Relatado por Mónica Naranjo
Carolina acaba contándome lo que pasó con Latre. Pero que fue calentón del momento y que está arrepentida. Yo la "regaño" un poco porque ambos están casados y tienen una hija. Cada uno con su pareja, claro. Ella también me "regaña" porque me dice que voy a llegar tarde y me van a echar bronca. Pero no me importa si es por ella. Sólo quiero que esté bien.
-Te voy a acompañar a tu habitación y te quedas ahí. Avisa a tu marido porque estará preocupado el hombre-Mónica.
-Puedo ir yo sola, no te preocupes-me dice la rubia.
-De eso nada, churri. No me voy tranquila hasta que estés en tu habitación. Así que andando-Mónica.
-Está bien...-Carolina.
A cabezota no me gana nadie. Me levanto y le ofrezco mi mano para que se levante ella también. La agarro del brazo y nos vamos de esta habitación donde la churri ha estado en cautiverio. Cuando me encuentre con Sylvia le voy a decir unas cuantas cositas. Pero no quiero que Carol se preocupe, así que pongo mi mejor sonrisa y finjo que no ha pasado nada. Más bien que no voy a hacerle ni decirle nada a Sylvia. Aunque la realidad sea otra. Pero ella no se va a enterar. Tras andar un rato, llegamos al ascensor y aprieto el botón. Por suerte éste se abre y montamos. Subimos a nuestra planta y la acompaño a su habitación.
-Tendrás la llave, ¿verdad?-Mónica.
-Sí, no la pude dejar en recepción-Carolina.
-Entonces entremos-Mónica.
-Será que entro yo. Tú te tienes que ir, churri-me insiste Carolina.
-Que esperen un poco-Mónica.
Ella no me vuelve a decir nada más y niega sonriendo. Le ha quedado claro que a cabezota no me gana nadie. Y eso bien lo sabe Àngel, jeje. Bueno y Óscar. Ella saca la tarjeta y abre la puerta. Hago que se vaya a la cama.
-Y ahora puedes hacer lo que quieras. Pero mándame un whatsapp para saber que estás bien-Mónica.
-Que sí, pesada. Vete ya-Carolina.
Al final le hago caso y me voy. No sin antes despedirme de ella. Hago el mismo recorrido que con Carol, pero está vez sola. Y en vez de hasta el segundo piso, hasta el hall. Voy rápidamente a Gestmusic rezando para que no haya empezado la grabación de nuevo. Por el camino me encuentro con Miryam.
-Tinet ha preguntado por ti y llevaba un cabreo...-Miryam.
-¿Ha empezado ya?-Mónica.
-Aún no. Están esperándote a ti-Miryam.
-Gracias guapa-Mónica.
No me entretengo más y voy hacia la entrada de plató y me dirijo a la mesa del jurado, a mi sitio. Juanjo me echa una mirada asesina y Mateo una cara de regaño, pero con una sonrisa.
-Bien, podemos seguir-dice Juanjo.
Veo a Manel ir hacia el centro del escenario. Esto va a seguir y todo tiene que estar como si no hubiese pasado nada.
-¿Dónde has estado?-oigo que me pregunta Àngel.
-Luego te cuento-le susurro sin girar la cabeza.
El programa se retoma y es el turno de dar los puntos. Antes de que le den paso, Carlos me dice que luego tenemos que ir al despacho de Tinet. ¡Madre mía! Se avecina bronca. Y más a mí que he tardado más y han tenido que atrasar la grabación por mí.
La gala acaba, proclamando ganador a Santiago, y me acerco a Àngel que ya ha salido. Voy rápidamente para darle alcance.
-¿Te puedes esperar?-le digo en cuanto estoy a su altura.
-Vete con Carlos que sé que lo estás deseando-Àngel.
Le doy una bofetada indignada.
-¿Pero qué te piensas? Hemos ido al hotel porque...-pero no me deja terminar, ya que me interrumpe.
-No hace falta que me des detalles. Pensaba que habías dejado a tu marido por mí, pero veo que te vas con cualquiera a la primera de cambio-Àngel.
-¿Qué tal si me dejas hablar de una vez por todas? Hemos ido a rescatar a Carolina. Tu "querida" novia la tenía retenida en una habitación y la ha dejado llena de marcas-exploto furiosa.
A Àngel se le cambia la cara en cuanto oye eso.
-¿Qué?-Àngel.
-Lo que estás oyendo. Y si me disculpas, tengo que ir a ver a Tinet. ¿O también vas a pensar cosas que no son?-le espeto.
-No, no. Yo... no sabía nada... Perdóname...-Àngel.
Cuando me va a intentar besar, me aparto y voy hacia el camerino a cambiarme. Lo que me faltaba ya, que Àngel tenga celos de Carlos. Carlos está casado y si no lo estuviera, sería para Carolina. Bueno, si ella tampoco estuviera casada. Yo no voy quitando los novios de mis amigas. Llego al camerino y ya está Chenoa dentro. La saludo al entrar y ella me devuelve el saludo con una sonrisa. Pero al rato se acerca y se preocupa por mí, por mi estado. Al parecer no he conseguido cambiar la cara antes de llegar aquí.
-Uy Laura, luego te cuento porque me espera Tinet...-Mónica.
-Sí y por la cara que traía no son buenas noticias-Chenoa.
Me cambio rápidamente y le pido a Chenoa si puede llevar mi ropa a vestuario. Ella me dice que sin ningún problema. Se lo agradezco con una sonrisa y salgo. En la puerta ya me está esperando Carlos que tiene mala cara. Supongo que se imagina lo peor. Igual que yo. Pero voy a intentar quitar hierro al asunto.
-Ya verás como no pasa nada. Esto es como cuando robas algo en un super: te echan la bronca y para casa. En este caso para el hotel-le digo con una sonrisa.
-Eso espero. No me gustaría tener que dejar este programa-Carlos.
-Y le debemos contar lo de Sylvia-Mónica.
-Mejor no. Mira lo que ha hecho con Carol. Si se entera que la delatamos, a saber lo que nos puede hacer-Carlos.
-Yo no la tengo miedo. Y si no lo dices tú, lo voy a decir yo-Mónica.
-Bueno... ¿Vamos?-me dice Carlos inseguro.
-¡Vamos! Pero de camino me tienes que contar eso que ha pasado con Carol en el hotel, ¿eh?-le digo con una sonrisa pícara.
Él se sonroja y aparta la mirada. Le doy leves codazos insistiéndole. Al menos puedo entretenerle antes de llegar al despacho y lo que nos depare allí dentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario