Relatado por Mónica Naranjo
Cenamos entre bromas y risas. Le hago un gesto al camarero para que nos traiga la cuenta. No sé por qué, pero estoy nerviosa por irme. A lo mejor tiene algo que ver con que Àngel vaya a venir conmigo. Le pido la cuenta al camarero y éste se aleja y al rato vuelve con ella. La miro y saco el dinero, dejándolo en el plato.
-¿Y qué vas a hacer mañana con Carolina?-me pregunta Àngel.
-Uy qué serio te queda, llámala Carol como yo-le digo con una sonrisa.
-Pero es que no es mi super amiga, sólo es una compañera-imita a las pijas mirándome traviesamente.
Me levanto, pues ya nos vamos, y me acerco a él.
-Primero, yo no hablo así y segundo, no es tu amiga porque tú no quieres. Carol es una de las mejores personas que he conocido-Mónica.
-Si tú lo dices...-Àngel.
-¡Ni se te ocurra decir nada malo de ella!-le aviso con el dedo índice, mirándole de forma seria.
Salimos del restaurante y nos dirigimos hacia Gestmusic donde he dejado mi coche.
-¿Y yo cómo vuelvo mañana?-Àngel.
-¿Tienes ensayo?-Mónica.
-Claro. Los concursantes tienen que seguir ensayando-me dice como si fuera lo más obvio.
-Pues... te coges el autobús-le digo con una sonrisa y me empiezo a reír al ver su cara de estupefacción.
-¿Pero a qué hora quieres que me levante? ¿A las 5 de la mañana?-Àngel.
Le doy un ligero puñetazo en el hombro.
-¡Oye! ¡Que mi pueblo no está tan lejos!-Mónica.
-No, está en las montañas rodeado de naranjos-Àngel.
-Te iba a decir que cogieras mi coche, pero ahora la idea del autobús no me parece tan mala...-le digo con una mirada perversa.-Y no hay naranjos en todo el pueblo. Lo hay en mi casa y porque lo plantó mi padre.
-¿Y cómo vas a venir tú?-Àngel.
-¿Ni siquiera te vas a ofrecer a traerme? Qué poco caballero eres-le digo fingiendo indignación.
-Bueno... si quieres madrugar...-Àngel.
-Ya veremos-Mónica.
Llegamos a Gestmusic y vamos al parking donde están los coches. Veo que los que quedan son el mío, el de Tinet y Laia. Y la moto de Àngel. Nos montamos en el coche y, antes de arrancar, saco el móvil y mando un mensaje. Sonrío al recibir la respuesta y lo bloqueo para volverlo a guardar. Miro a Àngel, que está sentado a mi lado, el cual me está mirando.
-¿Qué?-Mónica.
-¿Con quién hablabas?-Àngel.
-¿Celoso?-le respondo con una sonrisa en la cara. Él niega con la cabeza.-Ya, ya...
-Que te digo que no-me dice convencido.
-Ya, ya...-vuelvo a decir y me giro para mirar hacia la carretera.
El silencio inunda el coche por unos momentos hasta que Àngel vuelve a hablar.
-¿Y esa sonrisa que has puesto?-Àngel.
-Estás celoso, ¿eh?-le pico.
-¿Yo? ¿Qué dices? Sólo me intereso-Àngel.
-Claro...-Mónica.
-¿No me crees?-Àngel.
-¿Si te digo la verdad me creerías y me dejarías en paz?-Mónica.
-Por supuesto-Àngel.
Paramos en un semáforo y le miro a los ojos. Me mira con cara de pena, deseando saber ya. En el fondo es una maruja, aunque no lo quiera reconocer.
-La persona con la que estaba hablando era...-me quedo en silencio, mirándole dejándole en tensión.-Mejor te lo digo luego en casa.
-No, mejor ahora-Àngel.
-¿Y si se cambia el semáforo?-Mónica.
-¡Pues que se esperen!-me exige impaciente.
Me empiezo a reír ante su tono impaciente y su mirada asesina. Que porque sé que me quiere, sino me asesinaría aquí mismo por hacerle sufrir así.
-Está bien. Era... Por cierto, ¿se iba por aquí a tu casa?-Mónica.
-¡Mónica....!-Àngel.
-Vale, vale. Ya voy-digo entre risas. Intento ponerme seria, pero en cuanto le miro a la cara me vuelvo a reír. Así es imposible.-Pero no me mires con esa cara.
-¿Y con cuál quieres que te mire?-Àngel.
-Con otra que no sea de carnero degollao-Mónica.
-Se dice cordero-Àngel.
-Bueno yo lo digo como quiero. ¿Quieres que te lo diga o no?-Mónica.
-¡Ya estás tardando!-Àngel.
-Eh, eh. A mí menos exigencias o te quedas con la duda-Mónica.
Vuelvo a conducir por Barcelona ya que el semáforo ha cambiado a verde. Sigo metiéndome con él. En realidad no es nada interesante ni nadie por quien se tenga que preocupar. Pero me gusta ponerle al límite. me divierte la situación.
-Bien, ha llegado el momento de revelarlo. La persona del mensaje era...-le miro de reojo y sonrío. Está mirándome expectante-¡Carol!
-¿Y para eso tanto misterio?-Àngel.
-Tú has sido el que ha insistido-Mónica.
-Porque has dado a entender otra cosa...-Àngel.
-O tu mente malpensada ha entendido otra cosa-Mónica.
Va a contestarme algo, pero cierra la boca y se guarda su opinión para él. Gira la cabeza y mira por la ventanilla el paisaje.
-¿Quieres que te cuente lo que me ha dicho?-Mónica.
Pero no me dice nada. Lo vuelvo a mirar y veo que ni siquiera ha girado la cabeza para mirarme.
-No te habrás enfadado, ¿verdad? Porque ha sido una tontería-Mónica.
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