Relatado por Àngel Llàcer
Veo aparecer a Mónica, pero no trae buena cara. Está enfadada, muy enfadada.
-¿Qué ha pasado?-le pregunto nada más llegar a mi altura.
-¿Que qué ha pasado? Que te tenías que haber quedado-Mónica.
-¿Por qué?-Àngel.
-¿Desde cuándo me mientes?-la miro sorprendido-O me ocultas cosas.
-¿A qué te refieres?-Àngel.
-Que Sylvia os ha invitado a Carlos y a ti a pasar el finde con ella. ¿Cuándo me lo pensabas contar?-Mónica.
-¿Pero qué? A mí no...-pero ya no me escucha porque se ha alejado de mí en dirección a su coche.
-¡Mónica! ¿Te puedes parar y escucharme?-Àngel.
-Si me engañas, no quiero escucharte-Mónica.
-¿Todavía no confías en mí? Muy bien, haz lo que quieras-me doy la vuelta y camino hacia el otro lado. Tendré que ir andando o coger un taxi, pues había venido en su coche.
Vuelvo a entrar en Gestmusic para recoger mis cosas. Avanzo hasta el camerino y abro la puerta. La luz está encendida y me encuentro a alguien encogido. Cierro tras de mí y me acerco. Me siento a su lado, le toco el hombro y levanta su cabeza. Es Carlos y está llorando.
-¿Qué te pasa, tío?-Àngel.
-Que la he cagado contigo y con Mónica. Perdóname, por favor-Carlos me mira un instante y al instante desvía la mirada para ponerla en el suelo.
-¿De qué... ha...blas?-según voy preguntándole, me viene la conversación de antes con Mónica. Me parece que ya comprendo lo que ha pasado ahí dentro.
-Que... le he mentido a Tinet. Y todo por miedo-Carlos.
-¿Por qué? ¿Por qué lo has hecho?-Àngel.
Carlos se queda callado. Le miro lleno de rabia, pero también es mi amigo. Tiene que tener alguna razón. Espero porque haya alguna y no haya sido por defenderla, porque le ha prometido algo a cambio. Carlos no se dejaría comprar. ¿O sí? Él vuelve a mirarme.
-Mejor déjalo, ¿de acuerdo?-Carlos.
-¿Te ha sobornado?-Àngel.
Carlos me mira en silencio. Después quita su mirada de la mía. Eso sólo quiere decir...
-¿Cómo has aceptado?-le pregunto levantándome de golpe, alzando la voz claramente cabreado.
-Es que...-Carlos.
-No me expliques nada. Ya no hace falta. ¡Y ahora le explicas tú a Mónica que es mentira! ¡Se ha puesto hecha una furia! ¡Y con razón!-Àngel.
Voy hacia la puerta. No quiero estar más tiempo aquí. Acciono el manillar y tiro de la puerta. Después pruebo empujando, pero no se abre. Doy un manotazo a la puerta.
-¡Mierda!-me quejo totalmente cabreado.
Relatado por Carlos Latre
Miro de reojo a Àngel como maldice e intenta abrir la puerta. Sin éxito. Vuelvo a enterrar la cabeza entre mis brazos y me vienen las imágenes de nuevo a la mente, más claras que antes. ¿Por qué me ha tenido que pasar esto a mí? Si no me hubiese enamorado de Carol, no estaría en esta situación. Pero los sentimientos tienen que ir por su cuenta. Y además, no sé si será correspondido. Lo que pasó la otra noche no tiene por qué significar nada. A lo mejor está ya arrepentida. ¿Y si se lo cuenta a su marido? ¿Y si por mi culpa se rompe un matrimonio? ¿Una familia? Yo no quiero esto.
*Flashback de Carlos*
Estoy frente a Tinet en su despacho. Mónica está a mi lado. Pero mi cabeza está con la rubia. Menos mal que ya está a salvo. Y me viene, de repente, Sylvia y su advertencia.
-Quiero que hagas lo que yo te pida cuando te lo pida. Cuando necesite algo, tú lo consigues. Si tengo que ganar, haces lo que sea para que me pongan buenas notas. ¿Entendido?-me dice muy cerca de mi cara.
-¿Y si no quiero?-Carlos.
-Iré a por ti y a por todos los que quieres y te importan. Así que no juegues conmigo-Sylvia.
Estoy distraído cuando de repente me vibra el móvil. Con disimulo lo miro y veo que es un mensaje.
-"Ha venido Àngel a por mí. Seguramente para llevarme donde Tinet o Laia. Quiero que digas que os he invitado a Àngel y a ti a Sevilla. ¿De acuerdo?"-Sylvia.
-"Ok"-tecleo rápidamente y me vuelvo a guardar el móvil.
En efecto, tras un rato suena la puerta y entra Àngel con Sylvia. Evito mirarla a la cara.
*Fin del flashback*
Lloro aún más. Hasta que levanta la vista y veo que Àngel ya no está en la puerta. Se ha sentado en el suelo y se ha tapado con los brazos. Tengo que contarle la verdad, pero no me atrevo. ¿Cómo he podido dejarme influenciar? Soy tan tonto...
No hay comentarios:
Publicar un comentario