Relatado por Mónica Naranjo
Termino de comer, llevo el plato a la cocina y lo friego. Mejor dejar todo recogido porque no sé a qué hora voy a terminar. Además que después de la gala quiero ir al hospital para estar con Óscar. Me pongo la chaqueta, cojo el bolso y las llaves y salgo de casa. Mientras voy al coche le contesto a la churri:
-"Encantada, ya estoy yendo al coche. Espérame"-Mónica.
-"Pero no tardes, ¿eh? Que nos conocemos..."-Carolina.
-"Pero tú cómo sabes eso?"-escribo con una sonrisa.
-"Contactos ;)"-Carolina.
Me despido de Carol y me desconecto del whatsapp. Mi fama ya ha saltado y ahora todos van a saber sobre mi puntualidad. Bueno mientras sean los más cercanos, no me preocupa. Monto en el coche y pongo rumbo a Sant Just. Sigo pensando en lo que me ha escrito Àngel. Pero es que Óscar es mi marido y debía estar con él. Si se ha enfadado por eso... Bueno no pienses más en ello. Me obligo a no torturarme con mis propios pensamientos y sentimientos. Aunque sé que algún día me tendré que sentar y reflexionar largo y tendido. Y cuando me decida, poner las cosas claras a Óscar y a Àngel. No quiero hacer daño a nadie, no quiero que ninguno de los 2 sufra. Y con estos pensamientos llego y busco sitio para aparcar. Una vez encontrado, me bajo y voy a la cafetería en la que he quedado con Carolina. Miro el reloj y suspiro aliviada. Sólo pasan 10 minutos de la hora acordada. La busco con la mirada y me hace un gesto con la mano para decirme su posición. Me acerco a ella con una sonrisa. Se levanta y nos damos 2 besos.
-Llegas tarde, churri-me dice Carol con una sonrisa, mirándome a los ojos.
-Perdona, estaba recogiendo la casa y comiendo... Es que tengo a Óscar en el hospital...-Mónica.
-¿Ah sí? ¿Y qué le ha pasado?-Carolina.
Le cuento con todo detalle lo que pasó el viernes. Ella me escucha atentamente pidiéndome que nos sentemos. Un camarero viene y nos pregunta lo que vamos a tomar. Pedimos y seguimos hablando.
-Es muy raro que Àngel te hable así, churri... Ahí tiene que haber algo-Carolina.
-A lo mejor se enfadó por haberme quedado con Óscar y dejarle a él de lado. Le dije de ir con él al hotel antes de que pasase todo...-Mónica.
-Si se hubiese enfadado, no se hubiese preocupado ni te hubiese acercado al hospital. No sé, aquí hay gato encerrado...-Carolina.
La expresión de Carol se torna en incertidumbre. Y la verdad es que yo también tengo mis dudas. Àngel ha demostrado preocuparse por mí, por mi hijo y hasta por Óscar. No es muy normal que de la noche a la mañana me diga que le olvide, que no le escriba más. Y ese no puedo hablar... uff, no sé qué pensar. Suspiro agobiada.
-Tranquila churri, en cuanto le veas hablas con él-Carolina.
Nos traen las bebidas y la miro.
-Puede que tengas razón. Total, no pierdo nada por intentarlo-Mónica.
-Además que lo pasó muy mal cuando tuviste el accidente... ¿Crees que ahora se va a poner celoso? Sabía que estabas casada y aún así se preocupó por ti. Me da a mí que Sylvia está detrás de todo esto...-me deja caer la rubia dando un trago de su bebida.
-¿Sylvia?-la miro extrañada.
-Acuérdate de lo que es capaz de hacer...-Carolina.
Carolina me mira con tristeza en el rostro. Me levanto y me siento a su lado. La abrazo fuertemente transmitiéndole serenidad y buenas sensaciones. Una vez que se ha calmado, me separo de ella y la miro. Me aseguro que está bien y vuelvo a mi sitio.
-Tú no te preocupes que la morena ha vuelto y se va a enterar de quién soy yo, de que a mi gente no le hace nada-digo con decisión y determinación.
Un sentimiento de ira emerge de lo más profundo de mi ser. El recordar cómo acabó Carolina por culpa de Sylvia, me revuelve las entrañas. Un sentimiento de protección me invade con la persona que tengo enfrente. Intento cambiar rápidamente para que las 2 estemos bien.
-¿Y con Carlos qué tal?-le pregunto con una sonrisa pícara.
-Muy bien, es un padrazo-Carolina.
-No, no me has entendido. No me refiero a tu marido.... ya me entiendes...-le levanto las cejas en señal de picardía.
-¡Oye! Que Latre y yo sólo nos llevamos bien-se me queja la churri haciéndose la ofendida.
-Àngel y yo también y mira cómo estamos...-sigo con la sonrisa de complicidad.
-Pero no es lo mismo-me dice algo vergonzosa y hunde su cara en el vaso.
Empiezo a reír porque he conseguido mi propósito. No me malentendáis, sólo era picarla un poco y que se pusiera algo roja de vergüenza. Entre Latre y Carolina se ve algo de feeling. Hasta Manel lo dice. Y no podemos negar algo que dice todo el mundo.
-A mí no me lies porque yo estoy muy bien con mi marido y Carlos con su mujer-Carolina.
-¿Y no te interesaría un cambio de pareja? ¿O una pareja para el programa?-le digo entre risas.
-¡No! jajaja-me dice Carolina entre risas-¿Qué cosas tienes?
-Tú piénsatelo jajaja-Mónica.
Seguimos tomando entre risas y bromas. La verdad es que echaba de menos estos momentos con mi churri. Es una mujer muy divertida, con la que me lo paso muy bien y tengo mucha confianza con ella.
Relatado por Àngel Llàcer
Me dirijo a Gestmusic para comer algo. Voy directo al comedor donde me encuentro a los concursantes, profesores y Carlos. Miro a mi alrededor buscando a Mónica, pero no hay ni rastro de ella. Me acerco a la mesa de los profesores y jurado y me siento junto a Carlos. Antes de ir a por la comida incluso.
-Oye, ¿y Mónica?-le pregunto aparentando curiosidad y sólo eso.
-Seguro que viene directa para la gala. Qué raro que tú no hayas comido en casa y hayas venido después...-me hace el apunte Carlos.
-Ya...-le digo distraído.
Me levanto y voy a por la bandeja de comida. Lo que no le he dicho es que no he pasado por casa, que he pasado todo el fin de semana y estos días en el hotel. Sólo he salido para ir a los ensayos. Que me tiene bajo sus dominios. Y me refiero a Sylvia, no a Mónica. Y no me gusta. Si fuese Mónica, no me importaría. Por ella sería su esclavo y haría, con gusto, todo lo que me pidiese. Pero por Sylvia... Por mí no la volvería a ver. Pero, ¿a ver qué voy a hacer yo? No puedo ir a donde Tinet y decir que dejo el programa. No me voy a rendir tan fácilmente. Vuelvo a la mesa y empiezo a comer rápidamente, con ansia.
-A ver si te voy a tener que poner a bailar...-me dice Miryam divertida.
-No, mejor déjalo que ya sabemos cómo son tus ensayos-Àngel.
-Ah ¿y cómo son?-pregunta Carlos curioso.
-Agotadores, duros, sin descanso-le empiezo a relatar.
Miryam me lanza una mirada asesina y me lanza una miga de pan.
-Ni caso a éste que es un exagerado. A él se le va la pinza en los ensayos-me contraataca Miryam con una sonrisa. Me mira y me saca la lengua. Hago el mismo gesto que ella y le saco la lengua.
-Aquí el más normal soy yo-dice Arnau sonriendo.
-Tendríamos que ver tus ensayos...-Miryam
-Vente cuando quieras-Arnau.
-Aquí hay tema, pero vamos...-digo yo para picarles.
-Si tanto ensayo y tanto tiempo juntos, no pude ser bueno-me sigue Carlos.
-Es que lo mejor es que no están juntos en el ensayo. Con la rubia comparto yo ensayo a veces-le explico a Carlos con una sonrisa.
Miro de reojo a los aludidos que me están mirando con ganas de matarme, me atraviesan con la mirada. Sigo comiendo para apartar la vista de ellos 2. Me giro hacia Carlos.
-Entonces, ¿qué debería hacer? ¿Hablo con Mónica o lo dejo pasar?-Àngel.
-Yo creo que deberías hablar con ella en cuanto puedas y dejarle claras las cosas de tus sentimientos, cómo te sientes al estar a su lado y el por qué te fuiste del hospital. Merece que le des una explicación-Carlos.
-¿Y sino me quiere escuchar?-pienso en el mensaje que le he mandado antes, por obligación de Sylvia.
-¿Cómo no va a querer hablar contigo? ¿No te has fijado en cómo te mira? La tienes enamorada perdida. Hazme caso y después de la reunión, y antes de la gala, habla con ella. Al menos inténtalo-Carlos.
Me quedo mirando a Carlos que ha vuelto a su plato. Me ha dado un gran consejo que seguiré en cuanto tenga oportunidad. Cojo otro pedazo de carne y me lo llevo a la boca lentamente. A ver cómo surge y lo que me dice. Miedo me da su reacción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario