Relatado por Sylvia Pantoja
Estoy en la cama junto a Àngel. Vuelvo a tenerlo para mí, sólo para mí. Sonrío mientras le acaricio el torso desnudo.
-Esto no está bien, Sylvia...-Àngel.
-¿Qué quieres decir, amor? Es algo normal entre 2 personas que se quieren...-Sylvia.
Àngel suspira y me mira. ¡Ah, ya entiendo! Sigue pensando en ella. Pero ahora no está, me he librado de ella para siempre.
-Es por Mónica, ¿verdad? ¡A saber si despierta del coma!-le suelto enfadada.
Àngel me mira sorprendido, abriendo mucho la boca.
-¿En coma? ¡Me dijiste muerta!-otras lágrimas empiezan a caer por su cara.
-Muerta, en coma... ¿Qué más da? Es prácticamente lo mismo...-le digo indiferente.
No se debería preocupar tanto por ella. Sólo es una compañera de trabajo que no le trata muy bien. Sin embargo yo le cuido y le trato como se merece. Hay una diferencia entre ella y yo. Àngel se levanta de la cama y se empieza a vestir.
-¿A dónde crees que vas?-le pregunto furiosa.
-¡Hemos terminado! No me vuelvas a llamar, a mandar mensajes o a besar-dice Àngel girándose para mirarme y escupirme las palabras a la cara.
-¡Tú a mí no me dejas!-Sylvia.
Me pongo de rodillas en la cama y rodeo su cuello con mi brazo.
-Sylvia... ¿Qué... haces...?-me dice apenas sin aire.
Cae hacia atrás. Me aparto de él y me pongo una bata y salgo de la habitación. Tras un rato, vuelvo con unas cuerdas. Le quito la ropa, dejándolo sólo con la ropa interior, y ato sus muñecas y sus tobillos a la cama. Salgo de la habitación y coloco el cartel de "no molestar" en el pomo. Van a tardar mucho en encontrarle. Si no es mío, no será de nadie más. Vuelvo a mi habitación y me meto a la ducha. Tras ducharme, salgo y abro el armario. Miro entre toda la ropa que he comprado. He comprado toda la que he podido. Bueno, más bien toda la que la tarjeta ha permitido.
Relatado por Carolina Cerezuela
Me suena el móvil. Mónica me lo acerca. Es mi marido
.Estoy a punto de embarcar, pero cuéntame qué ha pasado-Carlos Moyà.
-Mejor cuando vengas...-Carolina.
-¿Cómo estás?-Carlos M.
-Me duele todo...-miro a la churri, que sale de la habitación. En cuanto me aseguro que ha salido, me echo a llorar.-Cancela mi tarjeta, la cuenta... Me han robado la tarjeta.
-Pero tendría que retrasar mi viaje...-me dice no muy convencido.
-Tranquilo, está la churri conmigo-Carolina.
-Ya sé lo que voy a hacer, voy a llamar al banco y a ver si lo solucionan, ¿vale?-Carlos M.
-Vale, gracias cariño-Carolina.
-Nada amor, te dejo. Te quiero-Carlos M.
-Yo a ti más-Carolina.
Cuelgo y me quedo mirando el móvil un rato. No sé si podrá solucionar algo. Como le haya dado por gastar ya el dinero, no tiene nada que hacer. Vuelve a entrar Mónica y lo hace con Latre. Intento sonreír para que no se me note. Carlos se acerca a mí preocupado. Le ha debido contar la churri lo que me ha pasado.
-Churri, vete a descansar ahora que ha venido Carlos...-quiero quedarme a solas con Carlos para contarle lo que en realidad me ha pasado.
-¿Estás segura? Que no me importa quedarme-Mónica.
-Segura, ve anda-le dedico una sonrisa.
No muy convencida, se acerca a mí y me da un beso en la mejilla para despedirse. Se despide también de Carlos.
-Cuídala-le dice a Carlos antes de marcharse.
En cuanto nos quedamos solos, me desahogo. Suelto todo lo que llevo dentro. No quería preocupar a la churri y estaba fingiendo que nada pasaba, que estaba bien. Pero la realidad es otra: Sylvia me ha dado una paliza que me podía haber matado, me ha robado la tarjeta y me ha amenazado. Le cuento todo a Carlos. Me escucha atentamente.
-Hay que decírselo a Tinet y que haga algo...-Carlos Latre.
-No, porque sabrá que lo he contado e irá a por Carla. No puede hacerle nada... Prométeme que no vas a decir nada, por favor-Carlos me mira-Por favor, Carlos...-le pido entre lágrimas.
Relatado por Mónica Naranjo
Salgo del hospital y llamo a Àngel para saber dónde está. Se fue sin despedirse y tengo la necesidad de verle. Pero tiene el móvil apagado. Tal vez se haya ido al hotel o a su casa. Voy a probar suerte... Voy al parking y me dirijo a mi coche. Me monto en él y pongo rumbo al hotel donde nos quedamos cuando tenemos gala. Las galas acaban tan tarde que me voy al día siguiente a casa. Por no coger el coche tan tarde y por no dejar a la churri sola. A la churri la veo mal, más de lo que aparenta. Seguro que hay algo que no me cuenta. Pero le daré su tiempo para si quiere contármelo. No la voy a obligar. Aparco frente a la puerta y bajo. Mientras voy andando hacia la puerta del hotel, voy pensando en lo que significa para mí este hombre. ¿Estoy engañando a Óscar de pensamiento? Desde que conocí a Àngel no hay otra persona en mi cabeza que no sea él. Apenas pienso en Óscar, ya no disfruto de sus besos ni sus caricias. Pero estoy hecha un lío y me da miedo perderlo todo. Empujo la puerta y entro al hall del hotel.
-Menos mal que te encuentro-me dice Carolina Ferre acercándose a mí en cuanto me ve.
-¿Qué pasa?-le pregunto preocupada. No tiene buena cara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario