Relatado por Àngel Llàcer
Me levanto la visera del casco y me giro para ver quién me llama.
-¿Qué haces aquí? ¿No te ibas?-Àngel.
-¿Quieres que me vaya? Si quieres me voy...-me dedica una sonrisa.
-No, no-me bajo rápidamente de la moto y me quito el casco.
Me acerco a ella con algo de nerviosismo. Esta mujer siempre me hace perder la tranquilidad.
-¿Te apetece ir a tomar algo?
Asiento y me ofrece ir en su coche. La acompaño hasta él y monto en el asiento del copiloto. Conduce en dirección a Barcelona y vamos a un bar en el centro. La miro de reojo sonriendo de vez en cuando. Aparca el coche cerca y bajamos. Vamos al bar y pedimos una copa para celebrar nuestro reencuentro.
-Pero esto no quiere decir nada, ¿eh?-me avisa Mónica.
-No digo nada y lo de antes lo mantengo. Tómate todo el tiempo que quieras-Àngel.
Mi cabeza me dice que me lance, pero mi corazón que tenga paciencia y la espere. A ver si por querer correr, la voy a perder hasta como amiga.
-¿Te apetece ir a la paya?-le pregunto desconfiado.
-¿En septiembre? ¿Tú quieres que pierda la voz?-me dice medio en serio, medio en broma.
-Lo decía por dar una vuelta...-Àngel.
-Vale, pagamos esto y vamos-Mónica.
Nos bebemos el último sorbo de la copa y pido la cuenta. Hablamos de nuestros trabajos fuera de Tu cara me suena. La cuenta llega y saco el dinero y lo dejo sobre la bandeja. Nos levantamos y salimos de la cafetería para ir al coche de Mónica.
-¿A la playa?-me pregunta Mónica con una sonrisa.
-¡A la playa!-respondo convencido.
Volvemos a montar en las mismas posiciones en las que hemos venido. A medio camino, para y se baja dejando el coche en doble fila.
-Ahora vuelvo-me dice.
Asiento con una sonrisa. Pero me come la curiosidad. ¿A dónde irá ahora esta mujer? Al poco rato la veo con una bolsa en la mano y abre la puerta trasera para dejarla.
Relatado por Mónica Naranjo
Después de dejar la bolsa con lo que he comprado en el asiento trasero, vuelvo al volante. Àngel me mira con cara de no entender nada. Sonrío y niego divertida.
-¿Qué pasa? No me mires con esa cara-Mónica.
-¿Qué has comprado?-Àngel.
-Ahora lo verás, cotilla-Mónica.
Arranco el coche y pongo rumbo a la playa. No le voy a decir nada hasta que no se lo enseñe y lo vea. Así que a esperar se ha dicho. El paisaje va cambiando y se va viendo el mar. Àngel intenta echar un vistazo, pero le hago girar la cabeza al frente. Voy parando y aparco cerca del paseo marítimo. Àngel se baja por su lado y me doy toda la prisa que puedo para que no mire la bolsa. Le pillo cotilleando.
-¿Dónde vas?-Mónica.
-Pero, ¿qué has comprado?-Àngel.
-Ahora lo ves-Mónica.
Abro la puerta, cojo la bolsa y echo el seguro de las puertas. Me la cuelgo al brazo y me agarro con el otro al brazo de Àngel. Bajamos a la arena de la playa. Me quito los tacones para andar mejor. Cuando vemos un sitio bueno, nos detenemos y nos sentamos. Saco 2 vasitos de chupitos y una botella de licor.
-¿Jugamos al yo nunca?-Mónica.
martes, 26 de abril de 2016
martes, 19 de abril de 2016
Capítulo 66:Me ha dicho Àngel que...
Relatado por Mónica Naranjo
Me quedo hablando con la churri cuando la gala se acaba y Sylvia está cantando. Noto que alguien me toca el brazo y veo que es Àngel el que se me ha acercado. En cuanto las cámaras y las luces se apagan vamos saliendo.
-¿Podemos hablar un momento, por favor?-me pide Àngel.
Carolina se despide de mí y sigue su camino. Me detengo frente a Àngel y le miro con dureza. Me duele estar así con él, pero no queda otra salida.
-Tú dirás...-Mónica.
-Lo siento. Siento haberme comportado así contigo, siento el haberte dejado en el hospital. Pero me entraron los celos-Àngel.
Le miro sorprendida. No me puedo creer lo que me está diciendo.
-¿Celos? ¿Celos de qué?-Mónica.
-De tu marido... Yo... yo te quiero a ti... Mi vida sin ti no tiene sentido y el día que no fuiste a la cena casi acabo en el río...-Àngel.
Le miro regañándole con la mirada. ¿Por qué todos los locos me han tenido que tocar a mí? Pero pensándolo bien, si hacen esto es porque me quieren.
-Pero entonces... ¿por qué me ha dicho eso Sylvia?-Mónica.
-Porque tiene una obsesión conmigo, no acepta que ya no la quiera ni quiera estar con ella-me explica Àngel serio, mirándome a los ojos.
-Yo... no sé qué decir...-Mónica.
-No digas nada. Sólo te pido que me perdones-Àngel.
Le cojo de las manos y me acerco más a él.
-Déjame que me lo piense-Mónica.
-Todo el tiempo que quieras. Pero vas a ver que yo te quiero a ti y que Sylvia pertenece al pasado-Àngel.
Me acerco a su cara y le doy un beso tímido y me alejo por el pasillo para ir al camerino. Quiero tomarme un tiempo para pensarlo y que las cosas vayan surgiendo solas. No precipitarse como la otra vez que mira como acabamos. Abro la puerta del camerino y veo que Carol me está esperando con una sonrisa en la cara.
-¿Qué? ¿Qué te ha dicho?-Carolina.
-Me ha pedido perdón y me ha dicho que me quiere-le digo con una sonrisa emocionada.
Ahora mismo estoy como una adolescente enamorada. Me acerco a Carolina y la abrazo con efusividad.
-¿Y qué le has dicho?-Carolina.
-Que necesito tiempo-Mónica.
-Pero churri, que se te ha declarado-Carolina.
-¿Te recuerdo que estoy casada, churri?-Mónica.
-Pon en una balanza las cosas buenas y malas que tiene cada uno y compara-Carolina.
Relatado por Àngel Llàcer
Me voy más animado que antes. Al menos sé que tengo una posibilidad. Me ha dicho que se lo va a pensar. Y con esta felicidad, llego al camerino donde Carlos se está cambiando.
-Carlos, ¿qué debería hacer para ganarme a Mónica?-Àngel.
-Uy Àngel, que se te ve enamorado...-Carlos.
No puedo dejar de sonreír y asiento.
-Pues deberías sorprenderla. No sé, comprarle flores, bombones, prepárale una cena romántica o dale una sorpresa-Carlos.
-¿Me ayudarás?-Àngel.
-Claro, cuando quieras-Carlos.
Me empiezo a cambiar y empiezo ya a pensar en lo que podría hacerle a Mónica para que se fije en mí. Quiero que sea algo más que una compañera de trabajo. Me termino de vestir y vamos a dejar la ropa a vestuario.
-Hasta el miércoles-se despide de mí Mónica con una sonrisa.
Le hago un gesto con la mano con una sonrisa de bobo.
-La baba...-me avisa Carlos entre risas.
-¿Qué?-digo sin haber escuchado nada.
-Nada, nada. Vamos anda-Carlos.
-¿Te llevo?-le pregunto.
-No,voy en el coche de Tinet.
