado el maquillaje, Mónica baja a preparar la cena y yo me quito su ropa para volver a ponerme la mía. Ahora entiendo a los concursantes cuando tienen que trasvertirse. Es incomodísimo. Vuelvo a tener mi ropa puesta y salgo de su habitación dejando el vestido encima de la cama y los zapatos en el armario.
-Como lo vea mi madre ahí, le va a dar algo y te va a matar-oigo la voz de Aitor detrás de mí.
Me sobresalto y me giro con el corazón latiendo a más velocidad de la que iba.
-Es que no sé dónde va...-me excuso.
Aitor se acerca al armario y saca una percha y me la enseña.
-En la percha vacía, sólo hay que mirar-Aitor.
-¿Te crees que estoy en condiciones de buscar?-le pregunto irónicamente.
-Nada, para la próxima vez dejo que lo vea y te cuelgue del naranjo-Aitor sonríe, coge el vestido y lo coloca cuidadosamente en la percha.
-Más te vale que no vayas por el programa o te pongo de cara al clonador...-le sigo el juego con una sonrisa.
-Anda, vamos para abajo y vemos la tele antes de cenar-Aitor.
Observo cómo Aitor deja la percha colgada en el armario y cierra las puertas. Atraviesa la habitación y me espera en la puerta. Termino de ponerme mis zapatos y le alcanzo. Bajamos al salón y se tira al sofá literalmente. Agarra el mando y enciende la tele. Le miro divertido dudando entre tirarme o no. Al final me tiro quedando encima de él.
-¡Ah! Que me aplastas, Àngel-Aitor.
-Eso por la apuesta. ¿No podría haber sido otra?-Àngel.
-¿A que me chivo a mamá y le digo lo que sientes por ella?-Aitor.
Le miro asombrado y me aparto a un lado mirándole fijamente a los ojos.
-¿Qué sabes?-Àngel.
-Lo que es evidente y se ve a simple vista. Que he visto esta mañana lo que he visto. Y creo que a mamá también le gustas... Lo malo es que está papá...-Aitor.
Le miro con expresión de incertidumbre. ¿Tanto se me nota? ¿Tan evidente soy? ¿Y a Mónica le gustaré yo? Lo malo, como dice Aitor, es Óscar. Yo no quiero romper una familia. Desde la cocina se oye la voz de Mónica llamándonos para cenar. Miro a Aitor amenazándole con la mirada para que se mantenga callado.
Al de un rato cenando, se oye las llaves en la cerradura. Yo me empiezo a poner tenso. A pesar de no estar haciendo nada, puede pensarse cualquier cosa. Estoy invadiendo su territorio.
Relatado por Mónica Naranjo
Oigo la puerta abrirse y miro hacia donde está Àngel que se quiere ir. Pongo mi mano sobre la suya y le susurro:
-No pasa nada, tranquilo. Déjame a mí-Mónica.
Óscar entra y saluda al vernos. Se acerca a mí y me besa. Apesta a alcohol.
-¿Y tú, quién eres?-le pregunta a Àngel.
-¿No te acuerdas de Àngel? Es compañero de jurado-le digo tranquilizándole.
-Y nos hemos visto esta tarde, papá-Aitor.
Óscar se tambalea y se va acercando a donde está Àngel. Àngel no se mueve de su sitio. Diría que no respira para no molestar con su presencia. Óscar levanta la mano.
-¡Choca esos 5!-Óscar.
-Óscar, vete a darte una ducha y bajas a cenar...-intento que no haga más el ridículo delante de Àngel. Me incomoda que esté así. Antes no era así. Lleva ya unos días así y encima la veo con esa rubia, esa tal Edurne.
-¿Ya te has acostado con ella? ¿Folla bien?-Óscar.
Me levanto y me acerco a él. Lo cojo del brazo y lo arrastro escaleras arriba. Le pido que se siente en la cama.
-¿A ti qué coño te pasa? ¿Tienes que venir así cuando tenemos visita?-Mónica.
-Dirás cuando tienes visita, yo no lo he invitado-Óscar.
-Yo te he visto con la rubia ésa y no te digo nada-Mónica.
Óscar se levanta y me coge de la muñeca llevándome contra el armario. Me empieza a besar. Intento zafarme de él, pero me tiene bien sujeta de las muñecas. Me gira y me empuja sobre la cama. Me coloca sobre la cama y se pone encima mío. Le empujo haciéndole caer al suelo y le doy una bofetada.
-¡Ni se te ocurra volver a obligarme a hacer lo que no quiera!-Mónica.
Me doy la vuelta y salgo de la habitación. Una vez en el pasillo las lágrimas salen a su antojo. Bajo las escaleras y, sin mirar a nadie, atravieso el salón y me voy a la cocina. Una vez me he desahogado, me limpio la cara y salgo como si no hubiese pasado nada. Me vuelvo a sentar en mi sitio y noto las miradas de Àngel y Aitor sobre mí.
-¿Qué?-Mónica.
-Nada-Àngel.
-Pues a cenar que sino os quedáis sin postre-Mónica.
-Mamá, ¿qué ha pasado?-Aitor.
-Nada, ¿qué va a pasar? Venga acabad-Mónica.
miércoles, 27 de enero de 2016
martes, 19 de enero de 2016
Capítulo 55:Nervios y celos
Relatado por Mónica Naranjo
Nos acercamos al bar a donde he mandado a Aitor para hablar a solas con Àngel, aunque al final no le haya sacado nada. Hoy no quiero que esté mal porque es nuestro día y por eso quería que se liberase de aquello que le atormenta. Pero no ha podido ser. Llegamos al bar y entramos. Localizo a Aitor y nos acercamos a la mesa donde está sentado. Viene un camarero al poco tiempo y pedimos. No dejo de mirar a Àngel. A pesar de la peluca, el maquillaje y la ropa, le sigo viendo y me sigue encantando. A esto se le puede decir que me fijo en el interior y no en el exterior. Poso mi mano en su rodilla y le dedico una sonrisa tranquilizadora.
-Hoy estamos para disfrutar-Mónica.
-Lo sé, pero... la llamada... Deberías hablar con Carolina en cuanto llegues a casa-suelta como de casualidad.
Nos traen las bebidas que hemos pedido y sonrío al camarero dándole las gracias. Vuelvo a mirar a Àngel sorprendida. Ahora me tiene que explicar eso.
-¿Qué has querido decir con eso?-Mónica.
-Nada, nada-Àngel.
-No, ahora lo dices-cambio mi cara a una seria.
-Será mejor que se lo digas-le aconseja mi hijo, que me conoce demasiado.
Àngel me mira nervioso y coge su vaso y juega con él. Toma un sorbo. Se lo aparto para que no evite mi pregunta.
-Que Carolina ha sido la que ha llamado antes...-me dice nervioso, aparta su mirada rápidamente.
-¿Le ha pasado algo?-me estoy empezando a preocupar.-¿Dónde está?
-En el hotel-Àngel.
-Luego voy-miro a Aitor que asiente sonriendo.
-Tranquila mamá, ve tranquila. Si pregunta papá, yo le digo-Aitor.
-¿Me podrás acompañar?-me dirijo a Àngel y le miro de una forma tierna y suplicante. No me gustaría ir sola, aunque luego hable con la churri a solas.
-Claro, pero dejarás que me cambie antes, ¿no?-Àngel.
Le miro y asiento sonriendo. La verdad es que está portándose genial conmigo, a pesar de todo. Le devuelvo el vaso y seguimos tomando entre bromas y risas. Se acercan unos cuantos fans que me piden una foto. Accedo encantada y poso para ellas. A Àngel ni le han reconocido. Increíble lo que hace una peluca rubia y maquillaje. Bueno la ropa también hace. Creo que me voy a hacer asesora de moda, jajaja. Vestir y maquillar a la gente para cambiarles. Aunque eso lo hacen mucho mejor la gente de Tu cara me suena. No voy a ir yo a quitarles el trabajo. Bastante trabajo tengo yo ya, como para echarme más a los hombros. Cuando salimos del bar, me parece ver a lo lejos a Óscar que va al lado de una rubia. A Aitor también se lo parece y decidimos acercarnos. Óscar se gira sonriendo al oír a su hijo llamándole. Su mano está posada en la cintura de la rubia.
-Hola hijo. ¡Ah hola Mónica!-dice al verme-Te presento a Edurne,la nueva chica de Alaia Productions.
-¿De dónde venís?-pregunto aguantando las lágrimas.
-De la discográfica. ¿Vais para casa?-Óscar.
-Sí, papá. Hemos venido a tomar algo-Aitor.
Siento que las lágrimas van a escapar en cualquier momento y que el corazón va a salírseme del pecho. Lleva un día fuera, sin avisar, y ahora viene como si nada hubiera ocurrido. Oigo a Aitor que le presenta a Àngel como si fuese su novia.
-Voy a llevar a Edurne a su hotel y ahora voy-Óscar.
Asiento en silencio con un nudo en la garganta. Nos despedimos y vamos al coche. No miro a nadie, mi mirada va puesta al frente.
Relatado por Àngel Llàcer
Miro a Mónica de reojo en cuanto nos encontramos a su marido con Edurne. Parecía que iban muy acaramelados, como si realmente estuviesen juntos. No soy quién para juzgar si el marido de Mónica le ha mentido o no en cuanto a dónde venían se refiere. Pero a Mónica le ha cambiado la cara de repente. Sus ojos no llevan la misma alegría que cuando estábamos charlando en el bar. En cuanto nos despedimos, ella se adelanta y va con la mirada puesta al frente. Voy detrás con Aitor. Le pregunto que qué pasa y me cuenta que su madre siente celos por Edurne. Tiene miedo de que la deje por alguien más joven que ella. Preguntando me voy enterando que Óscar, el marido de Mónica, lleva unos días raros y apenas pasa por casa. Pasa más tiempo en el trabajo que en casa con su mujer. Y claro, eso da para sospechar. Nos montamos en el coche, yo me pongo en el asiento del copiloto al lado de Mónica. La miro de reojo, en completo silencio. Nadie rompe este silencio. El viaje se hace largo. Al llegar, Mónica se baja y se acerca a la casa sin mirar atrás. Aitor nos miramos y la seguimos. Aitor me guía arriba, donde ha dejado mi ropa y me cambio rápidamente. Me deja a solas y baja abajo. Supongo que irá a hablar con su madre. Abro el armario y cojo la percha vacía. Voy colocando la ropa en ella. Vuelvo a colgar la percha y me quito la peluca. Esto sí que no sé dónde dejarla. De modo, que la pongo en la parte superior del armario. Bajo y hago mi aparición abriendo los brazos. Mónica se acerca sonriendo.
-Anda, deja que te quite el maquillaje. No te me presentes así en el hotel o van a pensar cualquier cosa como te vean-empieza a reír.
Me cojo del brazo y me lleva arriba, al baño. Coge su neceser y me pide que me siente. Va pasando una toallita por mi cara con mucho amor. Me dejo hacer sin dejar de mirarla.
-¿Podríamos quedarnos allí esta noche?-me pregunta Mónica deteniéndose para mirarme.
-¿Allí dónde?-Àngel.
-En el hotel...-Mónica.
-O en mi casa, si quieres-Àngel.
-Prefiero en el hotel para estar cerca de la churri...-Mónica.
-Es que no quiero que te pase nada...-al instante de decirlo, me tapo la boca. Ya he vuelto a hablar demasiado.
Mónica me mira sin comprender, pero niego sonriendo.
-Pero, ¿a ti qué te pasa hoy?-Mónica.
-Los nervios de volver a las grabaciones... Me van a matar Miryam y Arnau-Àngel.
-Y yo les ayudaré jajaja-Mónica.
-Pero si ha sido por vuestra culpa-abro la boca muy sorprendido.
-Mira que te dejo así, mitad maquillado y la otra mitad no...-Mónica.
-No, no. Termina que ya no digo nada-Àngel.
-Así me gusta-sonríe y sigue limpiándome la cara.
Suspiro aliviado. He podido disimular el nerviosismo por lo de tener a Sylvia cerca se refiere. Y mañana se vuelven a ver las caras. A ver qué pasa.
Nos acercamos al bar a donde he mandado a Aitor para hablar a solas con Àngel, aunque al final no le haya sacado nada. Hoy no quiero que esté mal porque es nuestro día y por eso quería que se liberase de aquello que le atormenta. Pero no ha podido ser. Llegamos al bar y entramos. Localizo a Aitor y nos acercamos a la mesa donde está sentado. Viene un camarero al poco tiempo y pedimos. No dejo de mirar a Àngel. A pesar de la peluca, el maquillaje y la ropa, le sigo viendo y me sigue encantando. A esto se le puede decir que me fijo en el interior y no en el exterior. Poso mi mano en su rodilla y le dedico una sonrisa tranquilizadora.
-Hoy estamos para disfrutar-Mónica.
-Lo sé, pero... la llamada... Deberías hablar con Carolina en cuanto llegues a casa-suelta como de casualidad.
Nos traen las bebidas que hemos pedido y sonrío al camarero dándole las gracias. Vuelvo a mirar a Àngel sorprendida. Ahora me tiene que explicar eso.
-¿Qué has querido decir con eso?-Mónica.
-Nada, nada-Àngel.
-No, ahora lo dices-cambio mi cara a una seria.
-Será mejor que se lo digas-le aconseja mi hijo, que me conoce demasiado.
Àngel me mira nervioso y coge su vaso y juega con él. Toma un sorbo. Se lo aparto para que no evite mi pregunta.
-Que Carolina ha sido la que ha llamado antes...-me dice nervioso, aparta su mirada rápidamente.
-¿Le ha pasado algo?-me estoy empezando a preocupar.-¿Dónde está?
-En el hotel-Àngel.
-Luego voy-miro a Aitor que asiente sonriendo.
-Tranquila mamá, ve tranquila. Si pregunta papá, yo le digo-Aitor.
-¿Me podrás acompañar?-me dirijo a Àngel y le miro de una forma tierna y suplicante. No me gustaría ir sola, aunque luego hable con la churri a solas.
-Claro, pero dejarás que me cambie antes, ¿no?-Àngel.
Le miro y asiento sonriendo. La verdad es que está portándose genial conmigo, a pesar de todo. Le devuelvo el vaso y seguimos tomando entre bromas y risas. Se acercan unos cuantos fans que me piden una foto. Accedo encantada y poso para ellas. A Àngel ni le han reconocido. Increíble lo que hace una peluca rubia y maquillaje. Bueno la ropa también hace. Creo que me voy a hacer asesora de moda, jajaja. Vestir y maquillar a la gente para cambiarles. Aunque eso lo hacen mucho mejor la gente de Tu cara me suena. No voy a ir yo a quitarles el trabajo. Bastante trabajo tengo yo ya, como para echarme más a los hombros. Cuando salimos del bar, me parece ver a lo lejos a Óscar que va al lado de una rubia. A Aitor también se lo parece y decidimos acercarnos. Óscar se gira sonriendo al oír a su hijo llamándole. Su mano está posada en la cintura de la rubia.
-Hola hijo. ¡Ah hola Mónica!-dice al verme-Te presento a Edurne,la nueva chica de Alaia Productions.
-¿De dónde venís?-pregunto aguantando las lágrimas.
-De la discográfica. ¿Vais para casa?-Óscar.
-Sí, papá. Hemos venido a tomar algo-Aitor.
Siento que las lágrimas van a escapar en cualquier momento y que el corazón va a salírseme del pecho. Lleva un día fuera, sin avisar, y ahora viene como si nada hubiera ocurrido. Oigo a Aitor que le presenta a Àngel como si fuese su novia.
-Voy a llevar a Edurne a su hotel y ahora voy-Óscar.
Asiento en silencio con un nudo en la garganta. Nos despedimos y vamos al coche. No miro a nadie, mi mirada va puesta al frente.
Relatado por Àngel Llàcer
Miro a Mónica de reojo en cuanto nos encontramos a su marido con Edurne. Parecía que iban muy acaramelados, como si realmente estuviesen juntos. No soy quién para juzgar si el marido de Mónica le ha mentido o no en cuanto a dónde venían se refiere. Pero a Mónica le ha cambiado la cara de repente. Sus ojos no llevan la misma alegría que cuando estábamos charlando en el bar. En cuanto nos despedimos, ella se adelanta y va con la mirada puesta al frente. Voy detrás con Aitor. Le pregunto que qué pasa y me cuenta que su madre siente celos por Edurne. Tiene miedo de que la deje por alguien más joven que ella. Preguntando me voy enterando que Óscar, el marido de Mónica, lleva unos días raros y apenas pasa por casa. Pasa más tiempo en el trabajo que en casa con su mujer. Y claro, eso da para sospechar. Nos montamos en el coche, yo me pongo en el asiento del copiloto al lado de Mónica. La miro de reojo, en completo silencio. Nadie rompe este silencio. El viaje se hace largo. Al llegar, Mónica se baja y se acerca a la casa sin mirar atrás. Aitor nos miramos y la seguimos. Aitor me guía arriba, donde ha dejado mi ropa y me cambio rápidamente. Me deja a solas y baja abajo. Supongo que irá a hablar con su madre. Abro el armario y cojo la percha vacía. Voy colocando la ropa en ella. Vuelvo a colgar la percha y me quito la peluca. Esto sí que no sé dónde dejarla. De modo, que la pongo en la parte superior del armario. Bajo y hago mi aparición abriendo los brazos. Mónica se acerca sonriendo.
-Anda, deja que te quite el maquillaje. No te me presentes así en el hotel o van a pensar cualquier cosa como te vean-empieza a reír.
Me cojo del brazo y me lleva arriba, al baño. Coge su neceser y me pide que me siente. Va pasando una toallita por mi cara con mucho amor. Me dejo hacer sin dejar de mirarla.
-¿Podríamos quedarnos allí esta noche?-me pregunta Mónica deteniéndose para mirarme.
-¿Allí dónde?-Àngel.
-En el hotel...-Mónica.
-O en mi casa, si quieres-Àngel.
-Prefiero en el hotel para estar cerca de la churri...-Mónica.
-Es que no quiero que te pase nada...-al instante de decirlo, me tapo la boca. Ya he vuelto a hablar demasiado.
Mónica me mira sin comprender, pero niego sonriendo.
-Pero, ¿a ti qué te pasa hoy?-Mónica.
-Los nervios de volver a las grabaciones... Me van a matar Miryam y Arnau-Àngel.
-Y yo les ayudaré jajaja-Mónica.
-Pero si ha sido por vuestra culpa-abro la boca muy sorprendido.
-Mira que te dejo así, mitad maquillado y la otra mitad no...-Mónica.
-No, no. Termina que ya no digo nada-Àngel.
-Así me gusta-sonríe y sigue limpiándome la cara.
Suspiro aliviado. He podido disimular el nerviosismo por lo de tener a Sylvia cerca se refiere. Y mañana se vuelven a ver las caras. A ver qué pasa.
martes, 12 de enero de 2016
Capítulo 54:Pareces...
Relatado por Àngel Llàcer
Me llega una notificación al móvil y a continuación empiezan a llegar muchas más. Miro a Mónica que está sonriendo.
-¿Qué has hecho ya?-Àngel.
-Que conozcan a Ángela-dice aguantando la risa.
Aitor está descojonado de la risa a mi lado. Me suelto de su brazo y me dirijo a la puerta. Mónica se acerca y se pone a mi lado. Me susurra que no me enfade. Me coge del brazo. La miro y sonrío.
-Si no me enfado, tranquila. Pero cuando os toque a vosotros, espero que también os lo toméis con humor-Àngel.
-Ni se te ocurra hacerme nada, ¿eh?-me dice en actitud desafiante.
La miro en completo silencio con una sonrisa.
-Anda, vamos parejita-Aitor.
Aitor ha roto nuestro momento de complicidad. Pero, ¿¿yo, pareja de Mónica? Suena bien. Y es lo que más me gustaría. Pero no puedo porque está casada. Mónica me sigue mirando, esta vez con ternura. Abre la puerta con la otra mano y salimos de casa. Vamos cogidos del brazos y Aitor va detrás nuestro. Nos acercamos al coche y me monto en el lado del copiloto. Aitor se monta rápidamente, antes que su madre, y me da un toquecito.
-Cierra la boca que se te nota, tío-Aitor.
Me giro para mirarle y pongo cara de sorprendido.
-Pero, ¿qué dices? No sé de qué me hablar-Àngel.
-A otro con eso, a mí no me la das. Tú verás lo que haces, pero a mi padre no le va a hacer gracia que babees por mi madre-Aitor.
Cuando le voy a contestar, Mónica se monta y me giro para mirar al frente. Pero lo que me ha dicho Aitor sigue resonando en mi cabeza. Puede que tenga razón. Pero es un sentimiento tan fuerte, que no puedo controlarlo.
-¿Qué? ¿Conociéndoos más?-Mónica.
-Claro mamá. Si va a hacer de mi novia, nos tendremos que conocer ¿no?-Aitor.
-Verdad-Mónica.
-¿Qué? ¿Qué es eso de que voy a hacer de tu novia?-pregunto sorprendido.
-Nadie te va a reconocer, tranquilo-Mónica.
-Y además forma parte de la apuesta-Aitor.
Mónica arranca el coche y me pongo a mirar por la ventanilla el paisaje. Pasamos por calles del pueblo, pero me pierdo en mis pensamientos. ¿Será una especie de prueba de su hijo para ver cómo me comporto en pareja? Pues les voy a demostrar de lo que soy capaz.
El móvil de Mónica empieza a sonar y me pide que lo coja. Miro la pantalla y veo que pone churri. Descuelgo y me lo llevo a la oreja.
-Churri...-dice entre lágrimas.
-Soy Àngel-Àngel.
-Perdona Àngel, no sabía que estabas con Mónica...-Carolina.
-No te preocupes, dime-Àngel.
-Es sobre Sylvia, pero mejor no te digo nada. Es tu chica, ¿no?-Carolina.
-No, ya no somos nada-Àngel.
-Me ha intentado... ahogar...-vuelve el llanto.
-Ya, ya he hablado con ella...-agacho la cabeza avergonzado, voy a hacer lo que ella quiere.
-¿Y qué hago? Yo no puedo ir a la gala ahora como si nada-Carolina.
-Escúchame bien: eso es lo que quiere ella, que la tengas miedo. Pero vas a ir con la cabeza bien alta y mirándola de frente. No te va a hacer nada-digo decidido.
-Vale, gracias Àngel-se calma un poco-¿Y qué haces con Mónica?
-Me la he encontrado por Barcelona...-digo rápidamente para no levantar sospechas-Y ahora está conduciendo-añado por si pregunta qué hago con su móvil.
-Ah vale, de acuerdo. Bueno, pues nos vemos el miércoles-Carolina.
-Hasta el miércoles-digo y cuelgo.
Pongo el móvil en su sitio evitando mirar a Mónica. El coche se detiene y me bajo rápidamente sin mirar a nadie. Mónica viene a donde mí y hace que la mire a los ojos.
Relatado por Mónica Naranjo
Me acerco a Àngel rápidamente tras coger mi bolso. Le levanto la cara cogiéndole de la barbilla. Hago que me mire a los ojos. Le preocupa algo y ha sido después de esa llamada telefónica.
-¿Qué pasa? ¿A quién van a hacer daño?-le pregunto preocupada.
-A nadie...-Àngel.
-Dímelo, no va a pasar nada. No te voy a culpar ni nada-Mónica.
