martes, 26 de mayo de 2015

Capítulo 22:Enterandome de la verdad

Relatado por Àngel Llàcer


Me despierto sobresaltado. Me han tirado agua o algo a la cara.
-¿Qué pasa?-pregunto desconcertado.
Miro delante de mí y veo a Mónica, sentada, con una botella vacía en la mano.
-¿Qué coño haces?-Àngel.
-Pensé que tenías calor...-me responde con una sonrisa.
-¡Churri!-le reprende Carolina entre risas.
¡Ah, ya entiendo! Esto es un sueño y en breve despertaré. Mi subconsciente la quiere recordar riendo y chichándome, como siempre. Así que dejo que el sueño siga su curso. Me levanto del suelo y me acerco a ella. Le pego un morreo a Mónica y otro a Carolina. Noto una bofetada en cada mejilla. Para ser un sueño, duele. Me quejo y me llevo las manos a ambas mejillas. Están calientes.
-¡Para que aprendas!-Mónica.
-Éste no aprende, churri-le dice Carolina riendo.
-Le tendremos que enseñar... jajaja-le dice Mónica.
Miro a mi alrededor, todos me miran raro. Esto tiene que ser un sueño y como en todos los sueños, se hacen cosas raras. Mónica, según me dijo Sylvia, está muerta. Así que esto no es la vida real. La miro fijamente. Si esto es un sueño, no quiero despertar. No quiero dejar de verla, está preciosa como siempre.
-¿Qué miras? ¿Tengo monos en la cara o qué?-Mónica.
-Estaba admirando tu belleza...-le digo con una sonrisa.
-¿Crees que con unas cuantas palabras bonitas se me va a olvidar que no fuiste al hospital a verme? ¡No fuiste ni una sola vez, tío! ¡Esto no te lo voy a perdonar en mi vida!-me dice muy enfadada.
-¿Esto es real?-pregunto sin comprender y para asegurarme.
Carlos se acerca a mí.
-Àngel, ¿estás bien? ¿Te duele algo? ¿Nos reconoces?-Carlos.
Mueve su mano delante de mi cara y me pellizco el brazo. Duele y mucho. Así que esto es la vida real y durante meses he vivido en un engaño.
-Déjame que te explique...-le suplico a Mónica entendiendo lo que ha podido pasar.
-Àngel, ¿estás bien? Si estás bien, seguimos con la reunión. Si no, llamamos a un médico-me dice Tinet preocupado.
-Estoy bien....-digo para no preocupar más al personal.


Relatado por Mónica Naranjo


¿Qué se cree éste? ¿Que por decirme unos cuantos piropos voy a acabar rendida a sus pies? ¡Pues que ni lo sueñe! Estoy genial con Óscar y es él el que ha ido día tras día al hospital a estar conmigo. Que por un capricho no me voy a cargar años de matrimonio.
Carolina se sienta a mi lado adelantándose a Àngel. Sólo queda un sitio libre al lado de Carlos. ¡Ésa es mi churri! La miro y sonrío dándole así las gracias.
seguimos con la reunión. Al acabar me quedo hablando con Carol y Laia. Laia sonríe y me hace un gesto para que mire detrás de mí. Supongo quién es. Ya ha tenido que venir a molestar. Me giro y ahí le veo. Evito mirarle a la boca porque sino me enamoraré de nuevo. Pero es que esos también...
-¿Qué quieres?-Mónica.
-¿Me dejas que te explique por qué no fui a verte?-Àngel.
-Bueno...-accedo sin ganas. A ver qué excusa me da.
Me despido de las chicas y salimos al pasillo. Me apoyo en la pared mostrando indiferencia. Que diga lo que me tenga que decir y se largue. Me cuenta el motivo, que fue Sylvia la que le dijo que yo había muerto. ¿Pero, pero? ¿Y ésta? No pierdas, Mónica. Que vea que no te ha afectado. Pero creo que le voy a hacer una visita a Sylvia... Miro a Àngel impasiva. Él lo ha consentido. Se podría haber informado, preguntar a los compañeros y sin embargo decidió pasar. Ahora me toca a mí pasar de él.
-Vale-digo tranquilamente y sin mostrar ningún sentimiento.
Vuelvo a abrir la puerta de la sala de reuniones para esperar a la churri. La sonrío para decirle que ya he terminado. Se acerca a mi altura.
-¿Ya has terminado?-Carolina.
-Sí. ¿Dónde te vas a quedar hoy? Si quieres te puedes quedar conmigo...-Mónica.
Sale Laia detrás de la rubia y nos dice que si queremos podemos quedarnos en el hotel. Pronto reanudaremos las grabaciones y debemos estar en Barcelona. Yo podría ir con Óscar, pero hoy me apetece quedarme con la churri en el hotel.
-¿Y los concursantes cuándo vuelven?-le pregunto a Laia.
-Lo suyo es que vayan volviendo entre mañana y pasado, ¿no Tinet?-Laia.
-Exacto-corrobora Tinet.
Perfecto. Ahora es cuestión de esperar y pensar un buen plan. No sé si contarle a la churri lo que me ha contado Àngel sobre Sylvia y que me ayude a idear un plan. Aunque va a pensar que soy una vengativa...

martes, 19 de mayo de 2015

Capítulo 21:Venganza

Relatado por Mónica Naranjo


Miro a Àngel y nuestras miradas se cruzan. No es que le tenga especial cariño ahora mismo. No me visitó ni una vez cuando estuve en el hospital. Eso no es de buena persona, es de una persona rastrera y ruin. ¿Quién tiene a un compañero, amigo, alguien cercano en el hospital y no va a verle? Es que a nadie se le ocurriría hacerlo porque quedas muy mal. Me mira como sorprendido por verme. Y de repente se cae de la silla. Yo estoy con la churri que ha venido a mi encuentro. Pero yo, a diferencia de él, tengo humanidad y me acerco a él para preocuparme por su estado. ¿Qué le habrá pasado? Le habrá dado un mareo o una bajada de tensión o de azúcar. Tinet ordena que traigamos agua y Carlos está con el móvil en la oreja. No salimos del hospital. Acabo de salir de él y ya estamos otra vez mal como para ir de nuevo. Ahora no le puedo mirar de la misma manera que antes, me ha decepcionado. No me esperaba esto de él. Me lo podría esperar, por ejemplo, de Sylvia. Pero, ¿de Àngel? A no ser que ella tenga algo que ver... Que le haya manipulado para que no fuese a verme. No, eso es imposible. Àngel es mayorcito para no influenciarse por nadie y saber lo que quiere y tiene que hacer. A lo mejor su verdadera actitud es la de una mala persona y sólo aparenta ser buena persona delante de los demás. Fijaos sino en Sylvia: aparenta ser dulce y luego es todo lo contrario. Pero no hablemos de ella. No se merece ni un sólo de mis pensamientos ni que gaste ni un segundo de mi preciado tiempo. A partir de ahora voy a dedicarme a la gente que realmente se lo merezca y me demuestren que les importo: mi marido, mi hijo, mi churri, Carlitos, Laieta, mister Rubira (Tinet). Esto es una pequeña lista de gente de por aquí porque en el pueblo tengo a mi madre y a mi hermana que las quiero y que por ellas daría la vida. Que nadie se atreva a tocarlas o puede acabar muy mal.
-Mónica, siéntate. No te conviene estar de pie...-me aconseja Laia que está a mi lado.
La churri me acerca una silla y, a mi pesar, me siento en ella. Me siento como una inválida. Todo el día pendiente de mí. No me gusta esta situación. Espero que pronto se pase porque quiero que me vean como siempre, no quiero darles pena porque no lo pretendo.
-Churri, ¿cómo estás?-Carolina.
-Mejor...-le digo un poco cansada y en voz baja. Aún me estoy recuperando todavía. Me han dado el alta, pero tendré que ir a rehabilitación y a la logopeda.
En cuanto termina de hablar por teléfono, Carlos se arrodilla al lado de Àngel e intenta que despierte hablándole. Veo la botella que han traído para darle agua cuando despierte. La miro y miro a Àngel. Me estiro para cogerla. Carolina me la acerca pensando que tengo sed. La abro y vacío su contenido en la cara de Àngel que se despierta de inmediato sobresaltado. Sonrío por el efecto que ha causado. El esperado. Esto es sólo el comienzo de mi venganza.

martes, 12 de mayo de 2015

Capítulo 20:El reencuentro

*3 meses después*


Relatado por Àngel Llàcer


Ya hace 3 meses del fatal accidente que acabó con la vida de Mónica. Poco a poco he conseguido apartarla de mi mente para empezar a querer a la persona con la que estoy. Ella me ha ayudado desde ese día y ha sido paciente conmigo. Las grabaciones se han cancelado hasta nuevo aviso. Supongo que estarán buscando una sustituta a la altura. Pero no habrá nadie como ella. A pesar del tiempo transcurrido, no puedo olvidarla. Es un recuerdo lejano, pero aún está en mi memoria. ¿Cómo olvidar esos preciosos ojos, su magnifica y contagiosa risa? ¡Si hasta cuando se metía conmigo me gustaba! No me puedo creer que ya no esté, que se haya ido para siempre. Hoy grabaríamos gala, pero aquí estoy en casa. De pronto el móvil me suena y lo miro. Es un whatsapp de Tinet.
-"A las 3 en la sala de reunión. Imprescindible acudir".
¿Qué nos querrá decir? ¿Habrá encontrado a la persona adecuada para sentarse en la mesa del jurado? ¿O habrá decidido cancelar el programa y nos lo quiere decir en persona? Miles de preguntas me asaltan. Pero no puedo saberlo hasta que no vaya y le escuche. Miro el reloj, las 12:30. Me llega otro mensaje.
-"Amor, cómo estás?"-Sylvia.
-"Hola cariño! Bien y tú?"-Àngel.
-"Echándote de menos... :( Qué ganas de volver a Barcelona para verte..."-Sylvia.
-"Vente! ;)"-Àngel.
-"Sabes que iría, pero estoy pasando unos días con la familia hasta que tenga que volver. ¿Sabes una cosa?"-Sylvia.
-"¿Qué?"-Àngel.
-"Lo que más me gustaba del programa era estar junto a ti y que gracias a él, te he conocido"-Sylvia.
-"Bueno nos conocimos fuera de plató jeje"-Àngel.
Pronto llega la hora de comer y me despido de ella para no entretenerme, ya que luego tengo que ir a Gestmusic. Me hago la comida y como tranquilamente. Es mejor tener el estómago lleno. Pronto harán 4 meses de su desaparición. No puedo dejar de pensar en ella a pesar de lo bien que esté con Sylvia. Me quiere y yo la quiero, pero siento que no es lo mismo. Al terminar de comer y fregar mi plato, intercambio unos cuantos whatsapp con mi novia. Pero aún no le diré nada de la "reunión" hasta que no salga de ella. Me despido de ella y bajo y me monto en la moto. Estamos a últimos de agosto y hace calor, por lo que voy en manga corta. Me pongo el casco y arranco. En cuestión de pocos minutos llego al edificio donde comenzó esta aventura y donde tal vez acabe. ¿Qué vamos a hacer sin Mónica? Aparco cerca de la puerta y me quito el casco, que sujeto bajo mi brazo, y me dirijo a la puerta. Miro de nuevo el reloj. Aún faltan 10 minutos. Saco la cajetilla y me saco un cigarrillo y el mechero. Me lo empiezo a fumar. No sé si serán los nervios o que su recuerdo me viene en esta puerta. Y no me quiero imaginar cuando la atraviese y me tenga que enfrentar al pasillo donde la vi por primera vez. Venía enfadada, pero tan guapa... Enseguida se hicieron intimas Carolina y ella y yo me metía con las 2. Siempre de broma para ver cómo reaccionaban. Veo llegar a Carlos. En todo este tiempo no he sabido nada de nadie.
-¡Àngel! ¿Dónde te has metido este tiempo?-me pregunta al llegar dándome un abrazo.
-Nadie me escribió ni nada. Yo me quedé por aquí...-Àngel.
-Pero si yo te escribí cuando me enteré de lo de Mónica...-me dice algo confuso.
-Pues a mí no me llegó nada...-Àngel.
-A lo mejor me equivoqué de destinatario... Pero estoy casi seguro que te lo mandé a ti...-Carlos.
A continuación llega la rubia y nos saludamos con 2 besos. Me sonríe, sonrisa a la que intento complacer devolviéndola pero sólo me sale una fingida. A eso de las 3 llega Tinet y nos pide que entremos. Es hora de vencer mi agonía y enfrentarme a mis recuerdos. Sólo es un pasillo, me intento convencer a mí mismo. Aunque para mí no es un simple pasillo, es donde vi a la mujer más hermosa y maravillosa del mundo. En este pasillo fue donde me rechazó y me dijo que se iría con su marido y su hijo después de la grabación. Y en parte yo no tenía derecho a nada: ni a hacerme ilusiones ni a pretender que ella dejase su vida por mí. Me armo de valor y suspirando, cruzo la puerta y sigo a los demás hasta la sala de reuniones. Hasta la veo más vacía que la otra vez, está falta de energía, de magia.
-El motivo de esta reunión es para hablar de la continuidad o no de Tu cara me suena...-empieza a decir Tinet.
Le escucho atentamente, está hablando del formato que tenían pensado en un principio, de los concursantes, del jurado, de las normas... ¡Un momento! ¿He oído que el jurado de nuevo está al completo? Llaman a la puerta. No le hago caso. Cuando entre la persona, ya la veré.
-Perdón por el retraso, ya estamos aquí-oigo decir a Laia.
-Pasad, por favor-les pide Tinet a Laia y a la otra persona.
A Carolina se le ilumina la cara y sonríe. Se levanta y va al encuentro.
-¡Churri!-Carolina.
¿Qué? ¡No puede ser! Me giro hacia la puerta y allí la veo, al lado de Laia apoyada en una muleta. Empiezo a sentir un sudor frío y que todas las imágenes desaparecen de mi campo de visión. El cuerpo me parece pesar y no me puedo mantener sentado.

martes, 5 de mayo de 2015

Capítulo 19:Sin voz por un tiempo

Relatado por Tinet


Voy a visitar a Mónica como cada día. Y cuál es mi sorpresa que cuando llego a la habitación, la veo con los ojos abiertos. Sonrío y me acerco a ella. La abrazo.
-Por allí todos te echan de menos... ¡hasta Santiago!
Veo que esboza una sonrisa.
-Ya era hora que despertases. ¡Buena siesta te has pegado!-le digo sonriendo.
-Siempre ha sido de mucho dormir..-Óscar.
Mónica carraspea y pone cara de enfado.
-Papá, no te metas con ella que no puede defenderse-sale en su defensa Aitor.
Miro con una sonrisa a los 3. Se les ve unidos, como una familia. Tenemos ganas de que Mónica se recupere y vuelva a ser la misma. Aunque la sonrisa no la ha perdido. Y que nunca la pierda.
-¿Me disculpáis un momento?-les pregunto a los presentes.
Saco el móvil y salgo fuera para hablar. Es hora de darle la sorpresa que le teníamos preparada para cuando despertase.


Relatado por Mónica Naranjo


Sigo dándole vueltas a todo lo que me ha pasado. Pero especialmente a lo de la garganta. ¿Y si no puedo volver a hablar, cantar? No lo soportaría. Llevo casi 20 años en este mundo y no quiero dejarlo. Quiero seguir cantando, es mi vida.
Observo a la chica que es idéntica a la churri. Parece que le ha afectado mucho verme así. Si pudiera consolarla... pero apenas puedo moverme ni hablar. Tengo que salir de aquí, volver a casa. Por favor, es mi cumpleaños. ¿El regalo era quitarme la voz? Pues vaya...
Vuelve Cruz, espero que traiga buenas noticias. Aunque su cara es un cuadro.
-Mónica, te vamos a hacer pruebas para ver cómo estás-hace una pausa que se me hace eterna-.De momento lo que puedo adelantarte es que vas a estar un tiempo sin voz. Lo siento.
¿Qué? ¡No, no puede ser! ¿Cómo que un tiempo? ¿Cuánto? Empiezo a llorar de la impotencia y dejo de prestarle atención a todo lo que me rodea. No puedo quedarme así para siempre. Parece mentira que por una tontería me haya arruinado la vida, la carrera y todo por lo que luchaba.
Me llevan a otra sala, pero no estoy atenta a nada ni nadie. Miro al frente seria intentando asimilarlo sin ser capaz.