Salen Tinet, Laia y Carolina y Carlos les saluda. Se van hacia el coche de Tinet y Carlos se pone a hablar con Carolina y Tinet está charlando animadamente con Laia. Me acerco a la moto y me monto. Me pongo el casco y empiezo a arrancar la moto. Pero oigo cómo me llaman.
-¡Espera Àngel!
Me quedo hablando con la churri cuando la gala se acaba y Sylvia está cantando. Noto que alguien me toca el brazo y veo que es Àngel el que se me ha acercado. En cuanto las cámaras y las luces se apagan vamos saliendo.
-¿Podemos hablar un momento, por favor?-me pide Àngel.
Carolina se despide de mí y sigue su camino. Me detengo frente a Àngel y le miro con dureza. Me duele estar así con él, pero no queda otra salida.
-Tú dirás...-Mónica.
-Lo siento. Siento haberme comportado así contigo, siento el haberte dejado en el hospital. Pero me entraron los celos-Àngel.
Le miro sorprendida. No me puedo creer lo que me está diciendo.
-¿Celos? ¿Celos de qué?-Mónica.
-De tu marido... Yo... yo te quiero a ti... Mi vida sin ti no tiene sentido y el día que no fuiste a la cena casi acabo en el río...-Àngel.
Le miro regañándole con la mirada. ¿Por qué todos los locos me han tenido que tocar a mí? Pero pensándolo bien, si hacen esto es porque me quieren.
-Pero entonces... ¿por qué me ha dicho eso Sylvia?-Mónica.
-Porque tiene una obsesión conmigo, no acepta que ya no la quiera ni quiera estar con ella-me explica Àngel serio, mirándome a los ojos.
-Yo... no sé qué decir...-Mónica.
-No digas nada. Sólo te pido que me perdones-Àngel.
Le cojo de las manos y me acerco más a él.
-Déjame que me lo piense-Mónica.
-Todo el tiempo que quieras. Pero vas a ver que yo te quiero a ti y que Sylvia pertenece al pasado-Àngel.
Me acerco a su cara y le doy un beso tímido y me alejo por el pasillo para ir al camerino. Quiero tomarme un tiempo para pensarlo y que las cosas vayan surgiendo solas. No precipitarse como la otra vez que mira como acabamos. Abro la puerta del camerino y veo que Carol me está esperando con una sonrisa en la cara.
-¿Qué? ¿Qué te ha dicho?-Carolina.
-Me ha pedido perdón y me ha dicho que me quiere-le digo con una sonrisa emocionada.
Ahora mismo estoy como una adolescente enamorada. Me acerco a Carolina y la abrazo con efusividad.
-¿Y qué le has dicho?-Carolina.
-Que necesito tiempo-Mónica.
-Pero churri, que se te ha declarado-Carolina.
-¿Te recuerdo que estoy casada, churri?-Mónica.
-Pon en una balanza las cosas buenas y malas que tiene cada uno y compara-Carolina.
Relatado por Àngel Llàcer
Me voy más animado que antes. Al menos sé que tengo una posibilidad. Me ha dicho que se lo va a pensar. Y con esta felicidad, llego al camerino donde Carlos se está cambiando.
-Carlos, ¿qué debería hacer para ganarme a Mónica?-Àngel.
-Uy Àngel, que se te ve enamorado...-Carlos.
No puedo dejar de sonreír y asiento.
-Pues deberías sorprenderla. No sé, comprarle flores, bombones, prepárale una cena romántica o dale una sorpresa-Carlos.
-¿Me ayudarás?-Àngel.
-Claro, cuando quieras-Carlos.
Me empiezo a cambiar y empiezo ya a pensar en lo que podría hacerle a Mónica para que se fije en mí. Quiero que sea algo más que una compañera de trabajo. Me termino de vestir y vamos a dejar la ropa a vestuario.
-Hasta el miércoles-se despide de mí Mónica con una sonrisa.
Le hago un gesto con la mano con una sonrisa de bobo.
-La baba...-me avisa Carlos entre risas.
-¿Qué?-digo sin haber escuchado nada.
-Nada, nada. Vamos anda-Carlos.
-¿Te llevo?-le pregunto.
-No,voy en el coche de Tinet.
Salen Tinet, Laia y Carolina y Carlos les saluda. Se van hacia el coche de Tinet y Carlos se pone a hablar con Carolina y Tinet está charlando animadamente con Laia. Me acerco a la moto y me monto. Me pongo el casco y empiezo a arrancar la moto. Pero oigo cómo me llaman.
-¡Espera Àngel!
martes, 12 de abril de 2016
Capítulo 65:Miradas
Relatado por Mónica Naranjo
Se asoma Laia y nos mira sonriendo.
-Chicas, a la reunión-Laia.
-Estamos aquí de cotilleo, ¿te quedas?-le pregunto con una sonrisa.
Carolina me da un codazo a lo que la miro con una mueca.
-Si es un rato, vale. ¿Y de qué hablabais?-Laia.
-De que a Carol le gusta Latre-Mónica.
-¿Hablamos de lo tuyo con Àngel?-me contraataca la rubia.
La miro de forma amenazante, pero después le saco la lengua divertida. Miro a Laia que nos mira con una sonrisa a ambas. Vaya 2 locas debe pensar. Pero a mí ya me conoce. Demasiado diría yo. Llevamos media vida como quien dice.
-A ver, explicadme eso. Carol, ¿tú no estabas casada?-Laia.
-¡Es ésta! Que ve cosas donde no las hay-dice Carolina con una sonrisa.
-Y tú también estás casada, Mo-me dice mirándome fijamente a los ojos.
-Lo diré siempre: estoy casada, pero no muerta hija. Además no le he abandonado. Todos los días voy al hospital-Mónica.
-¿Hospital? ¿Qué ha pasado?-me pregunta preocupada.
Ya he hablado más de la cuenta. La miro y empiezo a notar que se me empañan los ojos. Cada vez que lo recuerdo, me entra el agobio.
-No pasa nada, tranquila-dice rápidamente Laia.
-No, tranquila. Se intentó suicidar...-digo con un hilo de voz.
-¿Qué?-me mira con los ojos desorbitados, no se lo puede creer.
Laia se levanta y se acerca a abrazarme. Es cuando aprovecho para desahogarme y llorar en su hombro. Me empieza a preguntar que cómo está y le respondo como puedo. Esto está siendo demasiado duro para mí. Nos separamos del abrazo y pongo una sonrisa.
-Bueno vale ya de dramas. ¿Y tú qué tal, Laieta?-Mónica.
-¿Yo? Como siempre-me contesta sonriendo.-Con mucho lío con las galas...
Laia mira el reloj de su muñeca y se sobresalta.
-Ya me has liado, llegamos tarde-Laia.
´-Ya te vale, churri...-me dice entre risas Carol.
-¡Oye! Las 2 contra mí no, ¿eh?-finjo enfado.
Laia se levanta rápidamente y la imitamos. Salimos del camerino y vamos corriendo a la sala de reuniones. Voy maldiciendo por el camino por hacerme correr con tacones. Laia abre la puerta y pide perdón por llegar tarde. Al entrar yo, todas las miradas se posan en mí. Sonrío como disculpa y me siento al lado de la churri y miro de reojo a Àngel. Empieza la reunión y centro mi vista en Tinet y Laia. Al acabar la reunión, me levanto y salgo rápidamente para evitar hablar con Àngel.
Relatado por Àngel Llàcer
Durante toda la reunión la he estado mirando de reojo, pero solo me ha mirado al entrar. Y en cuanto ha acabado, ha salido muy rápido. Como si temiese que yo la parase. Pero con quien voy a hablar seriamente va a ser con Silvia. Salgo de la sala de reuniones y me despido de Carlos. Voy directamente a la sala VIP y toco la puerta. Nada más tocar, la abro y puedo comprobar que están todos allí. Algunos ensayando, otros sentados intentando relajarse.
-Amiguete, ¿qué haces aquí? Está a punto de empezar la gala-Santi.
-Para comprobar que está todo bien-le digo disimulando.
Me acerco a Sylvia y le pido que salga conmigo fuera un momento. Me mira con incertidumbre en la mirada, pero se levanta y me sigue.
-¿Qué ha pasado con Mónica? ¿Qué le has dicho?-Àngel.
-La verdad, que nos deje en paz porque estamos juntos. No me gusta compartirte con nadie-me dice Sylvia con una sonrisa de superioridad.
-Que te quede claro una cosa: no estamos juntos y no lo vamos a estar en el futuro. Ya no te quiero y menos si vas amenazando. ¿No entiendes que no se puede obligar a nadie a estar con una persona?-Àngel.
A Sylvia le cambia la cara de golpe por una de enfado.
-Yo te salvé de ese puente, cuando estabas en lo peor de tu vida...-me dice muy bajito, apretando los dientes.
-Eso no te da derecho a hacer lo que haces-Àngel.
-¿Me dejas irme y prepararme, por favor?-Sylvia.
Asiento, abre la puerta y vuelve a entrar a la sala. Parece que lo ha entendido o eso espero. Me voy a la puerta de entrada y me reúno con Carlos que está con el móvil grabando un vídeo.
-Aquí viene Àngel, estamos a punto de entrar. ¿Cómo esperas esta gala?-Carlos.
-Qué pesado eres...-le digo con una cara seria, pero al momento saco una sonrisa.
Carlos termina la grabación ya que nos va llamando Mateo, el animador para ir entrando a plató. El público ya está en su sitio. Saludamos y nos sentamos en nuestro sitio. La gala transcurre con normalidad y toca irnos a ponernos las notas. Discutimos las notas que ponemos a cada uno. Bueno más bien las ponemos en común. Porque cada uno pone las notas que cree oportunas. Volvemos a plató y vamos diciendo nuestras notas. Me doy cuenta que Mónica y yo le hemos puesto la misma nota a Sylvia: un 12. Termina proclamándose ganadora. Al terminar, me intento acercar a Mónica para hablar con ella.
Se asoma Laia y nos mira sonriendo.
-Chicas, a la reunión-Laia.
-Estamos aquí de cotilleo, ¿te quedas?-le pregunto con una sonrisa.
Carolina me da un codazo a lo que la miro con una mueca.
-Si es un rato, vale. ¿Y de qué hablabais?-Laia.
-De que a Carol le gusta Latre-Mónica.
-¿Hablamos de lo tuyo con Àngel?-me contraataca la rubia.
La miro de forma amenazante, pero después le saco la lengua divertida. Miro a Laia que nos mira con una sonrisa a ambas. Vaya 2 locas debe pensar. Pero a mí ya me conoce. Demasiado diría yo. Llevamos media vida como quien dice.
-A ver, explicadme eso. Carol, ¿tú no estabas casada?-Laia.
-¡Es ésta! Que ve cosas donde no las hay-dice Carolina con una sonrisa.
-Y tú también estás casada, Mo-me dice mirándome fijamente a los ojos.
-Lo diré siempre: estoy casada, pero no muerta hija. Además no le he abandonado. Todos los días voy al hospital-Mónica.
-¿Hospital? ¿Qué ha pasado?-me pregunta preocupada.
Ya he hablado más de la cuenta. La miro y empiezo a notar que se me empañan los ojos. Cada vez que lo recuerdo, me entra el agobio.
-No pasa nada, tranquila-dice rápidamente Laia.
-No, tranquila. Se intentó suicidar...-digo con un hilo de voz.
-¿Qué?-me mira con los ojos desorbitados, no se lo puede creer.
Laia se levanta y se acerca a abrazarme. Es cuando aprovecho para desahogarme y llorar en su hombro. Me empieza a preguntar que cómo está y le respondo como puedo. Esto está siendo demasiado duro para mí. Nos separamos del abrazo y pongo una sonrisa.
-Bueno vale ya de dramas. ¿Y tú qué tal, Laieta?-Mónica.
-¿Yo? Como siempre-me contesta sonriendo.-Con mucho lío con las galas...
Laia mira el reloj de su muñeca y se sobresalta.
-Ya me has liado, llegamos tarde-Laia.
´-Ya te vale, churri...-me dice entre risas Carol.
-¡Oye! Las 2 contra mí no, ¿eh?-finjo enfado.
Laia se levanta rápidamente y la imitamos. Salimos del camerino y vamos corriendo a la sala de reuniones. Voy maldiciendo por el camino por hacerme correr con tacones. Laia abre la puerta y pide perdón por llegar tarde. Al entrar yo, todas las miradas se posan en mí. Sonrío como disculpa y me siento al lado de la churri y miro de reojo a Àngel. Empieza la reunión y centro mi vista en Tinet y Laia. Al acabar la reunión, me levanto y salgo rápidamente para evitar hablar con Àngel.
Relatado por Àngel Llàcer
Durante toda la reunión la he estado mirando de reojo, pero solo me ha mirado al entrar. Y en cuanto ha acabado, ha salido muy rápido. Como si temiese que yo la parase. Pero con quien voy a hablar seriamente va a ser con Silvia. Salgo de la sala de reuniones y me despido de Carlos. Voy directamente a la sala VIP y toco la puerta. Nada más tocar, la abro y puedo comprobar que están todos allí. Algunos ensayando, otros sentados intentando relajarse.
-Amiguete, ¿qué haces aquí? Está a punto de empezar la gala-Santi.
-Para comprobar que está todo bien-le digo disimulando.
Me acerco a Sylvia y le pido que salga conmigo fuera un momento. Me mira con incertidumbre en la mirada, pero se levanta y me sigue.
-¿Qué ha pasado con Mónica? ¿Qué le has dicho?-Àngel.
-La verdad, que nos deje en paz porque estamos juntos. No me gusta compartirte con nadie-me dice Sylvia con una sonrisa de superioridad.
-Que te quede claro una cosa: no estamos juntos y no lo vamos a estar en el futuro. Ya no te quiero y menos si vas amenazando. ¿No entiendes que no se puede obligar a nadie a estar con una persona?-Àngel.
A Sylvia le cambia la cara de golpe por una de enfado.
-Yo te salvé de ese puente, cuando estabas en lo peor de tu vida...-me dice muy bajito, apretando los dientes.
-Eso no te da derecho a hacer lo que haces-Àngel.
-¿Me dejas irme y prepararme, por favor?-Sylvia.
Asiento, abre la puerta y vuelve a entrar a la sala. Parece que lo ha entendido o eso espero. Me voy a la puerta de entrada y me reúno con Carlos que está con el móvil grabando un vídeo.
-Aquí viene Àngel, estamos a punto de entrar. ¿Cómo esperas esta gala?-Carlos.
-Qué pesado eres...-le digo con una cara seria, pero al momento saco una sonrisa.
Carlos termina la grabación ya que nos va llamando Mateo, el animador para ir entrando a plató. El público ya está en su sitio. Saludamos y nos sentamos en nuestro sitio. La gala transcurre con normalidad y toca irnos a ponernos las notas. Discutimos las notas que ponemos a cada uno. Bueno más bien las ponemos en común. Porque cada uno pone las notas que cree oportunas. Volvemos a plató y vamos diciendo nuestras notas. Me doy cuenta que Mónica y yo le hemos puesto la misma nota a Sylvia: un 12. Termina proclamándose ganadora. Al terminar, me intento acercar a Mónica para hablar con ella.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)