Relatado por Carlos Latre
Me vuelvo a sentar cómodamente. Veo a Àngel poner muecas y enseguida se queja.
-Au, que quema-Àngel.
-Pero sopla, tío-le digo con expresión divertida.
-¡Ni que fuese un alcoholimetro!-exclama Àngel.
Le hago bajar la voz mientras sonrío.
-No, pero para que no te quedes sin papilas gustativas-Carlos.
-Es que no entiendo para qué lo pides tan caliente...-Àngel.
-Nada, para la próxima le pido un par de hielos ¿no?-Carlos.
Me hace caso y sopla a la taza para no quemarse. Me llevo la taza a los labios y río al beber.
-¡Te estás riendo!-se queja Àngel.
-Bebe...-digo apartando la taza, aguantando la risa.
-Ya os vale a los 2. Carolina echándome la culpa y tú riéndote de mí-Àngel.
Àngel se levanta de la silla enfadado. Me levanto yo a continuación y le sigo. Le intento parar para hablar con él y disculparme. No era mi intención hacerle sentir mal. Y más con Mónica mal. Le sigo a paso ligero por el pasillo. Pero le pierdo de vista en el hall. De modo que voy a la sala de espera. Localizo a Carol sentada en uno de los asientos y me acerco a ella. Levanto la mano para saludarla, pero no me ve. Está mirando a un lado, como pensando en sus cosas. Me siento a su lado.
-Hola-la saludo.
Se sobresalta al oírme y se gira. Me dedica una débil sonrisa.
-¿Qué ha pasado antes?-le pregunto.
-¿Antes? ¿Cuándo?-Carolina.
-Con Àngel. Que le has culpado de lo que le ha pasado a Mónica... Y sabes que nadie ha tenido la culpa...-Carlos.
-Estaba nerviosa... Verla así, sin respirar...-Carolina.
Una lágrima traviesa sale de su ojo y recorre su mejilla. Ella se la limpia disimuladamente. Lo que no sabe es que ya la he visto. Le cojo de la mano y con la otra le acaricio la mejilla. Carolina se va acercando a mí.
Relatado por Àngel Llàcer
Empiezo a correr por el pasillo ya que me sigue un celador o enfermero. Alguien me está intentando dar el alto, pero no voy a parar hasta no saber cómo está Mónica. Quiero verla, quiero ver cómo está. Me meto en una habitación y cierro la puerta tras de mí. No tengo ni idea si es una habitación libre o estará ocupada. Ahora mismo necesitaba un sitio donde esconderme. Y esta habitación me pillaba a mano. Me doy la vuelta lentamente y veo una cama ocupada.
-Disculpe, ya me voy-Àngel.
-No hace falta que te vayas, puedes quedarte-me dice una voz que me es muy familiar.
Me voy acercando a la cama hasta que veo a la persona y me sorprendo.
-¡Tú!-Àngel.
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