martes, 8 de agosto de 2017

Capítulo 115:Un favor


Relatado por Àngel Llàcer


Me doy cuenta que Sylvia no se ha movido ni un centímetro.
-Tiene que ser ahora-Sylvia.
Miro por el espejo a la maquilladora, que asiente con una sonrisa. Me levanto esperando que no tarde mucho. Salimos al pasillo y me apoyo en la pared en tono de impaciencia.
-Pues tú dirás-Àngel
-Tienes que venir a conocer a mi familia-Sylvia.
Me quedo mirándola sorprendida, pero al parecer ella está nerviosa por tener que darme esta noticia.
-Ya no estamos juntos, ya lo sabes-Àngel.
-Pero mi familia no y quiere conocer al chico que me impide casarme-suelta entre nervios.
-¿Y quién te lo impide? Cásate-le digo.
-El caso es que no quiero casarme y por eso les dije que tenía novio aquí en Barcelona. Y quieren conocerte para ver cómo eres: si eres bueno, si me tratas bien...-Sylvia.
-Vamos, que me haga pasar por tu novio, ¿no?-Àngel.
-Exacto. Por favor...-me suplica.
-No sé si podré...-le digo titubeante.
-Por favor...-me suplica con cara de pena.
Me quedo mirándola. Tal vez no pase nada por ayudarla en esa mentira. Y quizá así nos deje en paz a Mónica y a mí.
-¿Cuándo?-le pregunto tras un rato pensando.
-Mañana-Sylvia.
-¿Como que mañana?-le pregunto sorprendido-Mañana hay ensayo.
-Lo sé. Sería después del ensayo-Sylvia.
-Y me lo dices ahora ¿no?-Àngel.
-Cuando he podido...-Sylvia.
-Luego te contesto-Àngel.
-Vale-accede y sin decir nada más, se gira para irse.
Me quedo parado en el mismo sitio. A ver cómo le digo yo a Mónica esto. Ya tuvo problemas con su marido, o ex marido, como para venir yo ahora a decirle que me voy a Sevilla. Y con Sylvia además. Una persona que la odia por estar conmigo. Simplemente por eso. Pero por otro lado, si no voy a saber de lo que es capaz Sylvia. Vuelvo a entrar a que terminen de maquillarme. No digo ni una palabra. Me mantengo en silencio mirando mi reflejo en el espejo. Una vez han terminado conmigo, salgo. En el pasillo me está esperando Carlos. Me pregunta que qué quería Sylvia. Una vez más le digo que se lo cuento en el camerino.
-Uy qué misterioso estás-Carlos.
No le contesto nada y miro hacia atrás por si está Mónica o Carolina. Que la rubia se lo puede contar.
-¿Estás bien?-me pregunta Carlos preocupándose por mí.
-¿Eh? Sí, sí. No te preocupes-Àngel.
-Estás raro. Pero más raro de lo normal-Carlos.
Carlos intenta sonsacarme algo por el camino haciéndome preguntas, pero yo no suelto prenda. Una vez llegamos al camerino, cierro la puerta y me acerco a él. Bajo la voz, para que sólo él me oiga, y le cuento lo que me ha dicho Sylvia.
-¿Qué debo hacer?-Àngel.
-Aquí la pregunta es: ¿quieres ir?-Carlos.
Pues eso no lo había pensado. Me había quedado pensando en las consecuencias, que ni siquiera sé si quiero ir a ayudarla. Bien es cierto que ella me ayudó a superar a Mónica, pero también la que me ocultó que estaba viva. De modo que no sé si quiero ayudarla.
-Pues la verdad es que no lo sé...-Àngel.
-Si no quieres ir, díselo y no vayas. Ya no te compete hacer ese papel-Carlos.
-¿Pero y si por negarme, le hace daño a Mónica? Es lo que más quiero y no quiero que, por mi culpa, sufra-Àngel.
-Sé lo importante que es para ti Mónica. Se nota a leguas que la amas. ¿Pero sólo por eso vas a hacer algo contra tu voluntad?-Carlos.


Relatado por Mónica Naranjo


Cuando he visto a Sylvia entrar a peluquería se me ha revuelto todo. Pero más cuando he oído que preguntaba por Àngel. No sé qué quiere de él. Que le deje en paz. Carolina me nota lo tensa que estoy y me saca de allí. Cosa que le agradezco la verdad. Nos vamos a la cafetería, vacía en estos momentos. Enseguida trae 2 tazas.
-Te he pedido una tila-Carolina.
-No hacía falta, churri-Mónica.
-Bebe-me dice de forma autoritaria.
La miro y esbozo una sonrisa que ella me devuelve. Sabe lo que necesito en cada momento.
-Por un momento me asustaste con esa llamada. Creía que no aparecerías por aquí y te ibas del programa-la voy a cortar, pero ella sigue.-Y hoy he visto el por qué. Pero hazme caso que no merece la pena por ella. Porque si te vas, ella habrá ganado. Y no puedes permitirle eso.
-No, no. No lo hago por ella. Y además no hablaba del programa, hablaba de irme de Barcelona. Volver a Figueres y alejarme de mi marido y de todo lo que me recuerde a él-Mónica.
-¿Y Àngel?-Carolina.
-¿Qué pasa con él?-Mónica.
-Que qué pasaría con él-Carolina.
-Se podría venir, si él quisiera, conmigo y con mi hijo. Y tranquila que yo voy a seguir por aquí hasta que me aburra-le digo con una sonrisa.
-Eso ya me gusta más-Carolina se levanta, rodea la mesa y viene a darme un abrazo-Es que a saber a quién pondrían si tú te vas.
-Pero si tú tienes a Carlos-le digo con una sonrisa pícara, picándola.
-¿Ya estamos? Qué pesados sois con que Carlos y yo somos pareja. Tengo un Carlos, pero se apellida Moyà-Carolina.
-Uy que la churri saca las uñas-y tras esto me empiezo a reír. A lo cual recibo un manotazo por parte de la rubia.
-No eres la única que tiene carácter aquí-Carolina me mira "regañándome" con la mirada y vuelve a su asiento.
-No, si ya lo veo. Pronto veré a Laia echando una bronca-Mónica.
Tras decir esto, las 2 estallamos en carcajadas. La verdad es que ya me siento más relajada, pero Carolina me obliga a tomarme la tila. De modo que le hago caso y bebo.
-Si hoy estoy blanda, será culpa tuya-le digo con una sonrisa al terminar la taza.
-Asumo la responsabilidad. Anda, vamos a cambiarnos-Carolina.
Nos levantamos y salimos de la cafetería. Atravesamos el pasillo y nos vamos al camerino para prepararnos para esta gala.

1 comentario:

  1. Ahora más que nunca, Mónica y Àngel tienen que luchar por estar juntos. No me fio de Sylvia...

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