martes, 27 de febrero de 2018

Capítulo 137:En busca de pruebas

Relatado por Carolina Cerezuela


Miro a Carlos. Mónica se ha ido hace un rato muy nerviosa. Espero que todo se solucione. Que no impida nada Sylvia. Estos 2 se nota que se quieren. No lo pueden dejar así como así. Hacen muy buena pareja y dan muchos momentos buenos al programa. Los mejores momentazos los protagonizan ellos.
-¿Me acompañas al hospital?-le pregunto a Carlos.
-Claro. Todo sea por aclarar esto. Y me siento fatal por mentir y que se haya liado todo esto...-Carlos.
-¿Estás tonto? Lo has hecho por protegernos, a todos: a nosotros y a nuestro entorno. Y es lo más bonito que has podido hacer-le digo y le acaricio la cara tiernamente con una sonrisa.
-Bien, vamos-Carlos.
Salimos de la habitación y caminamos en silencio por el pasillo. Tanto silencio que me da por pensar y se me ocurre algo.
-¿Crees que tendrán las cintas de la cámara de seguridad?-Carolina.
-¿Las cintas?-Carlos.
-Me refiero al hotel-Carolina.
-¡Claro! ¡Las cintas!-se da un manotazo en la frente cayendo en la cuenta de lo que quiero decir-Lo podemos preguntar en recepción.
Asiento sonriendo. Él sonríe también. Creo que ambos pensamos lo mismo: podremos conseguir las pruebas que necesitamos para inculpar a Sylvia. Pero debemos darnos prisa. En cuanto se abren las puertas del ascensor, Carlos me ofrece pasar a mí primero y después se monta él.
-Cada vez estamos más cerca, rubia-me dice emocionado.
-Eso parece-yo también estoy emocionada.
Parece que poco a poco esto va terminando y va a tener su final feliz. Bueno al menos para nosotros. Para quien ha hecho algo malo, evidentemente no. Llegamos al hall y nos acercamos a recepción.
-Perdone, ¿tienen las cintas de seguridad de la habitación...?-pero dejó de escuchar porque veo a la persona a la que queremos meter en graves problemas. Bueno más bien, hacer justicia.
Le intento hacer un gesto a Carlos para que deje de hablar, pero no me hace caso. Me retiro lentamente de él y me voy acercando a la puerta. Espero que no me haya visto. Las puertas se abren y salgo rápidamente. Echo a andar como si no hubiera un mañana. Sin mirar atrás. Y no me detengo hasta estar lejos del hotel. Allí busco una parada de taxis cercana en el móvil. Por suerte no está muy lejos de aquí. Voy hacia allí y me subo en uno. Le digo que quiero ir al hospital y me acomodo en la parte trasera. Entro a whatsapp y le mando un mensaje a Carlos disculpándome por haberme ido. Es mejor no correr riesgos. A lo mejor no nos hubiera visto. Pero, ¿y si nos ve? Es mejor así. Bloqueo la pantalla y me lo vuelvo a guardar. Me intento calmar viendo por la ventanilla el paisaje. Pero las imágenes vuelven a aparecer. Después de un rato llegamos y pago al taxista. Me bajo y entro al hospital. Me acerco a recepción donde hay una mujer de mediana edad. Le cuento que me duelen las costillas porque me he caído. Me dice que espere en la sala de espera y ahora me atenderán. Al médico le diré la verdad. No lo he considerado contarle a esta mujer lo que realmente ha ocurrido. Aunque seguramente me diga que tenía que haber venido ayer. El móvil me suena indicándome un whatsapp.
-"Dónde estás?"-Carlos.
-"En el hospital. Has conseguido algo?"-Carolina.
-"No, tienen que buscar la cinta en concreto porque no sabemos a qué hora fue"-Carlos.
-"Uff.... Y tardarán mucho?"-Carolina.
-"Depende de la rapidez con la que vayan..."-Carlos.
-"Vale. Infórmame con lo que sea"-Carolina.
-"Tú también. Aunque podría ir contigo, si quieres"-Carlos.
-"Eh.. mejor no..."-Carolina.
Salgo de la conversación y bloqueo el móvil. Quiero explicarlo yo a mi manera. Y si está él, a lo mejor me derrumbo.


Relatado por Mónica Naranjo


-¿Estás llorando?-le pregunto, al notar un sabor salado en mis labios.
-No...-Àngel.
-Y el pasto es azul-Mónica.
-¿Eh?-me mira confundido.
-Creía que estábamos diciendo mentiras-digo con una sonrisa divertida.
-De verdad, no es nada-Àngel.
-¿Seguro?-no me convence del todo.
-Seguro. ¡Va! ¡Vamos a comer!-Àngel.
-¡Venga! Yo te invito-Mónica.
-¿Cómo? ¿Una catalana invitando?-Àngel.
Me río irónicamente y le fulmino con la mirada.
-Muy gracioso. ¿Te recuerdo que tú también eres catalán? Y alguien tendrá que pagar-Mónica.
-Eso es verdad. Tienes razón-Àngel.
-Claro que tengo razón-Mónica.
-Uy, la modesta-dice entre risas.
-Anda tira-niego divertida.
Àngel recoge sus cosas y se acerca a mí. Me va a coger del brazo, pero me aparto.
-¿No me digas que te has enfadado?-Àngel.
-Ahora invitas tú-le miro fijamente.
-¿Y así se te quitará el enfado?-Àngel.
-No sé, ya veremos...-le digo poniéndome interesante.
-Mónica...-me pide. Le miro a la cara y veo que tiene cara de cachorrito. Me intenta dar pena.
-Tú invítame a comer y luego veré si te invito yo a otro lado...-le digo con una sonrisa.
-Eres una chantajista. Lo sabes, ¿verdad?-Àngel.
-Pero aún así me quieres. Me has aceptado con todas mis cosas-Mónica.
-Menos mal que te quiero...-dice Àngel saliendo al pasillo y cerrando la puerta con llave.
-¿Qué quieres decir con eso? ¿Qué soy inaguantable?-Mónica.
-Yo no he dicho eso...-Àngel.
-Pero lo has insinuado. Y que sepas que tú también tienes defect...-pero no puedo seguir porque él me da un beso, callándome de esta manera.
-Te quiero con todas tus virtudes y tus pocos defectos-me dice al separarse, mirándome fijamente a los ojos y con una sonrisa en los labios.
-¿Me lo estás diciendo de verdad?-le pregunto ilusionada.
-Nunca te mentiría en esto. Te quiero demasiado-Àngel.
-Yo también te quiero, mi amor-Mónica.
Ahora soy yo la que busco su brazo para engancharme a él y así ir juntos. Me encanta ir junto a él por la calle, demostrarle mi amor, que seamos como cualquier pareja.

martes, 20 de febrero de 2018

Capítulo 136:Aviso

Relatado por Mónica Naranjo


Pero lo que llega a mí es agua. Agua además en la cara. ¿Qué tipo de broma es esta?
-¡NOOOOOOO!-grito levantándome de golpe de la cama.
-¿Qué pasa?-me pregunta Carolina.
Miro a mi alrededor. Estoy en mi habitación, en mi cama. Todo ha sido una pesadilla. Carol me está mirando sorprendida y a su lado está Carlos. Ahora la que me sorprendo soy yo por ver a Carlos aquí. ¿Qué está pasando?
-Nada, una pesadilla-contesto tras un rato en silencio observándolo todo.
-¿Algo grave?-pregunta, preocupado, Carlos.
-Sólo era un sueño, no os preocupéis-Mónica.
Estoy bastante agitada. Se veía tan real que realmente creía estar allí. Tengo que hablar con Àngel y solucionar las cosas. No quiero perderle. Este sueño me ha demostrado que quiero estar con él. Carol susurra algo a Carlos. Algo así como "díselo".
-¿Qué os pasa a vosotros 2? Estáis muy raros...-digo divertida mirándoles.
-¿A nosotros? Nada-dice la churri sonriendo.
-En realidad sí tengo algo que contarte... pero no sé por dónde empezar...-me mira levemente y después aparta la mirada. Se le nota nervioso.
-¿Qué me quieres decir? Dilo ya, me estás poniendo nerviosa-Mónica.
-Pero no te enfades con Carlos, churri-me pide Carolina.
-Depende lo que sea...-Mónica.
-Prométemelo churri-Carolina.
-Déjalo Carol, me lo merezco-le dice Carlos mirando a la rubia. Después vuelve su vista hacia mí fijando sus ojos en los míos-Yo mentí en el despacho de Tinet porque... porque...-balbucea.
-¿Por qué? ¿Por qué lo enredaste todo?-Mónica.
-Sylvia me pilló besando a Carolina, después me pidió que hiciera lo que ella quisiera a cambio de mi privacidad y de no hacerle daño a la rubia. Sé que estuvo mal, pero como esto saliese a la luz, nuestras familias iban a sufrir-Carlos.
Me quedo anonadada con lo que me acaba de decir. ¿Desde cuándo están juntos? Y lo más importante, ¿por qué la churri no me ha contado nada? Me apoyo en el cabecero de la cama intentando asimilar lo que acabo de escuchar.
-A ver, a ver, que me aclare. ¿Desde cuándo estáis juntos?-Mónica.
-No churri, no estamos juntos-Carol se sienta a mi lado de la cama-Sólo fue ese día. Un calentón. Pero al parecer Sylvia nos vio y ahora chantajea a Carlos. Por eso no pudo contarle a Tinet nada de lo que me hizo Sylvia.
-¿Y esto...-miro a ambos-lo sabe Àngel? ¡Ay madre! ¡Me he enfadado con él sin razón!
-Sí, se lo conté anoche cuando estábamos en el camerino-Carlos.
-¿Cuando estabais...? Mejor no me digas nada, prefiero no saberlo. ¡Pero tengo que hablar con él cuanto antes! Pedirle perdón. Y Carlos-le miro fijamente muy seria-Consigue todo lo que puedas sobre lo que ha hecho Sylvia. ¡Esto no puede quedar así!
-Yo puedo ayudar-interviene Carolina.
-Bien. Y ahora... me voy a ir a buscar a Àngel. ¿Dónde creéis que puede estar?-Mónica.
-Él estaba muy preocupado porque tenía ensayo...-me dice Carlos.
En cuanto dice esa frase, me levanto rápidamente y voy hacia el armario a coger la ropa. Deprisa me desvisto, sin importarme quien esté delante, y me pongo la ropa que he escogido. Me he llevado un regaño de Carol, pero no me importa. En este momento no me importa nada más que no sea ir junto a Àngel y pedirle perdón. Tengo que aclarar todo esto. Que esta discusión ha sido una tontería. Quiero decirle cuanto le quiero, que claro que confío en él. Pero sonaba tan real lo que decía Carlos... que no sabía que pensar. Me pongo las zapatillas y salgo a toda prisa de la habitación. La puerta se cierra tras de mí por el ímpetu que llevo. Doy al botón del ascensor y espero ansiosa. Muevo el pie con desesperación hasta que se abren las puertas y monto. Presiono el botón para ir al hall. Lo presiono repetidas veces para que se cierren las puertas de una vez.


Relatado por Àngel Llàcer


Después del ensayo de Angy, viene Toñi. El ensayo pasa normal y me despido de ella como de costumbre. Pero ella me pide hablar conmigo.
-¿Hay algo que no entiendas?-le pregunto.
-No es sobre el ensayo-Toñi.
-Esto no es tema para hablarlo aquí-la corto.
-¡Es sobre el plan de venganza de Sylvia!-exclama alzando la voz.
La miro atentamente sin creerme del todo lo que me ha dicho.
-¿Perdona?-Àngel.
-Dice que te va a recuperar sea como sea. Y que para ello va a quitarse a todos los obstáculos que le impidan llegar hasta ti-Toñi.
-¿Te lo ha dicho a ti? ¿Te ha dicho que va a hacer?-le pregunto asustándome un poco. Esto quiere decir que irá a por Mónica y eso sí que no lo puedo consentir.
-No, a mí no me ha dicho nada...-Toñi.
-¡Toñi! Si sabes algo, tienes que decírmelo-Àngel.
-De verdad que no sé nada-Toñi.
-Está bien...-acepto al final-Pero si te enteras de algo, dímelo por favor.
-Sólo ten cuidado. Nunca se sabe cómo va a actuar ni cuándo-me avisa.
-Gracias, lo tendré en cuenta-Àngel.
-Pero no le digas nada o sabrá que alguno le ha traicionado-mira a su alrededor como buscando micros.
-¿Quién más lo sabe?-le pregunto, pero ella se va corriendo de la sala.
Me quedo pensativo ante lo que me ha dicho. Me he quedado a cuadros. ¿Quién, en su sano juicio, intenta recuperar a alguien que no la quiere? Además, no sé si me ha querido alguna vez. Me engañó con lo de Mónica. Quien no asegura que su amor hacia mí también fuese una mentira.
La puerta se vuelve a abrir y escucho una respiración entrecortada, agitada. Como si hubiese venido corriendo. Pero si ya no tengo más ensayos... Levanto la vista y allí la veo intentando acompasar su respiración. Salgo corriendo hacia ella y la abrazo.
-Àngel, perdóname. Yo nunca dudé de ti. Pero parecía tan real...-dice atropelladamente. Pero la callo colocándole mi dedo índice en los labios.
-Eso ya no importa. Yo te quiero y sé que tú también. Y eso es lo que me importa ahora. Cuando acabe el programa, vayámonos lejos-Àngel. Seguido de esto, la beso. Nos separamos para tomar aire.
-¿Cómo? ¿De vacaciones?-me pregunta Mónica.
-¡Vámonos a donde tú quieras! Pero no nos quedemos en Barcelona-Àngel.
-¿Eso quiere decir que...-me mira con lágrimas en los ojos-te vienes conmigo y con mi hijo a Figueres?
-No me importa el lugar si es contigo. Quiero formar una familia contigo, que tu familia sea la mía, vivir en tus raíces. Alejémonos de todo esto-le pido mirándola a los ojos, con los ojos cristalizados.
Ella me mira y me da otro beso. Espero poder mantenerla a salvo. El miedo de poder perderla me hace estallar en llanto. Mis lágrimas escapan durante el beso sin poderlo remediar. 

martes, 13 de febrero de 2018

Capítulo 135:Confundido

*A la mañana siguiente*


Relatado por Àngel Llàcer


El sonido de la alarma me despierta. ¡Claro hoy toca ensayo! Me levanto un poco descolocado por estar en el suelo. Pero al rato me acuerdo de todo lo de anoche. Miro a mi alrededor y veo que Carlos sigue durmiendo. Debo hablar con él cuanto antes Ayer bastante tenía. Voy hacia la puerta y muevo el manillar, pero la puerta no se abre. Vuelvo a intentarlo, pero nada. ¡Mierda! Hoy no abren los camerinos porque sólo hay ensayo. Empiezo a aporrear la puerta para ver si nos oye alguien. A lo mejor han llegado Tinet o Laia. Porque no creo que Miryam o Arnau estén aquí ya. El ensayo empieza dentro de 1 hora.
-¿Qué pasa?-pregunta Carlos medio dormido.
-Seguimos encerrados-Àngel.
-¿Qué hora es?-Carlos.
-Las 9-Àngel.
-¿Hemos estado toda la noche aquí? Y yo sin avisar a mi mujer ni visitar a Carolina...-dice Carlos preocupado sacando el móvil.
No sé si es para comprobar la hora o para llamar a su mujer. Pero al verlo se me ocurre algo.
-¡Dame tu móvil!-Àngel.
-¿No tienes el tuyo? ¿Y para qué lo quieres?-me pregunta con desconfianza.
-Yo no tengo casi batería. Para avisar a Tinet o Laia que nos abra. O incluso mejor: a Mónica-Àngel.
-¿Y cómo va a sacarnos de aquí sin llaves? ¿No has dicho que seguimos encerrados?-Carlos.
-Ya se las ingeniará para conseguirlas, confía en ella-Àngel.
-No, si yo confío en ella. Pero... ¿y si está en su casa? ¿Y si está dormida?-Carlos.
-Por intentarlo no perdemos nada...-Àngel.
Carlos me sigue mirando con desconfianza, pero al final accede y me presta su teléfono. Busco su contacto y llamo. Suena un tono, dos, tres... Sigue sonando sin cogerlo. Debe seguir durmiendo. Cuelgo y vuelvo a intentarlo. Sin éxito.
-¿Te coge?-me pregunta Carlos desde su posición.
-Nada. Debe seguir durmiendo...-Àngel.
-¿Y no se entera del teléfono?-niego con la cabeza-Dame, que intento yo.
-No creo que te lo coja...-Àngel.
Carlos se levanta y se acerca a mí pidiéndome su móvil de vuelta. Se lo doy, aunque no creo que le vaya a coger. Si está profundamente dormida, no se va a enterar. Empiezo a caminar por el camerino y miro el reloj. Como no nos abran, no voy a poder ir a los ensayos. Y ahí sí que se puede liar. Si no ensayan conmigo, ¿cómo van a captar la esencia del artista? ¿O sus movimientos?
-Ahora viene-me dice Carlos sacándome de mis pensamientos.
Me giro sorprendido y le miro.
-¿Te lo ha cogido? Pero si no te he oído hablar...-pero él me interrumpe.
-Le he mandado un whatsapp-Carlos.
-¡Ah! ¿Qué era tan sencillo como mandar un mensaje, eh?-ironizo.
-No es sólo eso. Sólo hay que dar con la persona adecuada-me dice muy seguro de lo que dice.
Yo no entiendo nada. Pero sus palabras me dan a entender que no ha hablado con Mónica. Pero entonces... ¿con quién? De repente me viene alguien a la mente. ¡No, no puede ser!
-¿A quién has avisado, Carlos?-le pregunto con desconfianza.
-Ahora lo verás-me dice con una sonrisa.
Espero que no sea quien me imagino. Ella no. Cualquiera menos ella. Acepto hasta que venga Tinet y me eche la bronca del siglo. O Miryam por llegar tarde. Pero ella no. Ahora estoy en tensión. Ay Mónica, ¿por qué no lo has cogido?
Para pasar el tiempo, nos ponemos hablar entre nosotros. Carlos me pregunta que qué voy a hacer con Mónica, pero yo la verdad es que no tengo ni idea. A lo mejor me pasé con ella y por eso no me coge el teléfono. Debe estar molesta conmigo. Pero es que yo no pienso ir con Sylvia a ninguna parte. Ni a Sevilla ni al bar de la esquina. Tengo que ir al ensayo porque no me queda otra. Pero simplemente somos profesor y alumna. Nada más. Tengo que hablar con ella y aclararlo. Hablar con las 2. Al final me vuelvo loco. Y Sylvia me está buscando problemas con Mónica y, al parecer, los ha conseguido.
Tras un rato hablando, oigo una llave girar en la cerradura. Me giro hacia la puerta, nervioso por quien pueda ser. Al final una melena rubia y una sonrisa en la cara. Suspiro aliviado.
-¿Qué hacéis aquí?-pregunta Carolina divertida.
-Nos quedamos encerrados. Gracias por venir-le dice Carlos a mi espalda.
-Gracias-susurro sin creérmelo aún.
-De nada. Para eso estamos. Eso sí, no volváis a pedirme una cosa más así porque no veáis que corte he pasado-Carolina.
-¿Por? ¿Qué has hecho?-le pregunta Carlos entre risas.
-He ido al despacho de Tinet a pedirle la llave del camerino. Me daba la del nuestro y le he tenido que decir que era la del vuestro. Me ha preguntado que para qué...-Carolina.
-¿Y qué le has dicho?-Àngel.
-Que te habías dejado una carpeta-la miro sorprendido, a lo que contesta-No, no me miréis así; es lo primero que se me ha ocurrido.
-Por cierto, ¿Mónica se ha despertado ya?-le pregunta Carlos.
Le miro a él esta vez. Y sigo su conversación sin intervenir.
-Ahí la he dejado durmiendo-Carolina.
-Pues ya sabes, dile que se dé prisa-Carlos.
-Lo volveré a intentar-Carolina.
Estos han estado hablando antes. Y no me estoy enterando de nada. Oigo un chasquido de dedos y veo que Carlos me está mirando sonriendo.
-¿No tenías que ir al ensayo?-me pregunta.
-¿Eh? ¡Ah sí!-Àngel.
Salgo rápidamente de allí y me dirijo hacia la sala de ensayos. Voy pensando en que puede ser de lo que estén hablando esos 2, pero no se me ocurre nada. Instintivamente llego hasta la puerta y la abro.
-¿Qué horas son estas de llegar?-me pregunta Miryam en un tono divertido.
-¿Llego muy tarde?-Àngel.
-¿Te pasa algo?-Miryam.
-¿Eh? No, no... nada...-Àngel.
-Vale... No me lo cuentes, pero despéjate antes de que lleguen los concursantes-Miryam.


Relatado por Mónica Naranjo


Me despierto notando que una mirada se clava en mí mientras estaba durmiendo. Me estiro todo lo que puedo antes de levantarme de la cama. Voy al armario y cojo una toalla. Espero que no le importe a Carol. Voy al baño restregándome los ojos con las manos y me meto a la ducha. El agua caliente cae sobre mí relajándome. Tras un rato, salgo. Me pongo la toalla alrededor y me acerco al espejo. Pero, cuando voy a limpiarlo para mirarme, veo que hay algo escrito:
REUNETE CONMIGO EN EL COMEDOR EN MEDIA HORA
¿En media hora? ¡Ya me puedo dar prisa! Salgo del baño corriendo y cojo mi ropa. Me visto y después me peino. Todo esto muy rápido para no hacerle esperar. Vaya detalle ha tenido: entrar en la habitación de Carol (que no sé cómo lo habrá hecho) y citarme. Seguro que quiere hablar conmigo. Tal vez tenga la oportunidad de disculparme y volver a estar bien como antes. Me tengo que poner guapa. Vuelvo al baño y limpio el espejo para mirarme. Me maquillo y, cuando me veo perfecta, salgo. No quiero hacerle esperar. Si se ha tomado tantas molestias... Sonrío ante el espejo ante la idea de volver a verle. Ayer fui muy injusta con él. Salgo precipitadamente de la habitación. Tanto que me he olvidado el móvil. Pero me da igual. Voy a estar con él y eso es lo que importa. Espero al ascensor (esta vez sí) y una vez viene, me subo. Me estoy poniendo cada vez más nerviosa. Cada piso que baja es un piso menos para llegar hasta él. Las puertas se abren al llegar al hall. Camino rápido y me dirijo a Gestmusic. Me ha citado en el comedor en media hora y ya ha pasado esa media hora. Ya voy a llegar tarde. Es que media hora es muy poco tiempo para prepararme. Abro la puerta principal y echo a correr. Empujo las puertas del comedor y miro alrededor esperando encontrármelo. Pero lo encuentro vacío.
-¿Àngel? Ya estoy aquí, ya he llegado-Mónica.
-Demasiado tarde, como siempre-oigo su voz desde algún lugar.
De pronto veo a Sylvia que sale desde detrás del puesto de comida, donde nos cogemos las bandejas y nos cogemos la comida.
-No le vas a recuperar. Está conmigo ahora-Sylvia.
-¿Qué estás diciendo?-Mónica.
-Lo que oyes. Ya no te quiere, se ha cansado de estar contigo. No le apoyas en lo que hace y por eso te ha dejado. Yo, sin embargo, estoy con él siempre. Cuando ha necesitado apoyo, ¿dónde has estado?-Sylvia.
-¡No digas tonterías! Él ya no te quiere a ti. Le engañaste y eso no te lo va a perdonar-Mónica.
-¿Sabes cómo podemos hacer que sea verdad lo que le dije? Haciéndolo realidad-dice sacando su brazo, que lo tenía oculto. En su mano sostiene una pistola y me apunta con ella.
-¡Sylvia! ¡Baja el arma! No empeores las cosas-Mónica.
-¡CALLATE! ¡SIEMPRE ESTÁS DICIENDO A LA GENTE LO QUE TIENE QUE HACER! ¡PERO ESO YA SE ACABÓ! ¡NO VOLVERÁS A VER A ÀNGEL NI ÀNGEL A TI!-me grita enfadada, con el dedo en el gatillo.
Mi corazón se encoge y todo mi cuerpo se tensa. No soy capaz de moverme del sitio. Quisiera correr y escaparme de ella. Definitivamente se ha vuelto loca.
-Por favor... no lo hagas...-suplico con un hilo de voz.
-Lo siento, es demasiado tarde-Sylvia.
Aprieta el gatillo y cierro los ojos por reflejo. Como si eso me fuese a salvar.

martes, 6 de febrero de 2018

Capítulo 134:Charla entre amigas

Relatado por Mónica Naranjo


Después de la discusión con Àngel, y que él se haya ido enfadado, me meto en el coche. Me pongo a pensar en todo lo que ha pasado en el despacho de Àngel, en la cara de triunfo de Sylvia, en las palabras de Àngel. Me quedo pensando en la última frase de Àngel. Me ha dejado tan confusa y tan tocada ese "¿todavía no confías en mí?". Saco la llave del contacto (ni siquiera lo había arrancado) y salgo del coche. Cierro el coche y me pongo a andar. Caminar me tranquiliza. Y eso que es muy tarde. Ahora mismo estoy muy nerviosa, exaltada, cabreada, confundida. ¿De verdad me creo que Sylvia haya invitado a Àngel y no me lo haya contado? O que le haya dicho que sí siquiera. Andando y andando, llego al hotel. No me paro ni a esperar al ascensor y subo por las escaleras. Me he olvidado de lo más importante. Pero aquí estoy. Espero que me perdone. Llego a la puerta y llamo. Me quedo en la puerta esperando. Que no esté dormida, por favor. Al cabo de un rato, la puerta se abre y me deja ver a Carol que me regala una sonrisa.
-¿Puedo pasar?-Mónica.
-Claro, pasa y cuéntame. Porque algo te pasa-Carolina.
No le he dicho nada y ya ha notado que me pasa algo. Aunque debe ser que se me nota en la cara. Demasiadas emociones esta tarde-noche. Entro y cierro la puerta a mi espalda. Ella vuelve a la cama y me hace un gesto para que me acerque y me siente. Me acerco y la abrazo.
-¿Cómo estás?-le pregunto en el abrazo.
-¿Yo? Mejor. Pero suelta un poco que me vas a ahogar-dice divertida.
La suelto enseguida y veo que me sonríe. No ha quitado esa sonrisa desde que he entrado. Y se lo agradezco, la verdad.
-¿Y tú cómo estás? No tienes muy buena cara...-Carolina.
-Ay churri... no sabes todo lo que ha pasado después de irme...-Mónica.
-Pues cuéntame, soy toda oídos-Carolina.
-¿No te he despertado?-Mónica.
-No. Estaba viendo la tele, no te preocupes-Carolina.
Intento mantenerme fuerte mientras le cuento todo lo que ha pasado después de la gala: a bronca de Tinet, lo que ha dicho Carlos, la discusión con Àngel...
-No creo que Sylvia les haya invitado. Y si hubiese sido así, no hubiesen accedido. ¿Tú crees que Sylvia iba a querer invitarles así porque sí? Ahí tiene que haber algo más. Y lo de Àngel... pues espero que lo solucionéis pronto. No sabes todo lo que te quiere. Cuando estabas mal, él también estaba mal porque no venías-Carolina.
De repente siento que Carol me ha abierto los ojos. Si Sylvia le pudo decir que había muerto cuando tuvo el accidente, ahora le ha podido decir a Carlos que diga eso para librarse. ¿Pero cómo se lo ha podido decir? Eso es lo que tengo que averiguar. Vuelvo a abrazar a la churri a modo de agradecimiento.
-¡Eres una genio churri!-exclamo contenta.
-¿Qué he dicho?-pregunta sin comprender.
-Pues todo. Yo creo que Sylvia está chantajeando a Carlos...-Mónica.
-¿Tú crees?-me pregunta la rubia y yo la miro-Claro... ¿Quién sino? A lo mejor... nos vio el otro día...
-Es posible. Hay que andar con pies de plomo de ahora en adelante-Mónica.
-Tienes razón. Y sobre todo tú. Parece que ella va a por ti-Carolina.
-Tranquila, tendré cuidado. ¡Gracias churri!-la vuelvo a abrazar. Me suelto de ella y la miro.-¿Y qué hago con Àngel? ¿Qué hago para que me perdone?
-Déjale esta noche que esté tranquilo. Los 2 debéis calmaros y deciros las cosas fríamente y no en caliente. Si no, puede ser peor. Mañana vas antes del ensayo y le das la sorpresa. Prepárale algo también, si quieres-Carolina.
-¿Me puedo quedar aquí a dormir? He dejado el coche en Gestmusic y no me apetece volver...-Mónica.
-Y además no te iba a dejar volver tan tarde. ¡Claro que te puedes quedar! Eso ni se pregunta, churri-Carolina.
-Lo único que no tengo pijama...-Mónica.
-Yo te dejo uno-la rubia se levanta y busca en el armario. Al rato vuelve con uno-Espero que te valga. Sino, te busco un camisón.
-Seguro que me está bien-sonrío y me empiezo a desvestir delante de ella.
-¡Pero churri!-exclama ella.
-¿Qué? Como si no nos hubiésemos cambiado juntas en el camerino. Además, no tengo nada que tú no tengas-digo con una sonrisa.
Ella asiente sonriendo y deja que me siga cambiando. De vez en cuando desvía la mirada hacia otro lado negando divertida.
En cuanto estoy con el pijama, me tiro a su cama de un salto.
-¡Qué bruta eres!-me regaña sonriente.
-Pero me quieres así-Mónica.
-Sí, me recuerdas a mi hija... jeje-Carolina.
-¿Cómo? ¿Me estás llamando infantil?-Mónica.
Me tiro encima de ella y le empiezo a hacer cosquillas. Ella empieza a reír sin control y me pide que pare. Paro, pero no me quito de encima suyo hasta que cojo la almohada y...
-¡Guerra de almohadas!-y le doy con la almohada en la cara riendo a carcajadas.