martes, 29 de marzo de 2016

Capítulo 64:Intentando explicar

Relatado por Àngel Llàcer


Me dirijo rápidamente a la sala de ensayo. Espero que esté bien. Como le haya pasado algo, como le haya hecho algo... no me lo voy a perdonar nunca. Veo la puerta cerrada y toco. Tras un breve momento, me abre Miryam y me mira con mala cara.
-¿Está Mónica contigo?-Àngel.
-¿Cómo te atreves a venir después de todo?-me pregunta cruzándose de brazos.
-Necesito hablar con ella, por favor-le suplico con la mirada.
Miryam me mira de forma dura. Tras pensárselo, se hace a un lado para dejarme pasar. Veo a Mónica sentada en el sofá con la cara bañada en lágrimas y muy roja. Me acerco a ella, a lo que aparta la mirada. Me pongo frente a ella.
-Déjame explicarte...-Àngel.
-¿Qué vas a explicarme? Tu novia ya me lo ha dejado muy clarito-me echa en cara, pero sin mirarme.
-No es así... ni siquiera estoy con ella...-Àngel.
-¿Otra mentira? ¿Cómo lo de que nunca me dejarías? ¡No me creo más tus mentiras!-exclama furiosa levantándose de golpe.
Pasa por mi lado y la intento retener agarrándola del brazo, pero ella se zafa de mí y continúa andando. Me giro para mirarla viendo cómo se aleja junto a Miryam. Sólo es una excusa que me ha puesto porque quiere estar con su marido. Y yo lo entiendo. Al fin y al cabo yo no soy nadie. Pero que no me mienta. Salgo cabizbajo de la sala de ensayo para ir al camerino. Al llegar ya se encuentra en él Carlos cambiándose. Cierro la puerta rápidamente.
-¿Y tu ropa?-me pregunta extrañado.
-¡Aiva! Se me ha olvidado-Àngel.
Con todo este lío, se me ha olvidado pasar por vestuario a coger la ropa para la gala. Le digo que voy a por ella. Carlos me sonríe y me hace un gesto afirmativo. Vuelvo a salir del camerino para ir a vestuario.


Relatado por Mónica Naranjo


Cojo la ropa de vestuario de camino y me despido de Miryam agradeciéndole el apoyo. Voy al camerino, saludo a Carolina y pongo mi bolso encima del tocador. Voy sacando el maquillaje para retocarme. Por suerte siempre llevo mis pinturas. Me tapo cualquier rastro de mi encuentro con Sylvia. Pero a mí esa mujer no me achanta. Y tampoco voy a dejar que influya en mi trabajo. Yo soy justa. Una vez maquillada, me cambio de ropa bajo la atenta mirada de Carolina.
-Sé que estoy bueno. Algún día te dejo probarme...-le digo con una sonrisa y una mirada pícara.
-Jajaja no es eso. ¿Cómo es que te has maquillado tú?-Carolina.
-Porque ya no me da tiempo ir a maquillaje y cambiarme. Bueno y cuéntame, ¿qué tal con Latre? Que tú sí has estado con él en maquillaje...-le pregunto con una sonrisa cómplice.
-Ay qué cosas tienes, churri-suspira-.Ya te he dicho que yo tengo a mi marido-Carolina.
-Yo también estoy casada, pero no muerta. ¿A ti te gusta Latre?-Mónica.
Carolina sonríe sonrojándose, pero me lo niega. Sonrío divertida porque ese sonrojo quiere decir que sí. Me voy vistiendo mientras voy hablando con Carol. No hay que perder tiempo. Y yo voy justa. El tiempo y yo no somos muy buenos aliados que se diga.
-¿Y tú con Àngel?-me pregunta Carolina para desviar la atención.
-No me hables de él que no quiero hablar. Y no desvíes la atención, rubia, que he preguntado yo primero-Mónica.
-Uy, ¿qué ha pasado? ¿Te ha dicho o hecho algo? ¿A dónde has ido antes?-Carolina.
-¿Ahora eres policía? Cuánta pregunta, ¿no? Y tú, confiesa: ¿te gusta Latre? ¿O hace falta que te enfoque con una lámpara?-le digo con una media sonrisa.
Carolina me mira con la cara roja, toda roja. Me giro y le pido que me ayude a subir la cremallera del vestido. No le voy a poder sonsacar nada ahora, pero tal vez luego... Cojo los tacones y me acerco al sofá a sentarme para ponérmelos.
-Bueno, te dejo en paz-Mónica.
Llaman a la puerta y la abren desde fuera.

martes, 15 de marzo de 2016

Capítulo 63:¿Y Mónica?

Relatado por Mónica Naranjo


Antes de terminar de terminar con lo que hemos pedido, nos ponemos al día con nuestras cosas. Siento que le puedo contar cualquier y ella a mí me puede contar lo que quiera porque voy a guardar el secreto y ayudarla en todo lo que pueda. De hecho a Sylvia le voy a cantar las cuarenta en cuanto la vea. Y me da igual como sea. Con mi churri no se mete nadie y mucho menos ponerle un dedo encima. Porque si la tocan a ella es como si me tocaran a mí. Y lo mismo digo con Carlos y Àngel. Sí, he dicho Àngel. Porque me importa y no quiero que le pase nada.
-Churri, ¿has comido algo?-le pregunto tras un rato en silencio.
-No me entra nada-Carolina.
-¿Qué? ¡De eso nada!-Mónica.
La miro con rostro serio, regañándola con la mirada. Llamo al camarero y le pregunto a la rubia que qué quiere. Ella insiste que no quiere nada. Le pido la carta al camarero a pesar de la negativa de Carolina. No va a estar hasta que acabemos la grabación sin comer. Si no fuera porque no me da tiempo, me la llevaría a mi casa y allí le prepararía algo de comer. Y la obligaría a comer. Aunque aquí si hace falta, también. El camarero me trae la carta y me la entrega. Se retira y la abro y empiezo a mirar lo que hay.
-Mira, una ensalada-la churri niega-Pasta a la carbonara-le propongo de nuevo, pero ella vuelve a negar.
Llamo al camarero y le pido un plato de pasta a la carbonara. Carolina me mira negando con la cabeza.
-No, si tranquila. Es para mí-Mónica.
Suspira aliviada. Lo que no sabe es que lo he pedido para las 2. Yo apenas he comido. Sólo una ensalada. Y la voy a acompañar en la comida. Tras un rato esperando traen el plato y lo ponen enfrente de mí. Le doy gracias al chico que lo ha traído y cojo el tenedor.
-¿Seguro que no quieres?-le pregunto a Carolina.
-Seguro-pero no deja de mirar el plato de pasta.
No puedo evitar sonreír. Cojo el plato y lo pongo en medio de la mesa.
-Coge el plato y a comer-le ordeno a la churri.
-Que no tengo hambre...-Carolina.
-No te lo crees ni tú, churri, lo estás devorando con la mirada. El tenedor y bon profit-digo enrollando unos pocos espaguetis.
Me llevo el bocado a la boca y saboreo la comida. Miro a Carolina que me está mirando fijamente. Finalmente, coge el tenedor y empieza a comer. Sonrío satisfecha.
-¿Ves como tenías hambre?-Mónica.
-Te va a parecer una tontería... pero es que estoy nerviosa...-me dice Carol con el tenedor en la mano, acercándolo de nuevo al plato.
-¿Nerviosa por qué? Si ya sabes que esto no es nada y lo haces genial. Eres actriz, churri. Sabes algo de imitar, de cómo tienen que interactuar la imitación-Mónica.
Carolina enrolla los espaguetis y se los lleva a la boca en silencio. Aparta la mirada.
-No, la cuestión no es eso-dice al rato-Es... volver a verla...-dice en apenas un susurro.
Cojo la silla y la pongo a su lado. Le cojo las manos y la miro a los ojos.
-¿Que te he dicho hace un momento? Que se va a enterar de quién soy yo y que contigo no se mete ni Dios. No te va a hacer nada mientras yo esté aquí. Además no se va a atrever a hacerte nada delante de todos-intento tranquilizarla como puedo. Está realmente asustada.
-Tienes razón-Carolina.
-Pues claro que la tengo. Yo siempre la tengo-le digo con una sonrisa y poniendo una pose de superioridad.
-¿Eres Mónica o la Madame?-me pregunta con un atisbo de sonrisa en su rostro.
-¿Tú qué crees? La tal Mónica no tiene mi clase ni mi categoría-digo con pose chulesca, haciendo de mi personaje de los escenarios.
Carolina empieza a reír levemente y me abraza. Me da las gracias dentro del abrazo. Sonrío porque he conseguido que se tranquilice y que olvide el tema que le preocupa. Y de paso le he sacado una carcajada. Nos separamos y me pide que me quede a su lado.
-Va a parecer raro que coma a tu lado...-me mira suplicante, con una cara de cachorrito abandonado-pero vale-accedo al final.
Seguimos comiendo entre charlas y risas. Ésta vuelve a ser mi churri de siempre. Al terminar de comer, vuelvo a llevar la silla a su sitio y llamo al camarero para que nos traiga la cuenta. Hay que irse a Gestmusic para que nos maquillen y prepararnos.
Tras pagar, salimos de la cafetería y nos dirigimos a Gestmusic. A la churri se la ve más animada que antes, pero no dejo de mirarla. Por si acaso.
-Enseguida voy, churri-le digo yendo hacia la dirección contraria donde se dirige Carolina.
-Pero no tardes-Carolina.
-No te haré esperar ni te dejaré sola mucho tiempo. Aunque estando Carlos...-le guiño el ojo de forma cómplice. Ella sonríe y niega divertida.


