Relatado por Àngel Llàcer
Llego a la sala de reuniones y la abro. Por suerte está abierta y tendremos intimidad. Al poco rato, la puerta se vuelve a abrir. Me levanto para recibirle y nos damos un sincero abrazo.
-¿Estás bien? Me has preocupado por teléfono...-me dice Carlos.
Vuelvo a la silla donde estaba sentado antes, mientras le esperaba, y me siento. Espero hasta que hace lo mismo. Le miro e intento que los ojos no se me pongan vidriosos ni me tiemble la voz.
-La he dejado escapar, Carlos-Àngel.
-¿A qué te refieres? ¿A quién?-Carlos.
-A la mujer de mi vida, a la mujer que me hace sonreír y que por ella vivo y moriría-Àngel.
Sí, he sido gilipollas por haberme ido cuando más me necesitaba. Pero ahora necesitan estar en familia. Yo ahí no pinto nada. Da igual mis sentimientos. Sólo quiero que Mónica sea feliz y si para ello debo alejarme, lo hago. Me conformo con prestarle mi apoyo cuando lo necesite. Pero son una familia feliz que no voy a ser yo quien la destroce. Su hijo Aitor es majísimo, ha salido a la madre. Y Óscar... es completamente normal como ha reaccionado. Si yo llegase a casa y viese a mi mujer con otro, también me pondría celoso. Miro a Carlos que me mira sin entender nada. De hecho nadie sabe lo que siento por Mónica.
-¿Y quién es esa mujer que te ha robado el corazón y la razón?-me pregunta Carlos.
Debo contárselo. Es muy buen amigo mío. Pero no sé cómo va a reaccionar. Supongo que pensará que estoy loco. Me sigue mirando para que le cuente. Cojo aire y le echo valor.
-Mónica...-Àngel.
-¿Ella está bien?-Carlos.
-No, que es ella la mujer de la que me he enamorado-Àngel.
Me mira con el ceño fruncido y con incertidumbre en el rostro. Debe pensar que estoy loco, lo sabía.
-Pero Àngel... está casada... Y su marido es su manager también...-Carlos.
-Lo sé... pero no puedo evitar lo que siento por ella...-Àngel.
-¿Y ella lo sabe?-Carlos.
-Bastante si llegamos a ser amigos... Tal y como empezamos...-Àngel.
Carlos suspira y se levanta. Se acerca a mí y me levanto yo también. Nos damos otro abrazo y me dice de ir a tomar algo. No me apetece mucho la verdad, pero él insiste a lo que no me puedo negar. Salimos de la sala y nos dirigimos a la puerta para salir también de Gestmusic. Me propone ir al centro para alejarnos de nuestra zona de trabajo. Acepto y me acerco a mi moto. Le propongo de ir en moto y le paso un casco. Me subo a la moto, me pongo el casco también y arranco. En cuestión de minutos llegamos al centro y aparco la moto. Carlos es quien me guía hasta una cafetería cercana. Creo que voy tan absorto en mis propios pensamientos, que no sé ni por donde voy. Nos acercamos a la barra y pedimos 2 cervezas. Vamos a una mesa a sentarnos.
-¿Y qué vas a hacer? Se lo tienes que decir-me dice Carlos una vez hemos tomado asiento.
-No sé, Carlos. No tengo ni idea cómo hacerlo... Yo no quiero romper una familia. He conocido a su hijo y es encantador-Àngel.
-¿Cómo que has conocido a su hijo?-Carlos me pide que le cuente lo que ha pasado, por qué conozco al hijo de Mónica. Y de momento nada más. No le he dicho que también he conocido a Óscar.
Le digo la versión de la mañana, que nos lo hemos encontrado cuando se iba a clase por Barcelona. Tampoco tiene que saberlo todo, ¿no?
Relatado por Mónica Naranjo
Tal y como pronosticó el médico, Óscar se empieza a mover hasta que abre sus ojos. Cuando le veo despierto, me acerco a él rápidamente con una sonrisa en los labios y lágrimas en los ojos. La satisfacción de que está bien y no le ha pasado es muy grande. Si le hubiese pasado algo, no me lo hubiese perdonado. Viviría con la culpa de que Óscar lo ha hecho por verme con Àngel. Aunque yo le he visto con Edurne. La verdad estamos empatados.
-Ahora aviso al médico-Mónica.
Óscar asiente y salgo de la cortina pidiendo un médico. Se acerca una enfermera y le digo que ya ha desertado. Sale y vuelve al rato con un médico. Me hacen esperar fuera mientras le miran. De modo que me dirijo a la sala de espera para estar con mi hijo y con Àngel. Pero al llegar a la sala, veo sólo a Aitor. Me acerco a él extrañada.
-¿Y Àngel?-Mónica.
-Se ha ido-Aitor.
-Bueno...-no puedo negar que me ha dado pena que se fuese. Le quería agradecer todo lo que ha hecho por mí.
-¿Y papá?^¿Cómo sigue?-me pregunta mi hijo.
-Ha despertado ya. Ahora le están mirando-Mónica.
-¿De verdad?-me mira con ojos como platos sin podérselo creer. Aitor me abraza y se lo sigo con cariño. Me gusta verle así de feliz. Nos ha dado un buen susto.
¿Qué le ha podido pasar? ¿Qué se le habrá pasado por la cabeza para hacerlo? Pero en esta vida hay que luchar y ser valiente. Sino no se consigue nada. Ya viví esto con mi hermano y creía que se me iba el amor de mi vida también. Lo he pasado muy mal durante estas horas que ha estado inconsciente. Quiero a Óscar, pero también quiero a Àngel. Ahora mismo estoy entre 2 amores. Son amores distintos que me hacen sentir de forma distinta. Aitor se separa de mí y me mira a los ojos.
-¿Y qué vas a hacer ahora?-me pregunta de repente.
-¿A qué te refieres?-le pregunto confundida.
-A si vas a aclarar las cosas con papá y Àngel-Aitor.
Le miro con la mirada perdida. Se ha dado cuenta de todo. Qué listo es el jodío. Yo no sé ni qué hacer y él ya me ha dado una posibilidad. Tengo que aclarar las cosas con los 2. Pero antes tengo que poner en orden mis sentimientos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario