Relatado por Mónica Naranjo
Se asoma Laia y nos mira sonriendo.
-Chicas, a la reunión-Laia.
-Estamos aquí de cotilleo, ¿te quedas?-le pregunto con una sonrisa.
Carolina me da un codazo a lo que la miro con una mueca.
-Si es un rato, vale. ¿Y de qué hablabais?-Laia.
-De que a Carol le gusta Latre-Mónica.
-¿Hablamos de lo tuyo con Àngel?-me contraataca la rubia.
La miro de forma amenazante, pero después le saco la lengua divertida. Miro a Laia que nos mira con una sonrisa a ambas. Vaya 2 locas debe pensar. Pero a mí ya me conoce. Demasiado diría yo. Llevamos media vida como quien dice.
-A ver, explicadme eso. Carol, ¿tú no estabas casada?-Laia.
-¡Es ésta! Que ve cosas donde no las hay-dice Carolina con una sonrisa.
-Y tú también estás casada, Mo-me dice mirándome fijamente a los ojos.
-Lo diré siempre: estoy casada, pero no muerta hija. Además no le he abandonado. Todos los días voy al hospital-Mónica.
-¿Hospital? ¿Qué ha pasado?-me pregunta preocupada.
Ya he hablado más de la cuenta. La miro y empiezo a notar que se me empañan los ojos. Cada vez que lo recuerdo, me entra el agobio.
-No pasa nada, tranquila-dice rápidamente Laia.
-No, tranquila. Se intentó suicidar...-digo con un hilo de voz.
-¿Qué?-me mira con los ojos desorbitados, no se lo puede creer.
Laia se levanta y se acerca a abrazarme. Es cuando aprovecho para desahogarme y llorar en su hombro. Me empieza a preguntar que cómo está y le respondo como puedo. Esto está siendo demasiado duro para mí. Nos separamos del abrazo y pongo una sonrisa.
-Bueno vale ya de dramas. ¿Y tú qué tal, Laieta?-Mónica.
-¿Yo? Como siempre-me contesta sonriendo.-Con mucho lío con las galas...
Laia mira el reloj de su muñeca y se sobresalta.
-Ya me has liado, llegamos tarde-Laia.
´-Ya te vale, churri...-me dice entre risas Carol.
-¡Oye! Las 2 contra mí no, ¿eh?-finjo enfado.
Laia se levanta rápidamente y la imitamos. Salimos del camerino y vamos corriendo a la sala de reuniones. Voy maldiciendo por el camino por hacerme correr con tacones. Laia abre la puerta y pide perdón por llegar tarde. Al entrar yo, todas las miradas se posan en mí. Sonrío como disculpa y me siento al lado de la churri y miro de reojo a Àngel. Empieza la reunión y centro mi vista en Tinet y Laia. Al acabar la reunión, me levanto y salgo rápidamente para evitar hablar con Àngel.
Relatado por Àngel Llàcer
Durante toda la reunión la he estado mirando de reojo, pero solo me ha mirado al entrar. Y en cuanto ha acabado, ha salido muy rápido. Como si temiese que yo la parase. Pero con quien voy a hablar seriamente va a ser con Silvia. Salgo de la sala de reuniones y me despido de Carlos. Voy directamente a la sala VIP y toco la puerta. Nada más tocar, la abro y puedo comprobar que están todos allí. Algunos ensayando, otros sentados intentando relajarse.
-Amiguete, ¿qué haces aquí? Está a punto de empezar la gala-Santi.
-Para comprobar que está todo bien-le digo disimulando.
Me acerco a Sylvia y le pido que salga conmigo fuera un momento. Me mira con incertidumbre en la mirada, pero se levanta y me sigue.
-¿Qué ha pasado con Mónica? ¿Qué le has dicho?-Àngel.
-La verdad, que nos deje en paz porque estamos juntos. No me gusta compartirte con nadie-me dice Sylvia con una sonrisa de superioridad.
-Que te quede claro una cosa: no estamos juntos y no lo vamos a estar en el futuro. Ya no te quiero y menos si vas amenazando. ¿No entiendes que no se puede obligar a nadie a estar con una persona?-Àngel.
A Sylvia le cambia la cara de golpe por una de enfado.
-Yo te salvé de ese puente, cuando estabas en lo peor de tu vida...-me dice muy bajito, apretando los dientes.
-Eso no te da derecho a hacer lo que haces-Àngel.
-¿Me dejas irme y prepararme, por favor?-Sylvia.
Asiento, abre la puerta y vuelve a entrar a la sala. Parece que lo ha entendido o eso espero. Me voy a la puerta de entrada y me reúno con Carlos que está con el móvil grabando un vídeo.
-Aquí viene Àngel, estamos a punto de entrar. ¿Cómo esperas esta gala?-Carlos.
-Qué pesado eres...-le digo con una cara seria, pero al momento saco una sonrisa.
Carlos termina la grabación ya que nos va llamando Mateo, el animador para ir entrando a plató. El público ya está en su sitio. Saludamos y nos sentamos en nuestro sitio. La gala transcurre con normalidad y toca irnos a ponernos las notas. Discutimos las notas que ponemos a cada uno. Bueno más bien las ponemos en común. Porque cada uno pone las notas que cree oportunas. Volvemos a plató y vamos diciendo nuestras notas. Me doy cuenta que Mónica y yo le hemos puesto la misma nota a Sylvia: un 12. Termina proclamándose ganadora. Al terminar, me intento acercar a Mónica para hablar con ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario