martes, 29 de mayo de 2018

Capítulo 149:El divorcio

Relatado por Mónica Naranjo


Cojo el coche y pongo rumbo al juzgado. Llego en poco tiempo, pero lo peor es aparcar. No veo ni un sitio libre. Después de dar unas 2 vueltas por los alrededores, decido meterlo en un parking. Será lo mejor. Ya llego tarde por olvidarme, mejor no hacerles esperar más. Puede ser perjudicial para mí y jugarme en contra mi impuntualidad y mi despiste. Entro al juzgado lo más rápido que puedo y voy hacia la sala. Respiro en la puerta antes de llamar. Abro un poco antes de entrar.
-¿Se puede?-Mónica.
Un hombre, supongo que el juez, me da paso y entro. Veo a Óscar sentado con cara seria. Saludo a los presentes y me siento al otro lado. Yo tampoco estoy muy feliz con esta situación. Pero así se han dado las cosas. Al parecer no habían empezado porque el juez expone el caso. Escucho atentamente y enseguida llega a la solución del caso. Nos concede el divorcio, Aitor puede elegir con quien quedarse al ser mayor y, como habíamos hecho separación de bienes, cada uno se queda con lo suyo. Al final hemos quedado bien. Nos despedimos del juez, dándole la mano al levantarnos y salimos. Llamo a Óscar porque veo que tiene la intención de irse.
-Habrá que decírselo a Aitor, ¿no?-Mónica.
-Pero... ¿juntos? O se lo decimos por separado, si no quieres...-pero le corto y vuelvo a hablar yo.
-Claro que quiero que se lo digamos juntos. Somos sus padres, ¿no? Y espero que la relación amigable siga existiendo, aunque no estemos casados...-Mónica.
-No sé yo si podré...-Óscar.
-¿Te llevo a algún lado? he traído el coche-le ofrezco amablemente.
-¿No tienes grabación?-Óscar.
-Aún me queda tiempo, así que si quieres...-Mónica.
-Está bien...-Óscar.
Empezamos a andar en dirección a la salida. Uno al lado del otro, sin hablar más, como si fuésemos 2 extraños. Con lo que hemos sido. Supongo que habrá sido el shock de la sentencia. Pero hemos quedado bien, dentro de lo que cabe. Podría haber sido peor.
Cuando estamos dentro del coche, es cuando me vuelve a hablar.
-Supongo que tendré que dejar la discográfica... No sé, va a ser un poco incomodo trabajar juntos...-Óscar.
-¿Por qué? Podemos separar la vida personal de la profesional. Somos profesionales. ¿O no?-Mónica.
-De momento lo dejamos así, pero si me sale otra cosa, que sepas que lo voy a aceptar-Óscar.
-Bueno, eso ya se verá con el tiempo. No adelantemos acontecimientos-Mónica.
-te lo estoy diciendo totalmente en serio, Mónica-Óscar.
-Si no digo que no, pero digo que te tomes un tiempo y actuemos con normalidad. Como compañeros de trabajo, como amigos-Mónica.
Después de esta conversación le pregunto que dónde le llevo y me dice que a su piso. Me va dando las indicaciones necesarias para llegar. Le comento que llame a Aitor para ver dónde está. Quiero que nos sentemos a hablar y explicar lo que ha pasado. Y así para que pueda pensar en qué va a hacer con todo esto.
-Y perdona lo del coche, yo te lo arreglo. Estaba cabreado y... pues te lo rayé...-me suelta Óscar tras un rato en silencio. Él mirando el móvil y yo a la carretera.
Me quedo en silencio. No sé si enfadarme o reír. Finalmente me decido por reírme a carcajadas. Él me mira extrañado. No debe entender nada.
-Vaya 2 hombres que me he echado, que me rayan el coche a la menor oportunidad-digo recordando cuando Àngel me rayó el coche el primer día de programa.
-¿Entonces no te enfadas?-Óscar.
-Os voy a llamar para que me hagáis de mecánicos cuando lo necesite-digo siguiendo con las risas.
Le contagio la risa a Óscar y empieza él también a reírse. Empezamos a hablar sin tensión, recordando cosas pasadas que nos hicieron vivir buenos momentos. hasta que llegamos a la puerta de su piso. Paro el coche. ha llegado el momento de despedirse. Nos miramos sin saber qué hacer. Al final soy yo la que tomo la iniciativa, le agarro la cara y le planto 2 besos en las mejillas. Óscar se desabroche el cinturón y me mira. Abre la puerta y pone un pie fuera.
-Llámame cuando quieras quedar para hablar-le digo antes de que se baje.
Él me sonríe y asiente. Sale definitivamente y cierra la puerta. Me mira antes de darse la vuelta y sacar la llave. Entra al portal y no se vuelve ni una sola vez. Me quedo esperando a que se gire y me haga un gesto de despedida. Pero parece que no lo va a hacer. Arranco el coche y, por el rabillo del ojo, le veo despedirse de mí con la mano. Le devuelvo el saludo con una sonrisa. Al final no hemos quedado tan mal. Acelero y me alejo de su portal, de su calle. Pero su olor se ha quedado en el coche, a mi alrededor. ¿Habré hecho bien?

martes, 22 de mayo de 2018

Capítulo 148:El mismo día

Relatado por Àngel Llàcer


Vuelvo a mirar a Mónica que está esperando una respuesta. Mientras Carolina está mirando la situación con una sonrisa en la cara.
-Me ha estado enseñando la casa-digo lo primero que se me ocurre.
-Muy bien. Así me gusta, que hagas de anfitrión-Mónica.
-Gracias-dice Aitor algo confundido. Creería que le diría algo más, pero se ha limitado a decirle que ha hecho bien.
Aitor dice que sube a su habitación un momento y nos quedamos los 3 en medio del salón. Miro a Mónica con una sonrisa. La miro fijamente.
-Bueno, pues yo me voy a... la cocina-dice Carol tímidamente.
-Te acompaño y así hacemos la comida-Mónica.
Mónica se dirige con la rubia hacia la cocina, pero apenas ha dado unos pasos se gira para mirarme.
-¿Has colocado la ropa en el armario?-Mónica.
-Eh... no...-Àngel.
-Pues ya tienes entretenimiento hasta que la comida esté hecha-Mónica.
-Pero... ¿tendré hueco?-Àngel.
-¿Qué me estás diciendo, que tengo mucha ropa?-Mónica.
-¿Yo? Yo no he dicho eso...-Àngel.
Ella se empieza a reír y después se acerca a mí. Me da un beso acariciándome la nuca. Se me eriza la piel. Ella se separa más rápido de lo que yo quisiera y me mira.
-Tira anda, que a este paso merendamos en vez de comer-Mónica.
Me giro para subir arriba y noto una cachetada en el culo. Me giro, pero veo que ya se está yendo con su amiga la rubia. Van hablando entre risas. Así que sigo mi camino y subo a la habitación de Mónica. Que a partir de ahora también será la mía.
Abro la maleta y miro lo que me he traído. He traído poco ya que iremos trayendo las cosas poco a poco. De momento he traído para dormir hoy y alguna cosilla más. Me acerco al armario y lo abro. ¡Madre mía cuánta ropa! A ver dónde pongo yo lo mío... Aparto las perchas hacia un lado para hacerme con un hueco. Coloco rápidamente la ropa y saco el móvil. Decido mandarle un mensaje a Carlos.
-"Qué haces?"-Àngel.
-"A punto de comer. Y tú?"-Carlos.
-"Pues he estado colocando la ropa en el armario de Mónica. Que no veas la de ropa que tiene la tía jeje"-Àngel.
-"Ya te has instalado?"-Carlos.
-"En ello estoy :)"-Àngel.
-"Qué feliz se te ve. Ahora tendrás más tiempo para estar con ella eh? ;) Ya me entiendes, jeje"-Carlos.
-"No lo dudes ;) Voy a aprovechar cada instante. Aunque con el hijo y Carolina..."-Àngel.
-"Carolina está ahí? :O"-Carlos.
-"Sí, la ha traído Mónica a comer. Por qué?"-Àngel.
-"No, por nada. Por saber"-Carlos.
-"Ya, ya... Qué te traes con la rubia? :P"-Àngel.
-"Nada, que estoy casado"-Carlos.
-"Bueno te dejo que voy a comer con mi novia y con la tuya"-se lo pongo a posta para ver qué me responde.
-"Vale, pasadlo bien"-Carlos.
Salgo de whatsapp y bloqueo el móvil. No lo ha desmentido y se ha preocupado demasiado por ella. Aquí algo ahí... No sé por qué me da, pero estos 2 están liados. Y sino el tiempo lo dirá. Me guardo el móvil en el bolsillo del pantalón y salgo de la habitación. Me encuentro con Aitor que sale de su habitación. Ya nos ha llamado Mónica para que bajemos a comer y yo, por lo menos, no quiero hacerla esperar.


*Unos días después*


Relatado por Mónica Naranjo


A Àngel les quedan algunas cosas por traer, pero prácticamente tiene todas sus cosas. Ya estamos conviviendo juntos. Aitor pasa algunos días en casa y otros se va con su padre. Ha vuelto a su piso de antes de conocerme, según mi hijo. Hoy tenemos que volver a grabar. Ya estamos comiendo para irnos cuando suena mi móvil. Lo cojo.
-¿Diga?-Mónica.
-¿Señora Naranjo?
-Sí, soy yo-Mónica.
-Le llamo del juzgado. Está citada para el divorcio con el señor Tarruella.
Me quedo en silencio un momento. ¿Era hoy? Se me había olvidado. Estoy tan a gusto con Àngel que ni me había acordado del juicio.
-¿Está usted ahí?
-Sí, ahora mismo voy-Mónica.
Cuelgo y miro a Àngel que ha estado pendiente a mi conversación.
-Me tengo que ir al juzgado. Ve tirando tú a plató y después voy yo-Mónica.
-¿Llegarás a tiempo?-Àngel.
-No tengo ni idea, pero lo intentaré-Mónica.
Como un poco más antes de levantarme de la mesa. Me acerco rápidamente a donde está Àngel para darle un beso y voy a por el bolso. Me despido de Àngel desde la puerta y salgo. Espero que todo vaya bien y que no tardemos demasiado.

martes, 15 de mayo de 2018

Capítulo 147:Piques entre todos

Relatado por Mónica Naranjo


Después de estar charlando un rato con la churri, le pregunto que si se viene a comer. Ella está reticente al principio, pero logro convencerla.
-Tráete a Carlos, si quieres-le digo con una sonrisa pícara.
Ella sonríe y suspira.
-¡Y dale! ¿Qué te hace pensar que me gusta?-Carolina.
-Se te ve en la mirada-Mónica.
-¿La misma mirada que tienes tú?-Carolina.
La miro seria, aguantándole la mirada. Anda que no sabe nada Carol. Sabe cómo devolvérmela. Intento amedrentarla con la mirada, pero no aguanto más y me pongo a reír.
-¡Anda, vamos!-Mónica.
Dejo que vaya al baño a ducharse y a cambiarse. Yo me quedo en la cama y saco el móvil. Tengo algunos mensajes. Abro whatsapp y veo de quién son. Tengo de Àngel, de mi hijo, de Óscar y de una amiga. Voy por orden de importancia, así que primero abro el de mi hijo. Me pregunta que si voy a ir a comer. Le respondo que en un rato estoy allí. Espero que se estén entendiendo Àngel y Aitor. Parece que llevarse bien, sí que se llevan bien. Y espero que no me líen nada y así se lo expreso en el mensaje.
-"En un rato estoy allí. Comportaos y quiero ver la casa como la dejé, eh?"-Mónica.
El siguiente que abro es el de Àngel. También me pregunta que si voy a ir pronto, que me echa de menos y que me quiere. Que no olvide eso, que me quiere. ¿Qué querrá decir con eso? Claro que no se me olvida. Él ha conseguido poner mi mundo patas arriba. Yo tenía una estabilidad, una familia y ha venido él y me lo ha desordenado. Es un rebelde sin causa y eso me encanta. Le contesto con algo parecido a lo que le he dicho a mi hijo.
-"Enseguida estoy allí. No montéis la tercera guerra mundial en mi casa. Si encuentro algo fuera de su lugar, te enteras. Te quiero *corazón* *beso*"-Mónica.
Así, para suavizarlo le mando un beso. Para que no quede tan amenazante. Sonrío imaginando su cara cuando lo reciba y lo lea. Voy a por el mensaje de mi amiga. Más distendida la conversación. Hace mucho que no nos vemos y me dice de quedar. Pues a ver cuándo tengo tiempo porque noto que el día se me hace muy corto. Que aunque el día tuviese 25 o 28 horas, no me llegaría. El último mensaje es de Óscar. Me dice que él se encarga de llevarme el coche al taller por el rayón.
-Así que has sido tú, verdad? Me lo imaginaba. ^Pero no entiendo cómo has podido hacerlo. Qué actitud más infantil..."-Mónica.
Casi al instante me llega un mensaje en respuesta, estaba en línea.
-"Estaba enfadado. Han sido demasiadas emociones en poco tiempo. Tú no me quieres, Edurne tampoco... Y siento que la discográfica va cada vez a peor"-Óscar.
-"Tenemos que quedar y hablar. No es para hablarlo por mensaje. Pero claro que te quiero, pero no igual. Creía que lo habías entendido"-Mónica.
-"Cuándo vamos ir al juzgado?"-Óscar.
-"Aún estoy solucionándolo. Te avisaré y quedamos antes para hablarlo. Mejor quedar de mutuo acuerdo. ¿No te parece?"-Mónica.
-"Claro. Nos vemos"-Óscar.
Cierro whatsapp y guardo el móvil. Carolina sale y se cambia.
-¿Y dónde vamos a ir?-me pregunta ella mientras se cambia.
-A mi casa-Mónica.
-¿Con Àngel?-Carolina.
-Y con mi hijo. ¿No te apetece?-Mónica.
-Claro, pero... estáis en familia... No me quiero entrometer...-Carolina.
-Pero te he invitado yo-Mónica.
No le dejo lugar a réplica y le meto prisa diciéndole que ya me echan de menos mis chicos. Le digo lo que me han dicho por mensaje. Ella sonríe y no vuelve a decir nada en contra de ir. La he dejado planchada.


Relatado por Àngel Llàcer


Estoy en la habitación de Aitor jugando a videojuegos. Me ha dicho que juegue para relajarme. Me ha visto nervioso. Y además él me ha puesto más nervioso si cabe. No sé si habrá sido sin querer o a sabiendas, pero ahora no me dejo de comer el coco por lo que me pueda hacer Mónica. Además el mensaje que me ha mandado no sonaba muy cariñoso que digamos. Se lo enseño a Aitor.
-A mí me ha dicho algo parecido, no te preocupes-Aitor.
-Pero a mí me ha amenazado-Àngel.
-Porque te quiere picar. ¡Hala! A ti te ha puesto que te quiere. Que al final me quitas a mi madre, ¿eh?-me dice con una sonrisa intentando chincharme.
-Pero te lo dirá en persona-Àngel.
-Sí. Seguro que a ti también, ¿no?-Aitor.
-De vez en cuando-Àngel.
-¿Pero no estáis empezando una relación?-Aitor.
-Aún está casada...-me quedo mirándole y me guardo el pensamiento que tengo de "con su padre".
-Bueno, vamos a seguir jugando y ya lo discutiréis-Aitor.
Volvemos al juego. Dejo el móvil encima del escritorio por si me llega algún que otro mensaje. No sé cuánto tiempo pasa, pero se oye desde abajo:
-¿Aitor, Àngel? ¿Estáis en casa?-Mónica.
Al oír su voz se me forma una sonrisa de enamorado. Intento ocultarla para que no me vea así Aitor. Me dice que bajemos y que no la hagamos esperar. Menos mal. Me levanto rápidamente y bajo las escaleras. Sonrío aún más cuando la veo y me acerco a ella. Le doy un beso largo y oigo un oh. Cuando me aparto de Mónica, veo a Carolina detrás suyo. Me vuelvo a sonrojar.
-Por mí no te cortes-Carolina.
Mónica me mira y se ríe. Me acaricia la mejilla y me da un pico.
-¿No me digas que ahora te da vergüenza?-Mónica.
-Es que no me lo esperaba. Ni la he visto-Àngel.
-¡Ah! Que ahora soy invisible ¿no?-me dice la rubia en broma.
Mónica se aparta de mí y dice:
-¡Cariño! ¿Qué tal? ¿Habéis hecho algo en casa o habéis estado jugando todo este rato?-Mónica.
Me giro a mirar y veo a Aitor intentando desviar la atención. Debería ayudarle como él me ayudó a mí esta mañana.

martes, 8 de mayo de 2018

Capítulo 146:Te apoyo

Relatado por Mónica Naranjo


-¿Cómo que a Sylvia? ¿A Sylvia la que conocemos, a la del programa?-le pregunto nerviosa, esperando que me esté equivocando.
-¡Claro! ¿Cuál va a ser? ¿Cuántas Sylvias conoces?-Carolina.
Me levanto y me pongo a dar vueltas por la habitación agitada. Suspiro y no dejo de decir madre mía. La miro a cada rato para que me haga una señal o me diga que no está hablando en serio. Pero ella solo me mira sin entenderme.
-¿Por qué lo has hecho? Ya verás como se entere quien la ha denunciado... Porque, digo yo, que tendrás que ir a declarar-Mónica.
-Pero esto no puede quedar así. Tú misma lo has dicho-Carolina.
-Lo sé y soy la primera que te voy a apoyar y defender. Pero...-Mónica.
Me quedo mirando al frente pensando en todo lo que ha pasado en estos días, en estos meses. Ha cambiado todo tanto que hasta yo me veo cambiada. Miro a la churri y me vuelvo a sentar junto a ella.
-Si necesitas que vaya contigo, sólo dímelo, ¿vale?-Mónica.
Carolina se acerca a mí y me da un abrazo. Nos quedamos un buen rato abrazándonos. Nos transmitimos tanto con este gesto... Nos separamos y nos miramos sonriendo.
-Gracias-me agradece la rubia.
-¿Por qué?-Mónica.
-Por apoyarme, por ser tan buena amiga. En realidad por todo-Mónica.
-¿También por...Carlos?-le guiño el ojo de forma cómplice y le dedico una sonrisa pícara.
-¡Churri!-se pone roja de la vergüenza.
-¿Acaso no te ha acompañado en esto?-Mónica.
-Sí, pero porque es un amigo...-me dice, aún avergonzada.
-Uy yo decía lo mismo de Àngel-digo con una sonrisa.
-¡Que estoy casada!-Carolina.
-¡Yo también! Pero estamos casadas, no muertas-le digo empezando a reír.
Ella suspira y niega entre risas. Debe pensar que estoy loca, pero es la verdad. No nos tenemos que limitar a una persona. Si nos gusta alguien, nos gusta y eso no se puede controlar. Ni controlar ni evitar. Es verdad que te mete en problemas, que tienes muchas dudas. Pero la vida es complicada y hay que vivirla. Sólo se vive una vez y yo lo pienso aprovechar.


Relatado por Àngel Llàcer


Después de haberse ido Mónica, he bajado a la cocina donde me he preparado el desayuno. Mientras desayunaba, no paraba de darle vueltas a lo de Mónica y a la pequeña venganza. Tal vez me haya pasado. No tenía que haberle hecho esto. ¿Y si la despiden por mi culpa? O peor, si me echa de su casa y/o de su vida. No podría superarlo. Aitor llama mi atención ya que estoy ensimismado en mis pensamientos.
-¿Qué te preocupa, tío?-Aitor.
-El haberme pasado y que por culpa de esto, tu madre me deje-Àngel.
-Por esto no te va a dejar-me dice convencido, seguro de lo que está diciendo.
-¿Y tú cómo lo sabes?-Àngel.
-Sólo hay que ver cómo te mira, cómo habla de ti para saber que te quiere. Yo quiero la felicidad de mi madre y si la ha encontrado junto a ti, entonces yo me alegro. Y no pienses que te va a dejar por esta tontería. Simplemente se cobrará una venganza y ya está-Aitor.
-¿Una venganza? ¿Qué tipo de venganza?-pregunto algo asustado.
-Ni idea, pero te puede salir con cualquier cosa. Yo que tú estaría preparado-Aitor.