martes, 28 de marzo de 2017

Capítulo 97:¿Tiene alguien de confianza?

Relatado por Àngel Llàcer


Después de la gala, Mónica se va directamente al camerino. Yo me quedo hablando con Carlos y Manel. Y enseguida se nos une Miryam y Giuseppe. Comentamos sobre la actuación de Santiago. Ha sido memorable y se nos va a quedar grabada en la retina durante bastante tiempo.
-Ensayamos, pero es un negado para el baile-nos comenta Miryam entre risas.
-No, si eso ya se ha visto-le contesto yo, también entre risas.
-La próxima vez, machacalo-dice Carlos y empieza a reír.
-Bueno, habrá que ir a cambiarse, ¿no?-le pregunto a Carlos.
-¿Tienes prisa, Àngel?-me pregunta la rubia.
-¿No lo sabes?-le dice Carlos sonriente-Tiene prisa por ver a su morena.
-No, no es por eso-intento salir del paso como sea-Lo digo para ir a tomar algo antes de ir a casa.
-Ya, ya...-dice Carlos sin creerme.
-Espera, ¿qué morena?-pregunta Miryam.
-¡Hale! Yo me voy-les digo girándome y yendo hacia el pasillo para ir a mi camerino.
Oigo gritar a Carlos "¡Pero no te enfades!", pero no le hago caso y sigo mi camino. La verdad es que tiene razón: quiero ver a Mónica antes de que se vaya. La he notado diferente a otras veces. No es que la conozca en profundidad, pero he notado algo raro en su actitud. Y como me ha dicho que se va a casa, quiero despedirme antes de que se vaya. De modo que me voy a dar toda la prisa que pueda.
Enseguida viene Carlos a cambiarse.
-No te habrás enfadado, ¿verdad?-Carlos.
-No, tranquilo. Sólo quiero despedirme de Mónica antes de que se vaya. Pero nos vamos a tomar algo tú, yo y... ¿tal vez Carol?-le pregunto con picardía y una sonrisa.
-Ah no sé yo si podrá...-me dice nervioso.
De modo que Mónica tenía razón en sus sospechas. Puede que no estén juntos, pero hay algo entre ellos. Es nombrar el tema y se ponen nerviosos y vergonzosos. Reprimo una risa y le espero mientras se cambia. Una vez hemos acabado, vamos a dejar los trajes a vestuario. Después vamos a la puerta principal a esperar a las chicas. Carlos me pregunta por Mónica, si me he lanzado ya. Asiento afirmativamente con la cabeza. Se le ve emocionado.
-¿Y te lo siguió?-Carlos.
-Pues... la verdad es que no...-Àngel.
-¿Qué le hiciste?-me pregunta serio.
-¿Yo? Yo nada... Creo que no soy su tipo. Ella es una mujer casada y no va a dejar a su familia por mí. Aunque he de reconocer que con su hijo me llevo genial-Àngel.
-A lo mejor tiene un cacao en la cabeza... Déjala un tiempo para pensar-me aconseja mi compañero.
Tras un rato más esperando, vemos aparecer a Carolina. Pero me doy cuenta que viene sola. Enseguida le pregunto por ella.
-Se ha tenido que ir. Pero no me ha dado ninguna explicación-Carolina.
Espero que esté bien. Carlos le pregunta a Carolina si se viene a tomar algo con nosotros 2 y ella accede. Vamos a una cafetería cercana. No dejo de darle vueltas al tema de Mónica. De repente me suena el móvil. Lo saco y veo que es ella. Nada más descolgar, la oigo llorar y me pregunta un:
-¿Puedes venir a casa, por favor?-Mónica.
-Enseguida voy. Pero, ¿qué ha pasado?-le pregunto preocupado.
-Cuando vengas, por favor...-me dice agitada.
-Vale, pero tranquilízate. Enseguida estoy allí-Àngel.
Tras decirle eso cuelga. Les digo a los presentes que me tengo que ir. Me preguntan que qué ha pasado.
-No lo sé. Por eso tengo que ir a averiguarlo-Àngel.
Insisto en dejar mi parte, pero ellos no me dejan. Vuelvo a guardarme el monedero y voy a por la moto al parking. Conduzco hasta su pueblo e intento acordarme de dónde está su casa. Tengo que preguntar un par de veces. Pero enseguida llego. Aparco la moto, me bajo y me acerco a la puerta. Llamo y enseguida me abre. Está hecha un mar de lágrimas y un manojo de nervios. La abrazo en cuanto la veo así, intentando tranquilizarla. Cuando está algo más tranquila, entramos cerrando la puerta. Vamos al salón, donde me pide que me siente. Me siento en el sofá y ella se sienta a mi lado.
-Se ha ido. Ha cogido sus cosas y se ha ido. No sé dónde está y Aitor tampoco-me dice Mónica.
-Pero, ¿por qué?-Àngel.
Ella me mira fijamente, como si meditase la respuesta que me va a dar.
-Lo de esta tarde no ha sido el tráfico. Se me ha hecho tarde porque he discutido con él-me confiesa.
La miro sin saber cómo reaccionar ni qué decirle.
-Me he atrevido a decírselo, pero no del todo porque me ha interrumpido. Perdóname-sigue ella.
Le doy vueltas a lo que me está diciendo. Le cojo de las manos.
-¿No tienes alguna idea de donde pueda estar? ¿O si tiene alguien de confianza?-Àngel.
Mónica niega.
-Yo sí-dice Aitor desde la puerta.

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