Relatado por Óscar
Empiezo a sacar la ropa del armario y a meterla en una maleta. Ya sospechaba yo que estos 2 se traían algo. Lo pude ver cuando llegué a casa después de haber estado con Edurne. Hablando de Edurne, necesito verla. Ahora mismo es la única en la que confío. Saco el móvil y busco su contacto. La llamo y espero a que me lo coja. Escucho su voz al descolgar.
-¿Podemos vernos?-Óscar.
-¿Óscar? ¿Pasa algo?-me pregunta preocupada.
-He discutido con Mónica...-dejo caer sin ánimo.
-Vente a casa y hablamos. Y luego tomamos algo-Edurne.
-Gracias, ahora nos vemos-Óscar.
-Adiós guapo-Edurne.
Tras despedirnos, cuelgo y sigo metiendo algunas cosas más. Después de estar con Edurne, me iré a un hotel. Pero no puedo estar en la casa con alguien que me ha estado engañando. A saber si no aprovechó cuando estuve en el hospital para... No quiero ni pensarlo. No sé qué habrá visto en él. No sé qué tiene él que no tenga yo. Tan enamorada que estaba de mí para que ahora me cambié. Como se suele decir, a la primera de cambio. Pero no me voy a arrastrar por ella. Si me quiere, que me lo demuestre. Y si no, esto se ha acabado. Voy a la ducha y allí me intento calmar. El agua cayendo por mi cuerpo me viene bien para liberar estrés. Salgo y voy a por la ropa para cambiarme. Cojo la ropa sucia y la echo al cesto. Después me acerco a la mesita de Mónica, donde sé que guarda los post it, y abro el primer cajón. Escribo unas pocas palabras y lo despego. Miro alrededor para decidir en qué lugar lo podré poner para que lo vea. Decido que sea en la puerta del armario. Al cambiarse de ropa, abrirá la puerta y lo tendrá que ver. Lo pego y la releo. Justo las palabras que quiero decirle. Cierro la maleta y bajo abajo para irme. Cojo la chaqueta, las llaves y el casco y salgo de casa.
En unos minutos llego a la casa de Edurne y toco al timbre. Tarda poco en abrirme y me dice que pase. Se extraña al ver la maleta, pero no dice nada. Y es algo que le agradezco.
-¿Quieres tomar algo?-Edurne.
-Una cerveza-Óscar.
-Enseguida-Edurne.
Ella se levanta y se marcha del salón. Me quedo mirando a mi alrededor. Todo está bien colocado y veo unas fotos en la repisa. Me acerco para observarlas. Son Edurne y su novio. También tiene con un perro, con su familia. Al poco rato vuelve.
-¿Te gustan las fotos?-Edurne.
Me giro y la veo parada en el marco de la puerta. Me dedica una sonrisa. Trae 2 botellines en las manos.
-Siéntate, si quieres-Edurne.
Me acerco al sofá y me siento. Al poco rato, ella se sienta a mi lado.
-¿Qué ha pasado? Antes me has preocupado-Edurne.
-Me ha engañado... Se ha buscado a otro-digo totalmente serio. Intento no explotar nuevamente. No con ella.
-¿La has pillado?-me pregunta preocupada.
-No, pero me ha dicho que ya no me quiere como antes-Óscar.
-Ya sabes que a mí me vas a tener siempre-me dice con una sonrisa. Esa sonrisa preciosa que tiene.
-Me he ido de casa. Ahora tendré que buscarme un hotel. Yo a esa casa no vuelvo-le digo antes de que me pregunte por lo de la maleta.
Edurne me mira. Me sigue mirando con una sonrisa. Y se lanza a besarme.
-Quédate conmigo, si quieres-me dice mordiéndose el labio inferior.
Relatado por Mónica Naranjo
Me llega un mensaje apenas he arrancado el coche. Al llegar a un semáforo, lo miro. Es de Laia y me pregunta que dónde estoy. Le escribo rápidamente que estoy de camino.
-"Ya hemos empezado"-Laia.
-"Diles que había trafico"-le pido a Laia escribiendo rápidamente.
Tengo que dejar el móvil, pues el semáforo se ha puesto verde. Y ni quiero tener un accidente ni quiero que me pongan una multa. Eso me atrasaría aún más. Llego a Gestmusic y voy al parking a dejar el coche. Me bajo y voy rápidamente al ascensor para subir. Llego tarde, lo sé. Pero le he avisado a Laia. Al poco rato, llego a la planta y me dirijo a la sala de reuniones. Toco 2 veces y abro la puerta.
-Perdón-digo al abrir la puerta y asomarme.
-Pasa, pasa-me dice Tinet con una sonrisa.
Entro y cierro la puerta a mi espalda. Mi vista se va hacia donde está Àngel. Él también me mira y me dedica una sonrisa. Supongo que estará pensando que no he cambiado. Me siento en el asiento que queda libre, al lado de Carolina, y escucho a Tinet. La reunión termina al poco rato. Es lo que tiene llegar tarde, que te pierdes una gran parte. Pero de lo básico me he enterado.
-¿Vienes a tomar algo, churri?-me dice Carolina recogiendo sus cosas.
-Claro, enseguida voy. Pero dame un momentito-le pido.
Ella asiente con una sonrisa y se va hacia la puerta. Me acerco a Àngel.
-¿Qué te ha pasado?-me pregunta nada más acercarme.
-El tráfico-le digo lo mismo que a Laia puesto que estamos aún en la sala y ella está cerca.
-¿Y por qué no saldrás antes? ¿Eh?-me dice con una sonrisa. Claramente sospecha que ese no es el motivo de mi retraso.
-Se lo he dicho miles de veces-interviene Laia.
Les fulmino con la mirada, pero al momento ya estoy sonriendo y riendo.
-La culpa es vuestra que me citáis a la hora que empieza la reunión. En México me citaban una hora antes y así llegaba puntual-les confieso entre risas.
-Ey, esa me la apunto-dice divertido Tinet.
Àngel y yo salimos de la sala, donde me está esperando Carolina.
-Luego tú y yo hablaremos, ¿eh?-me dice Àngel al ver a la rubia.
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