martes, 19 de diciembre de 2017

Capítulo 128:En el descanso

Relatado por Mónica Naranjo


Le miro con una sonrisa pícara.
-Créeme, no quieras saberlo-Mónica.
-¿Y eso por qué?-Àngel.
Le sigo mirando fijamente, sonriendo y alzo las cejas. Si no lo pilla, es su problema; no el mío.
-¿Me lo vas a explicar o te lo tengo que sacar con sacacorchos?-me pregunta sonriendo.
Creo que ya lo ha pillado, pero quiere jugar conmigo. Llegamos a nuestros sitios y nos sentamos y seguimos hablando del tema. Él no se lo puede sacar de la cabeza y a mí me encanta verle así. Oigo a Carlos murmurar en su sitio. Le miro y compruebo que está cabreado. O al menos eso aparenta.
-¿Te pasa algo?-Mónica.
-No, nada-Carlos.
Me levanto y me siento en la silla de al lado, en la que es de la churri. Se la echa en falta, yo la echo en falta. Es raro que no haya venido, pero lo primero es la familia.
-Sé que te pasa algo y a mí puedes contármelo-Mónica.
Carlos no me mira y le veo jugar con sus manos. Se las cojo para que las deje tranquilas y me mire. El resultado funciona.
-¿Que me dirías si te digo que nos han mentido?-Carlos.
-¿Quién?-pregunto sorprendida.
-Respecto a Carol-Carlos.
-La churri no miente...-es imposible. Me niego a creer que ella haya inventado una excusa para no venir.
-Ella no... sino otra persona...-Carlos.
-Tampoco creo que Tinet o Laia hayan mentido...-Mónica.
-Tú ven conmigo en el descanso-Carlos.
Tras decir esto se calla de golpe y mira al frente. Le miro e intento sonsacarle algo más, pero no suelta palabra.
-¡Mónica!-me llaman.
Me giro y veo que Mateo está llamándome, pues estamos a punto de comenzar la gala. Me vuelvo a sentar al lado de Àngel y le susurro:
-Algo le ha pasado a la churri...-Mónica.
-¿A Carolina?-Àngel.
-¿A cuánta gente llamo churri?-Mónica.
-No sé cómo llamarás a la gente. No tengo constancia de todos tus motes-Àngel.
-Esto es serio, Carlos está preocupado-Mónica.
Àngel me mira extrañado sin entender nada. La verdad es que yo tampoco entiendo nada. La gala ya ha empezado y Manel presenta a la invitada/miembro del jurado de hoy. Se viene a la mesa y nos va saludando uno a uno.


Relatado por Carolina Cerezuela


No tengo ni idea dónde estoy. Todo está oscuro. Sylvia me trajo a rastras hasta aquí y me metió a la fuerza. Hoy tendría que estar en la gala. Sin embargo no puedo ir. Me va a caer una bronca... Y ya verás la churri, que no la avisé nada. Me guío palpando la pared para llegar a la puerta. O a la luz. Lo primero que encuentre. No sé por qué esta mujer me odia tanto. Aunque en realidad buscaba a Mónica. Así que también os digo que mejor yo que la churri. A saber lo que es capaz de hacerle. Espero que hayan encontrado sustitución en tan poco tiempo. Palpo un interruptor y lo acciono, pero la luz no se enciende.
-¡Mierda!-exclamo enfadada.
Encima no tengo el móvil encima para avisar. Me lo dejé en la habitación. Y a saber dónde estoy. Puede que a km de Barcelona. O en una nave industrial. Ésta es capaz de todo.
-¡CAROLINA!-oigo que me llaman. Es una voz bastante familiar. Pero serán imaginaciones mías. ¿Cómo va a estar aquí?
-¡CHURRI! ¿ESTÁS POR AQUÍ?
La voz de Mónica llega cercana. Es como si estuviese aquí al lado. Y también se oye la voz de Carlos. ¡No es posible! Pero, ¿y si lo es? Decido probar suerte.
-¡ESTOY AQUÍ!
-¡NO TE MUEVAS, ENSEGUIDA VAMOS!-Carlos.


Relatado por Àngel Llàcer


En cuanto hemos hecho la pausa, Carlos y Mónica han salido corriendo. Ni idea dónde van. Yo me he ido a la sala de reuniones con Chenoa. Me he acercado a ella y le he preguntado por lo de antes.
-¿Aún sigues con eso? No lo pienses más. Te estaba vacilando-Chenoa.
-Pues no me vaciles, que yo fui tu profesor-Àngel.
-Pero de eso ya hace mucho tiempo. ¿Te acuerdas o la edad ha hecho estragos?-y tras decirlo, se empieza a reír.
-¡Pero bueno! ¿Tú de qué vas?-Àngel.
-No, no. La frase es "cuando tú vas" jajaja-Chenoa.
Esta niña me sigue vacilando.
-Cuando yo voy, tú te quedas aquí-le sigo el juego.
-Otra vez equivocado. Es "yo vengo de allí". ¿No te sabes mis canciones?-Chenoa.
-Claro que me la sé-Àngel.
-Y sino llamamos a Carolina y que te la cante otra vez. Me parece que no la has oído muy bien. Y como le des mala nota...-me amenaza con la mirada y con el dedo índice.
A esto que llegamos a la puerta de la sala de reuniones.
-¿Qué pasa si le doy mala nota?-Àngel.
-Que te doy-Chenoa.
La puerta se abre y me quedo con la palabra en la boca. Tenemos que valorar y puntuar a los concursantes y faltan Mónica y Carlos. La pregunta no tarda en salir.
-¿Dónde están Mónica y Carlos? ¿Por qué no están aquí?-Tinet.
-Ya vendrán, relájate-se oye a Laia desde dentro.
-Pasad anda y sentaos. Bienvenida de nuevo, Chenoa-le dice Tinet con una sonrisa.
Se saludan y entran. Detrás entro yo. Disimuladamente cojo el móvil y busco el chat con Mónica.
-"Cariño, dónde estás? Y sabes algo de Carlos? Ven pronto o te veo con una bronca monumental. Por favor ven pronto. Te echo de menos *emoticono de beso* Te quiero <3"

martes, 12 de diciembre de 2017

Capítulo 127:¿Posible aliado?

Relatado Sylvia Pantoja


Estoy en la sala VIP tranquilamente hablando con Toñi y Francisco. Cuando de repente alguien irrumpe llamándome a voces. Veo a Carlos acercarse a donde estamos.
-¿Me puedes explicar de qué vas?-Carlos.
-¿Perdona?-Sylvia.
Toñi y Francisco se despiden de mí y se van a otra parte de la sala. Para dejarme hablar a solas supongo. Me despido de ellos sonriendo, agradeciéndoles el gesto. Vuelvo a mirar a Carlos sin entender nada. No sé por qué se ha puesto así.
-Vamos fuera y me explicas-le pido.
-No, si la que tiene que dar explicaciones aquí eres tú-Carlos.
Deja que salga yo primero y a continuación sale él, cerrando la puerta a sus espaldas.
-¿Qué coño te pasa?-le pregunto ya alterada.
-No, ¿qué te pasa a ti? ¿Qué se te pasa por esa cabeza? Y espero que tengas una explicación convincente-Carlos.
-¿Sobre qué?-Sylvia.
-¿Dónde está Carolina?-Carlos.
-Ahí dentro, vestida de Chenoa. A lo mejor no la has reconocido por eso...-le digo burlonamente.
Pero él me interrumpe acorralándome contra la pared.
-Sabes a quien me refiero. Le dijiste a Laia que no podía venir. ¿Cómo lo podías saber?-Carlos.
¡Ah! Conque es eso. Aquí el amigo Latre se ha enamorado de la Cerezuela y está preocupado por ella. Esto me puede venir muy bien. Sonrío. Pero noto su brazo muy cerca de mí y oigo como le ha dado un puñetazo a la pared.
-Ahora somos amigas, ¿no te lo ha dicho? Me avisó de que no podía venir y que avisase a los jefes-Sylvia.
-¡No te lo crees ni tú!-me exclama enfurecido.
-Pues entonces si no me crees, llama al 224-Sylvia.
-Esto no va a quedar así, Sylvia-dice Carlos mientras se aleja de mí, ya que le han llamado.
-Aquí estaré o en ese número que te he dado-sonrío y me giro para volver a entrar a nuestra sala.
Sí, le he dado exactamente la habitación donde tengo a Carolina. Sólo hace falta que ate cabos y se dé cuenta de lo que le he dicho. En cuanto entro, se vuelven a acercar mis compañeros. Se muestran preocupados por lo que me ha podido decir Carlos. Pero yo les tranquilizo diciéndoles que no ha sido nada. Francisco me lleva aparte, cogiéndome del brazo.
-¿No nos estaremos metiendo en un lío?-Francisco.
-Tranquilo. Pronto tendremos otro aliado más. Por la cuenta que le trae...-Sylvia.
-¿Y si se lo dice a Tinet?-Francisco
-No te preocupes por eso. Lo tengo todo controlado-Sylvia.


Relatado por Àngel Llàcer


Hoy no me voy a aburrir, eso lo tengo clarísimo. Tengo por un lado a Mónica y por otro a Chenoa. Chenoa fue mi alumna en OT y veo que sigue siendo igual de gamberra. Me temo que se va a aliar con Mónica para vacilarme.
-¿En qué piensas, mi amor?-me pregunta Mónica.
-Espera. ¿Mi amor? ¿Estáis juntos?-pregunta Chenoa mirándonos sorprendida.
-¿Algo que decir?-le rebato.
-Nada, que no pegáis-Chenoa.
-¿Y eso por qué?-le pregunto.
-Porque Mónica es mucha Mónica. Demasiada mujer para ti-me dedica una sonrisa burlona.
Veo a Mónica que sonríe y me mira, como esperando a ver qué respondo.
-¿Y qué propones? ¿Qué esté contigo?-Àngel.
Vuelvo a mirar a Mónica, que mira a Chenoa de forma pícara.
-Sabes que no me va ese rollo-me responde Chenoa sonriendo.
-¿Pero lo has probado? Si no lo has probado, no sabes si te puede gustar...-Mónica.
-¡Mónica!-la recrimino sorprendido.
Ella me mira fijamente, bastante seria.
-¿Qué pasa?-Mónica.
-Eso, ¿qué pasa?-repite Chenoa.
Nos llaman para salir al escenario y empezar la grabación. Pero a Chenoa le dicen que se espere, que aún no sale. La miro triunfante y ella me dedica una actitud chulesca. Cojo el brazo de Mónica y nos vamos hacia el plató.
-¿A qué ha venido lo de antes?-Àngel.

martes, 28 de noviembre de 2017

Capítulo 126:Preocupación

Relatado por Àngel Llàcer


Veo a Mónica que se levanta y empieza a pasear delante de mí. La noto nerviosa. Lo que pasa es que me está poniendo nervioso a mí.
-¿Te quieres tranquilizar, por favor?-le pido.
-Pues explícame eso. ¿Cómo que te ha pedido que te hagas pasar por su novio? ¿Pero cuándo? ¿Cómo?-Mónica.
Mónica me hace una pregunta tras otra. Casi sin dar espacio entre una y otra. Dejo que termine para poder contestarle.
-¿Cuándo? ¿Dónde?-sigue preguntando ella. Al ver que no le contesto, me mira de forma amenazante.-¿Me quieres contestar?
-¿A qué pregunta? Porque me has hecho muchas...-le contesto tranquilamente.
Sé que le debo contestarle a las preguntas para que se pueda tranquilizar. Pero con tantas, me saturo. Ella me mira y sonríe. Suspira y vuelve a sentarse a mi lado.
-Tienes razón. Explícamelo a tu manera, pero explícamelo-Mónica.
-Por supuesto-Àngel.
Me giro para mirarla a los ojos.
-Me lo pidió ayer. Tendría que ir con ella mañana a Sevilla. Quiere presentarme a su familia para que la dejen en paz-Àngel.
-¿Perdón?-pregunta asombrada.
-Al parecer su familia la quiere casar con alguien que ella no quiere. Por eso quiere que vaya a hacerme pasar por su pareja. De ese modo no puede casarse-Àngel.
-¿Y qué vas a hacer? ¿Vas a ir?-Mónica.
-No. Le he dicho que no. ¿Y sabes por qué?-ella niega confundida-Porque quiero estar contigo y no quería dejarte sola. Ni que te enfadases, como te has enfadado.
-Entiéndeme, me dices eso y... buff-Mónica.
Suspira y desvía la mirada. Le cojo la barbilla y la obligo a mirarme.
-Te entiendo. Pero créeme cuando te digo que te quiero. No lo digo por decir. Incluso cuando pensaba que me habías...-tomo aire y sigo-dejado... te seguía queriendo. Nunca te he dejado de querer y no creo que pueda dejar de quererte nunca. Eres la persona más especial que he conocido en mi vida.
Mónica me mira fijamente y me dedica una sonrisa. Al mismo tiempo, yo le dedico otra.
-Esto no será una declaración de amor, ¿verdad?-me quedo callado-¿O una pedida de matrimonio? Porque no estoy preparada.
-Yo no he dicho nada...-Àngel.
-Pero te veo las intenciones-su sonrisa se amplía aún más.


Relatado por Mónica Naranjo


Me quedo mirándole atentamente. Le quiero demasiado. Pero, tal y como le he dicho, aún no estoy preparada a un paso más. Aún estoy casada con Óscar. Tengo que solucionar ese tema para pensar plenamente en Àngel. Sino es como si engañase a los 2. Este tema es muy complicado. ¡Dios mío! ¿Por qué me complicas tanto la vida? Yo tenía la vida, más o menos, hecha, realizada. Y casi de la noche a la mañana, me enamoro de mi compañero de trabajo y dejo de sentir lo mismo por Óscar. Es más, le veo con otros ojos. Como si fuese un  amigo o un compañeros. Parece que los papeles se hubiesen cambiado y Àngel fuese mi marido y Óscar, mi compañero de trabajo.
-¿Qué me dices?-me pregunta Àngel.
-¿Eh?-no me he enterado de nada. He estado en mi mundo y no le he prestado atención.
-Que algún día nos podríamos casar, ¿no? Y formar una familia...-dice él algo cortado.
-¿Cómo?-le vuelvo a preguntar. Esto me ha pillado desprevenida totalmente.
-¿Te lo vuelvo a decir? ¿Qué si algún día podríamos vivir en esta casa con tu hijo, siendo marido y mujer? Y tal vez teniendo algún hijo de los 2...-Àngel.
-No, si ya te he oído. Pero no me veo yo casada y con niños-Mónica.
-¿Por qué no?-Àngel.
-Eh... ¿Tú nos imaginas siendo padres, con un bebé que no nos deje dormir, poniendo normas?-Mónica.
-¿Y por qué no? Tal vez no ahora, pero algún día...-me dice Àngel con ilusión en la mirada.
-Ya lo hablaremos, cariño. Ahora vamos a dormir que es tarde-Mónica.
Àngel mira el reloj para comprobar la hora y, posiblemente, decirme algo relativo a lo temprano que es y a lo pronto que me acuesto. Pero, contra todo pronostico, asiente y se levanta. Me ofrece su mano para que me levante y nos vayamos a la cama.


*Miércoles por la tarde*


Relatado por Carlos Latre


Se me hace raro no saber nada de Carolina. A lo mejor se ha enfadado conmigo por lo que pasó el otro día. Ni siquiera la he visto por el hotel. A lo mejor viene a última hora para no encontrarse conmigo. Avanzo por el pasillo para ir a la grabación. En el ascensor me encuentro con algunos concursantes. Nos saludamos brevemente y ellos siguen hablando de lo suyo. Alguno va con los auriculares. Seguramente escuchando la canción que le toque imitar. Al llegar a Gestmusic miro a todos lados, de camino a maquillaje, a ver si la veo. Pero no hay suerte. En maquillaje ya hay alguien. La oigo hablar con las maquilladoras. Pero no es su voz.
-Buenas-saludo a los presentes.
Enseguida se preocupan por mí y me preguntan si estoy bien. Pero improviso una imitación para salir del paso.
-¡Oye! ¿Sabéis algo de Carolina?-pregunta Mónica.
Me giro entre asombrado y asustado. Si ella no sabe nada de Carol... Le ha podido pasar algo.
-A mí me han llamado para sustituirla, aprovechando que me imitan...-Chenoa.
-¿La has llamado?-le pregunto a Mónica.
-Sí, pero no me coge. Da tono, pero no lo coge-Mónica.
-Estará ocupada...-dice Àngel intentando quitar hierro al asunto.
-¿Y no va a venir a la gala por estar con su marido? No es su estilo...-Carlos.
Todos me miran alucinando. Pero no les hago caso y salgo de la sala. Oigo como me llaman para volver. Pero ahora mismo debo averiguar lo que está pasando aquí. Me dirijo corriendo por el pasillo y llamo a la puerta del despacho. Tinet me abre y se sorprende al verme. Otro más. Pero no me importa.
-¿Sabes algo de Carolina?-Carlos.
-Me dijo Laia que no podía venir, que estaba en el hospital-Tinet.
Sin darle tiempo a decirme nada más, voy al despacho de al lado y toco a la puerta.
-¿Te ha llamado Carolina?-Carlos.
-¿Qué?-Laia.
-El porqué de que no pueda venir hoy... ¿Te ha llamado ella?-insisto.
-¡Ah! No. Vino a avisarme Sylvia-Laia.
Me doy la vuelta y salgo corriendo de allí. No sé por qué, pero no me da buena espina. Mas esto no va a quedar así.

martes, 21 de noviembre de 2017

Capítulo 125:Tengo algo que contarte

Relatado por Mónica Naranjo

-¿Pero... qué haces tú aquí?-pregunto sorprendida.
-¿Puedo pasar?
-Claro, pasa-Mónica.
Me hago a un lado para que pueda pasar y miro sorprendida. ¿Qué hace aquí? No entiendo nada. Le guío hasta el salón y le pido que se sienta.
-¿Me vas a contar qué haces aquí?-le pregunto impaciente.
-¿Aquí es donde vamos a vivir? Me gusta-dice sonriendo.
-Àngel, suéltalo ya-Mónica.
-Qué impaciente eres, mujer. Y qué mala anfitriona. No me has ofrecido nada de comer o beber-me dice Àngel con una sonrisa.
Suspiro mirándole fijamente y sonrío. Aún así le quiero, con todas sus cosas.
-¿Quieres algo?-Mónica.
-No, gracias-Àngel.
-¡Pero...!-exclamo exasperada.
-Pero has quedado mejor, ¿ves?-me dice sonriente, como si se estuviese burlando de mí.
Me acerco a él y me siento en el sofá junto a él. Le miro fijamente intentando intimidarle. No sé para qué ha venido y menos a estas horas. Y aún habiéndole dicho que quería estar sola. Este hombre no tiene remedio.
-Para de mirarme así...-me pide nervioso.
-¿Por qué?-me acerco más a él, lo hago más a posta.
-Porque me pones nervioso-Àngel.
-¿Ah sí? ¿Te pongo nervioso?-le pregunto acercándome cada vez más.
-Como sigas acercándote más, no respondo...-dice tragando saliva. Veo el movimiento de su nuez aceleradamente y sonrío aún más.
-Pues dime a qué has venido. Ya que me has sacado de la cama...-Mónica.
-No me digas que ya estabas acostada...-me mira con asombro.
-Ni un cachondeo, ¿eh?-le advierto con el dedo índice.
Pero no dice nada. A cambio, se echa a reír a carcajadas. Le fulmino con la mirada. Está un rato largo riéndose hasta que para y me vuelve a mirar intimidado.
-He venido a decirte una cosa-Àngel.
-Pues dispara-Mónica.
Vuelvo a mi posición anterior y le miro. Juguetea con las manos nervioso. Y me está poniendo de los nervios.


Relatado por Àngel Llàcer

-¡Habla ya!-me pide Mónica. La noto nerviosa y sé que es por mi silencio. Pero no sé cómo explicarlo ni por dónde empezar.
-No sé por dónde empezar...-alzo la mirada y me encuentro con sus ojos.
-¿Qué tal por el principio?-Mónica.´
-Sí... será lo mejor...-la veo asentir y me coloco frente a frente con ella.
Será mejor decírselo ahora que no esperar más tiempo. Cuánto más tiempo pase, será peor. ¿Pero cómo decirle? ¿Cómo se lo tomará? Me da miedo su reacción. Suspiro largamente para empezar a contarle mi gran preocupación, aquello que casi no me deja dormir.
-Tiene que ver con... con...-ella me mira en silencio animándome a continuar. Al final lo suelto de golpe-Sylvia.
-¿Sylvia? ¿Qué pasa con ella?-Mónica.
-Me ha pedido que la acompañase a Sevilla...-Mónica me interrumpe.
-¿Para qué?-pregunta molesta.
-Para hacerme pasar por su novio...-agacho la cabeza y la miro de reojo.
-¿¡QUEEEEEEÉ!?

martes, 14 de noviembre de 2017

Capítulo 124:Tranquilidad en Figueres... ¿o no?

Relatado por Àngel Llàcer


Salgo del ensayo tras una larga jornada. Hace muchas horas que no veo a Mónica y la echo de menos. Creo que la voy a llamar... Sí, decidido. La voy a llamar. Antes de salir de la sala de ensayo, cojo el móvil y la llamo. Un tono, dos tonos. Al tercero me lo coge. Sonrío nada más oír su voz.
-Dime, cariño-Mónica.
-Ya he acabado el ensayo. ¿Dónde estás? ¿Te voy a recoger?-Àngel.
-Esto... es que no estoy en Barcelona...-dice titubeante.
-¿Ah no? ¿Y dónde estás?-intento calmarme, pero estoy poniéndome nervioso. Entre el encuentro de Sylvia y esto.
-En Figueres, necesitaba despejarme-Mónica.
-¿Quieres que vaya?-Àngel.
-Mejor no... Necesito estar sola... Mañana vuelvo y estoy contigo.
-Está bien, mi amor. Te quiero-Àngel.
-Yo también a ti, amore-Mónica.
Tras nuestra despedida cariñosa, cuelgo y me guardo el móvil. Quería estar esta noche con ella, pero tampoco la voy a agobiar. Necesita su espacio, poner las cosas en orden. Sigo pensando que me he metido en medio de una familia. Pero no puedo evitar haberme enamorado de Mónica. Desde que la vi entrar por primera vez a Gestmusic me quedé prendado de ella. Y eso que me echó la bronca por haberle rallado el coche. Pero bueno, algo sin importancia. Eso sí, aún no me olvido que me obligó a pintarle el coche. Hasta que no lo hice, no paró de acosarme. En esos momentos no lo vi bien, pero ahora acordándome... Fueron instantes que compartí con ella, a su lado. Cada momento cuenta.
Al recoger las cosas, salgo de la sala y cierro. Ventajas o inconvenientes de ser el último en salir de aquí. Nunca sé si es bueno o malo. Recorro el pasillo y salgo de este inmenso edificio. Es que es grandísimo. Llevamos casi 2 meses y me sigue pareciendo enorme. Menos mal que yo me lo conozco. Voy hacia el hotel y presiono el botón del ascensor. Y espero. Ahora lo que me apetece es darme una buena ducha, pedir algo de cena y acostarme. Estoy agotado después de este largo. Monto en el ascensor y dejo que vaya subiendo las plantas. Hasta llegar a la mía. Al bajar, veo a lo lejos otra vez a Sylvia. No sé cómo lo hace que está en todos lados. Parece que me persiguiese. ¿Pero no se tenía que ir a ver a su familia? ¿Qué hace aquí? Ya tengo la mosca detrás de la oreja. No me da buena espina. Al parecer ella no me y me dirijo a la habitación de Carlos. Cambio de planes. Antes de acostarme necesito una charla entre amigos. Llamo a su puerta y espero. Miro de reojo el pasillo y veo como Sylvia viene hacia aquí, a donde estoy yo. Por lo que más quieras Carlos, ¡abre la puerta! Pero mis ruegos no son escuchados y ya tengo aquí a Sylvia.
-Te doy una última oportunidad: ven conmigo mañana a Sevilla-Sylvia.
-Te he dicho que no, Sylvia. ¿Cómo te lo tengo que decir?-me empiezo a cabrear con su insistencia.
-¡Ah! Tú verás lo que haces...-deja caer sutilmente.
Tras decir esto último se aleja y se monta en el ascensor, que sigue en nuestra planta. Sin pensarlo 2 veces, me echo rápidamente escaleras abajo. No será capaz...


Relatado por Mónica Naranjo


Cuando cuelgo la llamada con Àngel, me tumbo en el sofá y enciendo la tele. Pero no veo nada interesante. No dejo de cambiar de canal, sin dejarlo apenas 2 minutos en la misma imagen. ¿Por qué la vida es tan complicada? Yo, que tenía mi pequeño mundo creado... Siempre he sido de ideas fijas, de ir a por lo que quiero, de perseguir mis objetivos, de luchar por lo que creo. Y ahora estoy dudando. Supongo que todos dudamos alguna vez, que eso nos hace humanos. Eso y los errores. Porque todos nos equivocamos. Hay que apechugar cada uno con lo que ha hecho. Pero sí algo tengo claro es que no le voy a perdonar a Óscar su desliz. Y encima con la que se ha convertido en mi amiga, Edurne. Otra mujer en la discográfica. Ya no me tengo que sentir tan sola. Termino por apagar la tele y recostarme en el sofá. Y pienso en todo lo acontecido en este tiempo. Qué poco tiempo y cuántas cosas vividas, ¡coño! ¿Quién me lo iba a decir?
El timbre del móvil me despierta. No sé en qué momento me he quedado dormida. Estoy sentada, tal cual me quedé. El móvil para de sonar justo cuando lo cojo y no sé quién llama. Espera, ¿qué hora es? Miro el reloj y no es muy tarde, pero las emociones del día han podido conmigo. Desbloqueo el móvil y me meto en el registro de llamadas. Àngel. ¿Qué querrá? Ya le dije que quería estar sola. No es por él, sino por mí. Necesito asimilar todo esto y estar en paz conmigo misma. Y esa paz la consigo aquí, en mi pueblo. El pueblo que me vio crecer y donde tantos recuerdos tengo. El móvil vuelve a sonar teniéndolo en la mano. Qué pesado es... Mañana le voy a echar una bronca... Apago el móvil y subo a la habitación. A pesar de ser temprano me voy a acostar. Porque yo tengo mis horarios. Y sólo me los salto cuando hay gala. Y me cuesta horrores mantenerme hasta tan tarde despierta. Tras desnudarme, me meto en la cama y dejo el móvil en la mesita de noche. Me arropo con las mantas y cierro los ojos. Mañana será otro día.
"Din don". Al parecer alguien no quiere que acabe este día tranquila, no me quiere dejar dormir. No creo que sea tan importante, ya se cansará. Pero no se cansa y sigue llamando. Con mala leche me levanto y me pongo una bata. Bajo las escaleras a abrir la puerta y a decir a quien sea que no son horas. Que aquí algunas madrugamos. Abro la puerta.
-¿Pero...?-pregunto sorprendida.

martes, 31 de octubre de 2017

Capítulo 123:¿Has visto a Mónica?

Relatado por Mónica Naranjo


Estoy en casa de Edurne. Venía preocupada sobre Óscar, pero ella me ha tranquilizado. Sigo pensando en él a pesar de estar con Àngel. No lo puedo evitar. Le he querido mucho.
-¿Y por qué no lo habláis tranquilamente?-me pregunta Edurne.
-Porque en cuanto intento hablar con él, me echa en cara que le dejé por Àngel-Mónica.
-¿Tú le quieres?-Edurne.
-¿A quién?-Mónica.
-A mi vecina. ¿A quién va a ser? ¡A Àngel!-Edurne.
-Estoy empezando con él, pero es como si le conociese desde siempre-la miro y antes de que me diga nada, la corto-Y a Óscar le guardo cariño. No olvido los años que he pasado con él, los buenos momentos vividos...
-Yo sigo diciendo que tenéis que hablar. Pero tranquilamente, ¿eh´?-me mira como reprendiéndome con la mirada.
-¿Está aquí?-le pregunto.
-Salió después de comer y aún no ha vuelto-Edurne.
Me quedo pensando y al de un rato le doy las gracias y me despido de ella. Salgo de su casa y monto en el coche. Conduzco por las calles de Barcelona, con intención de volver con Àngel. Pero me desvío de mi rumbo. Salgo de Barcelona. Me adentro en la autopista. Estas dudas las tengo que aclarar de alguna forma. Al llegar al lugar, aparco cerca y me bajo. Me aproximo a la puerta y entro. Camino por el camino de tierra hasta llegar a donde quería. A pesar de que quería venir, no alzo la mirada. Me cuesta mirarlo. Aún no lo asimilo. Y eso que han pasado muchos años. Pero decir adiós a alguien que quieres es muy duro. Poco a poco voy alzando la cabeza y fijo mi mirada en ella. Allí reza el nombre de la persona más importante de mi vida.
-Hola hermanito. Sé que he tardado mucho en visitarte. Lo sé y lo siento. Pero ahora es cuando más te necesito. Si estuvieras aquí me matarías, pero...-le empiezo a contar todo el dilema que tengo en mi interior.


Relatado por Sylvia Pantoja


Me dirijo enfadada hacia el hotel. Ésta me va a oír. Se va a enterar quién soy yo y que conmigo no se juega. Espero al ascensor, impaciente. Subo al ascensor y bajo en su planta, la planta que usan los profesores y el jurado. Nada más bajar, veo una cabellera rubia dirigirse a la habitación. La llamo para que se pare. Avanzo para que no se me escape.
-¡Eh Carolina!-intento que suene normal mi voz, a pesar de estar enfadada.
-Dime Sylvia-Carolina.
-¿Has visto a Mónica?-directa al grano. ¿Para qué andarse con rodeos?
-No-Carolina.
-¿No compartimos habitación?-Sylvia.
Tengo la sensación que me oculta algo. Me mira nerviosa y mira a los lados.
-Mónica no se suele quedar aquí...-Carolina.
-Bueno...-ella se gira para marcharse, pero la agarro del brazo-Entonces me sirves tú.
Me la llevo a rastras y amenazándola para que no grite ni haga movimientos bruscos.
-¿Qué me vas a hacer?-me pregunta un rato más tarde. La tengo inmovilizada en una silla.
-No corras, Carolina. Pero de momento te digo que en la próxima gala no vas a estar-Sylvia.
-¿Qué?-me mira perpleja.-¿Y qué le digo a Tinet?
-No, si no vas a hablar con él... Ahora te vas a quedar aquí calladita. ¿De acuerdo?-Sylvia.
La rubia asiente muerta de miedo. Le pego una bofetada antes de salir para asegurarme que guardará silencio. Empieza el plan.
Salgo tranquilamente y avanzo por el pasillo. Cojo el ascensor y bajo al hall. El móvil me suena. Miro la pantalla y la cara de cabreo aumenta todavía más.
-¿Qué pasa? No, no voy a ir. Tengo que ensayar... Pues ya os lo presentaré, padre. No me apetece conocerle. No. Adiós-y cuelgo con rabia.
Atravieso el hall y voy hacia Gestmusic. Voy a la zona de los despachos. ¿Cuál será el despacho de Tinet? Pero veo salir a Laia y me acerco a ella.
-¡Laia! ¡Laia!-la llamo.
Ella se percata de mi presencia y me mira.
-¿Querías algo?-Laia.
-Nada. Bueno sí, avisar que Carolina no va a poder venir la semana que viene-Sylvia.
-¿Por qué?-Laia.
-Creo que tenía a alguien en el hospital. Su madre, su hija o su abuela... No me he enterado muy bien-Sylvia.
-Gracias por avisar, Sylvia-me agradece con una sonrisa.
Le quito importancia y la veo alejarse para salir. Menos mal que la he pillado antes de que se fuera. Y menos mal que ha sido Laia y no Tinet. A Tinet no sé si hubiera podido decirle lo mismo y que quedase creíble. Sigo el mismo camino que ella para salir del edificio. Por el momento no me puede ver Àngel.

