Relatado por Mónica Naranjo
Creo que empieza a gustarme más Àngel. Y no sólo como un compañero de trabajo o un amigo, sino como algo más. Está claro que lo de "mi niño" iba por Aitor, pero Àngel puede haberlo malentendido y ya no habla por el grupo. Estoy hablando con la churri por privado explicándole lo ocurrido, el por qué no he vuelto a la habitación con ella. Me aconseja que se lo aclare cuanto antes a Àngel para no hacerle daño. No quiero hacerle daño, pero me encanta que esté así por mí. Es algo complicado de comprender, pero soy así.
El móvil me vuelve a sonar y lo miro. Seguro que es la churri o del grupo que ha creado Carlos. Pero me sorprendo al ver quién es.
-"Hola chica guapa. Este es el número de Àngel Llàcer. Si quiere hablar con él, mande otro mensaje después de la señal... Piiii ;)"-Àngel.
Sonrío. Lo tonto que puede llegar a ser este hombre. Pero tiene esa chispa que necesito en mi vida.
-"Y si no quiero hablar con ese tal Àngel? jajaja"-Mónica.
-"La dejaré de molestar y no la escribiré nunca más, señorita"-Àngel.
-"No, eso no :( Pero... de qué quieres hablar?"-Mónica.
Escribiendo aparece en mi pantalla durante largo rato. Espero impaciente con una sonrisa tonta en la cara. Me abrazan por detrás y me sobresalto.
-¿Con quién hablas?-me pregunta Óscar con curiosidad.
-Nada, con la churri-le digo algo nerviosa. He bloqueado la pantalla en el momento justo.
-Uy qué misteriosa estás... pero bueno...-Óscar se encoge de hombros y vuelve al sofá.
No me creo que haya sido capaz de mentir a Óscar. ¡Y por Àngel! ¿Qué es esto que siento por él? ¿Cariño, amor, deseo? Sea lo que sea está trastocando mi vida totalmente. Desbloqueo de nuevo la pantalla al momento que llega un texto de Àngel. Lo voy leyendo sonriendo y me aventuro a escribir:
-"Cuándo y a dónde?"-Mónica.
No me creo que lo haya hecho, pero me apetece mucho. Creo que me puede venir hasta bien para decidirme. Y a Óscar y a Aitor no les vendrá mal quedarse solos un tiempo. Sólo hay que esperar que dice Tinet. Laia sé que me va a dejar, es amiga mía. Hay que currárselo un poco más con el jefe. Apenas hemos empezado y ya nos queremos escaquear. No creo que se lo tome muy bien que digamos.
Relatado por Àngel Llàcer
Me he armado de valor y al final he escrito a Mónica. La cara de tonto no me la quita nadie. Espero que nadie entre ahora mismo aquí porque me encuentro en las nubes. No me puedo creer que me trate tan bien y que haya accedido a mi plan. Pellizcadme porque esto debe ser un sueño. Aunque si es un sueño, no quisiera despertar. Le he ido escribiendo lo que me salía del corazón. Un texto largo lleno de sentimiento. Creo que no habrá problema en transcribíroslo a vosotros, pero que no se entere nadie más. El texto decía así:
Mónica Naranjo por ti me hago poeta para escribir los más bellos versos. Quisiera ser naranja para amanecer en tus labios y poder acariciarlos, sentirlos, saborearlos. No sé ni por qué estoy escribiendo esto, pero que sepas que eres la mujer que me ha llegado hasta lo hondo del corazón y del alma. Has sabido acariciarme el alma, que muestre mi lado tierno. Y todo eso es por ti. No me arrepiento de esto que siento.
Sé que estás casada y tienes un hijo, pero podríamos conocernos. Vamos a desconectar unos días. me ha aconsejado la rubia (Miryam) que me tome unos días de descanso. Sólo los quiero coger si me voy contigo. Tendría que hablarlo con Tinet y Laia a ver si me dejan. Pero, qué me dices? Te apuntas a mi escapada?
Puede que no sea el texto más bonito que le hayan escrito, pero la intención es lo que cuenta ¿no? Además que me ha preguntado que cuándo y a dónde. Eso es algo, ¿no? Dejadme pensar que sí. Me siento como un adolescente con la primera cita. Salvo que ni somos adolescentes, ni es nuestra primera cita. La primera cita se estropeó por no haberla esperado. Tuvo el accidente del que me arrepentiré toda la vida. Porque fue por mi culpa. Lo sé y nada me va a hacer cambiar de opinión. Pero me está dando una segunda oportunidad. O al menos eso parece. Tengo que aprovecharla bien.
Al de un rato, la puerta se abre cuando me dispongo a ir al despacho de Tinet. Hago el amago de levantarme, pero me vuelvo a sentar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario