Relatado por Àngel Llàcer
Me llega una notificación al móvil y a continuación empiezan a llegar muchas más. Miro a Mónica que está sonriendo.
-¿Qué has hecho ya?-Àngel.
-Que conozcan a Ángela-dice aguantando la risa.
Aitor está descojonado de la risa a mi lado. Me suelto de su brazo y me dirijo a la puerta. Mónica se acerca y se pone a mi lado. Me susurra que no me enfade. Me coge del brazo. La miro y sonrío.
-Si no me enfado, tranquila. Pero cuando os toque a vosotros, espero que también os lo toméis con humor-Àngel.
-Ni se te ocurra hacerme nada, ¿eh?-me dice en actitud desafiante.
La miro en completo silencio con una sonrisa.
-Anda, vamos parejita-Aitor.
Aitor ha roto nuestro momento de complicidad. Pero, ¿¿yo, pareja de Mónica? Suena bien. Y es lo que más me gustaría. Pero no puedo porque está casada. Mónica me sigue mirando, esta vez con ternura. Abre la puerta con la otra mano y salimos de casa. Vamos cogidos del brazos y Aitor va detrás nuestro. Nos acercamos al coche y me monto en el lado del copiloto. Aitor se monta rápidamente, antes que su madre, y me da un toquecito.
-Cierra la boca que se te nota, tío-Aitor.
Me giro para mirarle y pongo cara de sorprendido.
-Pero, ¿qué dices? No sé de qué me hablar-Àngel.
-A otro con eso, a mí no me la das. Tú verás lo que haces, pero a mi padre no le va a hacer gracia que babees por mi madre-Aitor.
Cuando le voy a contestar, Mónica se monta y me giro para mirar al frente. Pero lo que me ha dicho Aitor sigue resonando en mi cabeza. Puede que tenga razón. Pero es un sentimiento tan fuerte, que no puedo controlarlo.
-¿Qué? ¿Conociéndoos más?-Mónica.
-Claro mamá. Si va a hacer de mi novia, nos tendremos que conocer ¿no?-Aitor.
-Verdad-Mónica.
-¿Qué? ¿Qué es eso de que voy a hacer de tu novia?-pregunto sorprendido.
-Nadie te va a reconocer, tranquilo-Mónica.
-Y además forma parte de la apuesta-Aitor.
Mónica arranca el coche y me pongo a mirar por la ventanilla el paisaje. Pasamos por calles del pueblo, pero me pierdo en mis pensamientos. ¿Será una especie de prueba de su hijo para ver cómo me comporto en pareja? Pues les voy a demostrar de lo que soy capaz.
El móvil de Mónica empieza a sonar y me pide que lo coja. Miro la pantalla y veo que pone churri. Descuelgo y me lo llevo a la oreja.
-Churri...-dice entre lágrimas.
-Soy Àngel-Àngel.
-Perdona Àngel, no sabía que estabas con Mónica...-Carolina.
-No te preocupes, dime-Àngel.
-Es sobre Sylvia, pero mejor no te digo nada. Es tu chica, ¿no?-Carolina.
-No, ya no somos nada-Àngel.
-Me ha intentado... ahogar...-vuelve el llanto.
-Ya, ya he hablado con ella...-agacho la cabeza avergonzado, voy a hacer lo que ella quiere.
-¿Y qué hago? Yo no puedo ir a la gala ahora como si nada-Carolina.
-Escúchame bien: eso es lo que quiere ella, que la tengas miedo. Pero vas a ir con la cabeza bien alta y mirándola de frente. No te va a hacer nada-digo decidido.
-Vale, gracias Àngel-se calma un poco-¿Y qué haces con Mónica?
-Me la he encontrado por Barcelona...-digo rápidamente para no levantar sospechas-Y ahora está conduciendo-añado por si pregunta qué hago con su móvil.
-Ah vale, de acuerdo. Bueno, pues nos vemos el miércoles-Carolina.
-Hasta el miércoles-digo y cuelgo.
Pongo el móvil en su sitio evitando mirar a Mónica. El coche se detiene y me bajo rápidamente sin mirar a nadie. Mónica viene a donde mí y hace que la mire a los ojos.
Relatado por Mónica Naranjo
Me acerco a Àngel rápidamente tras coger mi bolso. Le levanto la cara cogiéndole de la barbilla. Hago que me mire a los ojos. Le preocupa algo y ha sido después de esa llamada telefónica.
-¿Qué pasa? ¿A quién van a hacer daño?-le pregunto preocupada.
-A nadie...-Àngel.
-Dímelo, no va a pasar nada. No te voy a culpar ni nada-Mónica.
Le hago un gesto a mi hijo para que se vaya adelantando. Aitor asiente y comienza a andar a la cafetería que solemos ir cuando venir a Barcelona. Dirijo mi mirada de nuevo a Àngel.
-No te lo puedo decir...-Àngel.
-¿Sabes que puedo averiguar quién ha llamado, verdad? Tan sólo con mirar la última llamada-Mónica.
-De verdad que no puedo, te vas a poner mal-Àngel.
-Me compensa estarlo si así te liberas de esa carga-Mónica.
-Tranquila, estoy bien-Àngel.
-Está bien-Mónica.
Sé que no lo está, pero si no me lo quiere contar, no seré yo quien le obligue. Tendrá sus motivos para estar así y sólo él sabe el por qué. Pero se ha puesto tras recibir esa llamada que ha cogido de mi móvil. Así que no sé si debo mirar el registro de llamada y ver quién me ha llamado. Le cojo del brazo y le hago un gesto para que avancemos.
-¿Sabes que no pareces tú?-le digo para relajar el ambiente y vuelva a estar bien.
-¿Y qué parezco?-me pregunta con sorpresa.
-Pues... un travesti o una mujer... Así que plantéate el cambio...-le digo con una sonrisa y una carcajada que asoma a salir.
-¿Yo convertido en mujer? ¿Para siempre? No me veo...-me dice mirándome a los ojos con una pose divertida. Ha puesto el otro brazo en jarra y la pierna hacia delante como si estuviese posando.
-Yo te querría igual. A mí me da igual que te llames Àngel, que Ángela que Raimunda jajaja-Mónica.
-¿Raimunda?-enarca una ceja.
-Es el primer nombre que me ha salido, ¿vale?-Mónica.
-Vale-me responde con una sonrisa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario