Relatado por Àngel Llàcer
Me quedo pensando. Al cabo de un rato, miro a Myriam y a Arnau.
-Tenéis razón, debo hablar con ella cuando antes-Àngel.
La rubia me mira sonriendo al igual que Arnau. Pero éste último cambia su expresión al empezar a hablar.
-Si te hace algo, vamos a por ella-Arnau.
-Podemos hacer de sus ensayos un infierno-corrobora Myriam.
Les sonrío y me acerco a ellos para abrazarles. Son los mejores amigos que se pueda tener.
-Gracias chicos, sois muy grandes-digo algo emocionado.
-No me vayas a llorar, ¿eh? Y ve antes de que se vaya-me dice Myriam.
Me levanto y salgo de allí. Me dirijo a la sala de ensayos, la cual se encuentra cerrada. Tal vez haya vuelto al hotel. Camino por el pasillo hasta salir de Gestmusic. Creo que me acuerdo del número de habitación. Subo en el ascensor y me dirijo a la habitación de Sylvia. Al acercarme veo que está abierta. Qué raro... ¿Qué hará abierta? Entro y veo a Carolina en el suelo con sangre en la cara. Cojo el móvil y llamo.
-No te asustes, pero ven cuanto antes al hotel-le digo nervioso.
-¿Ángel? ¿Qué pasa?-me pregunta Mónica confundida.
-Es por Carolina...-Àngel.
-¿Le ha pasado algo?-pregunta Mónica empezando a ponerse nerviosa.
La escucho respirar agitadamente. La intento tranquilizar. Le digo que no se encuentra bien y cuelgo. Prefiero no decirle nada por teléfono, bastante nerviosa está ya. ¡Anda! No le he dicho dónde estamos. Le escribo un whatsapp disculpándome y le pongo el número de habitación. Me agacho junto a Carolina.
-Carolina, ¿qué ha pasado? ¿Quién te lo ha hecho?-Àngel.
Me mira con miedo. No se puede ni mover. Sea lo que sea lo que le haya pasado, está asustada. La hablo para intentar tranquilizarla y que esté distraída. Saco un pañuelo y le limpio la sangre con cuidado.
-¡Churri!-exclama Mónica al llegar con cara de espanto.
Me aparto dejando a Mónica sitio para que esté junto a ella.
-¿Has traído el coche?-le pregunto a Mónica.
-Sí, ahora me la llevo al hospital. Gracias por cuidarla-Mónica.
Me levanto y las miro. Ésta es la habitación de Sylvia, así que me hago una ligera idea de lo que ha pasado. Miro a Carolina como queriéndome disculpar. Mónica está de espaldas a mí y no me ve.
-Bueno... yo... me voy...-Àngel.
-Ven conmigo, por favor. Ahora no podría estar sola-me pide Mónica girándose para mirarme.
Relatado por Mónica Naranjo
En cuanto me ha nombrado a la churri, me ha faltado tiempo para salir de casa y coger el coche. He llegado en poco tiempo y he aparcado en el parking del hotel. He subido directamente en el ascensor. He avanzado rápidamente por el pasillo. En cuanto la he vistro en el suelo tirada, se me ha caído el alma al suelo. Àngel le estaba limpiando la cara. No sé si de lágrimas o de sangre. Pero no es tan malo como me parecía. Le pido suplicante a Àngel que me acompañe al hospital con Carol.
-¿Puedes andar, churri?-Mónica.
-No sé...-me dice débilmente.
Sin mediar palabra, Àngel la coge en brazos. me levanto y vamos hasta mi coche. Les abro la puerta trasera. Àngel la sienta y le pone el cinturón. Después se sienta a su lado. Monto por la puerta delante, la del piloto, e intento arrancar. No lo consigo y me voy poniendo cada vez más nerviosa.
-Tranquila, no va a tener nada. Te lo aseguro- me dice Àngel desde el asiento trasero.
Miro por el espejo y veo que sonríe. Consigo arrancar y pongo rumbo al hospital.
Llegamos y leo que pone hospital Central. Es el más cercano que tenemos. Paro frente a la puerta. Luego me encargaré de buscar sitio para el coche. Ahora la que importa es la churri. Bajo del coche y les abro la puerta. Carolina me agarra del brazo y me susurra:
-Lo sabe...
Tras decirlo, se pone a llorar. Miro a Àngel que nos mira sin comprender. Creo que yo sí la he entendido. Pido ayuda y sale un celador con una silla de ruedas. Ayudan a la rubia a sentarse y nos dicen que demos los datos.
-Voy a buscar sitio, ve dándolos tú por favor-le pido a Àngel.
-Claro, ve tranquila-me dice con una sonrisa adentrándose en el hospital. Vuelvo al coche y entro. Sylvia me buscaba a mí, no a Carol y al final lo ha terminado pagando la rubia. Arranco de nuevo el coche y voy al parking del hospital. ¡Joder! ¡No debí dejarla sola! Una lagrima de impotencia escapa de mi ojo.
Me encanta amore❤
ResponderEliminarGracias :))
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