martes, 29 de diciembre de 2015

Capítulo 53:Foto para el recuerdo

Relatado por Àngel Llàcer


Miro a Mónica con cara de pocos amigos. No me puedo creer que se me haya olvidado. Me van a matar.
-¡Los ensayos!-exclamo exaltado.
Me estaban poniendo nervioso entre los 2.
-Bah, por un día no creo que pase nada-me dice Mónica tranquila.
-Además, ¿ibas a ir vestido así?-me pregunta Aitor entre risas.
-No-le fulmino con la mirada-,me pensaba cambiar.
-Una apuesta es una apuesta-Aitor.
-Pero ya se han pasado porque eran por la mañana-termino mi explicación.
Vaya 2 con los que me he ido a juntar. Si es que estoy rodeado de locos. Hablando de locos, le tendría que contar a Mónica lo de Sylvia, ¿no? O hablar con Carolina y que se lo cuente ella. Aunque la habrá amenazado para que no cuente nada. De modo que debo ser yo el que la alerte de lo que pasa con Sylvia y que se ande con cuidado. No quiero que le pase nada a Mónica. Apenas la conozco de la primera gala y de estar este rato en su casa, y noto que ya la quiero. Además que ya hemos intimado más de lo que quisiéramos. Sí, a pesar de que está casada. En un arrebato de furia. Sigo comiendo como si nada y Aitor le propone a su madre salir los 3 por el pueblo. Bueno, mientras sea por el pueblo no pasa nada. Aquí no me conoce nadie. Lo malo va a ser como vayamos al centro de Barcelona, que allí me puedo encontrar a amigos y conocidos. Incluso a mi madre.
-Mejor vayamos a Barcelona-dice con la mirada puesta en mí. Esta mujer me lee el pensamiento ¿o qué hace?
-No, ya hemos estado en Barcelona-le rebato.
-Nada, pues volvemos con mi hijo. Como si fuésemos una familia. ¿O no te apetece conocerme?-Mónica.
-Pero te quiero conocer como Àngel no como... Ángela...-me empiezo a reír.
Mónica me acaricia la cara y me sonríe. Me mira a los ojos.
-Pero si estás guapísima... Angelita... jajaja-Mónica.
Aitor se empieza a reír mucho sin dejar de mirar. Ya sé de quién le viene el cachondeo a este chico. No tengo ni idea cómo será su padre, pero viendo a Mónica... Son tal para cual. Y me están machacando. ¡Maldita sea la hora que se me ocurrió apostar! ¿Quién me mandaría a mí? Yo no hubiese sido tan cruel si él hubiese perdido... Bueno, tal vez sí. Pero yo puedo porque lo hago desde el cariño. Él lo hace desde el cachondeo y la burla. Se lo aguanto por ser hijo de quien es, que sino... me vengaría pero ya.


Relatado por Mónica Naranjo


Cuando terminamos de comer, me levanto y llevo los platos al fregadero. Los friego en un santiamén y subo arriba a vestir algo más casual. Ahora estoy muy de andar por casa con el chándal. Y Barcelona tiene categoría como para andar por sus calles vestida de chándal y con un moño. Si fuese por el pueblo, no me importaría. Les aviso que me voy a cambiar, que me esperen. Me pongo una falda negra de tubo, una camisa roja y una chupa de cuero negro. Me coloco los tacones y voy al baño a maquillarme ligeramente. Me suelto el pelo y lo peino dejándolo en una coleta alta. Bajo por las escaleras y aviso de que ya estoy. Cojo el móvil y el bolso.
-Esperad-les digo a los chicos.
Saco el móvil y les ordeno ponerse juntos. Àngel protesta, pero Aitor le agarra del brazo como si fuese su novio. Intento no reírme, para que no quede movida, y les hago una foto. Se la mando a Aitor con un mensaje "¿la subo?". Le miro sonriendo de manera cómplice y me devuelve la misma mirada. Antes de guardar el móvil, le doy a compartir y la subo a twitter.

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