martes, 30 de junio de 2015

Capítulo 27:Criticonas

Relatado por Àngel Llàcer


-No sé qué te habrá pasado con ella, pero tienes que solucionarlo. Que no afecte a tu trabajo-me aconseja Myriam mientras andamos por el pasillo.
-Sí... Pero es que me es imposible...-Àngel.
-Habla con Tinet y tómate unos días de descanso. Eso sí, luego vamos a hablar los 3 a ver qué hacemos... No puedo ocuparme de todo...-Myriam.
-Lo sé y te agradezco que me hagas el favor-Àngel.
Llegamos a la sala de reuniones y abro la puerta. Creo que quiere que me quede aquí a esperarles hasta que acaben el ensayo. Pero lo que haré será pensar en lo mejor para mí y, cuando tome una decisión, exponérsela a Tinet. Tal vez tenga razón la rubia y tomarme unos días me venga bien.
-Ahora avisaré a Arnau y en cuanto acabemos nuestros respectivos ensayos, venimos y lo hablamos los 3. Piensa en lo que te he dicho-Myriam.
Myriam sale y cierra la puerta tras de sí. Todo esto empezó por mi obsesión por Mónica. No debería haberme fijado en ella. ¿Pero cómo no fijarse en ella? Es prácticamente imposible. Lo tiene todo para que te deje atontado, deslumbrado y no quieras apartar los ojos de ella. Tiene una belleza inigualable. Me levanto y me acerco a la máquina de café. Me saco un cortado y vuelvo a la mesa. Tengo que poner en claro mis sentimientos y sentarme a hablar con Sylvia. Después de lo que me ha hecho, no puedo quererla. Pero también es verdad que me ayudó desde aquel fatídico día de la comida cancelada. Prácticamente le debo la vida. Pero mi vida ha sido una mentira estando engañado sobre lo de Mónica. Tal vez me debería haber dicho cómo y dónde estaba. No iba a influir nada. Tengo asumido que solo somos compañeros de trabajo. Ella está casada. ¿Qué parte no entiende Sylvia? ¿Por qué se pone así? Aún no tengo el número de Mónica. Estoy deseando tenerlo para hablar con ella en momentos como éste. Mi teléfono empieza a sonar, unos cuantos whatsapp me están llegando. Lo saco y miro que estoy en un grupo nuevo. Lo ha creado Carlos para los del jurado y los profesores. Como si viniese del cielo, voy a tener el teléfono de Mónica. Ahora sé que lo que pida, se me va a cumplir.
-Un chalet en la sierra...-murmuro en voz baja cruzando los dedos.
Enseguida abro un chat privado con Carlos para darle las gracias. No tendré nada más, pero con su número me conformo ahora mismo. En cuanto me entere cuál es, la agrego. Aún no ha hablado y no sé cuál de ellos es. De momento sólo han hablado Carlos y Carolina.
-"Gracias tío, te debo una"-Àngel.
-"Por? ;)"-Carlos.
-"Por crear el grupo"-Àngel.
Hombre, tampoco le voy a contar a la primera de cambio que es por Mónica. A saber lo que pensaría.
-"Anda exagerado! Y habla por el grupo, sé educado"-Carlos.
Sonrío y entro al grupo "Criticonas". Al leer el nombre del grupo me da un ataque de risa. Este Carlos es genial. Sólo a él se le podía ocurrir ese nombre. Saludo a los presentes del grupos y sonrío mirando al móvil. Lo que anhelaba y no me atrevía a pedir, lo tengo ante mí. Esto es como un regalo caído del cielo. Le debo una a Carlos que ya se lo pagaré. No sabe lo feliz que me ha hecho.
-"Bueno ahora que no están ni Myriam ni Arnau, qué opináis de ellos?"-Carlos.
-"Hombre Carlos... No me parece bien hablar de ellos si no están..."-Carolina.
-"Para inaugurar el grupo :)"-Carlos.
-"Como se enteren verás jajaja"-Àngel.
-"Y por cierto, tú qué haces aquí? No tenías ensayo?"-Carolina.
Me quedo sin saber qué decir. Es verdad que tendría que estar en el ensayo, pero no les quiero comentar nada de lo que me pasa con Sylvia. De momento que lo sepan sólo los que lo tengan que saber.
-"Este se ha escaqueado, como si no le conociera..."-Carlos.
Dejo el móvil en la mesa y veo que un número nuevo (a Carlos y a Carolina ya les he guardado) habla por el grupo. Me abalanzo sobre el teléfono. Debe ser ella.
-"Y esto? jajaja"-Mónica.
-"Churri, dónde estás? No has vuelto de dar esa vuelta..."-Carolina.
-"En casa, me ha venido a buscar mi niño..."-Mónica.
Al ver eso, salgo de whatsapp y bloqueo el móvil. No hace falta esos términos tan cariñosos delante de todo el mundo. Que se lo diga en su casa o donde quiera, vale, pero no delante de mí. Me duele. Vuelvo a desbloquear el móvil para guardar el número y abro el privado con ella. Me quedo mirando la pantalla sin saber si escribirla o no. ¿Qué hago?

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