martes, 24 de octubre de 2017

Capítulo 122:Nos va a volver locos

Relatado por Àngel Llàcer


-Mejor que lo veas tú-me dice la rubia.
Su cara es seria. Poso mi mano en el manillar. Estoy nervioso. Miro de nuevo a Miryam, que me asiente, y abro la puerta. Allí dentro está la persona que menos querría ver. Se gira y me mira con una sonrisa. Entro y cierro tras de mí.
-¿Qué quieres?-le pregunto lo más seco posible.
Ella se acerca rápidamente y me intenta besar, pero yo aparto mi cara.
-No me diste ninguna respuesta anoche, no me esperaste.
-Tenía prisa...-Àngel.
-¿Y qué vas a hacer? ¿Vas a venir conmigo?
-A ver, Sylvia... No puedo ir...-Àngel.
-¿No puedes o no quieres?-se le nota el enfado en la cara, en el tono de voz.
-Así tan precipitado...-Àngel.
Sylvia se gira y me da la espalda.
-Te lo ha prohibido, ¿verdad?-Sylvia.
-A mí nadie me tiene que prohibir nada, yo lo he decidido libremente-Àngel.
-¿Y qué vas a hacer cuando se canse de ti?-se vuelve a girar para enfrentarme. Se cruza de brazos y me mira de forma amenazante.
-Sylvia, por favor...-le pido amablemente.
-¡Ni por favor, ni leches! ¿No me vas a ayudar? ¡PUES AHÍ TE QUEDAS! ¡Pero luego no me vengas a mí!-Sylvia.
Tras gritarme, se va hacia la puerta rozándome con el hombro. Pues si se ha enfadado, yo no le puedo hacer nada. No voy a hacer nada contra mi voluntad. Pero he de confesar que estoy algo asustado. Sylvia es capaz de hacer cualquier cosa.


Relatado por Mónica Naranjo


En cuanto se va Àngel, le mando un whatsapp a Carolina. Termino el café y pido la cuenta. El móvil suena. Supongo que será Carolina contestándome. Saco el móvil y lo desbloqueo. Miro el mensaje.
-"Lo siento, pero no puedo quedar. Ya me contarás qué tal con Àngel"-Carolina.
-"A saber por qué no puedes quedar, pillina jeje. Pero claro que luego te cuento ;)"-Mónica.
Salgo del hotel y me dirijo hacia el centro de Barcelona. Como le h dicho a Àngel, voy a dar una vuelta. Caminando llego hasta la casa de Edurne. No sé qué me quiere decir mi subconsciente, pero aquí estoy. Me acerco a su puerta, dudosa. Llamo al timbre y espero a que me abran. La puerta se abre y suspiro al verla a ella. No sé si estoy preparada para verle de nuevo. La última vez que hablamos acabamos discutiendo. Y no me gustaría, la verdad.
-¿Mónica? ¿Qué haces aquí? ¿Te pasa algo?-Edurne.
-¿Podemos hablar?-Mónica.
-Claro, pasa-se aparta un poco para dejarme pasar.


Relatado por Carolina Cerezuela


-¿Crees que hemos hecho bien? Es una cita a ciegas prácticamente...-Carolina.
-Hemos tenido la mejor idea-me dice con una sonrisa.
-¿Y si acaban discutiendo?-Carolina.
-¿Te ha dicho algo?
-Que luego me cuenta-Carolina.
-Pues ya está, no le des más vueltas.
-Ay no sé, este programa nos va a volver locos...-suspiro mirándole a los ojos.
Él me abraza y me acaricia el brazo.
-No te preocupes tanto, Carol. Ya verás como te dice que ha ido genial.
-¿Y sino? Nosotros habremos tenido la culpa de que no se hablen...-Carolina.
No me permite seguir hablando, pues me pone el dedo índice en los labios y se queda mirándome. Acto seguido me besa.
-Que lo que haya unido Tu cara me suena, no lo destruya nadie.
-¿Te refieres a nosotros también, Carlos?-Carolina.
Carlos me mira en silencio.
-¿Tú quieres tener algo conmigo?-me pregunta serio y confundido.
Pero más confundida estoy yo. No sé ni cómo hemos acabado así. Estábamos observando cómo les iba a nuestros compañeros y amigos y de repente nuestras miradas se cruzaron. Lo siguiente fue que Carlos me besó. Y acabamos en su habitación.
-Mejor me voy-Carolina.
Me giro y me levanto de la cama. Voy recogiendo mi ropa y empiezo a vestirme. Lo que yo digo: este programa nos va a volver a todos locos.

martes, 10 de octubre de 2017

Capítulo 121:Otra propuesta

Relatado por Àngel Llàcer


La miro sorprendido, sin terminarme de creer lo que me ha pedido. No sé si he escuchado bien o sólo me he imaginado lo que me gustaría. Me parece que no sólo hay alucinaciones visuales, sino también auditivas. Voy a asegurarme de que lo que he escuchado, es verdad.
-¿Qué? ¿Lo dices en serio?-Àngel.
-Claro. Pero sólo si tú quieres, no te voy a obligar...-me dice nerviosa, jugando con un mechón de su pelo.
Me acerco a ella y la beso. Un beso que dura minutos. De esos besos que tienes que parar a coger aire. Porque una cosa es que la quiera y otra es que nos ahoguemos. Por demostrarnos nuestro amor. Además, que el cuerpo nos pide aire para respirar, para vivir, para seguir.
-¿Esto quiere decir que sí?-me pregunta ella mirándome a los ojos.
-¿Tú qué crees? Como si nos tenemos que ir ahora mismo-Àngel.
-No, no corras tanto. Aún tengo que decírselo a mi hijo, tiene que acabar la edición, tramitar el divorcio...-enumera Mónica.
-¿Y ahora qué vas a hacer?-Àngel.
-¿Después de desayunar? Pues supongo que iré a dar una vuelta por Barcelona...-Mónica.
Sonrío. Con esta mujer es imposible no hacerlo.
-No, digo que dónde te vas a quedar ahora. Bueno, dónde os vais a quedar tu hijo y tú-Àngel.
-Supongo que nos podremos quedar en el hotel... O él se quedará en casa...-Mónica.
-De eso nada. Tú te vienes a mi casa-digo con determinación.
-No sé, no quiero molestar, mi amor...-Mónica.
-Tú no molestas, cariño. De hecho, estaría encantado de tenerte-le digo con una sonrisa.
-¿De verdad?-se le dibuja una sonrisa.
-Pues claro-Àngel.
-Ay, no sé...-Mónica.
-De verdad, mi amor-le insisto y pongo mi mejor cara. Para pasar a una haciendo el bobo. Lo cual hace que se ría.
-Vale, pero luego no digas que no te lo advertí-me avisa ella sonriente.
Le quito importancia con un gesto de la mano. Cojo su cara y la vuelvo a besar. Sus besos son adictivos. Y como a mí me encanta besar... Pero más a ella. Me retiro y me quedo mirándola embobado. Veo cómo toma su café, cómo deja la taza en el plato y se limpia con la servilleta. Y cada cosa que hace me parece perfecta. Y ahora la voy a tener en mi casa. No puedo ser ahora mismo más feliz. No hay persona en el mundo más feliz que yo.
Mónica agita su mano delante de mi cara y salgo de mi embobamiento.
-¿Qué pasa?-le pregunto.
-¿A qué hora tienes el ensayo? No se te vaya a hacer tarde...-me mira sonriendo-Que te has quedado como empanado.
-¿Me estás echando?-Àngel.
-Nada más lejos, cariño-Mónica.
Miro el reloj y compruebo que se me ha pasado el tiempo volando y ya me tengo que ir. Me vuelvo a mi sitio, me siento y me bebo el café de un trago. Café que ya está frío. Mónica me mira divirtiéndose con la situación. Me levanto y me acerco a ella de nuevo. Le doy otro beso para despedirme de ella.
-¿Me esperas luego para irnos juntos?-Àngel.
-Claro-Mónica.
Salgo corriendo y me vuelvo para mirarla de nuevo. Me despide con la mano y le devuelvo el gesto con una sonrisa. No se la puede querer más. ¿Cómo pensar que iba a estar con esta mujer? Me lo llegan a decir cuando la conocí y no me lo creo. Llego a la sala de ensayo y en la puerta me encuentro con Miryam.
-Te está esperando alguien. Dice que tiene que hablar contigo-Miryam.
-¿Quién?-le pregunto intrigado.

martes, 3 de octubre de 2017

Capítulo 120:Una propuesta importante

Relatado por Mónica Naranjo


Al final Àngel me alcanza y me empieza a hacer cosquillas, tal y como me imaginaba. Le pido, entre risas, que pare.
-¿Por qué huías de mí?-dice siguiendo con las cosquillas.
-Jajaja, por esto... jajaja Para jajaja Àngel, por favor jajaja-Mónica.
-Paro, pero con una condición. ¿vale?-Àngel.
-¿Cuál?-intento ponerme seria, pero no puedo.
-Sólo di que aceptas o no te dejo tranquila-Àngel.
-De acuerdo, de acuerdo-Mónica.
Àngel me da una tregua y me mira fijamente a los ojos.
-Que no vuelvas a decir que estás fea. Y menos delante mío-Àngel.
-Pero es que...-Mónica.
-Pero es que nada. ¿Tú has escuchado mi discurso de antes, no?-yo asiento sonriendo levemente-Pues eso es lo que pienso de ti.
Llegamos a la puerta del ascensor y aprieto el botón para que suba y poder cogerle.
-¿Y tú me perdonas por lo de ayer? Tenía un mal día...-Mónica.
-Y los celos actuaron por ti-acabó por mí la frase.
Le miro fijamente alucinando porque me conozca tan bien en tan poco tiempo. Asiento con seriedad. No me siento orgullosa de cómo me comporté. Por mi culpa nos llevamos los 2 una bronca de Tinet. Hubiera aceptado yo sola la bronca porque la culpa fue mía. Pero nos llamó a los 2. El pasado ya no se puede cambiar, pero voy a intentar que el futuro sea mejor. Àngel mueve la mano delante de mi cara.
-Tierra llamando a Mónica. ¿Estás aquí?-oigo que dice Àngel.
-¿Eh?-Mónica.
-¡Vamos!-me dice señalando el ascensor que ya ha venido y él mantiene las puertas abiertas apretando el botón.
Entramos y miro cómo aprieta el botón de bajada. Me centro en los botones, pero noto su mirada aún en mí.
-¿En qué pensabas?-Àngel.
Giro la cara para mirarle y le dedico una sonrisa. Hago un gesto con la mano, a la vez que digo:
-Nada, tonterías mías-Mónica.
-Tonterías o no, también son mías. Si es que vamos a compartir vida-Àngel.
Se me ilumina la cara con lo que acabo de oír y mi sonrisa se amplia. Le estoy mirando con una sonrisa boba, de enamorada, en la cara. Me encanta este hombre y cada segundo que paso con él, lo confirmo aún más. Tengo que pedirle que se venga a vivir conmigo y con mi hijo. Pero no sé si va a querer. Y tampoco le puedo imponer que cambie su vida por mí. Àngel me tiende la mano y salimos del ascensor. Nos dirigimos a la cafetería. Bueno, Àngel me guía y yo me dejo guiar. Es tan bonito esto que estoy sintiendo... Me dice que me siente mientras él va a pedir el desayuno. Me pregunta que qué quiero y le contesto que un café con leche.
-Ahora mismo se lo traigo, señorita-me dice y tras esto hace una reverencia.
Me empiezo a reír y le sigo con la mirada hasta la barra. Qué tonto puede llegar a ser. Me encanta eso de él: me hace reír, me intenta animar cuando tengo un mal día y también me chincha. Tenemos unos piques de cuidado. No sólo delante de las cámaras, sino también detrás. Si esto sale bien, le tendré que dar las gracias a la churri y a mi Carlitos. Si es que son unos liantes, pero unos liantes de los buenos; de los que tienen buenas intenciones. Al poco rato, Àngel vuelve con 2 tazas. Me coloca una enfrente de mí y la otra donde él se va a sentar.
-Su café con leche, señora Naranjo-Àngel.
-¿Ya he pasado de señorita a señora?-le pregunto con el semblante serio, aunque con ganas de reír. Estoy aguantando como puedo.
-Eh... esto...-titubea.
-¿He envejecido en estos 5 minutos?-le sigo preguntando seria.
-No, no... Pero me parecía más...-traga saliva mirándome a los ojos-formal...
-No te pega, cariño-y me echo a reír.
-¡La madre que te parió!-dice soltando un suspiro, mirándome con cara de confusión.
-En el pueblo está. ¿Quieres conocerla? jajaja-Mónica.
-Hombre... Algún día tendré que conocer a mi suegra...-Àngel.
-Esto... ¿mi amor...?-empiezo a decir titubeante. Àngel me mira poniendo atención a mis palabras.-He decidido alejarme de Barcelona, volver a Figueres...
-¿Y el programa? ¿Lo vas a dejar? ¿Y nosotros? ¿Ya no me quieres? Cariño mío, puedo cambiar...-pero le interrumpo. Me está poniendo más nerviosa de lo que estoy.
-¿TE QUIERES CALLAR... mi amor? No, no voy a dejar el programa. Esperaré a que acabe y entonces me iré. Además tengo que hacer el papeleo con Óscar...-él me vuelve a interrumpir a lo que suspiro.
-¿Papeleo? ¿Qué papeleo?-Àngel.
Respiro unas cuantas veces para evitar gritarle de nuevo. Pero no va por el buen camino. Me está poniendo de los nervios.
-¿Me dejarás que te lo explique y no me interrumpirás? Bastante me está costando...-me pido.
-Claro, adelante-me contesta con una sonrisa.
Tomo aire y lo suelto.
-Le he pedido el divorcio a Óscar y quiero que vengas a vivir con Aitor y conmigo-Mónica.
Àngel se me queda mirando sorprendido. Abre mucho la boca y me mira con ojos como platos.
-¿QUEEEEEÉ?-Àngel.
-Lo que has oído, amore. ¿Quieres vivir conmigo?-Mónica.

martes, 12 de septiembre de 2017

Capítulo 119:Aún no estoy lista

Relatado por Mónica Naranjo


Me despierto temprano ya que hoy he quedado con Àngel. Bueno, más bien la churri me ha hecho la encerrona para que quede con él. No os lo podéis creer, pero estoy nerviosa. Cojo la ropa y voy al baño para ducharme y prepararme. Miro la cama de Carol, que aún está ocupada. Anda que no tiene morro ni nada. Entro al baño, a la ducha y me intento tranquilizar. Sin mucho éxito la verdad. La verdad es que ayer me pasé con Àngel. No se merece mis celos, él no. Pero Sylvia no es de fiar. No me fio ni un pelo de ella. ¡Esperate! ¡Que Carol no me ha dicho a qué hora tengo que ir a por Àngel! Que, por cierto, está en la habitación de Carlos. Cierro la ducha y salgo así. Voy a la habitación y me acerco a la cama de la churri. La muevo para intentar despertarla. Ella se da la vuelta y abre un poco los ojos.
-¡Pero churri!-Carolina.
-No te sorprendas tanto. No es algo nuevo, nada que no hayas visto antes-Mónica.
-Ya, pero impresiona. Y más teniéndolo tan cerca-me dice sonriendo.
-Bueno, ¿a qué hora, se supone, que he quedado con Àngel?-le pregunto sin rodeos.
-Pues antes del ensayo...-Carolina.
-¿Y a qué hora es?-Mónica.
Ella se me queda mirando y no responde. Después de un rato, se encoge de hombros.
-¡Fantástico! Ahora no voy a llegar-le digo molesta.
-¡Espera! Que le pregunto a Carlos. Tú de mientras termina de ducharte, o de vestirte... O lo que estuvieras haciendo...-me dice, de nuevo, con una sonrisa.
Me doy la vuelta, no muy convencida, para volver al baño y terminar con lo empezado. Aunque no estoy muy tranquila. Bueno, estoy más intranquila ahora si cabe. ¿Nerviosa? Sí, bastante. ¿Por qué? Porque quiero arreglarlo con Àngel cuanto antes. Me importa demasiado como para perderle. Espero que me perdone y no volvamos a pelear. No por tonterías, al menos.
Se abre la puerta y escucho a Carolina hablar. Menos mal que ya he terminado.
-En 10 minutos-Carolina.
-¿Qué?-me coloco la toalla sorprendida-En 10 minutos no me da tiempo a nada.
-Pues procura darte prisa-Carolina.
-¡Claro! Como no eres tú la que se tiene que dar prisa...-le reprocho.
-Vamos, que te ayudo-Carolina.
-¿Cómo?-Mónica.
-¡Venga!-Carolina.
No me deja tiempo ni a rebatirle nada y en cuestión de segundos, estamos en la habitación. Mientras yo me seco, ella está buscando en el armario algo para que me ponga. Me tiende un pantalón, una camiseta y una chaqueta y me vuelve a meter prisa. Me visto a toda velocidad y le agradezco todo lo que está haciendo por mí. Ella me dice que no es nada, pero para mí ha sido mi salvación. Me he venido sin ropa para cambiarme , sin pijama. Porque la idea era irme para casa. O a la mía o a la de Àngel. Y al final, mira, compartiendo habitación con la churri. Como le amenacé a Àngel de hacer. Y todo por los putos celos.
-¡Joder!-me quejo al querer entrar las zapatillas y no poder. Cuanto más deprisa quieres ir, peor te va. Los nervios no son buenos aliados para vestirse en condiciones.
-Deja de decir tacos. Y tranquila, que vas a llegar-Carolina.
Carolina se va al baño y al poco vuelve con un cepillo y empieza a peinarme.


Relatado por Àngel Llàcer


Estoy ante su puerta. Bueno, ya sé que no es su puerta. Pero detrás de ésta, ella me espera. Se estará poniendo guapa. Aunque no le haga falta en realidad. Ella es guapa al natural, recién levantada y hasta con ojeras. Aún faltan unos minutos, pero no me podía esperar más en la habitación de Carlos. Aunque esperaré a que sea la hora acordada. Saco el móvil y busco el chat con Carlos.
-"Estoy nervioso. Qué le digo cuando la vea?"-Àngel.
-"Pues lo guapa que está. A las mujeres les gusta oír halagos, ya que se preparan con antelación para ello"-Carlos.
-"Veo que conoces bastante a las mujeres, eh? jeje"-Àngel.
-¡Hombre! Vivo con 2... Si no las conozco... jajaja"-Carlos.
-"Estará lista? Querrá venir?"-Àngel.
Le sigo preguntando, ya que ni Carlos ni Carolina han contado con nosotros para organizar este desayuno conjunto. No sé si debo llamarla cita. Será algo rápido. Simplemente desayunar, charlar un poco y ya. Luego me tengo que ir al primer ensayo y debo dejarla.
-"Es Mónica... No te esperes que sea puntual... Pero está con Carol, así que supongo que ella la habrá ayudado"-Carlos.
-"Vale, voy"-Àngel.
-"Suerte y a por ella"-Carlos.
Es el último mensaje que leo antes de bloquear el móvil y guardarlo. Miro de nuevo la puerta y subo la mano para tocar. Me quedo a centímetros de la madera. ¿Pero cómo puedo tener estos nervios? Por favor, que es Mónica. Me auto regaño mentalmente. Tras unos instantes dudando, muevo la mano y doy 3 toques a la puerta y espero. Coloco las manos a la espalda. Las paso hacia delante. Después las meto en los bolsillos. Las vuelvo a sacar. Hasta que oigo como la puerta se abre y noto las manos sudar. Por suerte es Carol la que me abre.
-¡Vaya! Veo que eres puntual-me dice sonriendo.
-No quiero hacerla esperar-Àngel.
-Ahora la llamo-Carolina.
Cierra levemente la puerta y oigo cómo la llama. La boca se me está secando, el corazón se me empieza a acelerar. ¿Y si no ha sido buena idea?
Vuelve a salir Carolina y me desilusiono un poco.
-Dice que aún no está lista. Que hasta que no se maquille, no sale. Por favor, entra tú y convéncela-Carolina.
La rubia me hace hueco para que pase y me indica dónde está. Voy a donde está y me pongo a su altura.
-No, aún no Àngel. Estoy fea. Mira que ojeras tengo, qué cara-Mónica.
Me coloco enfrente suyo y le cojo de la cara.
-Mi amor, tú eres preciosa con y sin maquillaje. Sólo te falta un poco de agua limpia y fresca y estarás lista. No necesitas echarte tantos potingues para estar guapa. Ahora mismo lo estás. No es que lo estés, sino que lo eres. Para mí eres la más hermosa de toda Barcelona, de toda España. ¿Qué digo? ¡De todo el mundo!-miro hacia Carolina-Y perdona-ella me hace un gesto de que no importa.
-¿De verdad?-me pregunta con una media sonrisa.
-¡Por supuesto! Y ahora vamos o al final nos quedamos sin desayunar nada-Àngel.
Mónica se levanta, se acerca al lavabo y se lava la cara con agua. Tal y como yo le he sugerido. Se acerca a mí y me sonríe.
-Ya está. ¿Vamos? Que al final nos quedamos sin desayuno-me dice copiando casi igual mis palabras que le he dicho a ella.
Sonrío y la miro con mirada traviesa. Ella se despide de Carol y sale de la habitación. Yo la sigo muy de cerca. Al parecer, Mónica intuye mis intenciones y echa a correr.
-¡Pero no corras! ¡Si no te voy a hacer nada!-exclamo empezando a correr detrás de ella.
Ella gira su cabeza para mirarme, pero sin dejar de correr.
-¡Por si acaso!-me dice desde su posición.


Aviso: Puede que éste sea el último capitulo en algún tiempo. El motivo es que me voy a Inglaterra y no me llevo el portátil y me tendría que apañar con el móvil. Y si subo, no sé si podría mantener el día de publicación (martes).
Este capítulo ya lo tenía escrito previamente antes de irme y por eso puedo subirlo.

martes, 5 de septiembre de 2017

Capítulo 118:El plan de la reconciliación

Relatado por Àngel Llàcer


Llego al hotel, doy las buenas noches a la recepcionista y voy al ascensor. Estoy esperando a que baje. Está tardando demasiado ¿no? Por suerte no he vuelto a ver a Sylvia y la he evitado. En el fondo me ha venido bien la bronca de Tinet para librarme de ella. Y ahora estará cenando con sus compañeros. Eso espero y quiero creer. Las puertas se abren y entro. He dejado que Mónica y Carolina se adelanten. Para que no piensen que las sigo, básicamente. Llego a la planta y las puertas se abren nuevamente. Camino por el pasillo mirando el número al lado de la puerta. Tras un rato andando, llego a la de Carlos y toco a la puerta. No tarda en abrirme y dice que pase.
-¿Has cenado algo?-Carlos.
-No, la verdad es que no me apetece...-Àngel.
Pero él no me hace caso, se dirige al teléfono y pide que nos suban la cena. Con gestos me pide que cierre la puerta. En cuanto termina de hablar, se acerca a mí y me coge del brazo. Me arrastra literalmente a la cama y hace que me siente.
-Creo que no ha sido buena idea venir...-empiezo a decir e intento levantarme, pero él me para con la mano.
-De eso nada, tú no te vas de aquí. No al menos hasta que me cuentes que ha pasado con Sylvia, Mónica y por qué habéis empezado a gritaros en el plató-Carlos.
-Lo de Sylvia ya lo sabes...-Àngel.
-¿Se lo has dicho a Mónica?-niego con la cabeza-Entonces, ¿por qué se ha puesto así? Porque justo ha sido cuando estaba ella en el escenario.
-No sé, tío. A lo mejor está celosa o se ha imaginado cosas. O vete tú a saber...-Àngel.
-Tienes que hablar con ella, tío. No podéis estar así-Carlos.
-¿No me digas? No se me había ocurrido ¿eh?-le digo siendo irónico.-Antes la he visto venir con Carolina y no me he atrevido ni a hablarla.
-¿Está con Carol?-asiento-Pues espera un momento entonces.
Carlos saca el móvil y busca algo en él. De pronto llaman a la puerta y me levanto a abrir. Es el servicio de habitaciones, que nos trae la cena. Le doy las gracias con una sonrisa y las buenas noches. Vuelvo a ir donde está Carlos. Me mira con una sonrisa y se levanta.
-¿Qué buscabas en el móvil?-le pregunto curioso, ya que me he quedado con la mosca detrás de la oreja. Es que justo venir el camarero... Ya es casualidad, oye.
-Primero vamos a cenar-Carlos.
-¿Pero tú no has cenado?-Àngel.
-Pues todavía no, mira por dónde. Iba a hacerlo cuando me has mandado el mensaje y he decidido esperarte-le dedico una sonrisa irónica de "hombre, gracias, pero no hacía falta"-No, no me mires con esa cara que ya está solucionado. Mañana vas a ir a hablar con ella.
-¿Con quién?-Àngel.
-Con Mónica. ¿Con quién va a ser?-Carlos.
-Mañana tengo ensayo-Àngel.
´-Pero antes-Carlos.
-¿Y Carolina?-Àngel.
-Os vamos a dejar solos, no te preocupes por eso. Y tú ahora cuéntame, ¿has decidido qué hacer respecto a Sylvia?-Carlos.
-No voy a ir-digo directamente intentando que suenen seguras mis palabras.
-Es lo mejor que puedes hacer. Así si lo solucionáis, que lo solucionaréis, tenéis tiempo para vosotros...-Carlos me mira de forma pícara. Entiendo lo que me quiere decir, pero ahora mismo no estoy para pensar en esas cosas.
-Anda, vamos a cenar-ahora soy yo el que cambia de tema para que me deje en paz.




Relatado por Mónica Naranjo


La churri, por lo que me ha dicho, ya ha pedido la cena. Y nada más colgar el teléfono ha venido donde mí y me ha empezado a preguntar. Una pregunta tras otra. Como si fuera un interrogatorio.
-¡Eh! ¡Eh! Poco a poco-Mónica.
-Pues contéstame a la primera, ¿qué sientes por Àngel?-Carolina.
Miro la puerta para ver si viene la cena y así me puedo librar. Dejo que pase un tiempo, pero Carolina me saca de mi ensimismamiento.
-No te vas a librar, churri-Carolina.
Suspiro y giro la cabeza para mirarla. Tiene una sonrisa en el rostro.
-¿Ahora?-intento alargar el momento. No es que no me fíe de ella, pero ni yo misma lo tengo claro.
-¡No! Al mes que viene. Pues claro que ahora-Carolina.
-¿Te acuerdas de la lista?-ella pone una cara de no saber de qué hablo-Ésa que me dijiste que hiciese, que pusiese las cosas buenas y las cosas malas de Óscar y las de Àngel.
Hace un gesto como de haberle venido ya al recuerdo de lo que le hablo.
-¿Y?-me insta a hablar.
-Pues que gana Àngel en cosas buenas-Mónica.
-Pues genial, ¿no?-Carolina.
-No, genial no-le digo cambiando la cara, poniéndome seria.
-¿Qué problema hay?-Carolina.
-Churri... ¿No te has dado cuenta?-Mónica.
-¿Lo dices por Sylvia?-Carolina.
En ese momento llaman a la puerta. Carolina suspira con resignación y me hace un gesto con la mano para que espere. Será la cena. Y le tendré que seguir contando mientras cenamos.
En efecto, es la cena. Nos sentamos a la mesa, pero eso no quita para que Carol me siga preguntando. Poco después de terminar de cenar, su móvil suena y lo coge. Alcanzo a oír frases sueltas como: "sí, está aquí", "ahora le digo" y "¿qué te parece si...?". Pero la pregunta se queda a medias, pues ella se encierra en el baño para que no la oiga. Al rato vuelve. Más sonriente de lo que estaba antes. Y ya es decir porque esta mujer sonríe todo el tiempo.
-No hagas planes para mañana-Carolina.
-¿Por? ¿Nos vamos de tiendas?-Mónica.
-No exactamente. Vas a ir a desayunar con alguien-Carolina.
-Con Àngel-Carolina.
-¿Con Àngel? ¿Te has vuelto loca? ¿No me has oído lo que te he dicho?-Mónica.
-Vamos a dormir. Mañana tendrás que madrugar. Vas a ir con él antes de su primer ensayo-Carolina.
Intento protestar, pero Carolina no me escucha. O al menos hace que no me escucha mientras coge el pijama de la maleta. Se cambia y yo me la quedo mirando. Dejo de hablar por un momento admirando el cuerpo de mi amiga. Ella se ríe mientas termina de ponerse el pijama. Después abre su cama y se mete entre las mantas.
-Buenas noches-me dice dándose la vuelta.
¿Cómo que buenas noches? No me ha dejado ni rebatir su propuesta, que a saber con quien habrá estado hablando. Aunque tengo una ligera sospecha. Si es que estos 2 juntos no traman nada bueno.
-No tardes en apagar la luz-oigo que me dice Carolina.
Miro su espalda sorprendida. Pues nada, oye, habrá que dormir. Me voy desnudando y así, tal cual, me meto en la cama. A ver qué me depara mañana.

martes, 29 de agosto de 2017

Capítulo 117:Tan cerca y a la vez tan lejos

Relatado por Mónica Naranjo


Una vez acaba la gala, Àngel me llama y me hace un gesto de "tenemos que irnos". Asiento. Bien sé que tenemos que ir al despacho de Tinet. E intuyo que nos va a caer una buena bronca. Sólo a nosotros 2 se nos ocurre pelearnos en medio del programa, no prestar atención a las actuaciones y gritarnos. Y mira que Carolina y Carlos nos han intentado llamar la atención. Me despido de Carolina, diciendo que ahora nos vemos y salgo al pasillo, donde Àngel ya me está esperando.
-¿Qué le has dicho a Carolina?-me pregunta Àngel después de un rato caminando en silencio.
Le miro anonadada. Yo no le pregunto por lo que ha hablado con Sylvia.
-¿Y tú con Sylvia? ¿Estabais quedando para esta noche?-Mónica.
-Por favor, Mónica...-Àngel.
-No, dime. ¿Qué te ha dicho esa concursante?-le pregunto enfadada.
-Yo he preguntado primero-Àngel.
-Y yo ahora. ¿Qué pasa? ¿Qué porque hayas preguntado primero tienes más derecho?-Mónica.
-No, yo sólo...-Àngel.
Pero no le puedo decir nada más porque ya hemos llegado al despacho de Tinet y nos está esperando en la puerta. Nos mira como con resignación y nos dice que pasemos. Entra después de nosotros y cierra la puerta. Nos pide que nos sentemos, mientras que él hace lo mismo en su sitio.
-¿Qué os pasa a vosotros 2?-nos mira serio y no nos deja responder-Si tenéis algún problema entre vosotros, lo solucionáis fuera. Pero no os ponéis a discutir en el programa a gritos, cuando una concursante está imitando y no prestar atención. Que sea la última vez que esto pase, ¿entendido?
-Entendido-digo mirándole. Al poco rato, le contesta también Àngel.
-Muy bien, podéis marcharos-Tinet.
Me despido de Tinet y me levanto para marcharme. No espero a nadie más. He quedado con Carolina en la entrada para irnos al hotel. Y no me gustaría hacerla esperar. Aunque quedarme con ella signifique explicarle lo que me ha pasado con Àngel, mis sentimientos hacia él y lo que se me ha pasado por dentro al ver a Sylvia. Estábamos empezando algo Àngel y yo, que no sé si se va a terminar. Yo espero que no. Pero necesito confianza.
Camino por el pasillo en dirección al camerino, para primero cambiarme y dejar la ropa en vestuario. Abro la puerta y me sorprendo ver a Carolina allí. Ella ya está cambiada y tiene la ropa a su lado.
-¿Pero tú no me ibas a esperar en la puerta?-le pregunto sobresaltada por el susto que me he llevado al verla.
-¿Y tú dónde has ido?-Carolina.
-Tinet nos ha llamado al despacho a Àngel y a mí-prefiero contarle la verdad, sin rodeos.
Ella suspira con una sonrisa en la cara. Yo me empiezo a cambiar rápidamente. Quiero salir cuanto antes de aquí. Y al parecer la churri se da cuenta porque se echa a reír.
-Que no nos van a dejar encerradas aquí-dice entre risas.
-Ja ja, muy graciosa. Hoy has venido muy graciosa tú, ¿no?-le digo con una sonrisa.
Cojo la ropa que me acabo de quitar y voy a la puerta. La abro y le echo una mirada a Carolina. Ella simplemente sonríe y sale detrás de mí. Vamos a dejar la ropa a vestuario y nos despedimos de las chicas que aún quedan por allí.
-Cuéntame: ¿esto ha sido por Sylvia o algún tema que traíais de casa?-me pregunta Carolina por el pasillo.
.¿Esto no iba a ser en el hotel?-Mónica.
-Para ir abriendo tema. Si no te preocupes, que en la habitación te someto a un tercer grado-me dice la rubia divertida, con una sonrisa en la cara.
Menuda noche me espera...


Relatado por Àngel Llàcer


Salgo del despacho inmediatamente después de ella, pero ya no la veo por el pasillo. No me queda otra que dirigirme al camerino para cambiarme. ¿Habrá hablado con Carolina para quedarse con ella? ¿Y sólo por celos? Porque yo no tengo nada con Sylvia, pero al parecer le ha molestado que hablase con ella. A mí Sylvia ya no me interesa nada. A mí sólo me interesa y me importa Mónica. Me cambio lo más rápido posible y llevo el traje a vestuario. Voy a la entrada para ver si la veo. Me parece verlas de espaldas, a ella y a la rubia. Empiezo a correr como si la vida me fuera en ello y llego hasta su altura.
-¡Mónica! ¿Ya te vas?-,le pregunto intentando acompasar mi respiración.
Ella se gira y me mira. Carolina también se gira. Parece que está incómoda en esta situación.
-Hoy me voy con la churri. Noche de chicas-me dice con una sonrisa, que intenta ser sincera pero sé que está dolida por dentro.
-¿Vais al hotel?-pregunto por seguir hablando con ella, por estar con ella un rato más.
-No, si te parece...-me dice irónica.
-Vale, pues... nos vemos...-Àngel.
Ellas se van alejando de mí y yo empiezo a caminar detrás de ellas. Es un buen día para quedarme yo también en el hotel. Saco el móvil y empiezo a escribir un mensaje para Carlos.
-"Te apetece compartir habitación esta noche?"-Àngel.
-"Al final se queda con Carol?"-Carlos.
-"Eso parece... Y no me apetece estar solo hoy..."-Àngel.
-"Claro, vente si quieres"-Carlos.
Al instante Carlos me manda por whatsapp el número de habitación y vuelvo a guardar el móvil. Voy tan cerca de Mónica y la siento tan lejos. Y todo por culpa de Sylvia. Y aunque haya consecuencias, mañana no iré con ella a conocer a su familia. No voy a hacer el paripé de que soy su novio. Bastantes problemas me ha causado ya con sólo planteármelo. No me quiero imaginar si accedo a ir.

martes, 15 de agosto de 2017

Capítulo 116:Tensión en plató

Relatado por Àngel Llàcer


Carlos y yo nos vamos hacia plató y esperamos hasta que nos llamen. Enseguida llegan Mónica y Carolina. He de decir que Mónica está preciosa. Me acerco a ella y le susurro que está preciosa. La miro y veo que me dedica una sonrisa y un débil beso.
-Dejadlo para el hotel, tortolitos-dice Carlos con una sonrisa.
-Tú también puedes ponerte cariñoso con la churri. Te doy permiso-dice Mónica sonriendo. Veo que le guiña un ojo a Carolina.
-¿Pero de qué va esto?-pregunta Carlos confundido.
Me encojo de hombros con una sonrisa.
-Yo te explico-empieza a hablar Carolina.-Aquí la churri, mi amiga, dice que tú y yo estamos liados.
-¿Eso es verdad?-le pregunta a Mónica.
Yo miro a Mónica divertido que está aguantando la risa como puede. Mateo nos va llamando para que entremos a plató y así Mónica se libra de contestarle. Yo soy el último en entrar y nada más entrar, le cojo de la cintura a Mónica y le doy un beso en la mejilla.
-Àngel, aquí no...-dice algo incómoda ante mi muestra de cariño en público.
-Pero cariño...-la hablo con amor.
-Luego todo lo que quieras, pero ahora no-me dice intentando mostrarse tranquila, aunque lo esté fingiendo.
La miro una última vez y me siento en mi sitio. No sé si esto tiene algo que ver con que Sylvia haya venido antes o en realidad no quiere hacer pública, aún nuestra relación.
-¿Tienes algún problema?-le pregunto sin apenas mirarla.
Pero justo en ese momento comienza la sintonía del programa y los bailarines empiezan a hacer su entrada. Me quedo con las ganas de hablar con Mónica. La miro de reojo, pero ella está mirando hacia el frente. Pues nada, hablaré luego con ella. Manel sale al escenario y nos va presentando. Espero que durante alguna actuación o cuando vayamos a puntuar, tenga un rato para hablar con ella. Si está molesta por algo y explicarle que me quería Sylvia. La gala empieza, pero en ningún momento se gira a hablar conmigo. La miro y veo que lo comenta todo con Carolina y con Carlos, como puede claro. Está claro que le ha molestado la visita de Sylvia. Pero, ¿qué le hago yo?
-Mónica-susurro llamándola. En todas las actuaciones la he intentado llamar sin éxito.
-¿Qué?-pregunta algo molesta desviando la atención del escenario, donde justamente está Sylvia.-¿No quieres ver a tu amante? ¿Ver si lo hace bien?
-¿Perdón? ¿Mi amante dices?-pregunto confundido.
-¿O es que juegas a 2 bandas?-me sigue preguntando, claramente ofendida.
-¡Chicos!-nos llama Carlos, también susurrando.
-¿Que yo juego? Yo no juego a nada, perdona bonita. A lo mejor eres tú la que juega con las ilusiones de los hombres-Àngel.
-Bueno pues cuando Llàcer y la Naranjo quieran, empezamos con las valoraciones-oigo decir a Manel.
Levanto la vista y veo que Manel y Sylvia están frente a la mesa del jurado. Claramente ya ha acabado la actuación hace un rato. Carlos y Carolina nos están mirando sorprendidos.
Después de todos los concursantes, Manel se dirige a Mónica leyendo algo que dijo en lo que parece una entrevista. La miro y su cara es un poema cuando Manel presenta a Mónica Naranjo. Se ha quedado en shock.
-Mira que le tengo dicho a Tinet que no me gusta que me imiten, que me da vergüenza-oigo cómo le dice a Carolina.
-Bueno churri, alguna vez te iba a tocar ¿no?-Carolina.
-Pero lo dejé bien claro-vuelve a decir Mónica.
-Al parecer no te hacen caso-le digo con una sonrisa y metiéndome con ella.
Pero ella me fulmina con la mirada y su cara es totalmente seria.
-Déjalo estar-me dice Carlos echando la silla hacia atrás para hablarme.


Relatado por Mónica Naranjo


Llega el ansiado y esperado descanso. Bueno, el momento de valorar las actuaciones y comentar entre nosotros. Además de poner los puntos. Tal vez me haya pasado contestándole así a Àngel, pero me ha molestado mucho lo de Sylvia. Y después ha insinuado que yo estoy con Óscar y con él a la vez. Cuando sabe que no es así. Sabe que tuve una discusión con él. Lo que no sabe es que fue por defenderle. Pero eso ya me da igual. Esta noche me quedo con Carolina. Espero que no me diga que no. Necesito tiempo, necesito tranquilizarme y pensar en todo esto. Y qué mejor que con una buena amiga. Porque así es como considero a la churri. Nada más llegar a la sala de reuniones, Tinet nos llama a Àngel y a mí aparte.
-Después del programa, os quiero en mi despacho-nos dice bastante serio. Diría que hasta enfadado.
-De acuerdo-dice Àngel a mi lado. Yo simplemente asiento.
Nos vamos a sentar y empezamos a comentar las actuaciones y cómo las hemos visto cada uno. Una vez hemos terminado, me levanto y me acerco a Carolina.
-Churri, ¿me harías un favor?-le pregunto.
-Claro, dime-me dice ella sonriente.
-¿Me podría quedar a dormir contigo esta noche?-Mónica.
-¿Ha sido por la discusión de antes?-asiento-Pero sabes que te tocará hablar, ¿verdad?
-Si pedimos algo a cocina y comemos de mientras-le pido esa condición.
-¡Eso está hecho!-Carolina.
Àngel y yo cruzamos nuestras miradas por un momento. Al instante él la aparta aparentemente triste. Al parecer no se va a quedar en una simple amenaza y hoy dormiré fuera de casa. Aunque antes de irme con Carolina, me tenga que enfrentar a Àngel una vez más. Y sobre todo a Tinet. Nunca le había visto tan serio y enfadado como hoy.
Volvemos a plató y Carlos empieza con sus puntuaciones. Hoy también está Marta Valverde, que es la que me ha imitado. Y también le toca dar puntos a los concursantes.

martes, 8 de agosto de 2017

Capítulo 115:Un favor


Relatado por Àngel Llàcer


Me doy cuenta que Sylvia no se ha movido ni un centímetro.
-Tiene que ser ahora-Sylvia.
Miro por el espejo a la maquilladora, que asiente con una sonrisa. Me levanto esperando que no tarde mucho. Salimos al pasillo y me apoyo en la pared en tono de impaciencia.
-Pues tú dirás-Àngel
-Tienes que venir a conocer a mi familia-Sylvia.
Me quedo mirándola sorprendida, pero al parecer ella está nerviosa por tener que darme esta noticia.
-Ya no estamos juntos, ya lo sabes-Àngel.
-Pero mi familia no y quiere conocer al chico que me impide casarme-suelta entre nervios.
-¿Y quién te lo impide? Cásate-le digo.
-El caso es que no quiero casarme y por eso les dije que tenía novio aquí en Barcelona. Y quieren conocerte para ver cómo eres: si eres bueno, si me tratas bien...-Sylvia.
-Vamos, que me haga pasar por tu novio, ¿no?-Àngel.
-Exacto. Por favor...-me suplica.
-No sé si podré...-le digo titubeante.
-Por favor...-me suplica con cara de pena.
Me quedo mirándola. Tal vez no pase nada por ayudarla en esa mentira. Y quizá así nos deje en paz a Mónica y a mí.
-¿Cuándo?-le pregunto tras un rato pensando.
-Mañana-Sylvia.
-¿Como que mañana?-le pregunto sorprendido-Mañana hay ensayo.
-Lo sé. Sería después del ensayo-Sylvia.
-Y me lo dices ahora ¿no?-Àngel.
-Cuando he podido...-Sylvia.
-Luego te contesto-Àngel.
-Vale-accede y sin decir nada más, se gira para irse.
Me quedo parado en el mismo sitio. A ver cómo le digo yo a Mónica esto. Ya tuvo problemas con su marido, o ex marido, como para venir yo ahora a decirle que me voy a Sevilla. Y con Sylvia además. Una persona que la odia por estar conmigo. Simplemente por eso. Pero por otro lado, si no voy a saber de lo que es capaz Sylvia. Vuelvo a entrar a que terminen de maquillarme. No digo ni una palabra. Me mantengo en silencio mirando mi reflejo en el espejo. Una vez han terminado conmigo, salgo. En el pasillo me está esperando Carlos. Me pregunta que qué quería Sylvia. Una vez más le digo que se lo cuento en el camerino.
-Uy qué misterioso estás-Carlos.
No le contesto nada y miro hacia atrás por si está Mónica o Carolina. Que la rubia se lo puede contar.
-¿Estás bien?-me pregunta Carlos preocupándose por mí.
-¿Eh? Sí, sí. No te preocupes-Àngel.
-Estás raro. Pero más raro de lo normal-Carlos.
Carlos intenta sonsacarme algo por el camino haciéndome preguntas, pero yo no suelto prenda. Una vez llegamos al camerino, cierro la puerta y me acerco a él. Bajo la voz, para que sólo él me oiga, y le cuento lo que me ha dicho Sylvia.
-¿Qué debo hacer?-Àngel.
-Aquí la pregunta es: ¿quieres ir?-Carlos.
Pues eso no lo había pensado. Me había quedado pensando en las consecuencias, que ni siquiera sé si quiero ir a ayudarla. Bien es cierto que ella me ayudó a superar a Mónica, pero también la que me ocultó que estaba viva. De modo que no sé si quiero ayudarla.
-Pues la verdad es que no lo sé...-Àngel.
-Si no quieres ir, díselo y no vayas. Ya no te compete hacer ese papel-Carlos.
-¿Pero y si por negarme, le hace daño a Mónica? Es lo que más quiero y no quiero que, por mi culpa, sufra-Àngel.
-Sé lo importante que es para ti Mónica. Se nota a leguas que la amas. ¿Pero sólo por eso vas a hacer algo contra tu voluntad?-Carlos.


Relatado por Mónica Naranjo


Cuando he visto a Sylvia entrar a peluquería se me ha revuelto todo. Pero más cuando he oído que preguntaba por Àngel. No sé qué quiere de él. Que le deje en paz. Carolina me nota lo tensa que estoy y me saca de allí. Cosa que le agradezco la verdad. Nos vamos a la cafetería, vacía en estos momentos. Enseguida trae 2 tazas.
-Te he pedido una tila-Carolina.
-No hacía falta, churri-Mónica.
-Bebe-me dice de forma autoritaria.
La miro y esbozo una sonrisa que ella me devuelve. Sabe lo que necesito en cada momento.
-Por un momento me asustaste con esa llamada. Creía que no aparecerías por aquí y te ibas del programa-la voy a cortar, pero ella sigue.-Y hoy he visto el por qué. Pero hazme caso que no merece la pena por ella. Porque si te vas, ella habrá ganado. Y no puedes permitirle eso.
-No, no. No lo hago por ella. Y además no hablaba del programa, hablaba de irme de Barcelona. Volver a Figueres y alejarme de mi marido y de todo lo que me recuerde a él-Mónica.
-¿Y Àngel?-Carolina.
-¿Qué pasa con él?-Mónica.
-Que qué pasaría con él-Carolina.
-Se podría venir, si él quisiera, conmigo y con mi hijo. Y tranquila que yo voy a seguir por aquí hasta que me aburra-le digo con una sonrisa.
-Eso ya me gusta más-Carolina se levanta, rodea la mesa y viene a darme un abrazo-Es que a saber a quién pondrían si tú te vas.
-Pero si tú tienes a Carlos-le digo con una sonrisa pícara, picándola.
-¿Ya estamos? Qué pesados sois con que Carlos y yo somos pareja. Tengo un Carlos, pero se apellida Moyà-Carolina.
-Uy que la churri saca las uñas-y tras esto me empiezo a reír. A lo cual recibo un manotazo por parte de la rubia.
-No eres la única que tiene carácter aquí-Carolina me mira "regañándome" con la mirada y vuelve a su asiento.
-No, si ya lo veo. Pronto veré a Laia echando una bronca-Mónica.
Tras decir esto, las 2 estallamos en carcajadas. La verdad es que ya me siento más relajada, pero Carolina me obliga a tomarme la tila. De modo que le hago caso y bebo.
-Si hoy estoy blanda, será culpa tuya-le digo con una sonrisa al terminar la taza.
-Asumo la responsabilidad. Anda, vamos a cambiarnos-Carolina.
Nos levantamos y salimos de la cafetería. Atravesamos el pasillo y nos vamos al camerino para prepararnos para esta gala.

martes, 1 de agosto de 2017

Capítulo 114:Pre gala 6

Relatado por Mónica Naranjo


Después de un rato maravilloso en el coche, con éste parado pero nosotros moviéndonos, ponemos rumbo a Gestmusic. Miro el reloj de pulsera y veo que son las 2:30. Llegaremos tarde, pero habrá merecido la pena. Sólo espero que no nos caiga mucha bronca por esto. Àngel conduce a mi lado atento a la carretera.
-¿Puedo poner música?-le pregunto.
-Eso ni se pregunta, es tu coche-Àngel.
-Pero eres tú el que va conduciendo-Mónica.
Conecto el móvil a la radio del coche y busco una de las canciones que me gustan. Una de las que pongo cuando voy conduciendo. La pongo a todo volumen y me pongo a cantar sin vergüenza ninguna. De vez en cuando miro a Àngel que niega divertido. Poco rato después ya estamos aparcando en el parking. Paro la música y desconecto el móvil.
-A todo volumen te gusta la música, ¿eh?-me pregunta Àngel con una sonrisa.
-A mí la música me gusta vivirla. ¿Tienes algún problema?-le pregunto con tono vacilante.
-¿Yo? Ninguno, mi amor-me contesta con un tono vacilante también.
-Mira que vuelves andando...-le amenazo con una media sonrisa.
-¿Y quién te va a llevar a ti?-Àngel.
-Pues me quedo con la churri-digo convencida.
-Anda, anda...-Àngel.
Se baja del coche y da la vuelta para ayudarme a bajar
-¿No me crees capaz?-le pregunto cuando está a mi altura.
-Serías incapaz de estar lejos de tu hijo una noche...-Àngel.
-¿Perdona? ¿Y cuándo me voy de concierto?-Mónica.
-¡Yo que sé! A lo mejor te lo llevas-Àngel.
-Pues no, sólo a veces-le dedico una sonrisa triunfal. He ganado yo.
Subimos en el ascensor a la planta principal. Àngel va demasiado tranquilo para estar llegando tarde. Al fondo veo a la churri y a Carlitos esperando en la puerta de la sala de reuniones.
-¿Qué hacéis aquí fuera? ¿Ya se ha acabado la reunión?-Mónica.
-¿Acabado?-me pregunta sorprendido Carlos.
-Ni siquiera ha empezado-me dice Carolina.
Me giro para mirar a Àngel y esboza una sonrisa.
-¡La madre que te parió!-le suelto a Àngel.
-Mira, es la primera vez que llegas puntual. Bueno, digamos que hasta pronto. Quedan 5 minutos-Àngel.
La churri se levanta y se acerca a mí al percatarse de mi mano escayolada.
-¡Churri! ¿Pero qué te ha pasado?-Carolina.
-¿Esto?-le pregunto señalando mi mano-Digamos que alguien cerró la puerta del coche con mi mano...-lanzo una indirecta y miro disimuladamente a Àngel.
-¿Ya te estás metiendo con mi churri?-me defiende Carolina.
-No, no. Ella apoyó la mano y yo no la vi-Àngel.
-¿Cuándo seréis una pareja normal?-pregunta Carlos entre risas.
Poco tiempo después, Tinet sale para avisarnos que ya podemos entrar. Entramos y nos vamos sentando en los sitios habituales. Hablamos de la gala de hoy, de las imitaciones que tienen qué hacer, de los juegos que les vamos a proponer a los concursantes.


Relatado por Àngel Llàcer


Después de la reunión, nos vamos hacia peluquería y maquillaje. Mónica ya me ha abandonado por su amiga la rubia. De modo que yo voy con Carlos hablando por el pasillo. Alguien me pilla y me sienta en la silla para peinarme. Veo que a mi lado se sienta Carlos y le empiezan a peinar también. Puedo ver, a través del espejo, que detrás nuestro están las chicas. No han parado de hablar desde que han salido por la puerta. En cuanto han acabado la reunión, se han juntado y no hay quien las calle.
-¿Cómo has conseguido que venga puntual?-me pregunta Carlos refiriéndose a Mónica.
-He usado la técnica de citarla antes. Le he dicho que la reunión se había adelantado a las 2-Àngel.
-Pues si se hubiese adelantado de verdad, hubieseis llegado tarde-me dice entre risas.
-No, porque le hubiese dicho a la 1-le contesto contagiándome de su risa.
Mónica no me presta atención o al menos eso aparenta porque sigue hablando con Carolina.
-Es que es muy molesto llegar siempre tarde. Ya sabes. Y luego estar disculpándote con Tinet y Laia-le explico.
-Te entiendo. Y ahora de verdad, ¿qué le ha pasado a Mónica?-Carlos.
-Lo que ha dicho ella. Pero fue sin querer. No vi su mano y se la aplaste al cerrar la puerta del coche-Àngel.
-¿Pero cómo así?-me pregunta Carlos intrigado.
Miro de reojo el espejo para ver a Mónica. Parece que no se percata de nada de lo que estamos hablando. Pero prefiero no arriesgar.
-Mejor te lo cuento en el camerino-Àngel.
-¿Todo bien? ¿Habéis discutido?-Carlos.
-No, no. Tranquilo-Àngel.
Después de peinarme, pasamos a la zona de maquillaje y dejo que hagan el trabajo conmigo.
-¿Está por aquí Àngel?-escucho una voz en la zona de peluquería que me hubiese gustado no escuchar hasta la gala.
Oigo cómo le indican dónde estoy y en segundos está detrás de mí.
-¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar preparándote?-le pregunto.
-Tengo que hablar contigo.
-Luego hablamos, Sylvia-le contesto lo más tranquilo que puedo.