martes, 15 de marzo de 2016

Capítulo 63:¿Y Mónica?

Relatado por Mónica Naranjo


Antes de terminar de terminar con lo que hemos pedido, nos ponemos al día con nuestras cosas. Siento que le puedo contar cualquier y ella a mí me puede contar lo que quiera porque voy a guardar el secreto y ayudarla en todo lo que pueda. De hecho a Sylvia le voy a cantar las cuarenta en cuanto la vea. Y me da igual como sea. Con mi churri no se mete nadie y mucho menos ponerle un dedo encima. Porque si la tocan a ella es como si me tocaran a mí. Y lo mismo digo con Carlos y Àngel. Sí, he dicho Àngel. Porque me importa y no quiero que le pase nada.
-Churri, ¿has comido algo?-le pregunto tras un rato en silencio.
-No me entra nada-Carolina.
-¿Qué? ¡De eso nada!-Mónica.
La miro con rostro serio, regañándola con la mirada. Llamo al camarero y le pregunto a la rubia que qué quiere. Ella insiste que no quiere nada. Le pido la carta al camarero a pesar de la negativa de Carolina. No va a estar hasta que acabemos la grabación sin comer. Si no fuera porque no me da tiempo, me la llevaría a mi casa y allí le prepararía algo de comer. Y la obligaría a comer. Aunque aquí si hace falta, también. El camarero me trae la carta y me la entrega. Se retira y la abro y empiezo a mirar lo que hay.
-Mira, una ensalada-la churri niega-Pasta a la carbonara-le propongo de nuevo, pero ella vuelve a negar.
Llamo al camarero y le pido un plato de pasta a la carbonara. Carolina me mira negando con la cabeza.
-No, si tranquila. Es para mí-Mónica.
Suspira aliviada. Lo que no sabe es que lo he pedido para las 2. Yo apenas he comido. Sólo una ensalada. Y la voy a acompañar en la comida. Tras un rato esperando traen el plato y lo ponen enfrente de mí. Le doy gracias al chico que lo ha traído y cojo el tenedor.
-¿Seguro que no quieres?-le pregunto a Carolina.
-Seguro-pero no deja de mirar el plato de pasta.
No puedo evitar sonreír. Cojo el plato y lo pongo en medio de la mesa.
-Coge el plato y a comer-le ordeno a la churri.
-Que no tengo hambre...-Carolina.
-No te lo crees ni tú, churri, lo estás devorando con la mirada. El tenedor y bon profit-digo enrollando unos pocos espaguetis.
Me llevo el bocado a la boca y saboreo la comida. Miro a Carolina que me está mirando fijamente. Finalmente, coge el tenedor y empieza a comer. Sonrío satisfecha.
-¿Ves como tenías hambre?-Mónica.
-Te va a parecer una tontería... pero es que estoy nerviosa...-me dice Carol con el tenedor en la mano, acercándolo de nuevo al plato.
-¿Nerviosa por qué? Si ya sabes que esto no es nada y lo haces genial. Eres actriz, churri. Sabes algo de imitar, de cómo tienen que interactuar la imitación-Mónica.
Carolina enrolla los espaguetis y se los lleva a la boca en silencio. Aparta la mirada.
-No, la cuestión no es eso-dice al rato-Es... volver a verla...-dice en apenas un susurro.
Cojo la silla y la pongo a su lado. Le cojo las manos y la miro a los ojos.
-¿Que te he dicho hace un momento? Que se va a enterar de quién soy yo y que contigo no se mete ni Dios. No te va a hacer nada mientras yo esté aquí. Además no se va a atrever a hacerte nada delante de todos-intento tranquilizarla como puedo. Está realmente asustada.
-Tienes razón-Carolina.
-Pues claro que la tengo. Yo siempre la tengo-le digo con una sonrisa y poniendo una pose de superioridad.
-¿Eres Mónica o la Madame?-me pregunta con un atisbo de sonrisa en su rostro.
-¿Tú qué crees? La tal Mónica no tiene mi clase ni mi categoría-digo con pose chulesca, haciendo de mi personaje de los escenarios.
Carolina empieza a reír levemente y me abraza. Me da las gracias dentro del abrazo. Sonrío porque he conseguido que se tranquilice y que olvide el tema que le preocupa. Y de paso le he sacado una carcajada. Nos separamos y me pide que me quede a su lado.
-Va a parecer raro que coma a tu lado...-me mira suplicante, con una cara de cachorrito abandonado-pero vale-accedo al final.
Seguimos comiendo entre charlas y risas. Ésta vuelve a ser mi churri de siempre. Al terminar de comer, vuelvo a llevar la silla a su sitio y llamo al camarero para que nos traiga la cuenta. Hay que irse a Gestmusic para que nos maquillen y prepararnos.
Tras pagar, salimos de la cafetería y nos dirigimos a Gestmusic. A la churri se la ve más animada que antes, pero no dejo de mirarla. Por si acaso.
-Enseguida voy, churri-le digo yendo hacia la dirección contraria donde se dirige Carolina.
-Pero no tardes-Carolina.
-No te haré esperar ni te dejaré sola mucho tiempo. Aunque estando Carlos...-le guiño el ojo de forma cómplice. Ella sonríe y niega divertida.


Relatado por Àngel Llàcer


Estamos en maquillaje Carlos y yo. Ambos nos preguntamos donde se habrán metido las chicas. No queda mucho para que empiece la gala y nadie la ha visto. De repente la puerta se abre y me giro esperanzado. Pero sólo es Carolina.
-¡Ah! Eres tú...-le digo algo decepcionado.
-Yo también te quiero, Àngel-me dice Carolina acercándose a donde nosotros.
-No le hagas caso, Carol. Es que está esperando a la morena-le dice Carlos con una sonrisa.
-Pues Mónica me ha dicho que ahora venía-nos comenta Carolina.
Carolina se sienta al lado de Carlos y fijo mi vista al frente, a mirar mi reflejo en el espejo mientras me maquillan. Pero quiero verla y hablar con ella antes de que empiece la gala. Siento la obligación de explicarle ese whatsapp. Aunque Sylvia no me lo permita. Pero ella no es nadie para prohibirme nada. Me siento la peor persona del mundo. He debido dejarla destrozada. ¿Cómo he podido hacer caso a una loca? Estoy apartando a Mónica de mi lado cuando quiero tenerla más cerca que nunca. Aunque tampoco mi comportamiento en el hospital fue el adecuado. No tendría que haberme ido. Me fui cuando más me necesitaba. Pero los celos me pudieron y pensé que ella estaba con quien debía estar: su marido y su hijo, su verdadera familia. Pero yo quiero que Mónica sea mi familia e incluso formar una familia con ella. De reojo miro la hora y me impaciento al ver que no aparece y cada vez va quedando menos para la gala. ¿Dónde se habrá metido Mónica? ¿Qué estará haciendo? Lo mejor será que vaya a buscarla, a ver si está bien. Le meto prisa a quien está maquillándome. Me dice que ya le queda poco y que no sea impaciente. ¿Pero cómo no estarlo si no sé nada de Mónica desde ese whatsapp preguntándome por mi estado? Suspiro y decido dejarme hacer y que termine. Por dentro soy puro nervio, pero por fuera denoto tranquilidad. En cuanto terminan conmigo, me levanto y salgo de la sala de maquillaje. Decido preguntar primero a los concursantes por si la han visto. Empiezo a acelerar el paso, ya que tengo aún que vestirme para plató. Me dirijo a la sala VIP. Llamo a la puerta y espero a que me abran. La tranquilidad brilla por su ausencia ahora mismo. Me abre Santiago que se sorprende al verme.
-Amiguete, ¿has visto a Mónica?-Àngel.
-No, lo siento-Santiago.
-Vale-Àngel.
Me giro para irme, pero oigo que me llaman. Me vuelvo para mirar a quien me llama y tengo a Carolina Ferre frente a mí.
-Antes ha venido a la sala de maquillaje y ha estado hablando con Sylvia-hace una breve pausa-.Y no muy tranquila que digamos.
-¿Qué?-me empiezo a alterar.
Sin decir nada más, me giro y empiezo a correr en dirección a la sala de maquillaje de los concursantes. Esquivo a alguien, pero ni me fijo en quién es. Llego a la sala en un santiamén y abro la puerta rápidamente. Busco con la mirada, pero no veo a nadie.
-¿Buscas a alguien?-me pregunta María, una de las maquilladoras.
-A Mónica, ¿la has visto?-Àngel.
-Ha estado por aquí, pero luego se ha ido con Miryam-María.

No hay comentarios:

Publicar un comentario