Le hago un gesto a mi hijo para que se vaya adelantando. Aitor asiente y comienza a andar a la cafetería que solemos ir cuando venir a Barcelona. Dirijo mi mirada de nuevo a Àngel.
-No te lo puedo decir...-Àngel.
-¿Sabes que puedo averiguar quién ha llamado, verdad? Tan sólo con mirar la última llamada-Mónica.
-De verdad que no puedo, te vas a poner mal-Àngel.
-Me compensa estarlo si así te liberas de esa carga-Mónica.
-Tranquila, estoy bien-Àngel.
-Está bien-Mónica.
Sé que no lo está, pero si no me lo quiere contar, no seré yo quien le obligue. Tendrá sus motivos para estar así y sólo él sabe el por qué. Pero se ha puesto tras recibir esa llamada que ha cogido de mi móvil. Así que no sé si debo mirar el registro de llamada y ver quién me ha llamado. Le cojo del brazo y le hago un gesto para que avancemos.
-¿Sabes que no pareces tú?-le digo para relajar el ambiente y vuelva a estar bien.
-¿Y qué parezco?-me pregunta con sorpresa.
-Pues... un travesti o una mujer... Así que plantéate el cambio...-le digo con una sonrisa y una carcajada que asoma a salir.
-¿Yo convertido en mujer? ¿Para siempre? No me veo...-me dice mirándome a los ojos con una pose divertida. Ha puesto el otro brazo en jarra y la pierna hacia delante como si estuviese posando.
-Yo te querría igual. A mí me da igual que te llames Àngel, que Ángela que Raimunda jajaja-Mónica.
-¿Raimunda?-enarca una ceja.
-Es el primer nombre que me ha salido, ¿vale?-Mónica.
-Vale-me responde con una sonrisa.
Me llega una notificación al móvil y a continuación empiezan a llegar muchas más. Miro a Mónica que está sonriendo.
-¿Qué has hecho ya?-Àngel.
-Que conozcan a Ángela-dice aguantando la risa.
Aitor está descojonado de la risa a mi lado. Me suelto de su brazo y me dirijo a la puerta. Mónica se acerca y se pone a mi lado. Me susurra que no me enfade. Me coge del brazo. La miro y sonrío.
-Si no me enfado, tranquila. Pero cuando os toque a vosotros, espero que también os lo toméis con humor-Àngel.
-Ni se te ocurra hacerme nada, ¿eh?-me dice en actitud desafiante.
La miro en completo silencio con una sonrisa.
-Anda, vamos parejita-Aitor.
Aitor ha roto nuestro momento de complicidad. Pero, ¿¿yo, pareja de Mónica? Suena bien. Y es lo que más me gustaría. Pero no puedo porque está casada. Mónica me sigue mirando, esta vez con ternura. Abre la puerta con la otra mano y salimos de casa. Vamos cogidos del brazos y Aitor va detrás nuestro. Nos acercamos al coche y me monto en el lado del copiloto. Aitor se monta rápidamente, antes que su madre, y me da un toquecito.
-Cierra la boca que se te nota, tío-Aitor.
Me giro para mirarle y pongo cara de sorprendido.
-Pero, ¿qué dices? No sé de qué me hablar-Àngel.
-A otro con eso, a mí no me la das. Tú verás lo que haces, pero a mi padre no le va a hacer gracia que babees por mi madre-Aitor.
Cuando le voy a contestar, Mónica se monta y me giro para mirar al frente. Pero lo que me ha dicho Aitor sigue resonando en mi cabeza. Puede que tenga razón. Pero es un sentimiento tan fuerte, que no puedo controlarlo.
-¿Qué? ¿Conociéndoos más?-Mónica.
-Claro mamá. Si va a hacer de mi novia, nos tendremos que conocer ¿no?-Aitor.
-Verdad-Mónica.
-¿Qué? ¿Qué es eso de que voy a hacer de tu novia?-pregunto sorprendido.
-Nadie te va a reconocer, tranquilo-Mónica.
-Y además forma parte de la apuesta-Aitor.
Mónica arranca el coche y me pongo a mirar por la ventanilla el paisaje. Pasamos por calles del pueblo, pero me pierdo en mis pensamientos. ¿Será una especie de prueba de su hijo para ver cómo me comporto en pareja? Pues les voy a demostrar de lo que soy capaz.
El móvil de Mónica empieza a sonar y me pide que lo coja. Miro la pantalla y veo que pone churri. Descuelgo y me lo llevo a la oreja.
-Churri...-dice entre lágrimas.
-Soy Àngel-Àngel.
-Perdona Àngel, no sabía que estabas con Mónica...-Carolina.
-No te preocupes, dime-Àngel.
-Es sobre Sylvia, pero mejor no te digo nada. Es tu chica, ¿no?-Carolina.
-No, ya no somos nada-Àngel.
-Me ha intentado... ahogar...-vuelve el llanto.
-Ya, ya he hablado con ella...-agacho la cabeza avergonzado, voy a hacer lo que ella quiere.
-¿Y qué hago? Yo no puedo ir a la gala ahora como si nada-Carolina.
-Escúchame bien: eso es lo que quiere ella, que la tengas miedo. Pero vas a ir con la cabeza bien alta y mirándola de frente. No te va a hacer nada-digo decidido.
-Vale, gracias Àngel-se calma un poco-¿Y qué haces con Mónica?
-Me la he encontrado por Barcelona...-digo rápidamente para no levantar sospechas-Y ahora está conduciendo-añado por si pregunta qué hago con su móvil.
-Ah vale, de acuerdo. Bueno, pues nos vemos el miércoles-Carolina.
-Hasta el miércoles-digo y cuelgo.
Pongo el móvil en su sitio evitando mirar a Mónica. El coche se detiene y me bajo rápidamente sin mirar a nadie. Mónica viene a donde mí y hace que la mire a los ojos.
Relatado por Mónica Naranjo
Me acerco a Àngel rápidamente tras coger mi bolso. Le levanto la cara cogiéndole de la barbilla. Hago que me mire a los ojos. Le preocupa algo y ha sido después de esa llamada telefónica.
-¿Qué pasa? ¿A quién van a hacer daño?-le pregunto preocupada.
-A nadie...-Àngel.
-Dímelo, no va a pasar nada. No te voy a culpar ni nada-Mónica.
Le hago un gesto a mi hijo para que se vaya adelantando. Aitor asiente y comienza a andar a la cafetería que solemos ir cuando venir a Barcelona. Dirijo mi mirada de nuevo a Àngel.
-No te lo puedo decir...-Àngel.
-¿Sabes que puedo averiguar quién ha llamado, verdad? Tan sólo con mirar la última llamada-Mónica.
-De verdad que no puedo, te vas a poner mal-Àngel.
-Me compensa estarlo si así te liberas de esa carga-Mónica.
-Tranquila, estoy bien-Àngel.
-Está bien-Mónica.
Sé que no lo está, pero si no me lo quiere contar, no seré yo quien le obligue. Tendrá sus motivos para estar así y sólo él sabe el por qué. Pero se ha puesto tras recibir esa llamada que ha cogido de mi móvil. Así que no sé si debo mirar el registro de llamada y ver quién me ha llamado. Le cojo del brazo y le hago un gesto para que avancemos.
-¿Sabes que no pareces tú?-le digo para relajar el ambiente y vuelva a estar bien.
-¿Y qué parezco?-me pregunta con sorpresa.
-Pues... un travesti o una mujer... Así que plantéate el cambio...-le digo con una sonrisa y una carcajada que asoma a salir.
-¿Yo convertido en mujer? ¿Para siempre? No me veo...-me dice mirándome a los ojos con una pose divertida. Ha puesto el otro brazo en jarra y la pierna hacia delante como si estuviese posando.
-Yo te querría igual. A mí me da igual que te llames Àngel, que Ángela que Raimunda jajaja-Mónica.
-¿Raimunda?-enarca una ceja.
-Es el primer nombre que me ha salido, ¿vale?-Mónica.
-Vale-me responde con una sonrisa.
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