Relatado por Àngel Llàcer
Llego al hotel, doy las buenas noches a la recepcionista y voy al ascensor. Estoy esperando a que baje. Está tardando demasiado ¿no? Por suerte no he vuelto a ver a Sylvia y la he evitado. En el fondo me ha venido bien la bronca de Tinet para librarme de ella. Y ahora estará cenando con sus compañeros. Eso espero y quiero creer. Las puertas se abren y entro. He dejado que Mónica y Carolina se adelanten. Para que no piensen que las sigo, básicamente. Llego a la planta y las puertas se abren nuevamente. Camino por el pasillo mirando el número al lado de la puerta. Tras un rato andando, llego a la de Carlos y toco a la puerta. No tarda en abrirme y dice que pase.
-¿Has cenado algo?-Carlos.
-No, la verdad es que no me apetece...-Àngel.
Pero él no me hace caso, se dirige al teléfono y pide que nos suban la cena. Con gestos me pide que cierre la puerta. En cuanto termina de hablar, se acerca a mí y me coge del brazo. Me arrastra literalmente a la cama y hace que me siente.
-Creo que no ha sido buena idea venir...-empiezo a decir e intento levantarme, pero él me para con la mano.
-De eso nada, tú no te vas de aquí. No al menos hasta que me cuentes que ha pasado con Sylvia, Mónica y por qué habéis empezado a gritaros en el plató-Carlos.
-Lo de Sylvia ya lo sabes...-Àngel.
-¿Se lo has dicho a Mónica?-niego con la cabeza-Entonces, ¿por qué se ha puesto así? Porque justo ha sido cuando estaba ella en el escenario.
-No sé, tío. A lo mejor está celosa o se ha imaginado cosas. O vete tú a saber...-Àngel.
-Tienes que hablar con ella, tío. No podéis estar así-Carlos.
-¿No me digas? No se me había ocurrido ¿eh?-le digo siendo irónico.-Antes la he visto venir con Carolina y no me he atrevido ni a hablarla.
-¿Está con Carol?-asiento-Pues espera un momento entonces.
Carlos saca el móvil y busca algo en él. De pronto llaman a la puerta y me levanto a abrir. Es el servicio de habitaciones, que nos trae la cena. Le doy las gracias con una sonrisa y las buenas noches. Vuelvo a ir donde está Carlos. Me mira con una sonrisa y se levanta.
-¿Qué buscabas en el móvil?-le pregunto curioso, ya que me he quedado con la mosca detrás de la oreja. Es que justo venir el camarero... Ya es casualidad, oye.
-Primero vamos a cenar-Carlos.
-¿Pero tú no has cenado?-Àngel.
-Pues todavía no, mira por dónde. Iba a hacerlo cuando me has mandado el mensaje y he decidido esperarte-le dedico una sonrisa irónica de "hombre, gracias, pero no hacía falta"-No, no me mires con esa cara que ya está solucionado. Mañana vas a ir a hablar con ella.
-¿Con quién?-Àngel.
-Con Mónica. ¿Con quién va a ser?-Carlos.
-Mañana tengo ensayo-Àngel.
´-Pero antes-Carlos.
-¿Y Carolina?-Àngel.
-Os vamos a dejar solos, no te preocupes por eso. Y tú ahora cuéntame, ¿has decidido qué hacer respecto a Sylvia?-Carlos.
-No voy a ir-digo directamente intentando que suenen seguras mis palabras.
-Es lo mejor que puedes hacer. Así si lo solucionáis, que lo solucionaréis, tenéis tiempo para vosotros...-Carlos me mira de forma pícara. Entiendo lo que me quiere decir, pero ahora mismo no estoy para pensar en esas cosas.
-Anda, vamos a cenar-ahora soy yo el que cambia de tema para que me deje en paz.
Relatado por Mónica Naranjo
La churri, por lo que me ha dicho, ya ha pedido la cena. Y nada más colgar el teléfono ha venido donde mí y me ha empezado a preguntar. Una pregunta tras otra. Como si fuera un interrogatorio.
-¡Eh! ¡Eh! Poco a poco-Mónica.
-Pues contéstame a la primera, ¿qué sientes por Àngel?-Carolina.
Miro la puerta para ver si viene la cena y así me puedo librar. Dejo que pase un tiempo, pero Carolina me saca de mi ensimismamiento.
-No te vas a librar, churri-Carolina.
Suspiro y giro la cabeza para mirarla. Tiene una sonrisa en el rostro.
-¿Ahora?-intento alargar el momento. No es que no me fíe de ella, pero ni yo misma lo tengo claro.
-¡No! Al mes que viene. Pues claro que ahora-Carolina.
-¿Te acuerdas de la lista?-ella pone una cara de no saber de qué hablo-Ésa que me dijiste que hiciese, que pusiese las cosas buenas y las cosas malas de Óscar y las de Àngel.
Hace un gesto como de haberle venido ya al recuerdo de lo que le hablo.
-¿Y?-me insta a hablar.
-Pues que gana Àngel en cosas buenas-Mónica.
-Pues genial, ¿no?-Carolina.
-No, genial no-le digo cambiando la cara, poniéndome seria.
-¿Qué problema hay?-Carolina.
-Churri... ¿No te has dado cuenta?-Mónica.
-¿Lo dices por Sylvia?-Carolina.
En ese momento llaman a la puerta. Carolina suspira con resignación y me hace un gesto con la mano para que espere. Será la cena. Y le tendré que seguir contando mientras cenamos.
En efecto, es la cena. Nos sentamos a la mesa, pero eso no quita para que Carol me siga preguntando. Poco después de terminar de cenar, su móvil suena y lo coge. Alcanzo a oír frases sueltas como: "sí, está aquí", "ahora le digo" y "¿qué te parece si...?". Pero la pregunta se queda a medias, pues ella se encierra en el baño para que no la oiga. Al rato vuelve. Más sonriente de lo que estaba antes. Y ya es decir porque esta mujer sonríe todo el tiempo.
-No hagas planes para mañana-Carolina.
-¿Por? ¿Nos vamos de tiendas?-Mónica.
-No exactamente. Vas a ir a desayunar con alguien-Carolina.
-Con Àngel-Carolina.
-¿Con Àngel? ¿Te has vuelto loca? ¿No me has oído lo que te he dicho?-Mónica.
-Vamos a dormir. Mañana tendrás que madrugar. Vas a ir con él antes de su primer ensayo-Carolina.
Intento protestar, pero Carolina no me escucha. O al menos hace que no me escucha mientras coge el pijama de la maleta. Se cambia y yo me la quedo mirando. Dejo de hablar por un momento admirando el cuerpo de mi amiga. Ella se ríe mientas termina de ponerse el pijama. Después abre su cama y se mete entre las mantas.
-Buenas noches-me dice dándose la vuelta.
¿Cómo que buenas noches? No me ha dejado ni rebatir su propuesta, que a saber con quien habrá estado hablando. Aunque tengo una ligera sospecha. Si es que estos 2 juntos no traman nada bueno.
-No tardes en apagar la luz-oigo que me dice Carolina.
Miro su espalda sorprendida. Pues nada, oye, habrá que dormir. Me voy desnudando y así, tal cual, me meto en la cama. A ver qué me depara mañana.
Menos mal que Carolina y Carlos les van a echar un cable. Qué ganas de saber cómo les irá en el desayuno 💖
ResponderEliminar