Relatado por Àngel Llàcer


Estamos en maquillaje Carlos y yo. Ambos nos preguntamos donde se habrán metido las chicas. No queda mucho para que empiece la gala y nadie la ha visto. De repente la puerta se abre y me giro esperanzado. Pero sólo es Carolina.
-¡Ah! Eres tú...-le digo algo decepcionado.
-Yo también te quiero, Àngel-me dice Carolina acercándose a donde nosotros.
-No le hagas caso, Carol. Es que está esperando a la morena-le dice Carlos con una sonrisa.
-Pues Mónica me ha dicho que ahora venía-nos comenta Carolina.
Carolina se sienta al lado de Carlos y fijo mi vista al frente, a mirar mi reflejo en el espejo mientras me maquillan. Pero quiero verla y hablar con ella antes de que empiece la gala. Siento la obligación de explicarle ese whatsapp. Aunque Sylvia no me lo permita. Pero ella no es nadie para prohibirme nada. Me siento la peor persona del mundo. He debido dejarla destrozada. ¿Cómo he podido hacer caso a una loca? Estoy apartando a Mónica de mi lado cuando quiero tenerla más cerca que nunca. Aunque tampoco mi comportamiento en el hospital fue el adecuado. No tendría que haberme ido. Me fui cuando más me necesitaba. Pero los celos me pudieron y pensé que ella estaba con quien debía estar: su marido y su hijo, su verdadera familia. Pero yo quiero que Mónica sea mi familia e incluso formar una familia con ella. De reojo miro la hora y me impaciento al ver que no aparece y cada vez va quedando menos para la gala. ¿Dónde se habrá metido Mónica? ¿Qué estará haciendo? Lo mejor será que vaya a buscarla, a ver si está bien. Le meto prisa a quien está maquillándome. Me dice que ya le queda poco y que no sea impaciente. ¿Pero cómo no estarlo si no sé nada de Mónica desde ese whatsapp preguntándome por mi estado? Suspiro y decido dejarme hacer y que termine. Por dentro soy puro nervio, pero por fuera denoto tranquilidad. En cuanto terminan conmigo, me levanto y salgo de la sala de maquillaje. Decido preguntar primero a los concursantes por si la han visto. Empiezo a acelerar el paso, ya que tengo aún que vestirme para plató. Me dirijo a la sala VIP. Llamo a la puerta y espero a que me abran. La tranquilidad brilla por su ausencia ahora mismo. Me abre Santiago que se sorprende al verme.
-Amiguete, ¿has visto a Mónica?-Àngel.
-No, lo siento-Santiago.
-Vale-Àngel.
Me giro para irme, pero oigo que me llaman. Me vuelvo para mirar a quien me llama y tengo a Carolina Ferre frente a mí.
-Antes ha venido a la sala de maquillaje y ha estado hablando con Sylvia-hace una breve pausa-.Y no muy tranquila que digamos.
-¿Qué?-me empiezo a alterar.
Sin decir nada más, me giro y empiezo a correr en dirección a la sala de maquillaje de los concursantes. Esquivo a alguien, pero ni me fijo en quién es. Llego a la sala en un santiamén y abro la puerta rápidamente. Busco con la mirada, pero no veo a nadie.
-¿Buscas a alguien?-me pregunta María, una de las maquilladoras.
-A Mónica, ¿la has visto?-Àngel.
-Ha estado por aquí, pero luego se ha ido con Miryam-María.

martes, 8 de marzo de 2016

Capítulo 62:¿Qué debería hacer?

Relatado por Mónica Naranjo


Termino de comer, llevo el plato a la cocina y lo friego. Mejor dejar todo recogido porque no sé a qué hora voy a terminar. Además que después de la gala quiero ir al hospital para estar con Óscar. Me pongo la chaqueta, cojo el bolso y las llaves y salgo de casa. Mientras voy al coche le contesto a la churri:
-"Encantada, ya estoy yendo al coche. Espérame"-Mónica.
-"Pero no tardes, ¿eh? Que nos conocemos..."-Carolina.
-"Pero tú cómo sabes eso?"-escribo con una sonrisa.
-"Contactos ;)"-Carolina.
Me despido de Carol y me desconecto del whatsapp. Mi fama ya ha saltado y ahora todos van a saber sobre mi puntualidad. Bueno mientras sean los más cercanos, no me preocupa. Monto en el coche y pongo rumbo a Sant Just. Sigo pensando en lo que me ha escrito Àngel. Pero es que Óscar es mi marido y debía estar con él. Si se ha enfadado por eso... Bueno no pienses más en ello. Me obligo a no torturarme con mis propios pensamientos y sentimientos. Aunque sé que algún día me tendré que sentar y reflexionar largo y tendido. Y cuando me decida, poner las cosas claras a Óscar y a Àngel. No quiero hacer daño a nadie, no quiero que ninguno de los 2 sufra. Y con estos pensamientos llego y busco sitio para aparcar. Una vez encontrado, me bajo y voy a la cafetería en la que he quedado con Carolina. Miro el reloj y suspiro aliviada. Sólo pasan 10 minutos de la hora acordada. La busco con la mirada y me hace un gesto con la mano para decirme su posición. Me acerco a ella con una sonrisa. Se levanta y nos damos 2 besos.
-Llegas tarde, churri-me dice Carol con una sonrisa, mirándome a los ojos.
-Perdona, estaba recogiendo la casa y comiendo... Es que tengo a Óscar en el hospital...-Mónica.
-¿Ah sí? ¿Y qué le ha pasado?-Carolina.
Le cuento con todo detalle lo que pasó el viernes. Ella me escucha atentamente pidiéndome que nos sentemos. Un camarero viene y nos pregunta lo que vamos a tomar. Pedimos y seguimos hablando.
-Es muy raro que Àngel te hable así, churri... Ahí tiene que haber algo-Carolina.
-A lo mejor se enfadó por haberme quedado con Óscar y dejarle a él de lado. Le dije de ir con él al hotel antes de que pasase todo...-Mónica.
-Si se hubiese enfadado, no se hubiese preocupado ni te hubiese acercado al hospital. No sé, aquí hay gato encerrado...-Carolina.
La expresión de Carol se torna en incertidumbre. Y la verdad es que yo también tengo mis dudas. Àngel ha demostrado preocuparse por mí, por mi hijo y hasta por Óscar. No es muy normal que de la noche a la mañana me diga que le olvide, que no le escriba más. Y ese no puedo hablar... uff, no sé qué pensar. Suspiro agobiada.
-Tranquila churri, en cuanto le veas hablas con él-Carolina.
Nos traen las bebidas y la miro.
-Puede que tengas razón. Total, no pierdo nada por intentarlo-Mónica.
-Además que lo pasó muy mal cuando tuviste el accidente... ¿Crees que ahora se va a poner celoso? Sabía que estabas casada y aún así se preocupó por ti. Me da a mí que Sylvia está detrás de todo esto...-me deja caer la rubia dando un trago de su bebida.
-¿Sylvia?-la miro extrañada.
-Acuérdate de lo que es capaz de hacer...-Carolina.
Carolina me mira con tristeza en el rostro. Me levanto y me siento a su lado. La abrazo fuertemente transmitiéndole serenidad y buenas sensaciones. Una vez que se ha calmado, me separo de ella y la miro. Me aseguro que está bien y vuelvo a mi sitio.
-Tú no te preocupes que la morena ha vuelto y se va a enterar de quién soy yo, de que a mi gente no le hace nada-digo con decisión y determinación.
Un sentimiento de ira emerge de lo más profundo de mi ser. El recordar cómo acabó Carolina por culpa de Sylvia, me revuelve las entrañas. Un sentimiento de protección me invade con la persona que tengo enfrente. Intento cambiar rápidamente para que las 2 estemos bien.
-¿Y con Carlos qué tal?-le pregunto con una sonrisa pícara.
-Muy bien, es un padrazo-Carolina.
-No, no me has entendido. No me refiero a tu marido.... ya me entiendes...-le levanto las cejas en señal de picardía.
-¡Oye! Que Latre y yo sólo nos llevamos bien-se me queja la churri haciéndose la ofendida.
-Àngel y yo también y mira cómo estamos...-sigo con la sonrisa de complicidad.
-Pero no es lo mismo-me dice algo vergonzosa y hunde su cara en el vaso.
Empiezo a reír porque he conseguido mi propósito. No me malentendáis, sólo era picarla un poco y que se pusiera algo roja de vergüenza. Entre Latre y Carolina se ve algo de feeling. Hasta Manel lo dice. Y no podemos negar algo que dice todo el mundo.
-A mí no me lies porque yo estoy muy bien con mi marido y Carlos con su mujer-Carolina.
-¿Y no te interesaría un cambio de pareja? ¿O una pareja para el programa?-le digo entre risas.
-¡No! jajaja-me dice Carolina entre risas-¿Qué cosas tienes?
-Tú piénsatelo jajaja-Mónica.
Seguimos tomando entre risas y bromas. La verdad es que echaba de menos estos momentos con mi churri. Es una mujer muy divertida, con la que me lo paso muy bien y tengo mucha confianza con ella.


Relatado por Àngel Llàcer


Me dirijo a Gestmusic para comer algo. Voy directo al comedor donde me encuentro a los concursantes, profesores y Carlos. Miro a mi alrededor buscando a Mónica, pero no hay ni rastro de ella. Me acerco a la mesa de los profesores y jurado y me siento junto a Carlos. Antes de ir a por la comida incluso.
-Oye, ¿y Mónica?-le pregunto aparentando curiosidad y sólo eso.
-Seguro que viene directa para la gala. Qué raro que tú no hayas comido en casa y hayas venido después...-me hace el apunte Carlos.
-Ya...-le digo distraído.
Me levanto y voy a por la bandeja de comida. Lo que no le he dicho es que no he pasado por casa, que he pasado todo el fin de semana y estos días en el hotel. Sólo he salido para ir a los ensayos. Que me tiene bajo sus dominios. Y me refiero a Sylvia, no a Mónica. Y no me gusta. Si fuese Mónica, no me importaría. Por ella sería su esclavo y haría, con gusto, todo lo que me pidiese. Pero por Sylvia... Por mí no la volvería a ver. Pero, ¿a ver qué voy a hacer yo? No puedo ir a donde Tinet y decir que dejo el programa. No me voy a rendir tan fácilmente. Vuelvo a la mesa y empiezo a comer rápidamente, con ansia.
-A ver si te voy a tener que poner a bailar...-me dice Miryam divertida.
-No, mejor déjalo que ya sabemos cómo son tus ensayos-Àngel.
-Ah ¿y cómo son?-pregunta Carlos curioso.
-Agotadores, duros, sin descanso-le empiezo a relatar.
Miryam me lanza una mirada asesina y me lanza una miga de pan.
-Ni caso a éste que es un exagerado. A él se le va la pinza en los ensayos-me contraataca Miryam con una sonrisa. Me mira y me saca la lengua. Hago el mismo gesto que ella y le saco la lengua.
-Aquí el más normal soy yo-dice Arnau sonriendo.
-Tendríamos que ver tus ensayos...-Miryam
-Vente cuando quieras-Arnau.
-Aquí hay tema, pero vamos...-digo yo para picarles.
-Si tanto ensayo y tanto tiempo juntos, no pude ser bueno-me sigue Carlos.
-Es que lo mejor es que no están juntos en el ensayo. Con la rubia comparto yo ensayo a veces-le explico a Carlos con una sonrisa.
Miro de reojo a los aludidos que me están mirando con ganas de matarme, me atraviesan con la mirada. Sigo comiendo para apartar la vista de ellos 2. Me giro hacia Carlos.
-Entonces, ¿qué debería hacer? ¿Hablo con Mónica o lo dejo pasar?-Àngel.
-Yo creo que deberías hablar con ella en cuanto puedas y dejarle claras las cosas de tus sentimientos, cómo te sientes al estar a su lado y el por qué te fuiste del hospital. Merece que le des una explicación-Carlos.
-¿Y sino me quiere escuchar?-pienso en el mensaje que le he mandado antes, por obligación de Sylvia.
-¿Cómo no va a querer hablar contigo? ¿No te has fijado en cómo te mira? La tienes enamorada perdida. Hazme caso y después de la reunión, y antes de la gala, habla con ella. Al menos inténtalo-Carlos.
Me quedo mirando a Carlos que ha vuelto a su plato. Me ha dado un gran consejo que seguiré en cuanto tenga oportunidad. Cojo otro pedazo de carne y me lo llevo a la boca lentamente. A ver cómo surge y lo que me dice. Miedo me da su reacción.

martes, 1 de marzo de 2016

Capítulo 61:Olvídame

*Miércoles por la tarde*


Relatado por Mónica Naranjo


Hoy, después de meses, volvemos a las grabaciones. Esta va a ser la segunda gala. Por una parte estoy deseando volver para ver a mi churri, a Carlitos, disfrutar de los concursantes. Pero por otra parte estoy nerviosa porque volveré a verle. Desde que pasó lo de Óscar el viernes, no he vuelto a saber de él. No me coge el teléfono y ni siquiera estaba en el hotel. Se iría a su casa a disfrutar del fin de semana. Me despido de mi marido y de mi hijo antes de irme a casa. Óscar sigue en observación. Espero que pronto pueda volver a casa y ser una familia normal. Y que todo esto se quede en un recuerdo del pasado. Cojo el coche y me dirijo a casa. Aparco en la puerta de casa y entro. Todo está tal cual lo dejé. Subo a darme una ducha rápida en la que me quedo pensando bajo el agua en qué ha pasado en mi vida. ¿Por qué ha pasado todo esto? ¿Por qué le hago esto a Óscar si yo le quiero? Y también le estoy haciendo daño a Aitor. Soy la peor persona jugando con los sentimientos de estas 2 personas de mi vida. Bueno en realidad 3, si contamos a Àngel. Bueno Mo, a por ello me digo a mí misma. Cierro el grifo de la ducha y cojo una toalla que me enrollo alrededor del cuerpo. Voy a la habitación y abro el armario para coger la ropa. Una vez vestida, bajo a prepararme una ensaladita. Algo sencillo, pero que pueda comer antes de irme. Aliño la ensalada y me la pongo sobre la mesa. Me siento a la mesa a comer. El móvil empieza a sonar. Lo saco del bolsillo y veo que los mensajes del grupo han vuelto. Ay mis locos. Río con cada uno de sus mensajes y decido contestar. Abro el chat privado con la rubia y con Àngel.
-"Churri, ya te echaba de menos. Hoy nos vemos :)"-escribo con una sonrisa.
-"Dónde te has metido estos días, Àngel? Te he echado de menos y perdona por no hacerte caso, pero entiéndelo, es mi marido..."-le escribo a Àngel.
Dejo el móvil sobre la mesa ignorando un poco el grupo para terminar de comer. O sino se me hará tarde y llegaré tarde como siempre. Y luego se quejarán. Y no quiero eso. Voy a intentar estar a la hora o incluso un poco antes. Veo la contestación de la rubia.
-"Yo también te echaba de menos, churri :( Si quieres podemos tomarnos un café antes de la gala"-Carolina.
Sonrío mirando la pantalla y contesto con un "por supuesto" y "dónde quedamos?". ¿Cuánto hace que no estamos las 2 juntas? Pues desde esa primera gala que grabamos antes de mi accidente y esa reunión cuando ya me recuperé. Es una mujer en la cual se puede confiar. Me llega otro mensaje.
-"Lo siento, no puedo hablar. No me escribas por favor, olvídame"-Àngel.
En cuanto lo leo, unas lágrimas anegan mis ojos. No lo entiendo. ¿Tanto daño le he hecho para que me diga esto?


Relatado por Àngel Llàcer


Con todo el dolor de mi corazón, le mando el mensaje a Mónica. Me sonríe mientras me acaricia la mejilla.
-Muy bien hecho, Àngel. No la quiero tener cerca. Ni a ella ni a Carolina...
-Pues eso va a estar difícil porque estamos en la misma mesa del jurado-le contesto instintivamente.
-Es lo malo... Pero sólo en el programa las puedes ver, luego vendrás aquí y harás lo que te ordene. Si no quieres que le haga daño a Mónica...
Miro a la mujer que tengo a mi lado. No me siento a gusto con ella. Y pensar que algún día pude estar enamorado de ella.
-Ya te voy a dar el 12, ¿qué más quieres,. Sylvia?-Àngel.
-Que vuelvas conmigo. Y si no es por las buenas, será por las malas-Sylvia.
Miro el reloj.
-¿No tienes que ir a prepararte?-Àngel.
Sylvia mira su reloj y asiente. Me da un beso en los labios y sonríe maliciosamente antes de levantarse y salir de la habitación. No me puede estar pasando esto a mí. No podré estar con Mónica, pero no quiero estar con Sylvia. Me levanto de la cama, guardo el móvil y salgo de la habitación. Será mejor que coma algo y con suerte pueda encontrarme con Carlos para distraerme.