martes, 2 de febrero de 2016

Capítulo 57:Perdóname

Relatado por Óscar Tarruella


Me siento sobre la cama y pienso en lo que me ha dicho Mónica. Voy hacia el baño y allí me desprendo de la ropa. Abro el grifo y me pongo bajo el chorro. Me voy despejando en cuanto el agua va cayendo sobre mí. ¡Dios! ¿Qué he hecho? Me siento ahora mismo lo peor. Salgo y me enrollo una toalla alrededor de la cintura. Cojo ropa limpia y me empiezo a vestir. Cojo el móvil y hago una llamada, pero la persona no me lo coge. Al momento recibo un whatsapp.
-"No me llames más, he vuelto con mi novio".
-"¿Entonces qué he sido para ti?"-escribo furioso.
-"Me has ayudado mucho y te lo agradezco, pero los 2 sabemos que esto no iba a funcionar"
Se desconecta y miro la pantalla durante unos minutos. Parece que todo el mundo vaya en mi contra y encima trato así de mal a Mónica. Debo disculparme ahora mismo. Tiro el móvil sobre la cama y me levanto. Me acerco a mi mesilla de noche. Cojo papel y boli y me apoyo en la mesilla para escribir. Edurne sólo era algo pasajero y fue en una noche de locura. Pero a Mónica la quiero. La he hecho daño y no me lo puedo permitir. Edurne me ha usado para sus propios propósitos, así lo noto. Termino de escribir y la dejo sobre la mesilla. Voy al baño, coloco el tapón y empiezo a llenar la bañera. Me acerco a la mesilla de noche de Mónica y cojo su bote de pastillas. Vuelvo al baño antes de que se salga el agua y cierro el grifo. Abro la tapa y me lo tomo de un trago. Me introduzco lentamente en la bañera y me tumbo.


Relatado por Mónica Naranjo


Àngel se empeña en preguntarme qué me pasa, pero decido ignorar su pregunta y seguir cenando. Pongo una sonrisa falsa y sigo charlando con mi hijo. Él también está sorprendido de la actitud de su padre. No sé qué le pasa. Aunque a mí tampoco sé lo que me pasa. ¿Le sigo queriendo? ¿Ahora quiero a Àngel? Por supuesto que quiero a Óscar, es mi marido. A Àngel le acabo de conocer como quien dice. Pero siento algo en mi interior cada vez que veo a Àngel, que me hace sacar una sonrisilla. Realmente no sé lo que siento. Puede que sólo sea cariño y esa sonrisa sea porque se está convirtiendo en amigo mío. Lo puedo admitir: se ha convertido en mi amigo, además de compañero de trabajo. Lo que no entiendo es la actitud de Óscar con Àngel. ¿Acaso está celoso?
-¿No está tardando mucho papá?-me pregunta mi hijo preocupado.
-Se habrá echado a dormir...-intento quitarle importancia, pero en mi interior hay un nerviosismo, una preocupación por él.
Me levanto para llevar mi plato a la cocina y decido subir a la habitación para descubrir cómo está mi marido. Veo un folio y un boli que sobresalen de mi mesilla de noche. Me acerco, quito el boli y cojo el folio. Es la letra de Óscar.
Mi amor, mi todo.
Sé que últimamente he estado de lo más celoso y sobreprotector contigo. Eso es porque te quiero. Pero he cometido algo de lo que no me siento para nada orgulloso: me he acostado con Edurne. Fue una noche de locura en la que el alcohol hacía que no controlase mi cuerpo. Esta noche ha vuelto a pasar y te he hecho daño. Para que no vuelva a suceder, he decidido poner fin a mis días.
Te quiero. Perdóname
Corro rápidamente al baño donde veo a Óscar bajo el agua, en la bañera.
-¡Aitor!-llamo desesperadamente a mi hijo entre lágrimas.
Cojo a mi marido como puedo y le saco de la bañera. Me abrazo a él y sigo llorando. Mi hijo viene rápidamente en mi ayuda y al ver a su padre en ese estado, se echa a llorar también.
-Llama a un a ambulancia, por favor-le suplico entre lágrimas.
Mi hijo baja de nuevo, oigo cómo baja las escaleras. Apoyo la cabeza de mi marido entre mis piernas y le acaricio.

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