martes, 23 de agosto de 2016
Capítulo 81:Bienvenida
Relatado por Àngel Llàcer
Después de un rato de protesta, se queda dormida. No hay cosa que me haga más feliz que verla dormir. Ojalá pudiese verla así todos los días. Sí, estoy diciendo de que vivamos juntos. Sé que es muy precipitado, que apenas estoy currándome algo para que esto vaya a alguna parte. Pero viéndola de esta forma, me dan ganas de compartir mis mañanas con ella. Bueno, y también mis noches. Debe ser precioso estar en la misma cama que ella y verla dormir, acurrucarnos para estar calentitos en invierno o pelearnos por la manta. Que por lo poco que la voy conociendo, me acabaría ganando ella y yo dormiría desarropado. Miro por la ventana el paisaje. No os voy a decir nada de momento. Quiero que viváis con ella la sorpresa. Sólo os puedo decir que no vamos muy lejos y vamos en tren. Teniendo en cuenta que salimos de Barcelona... podéis hacer vuestras insinuaciones. Cojo el móvil y le hago una foto. La guardo con el titulo de "mi princesa". Abro el whatsapp y voy al chat con Latre.
-"Primera parte del plan completada. Ya vamos en el tren"-Àngel.
-"Se ha quejado o algo?"-Carlos.
-"Como una niña jajaja"-Àngel.
-"Jajajaja te va a matar en cuanto le quites la venda, yo solo aviso"-Carlos.
-"Si le va a gustar... o al menos eso espero... :S"-Àngel.
-"Seguro que le encanta, tú tranquilo. Ya me irás contando no?"-Carlos.
-"Bueno, eso mejor a la vuelta...*emoticono sexy*"-Àngel.
-"Menudo estás tú hecho jajaja"-Carlos.
-"Ya me conoces jajaja"-Àngel.
-"Por eso lo digo jajaja"-Carlos.
Seguimos hablando un poco más. La verdad es que el tiempo se me hace corto así entretenido. Tampoco quiero tener a Mónica porque sino va a estar protestando y preguntando que a donde vamos. Lo típico de los niños en el coche "¿falta mucho?". Eso me encanta de ella: que es madura, pero a la vez tiene esa parte infantil. Está ilusionada e intrigada y a la vez me quiere matar. Jajaja, me hace gracia la situación la verdad. Pero cuando vea a donde vamos, no creo que me vaya a querer matar. Espero que le guste. Vamos llegando. Ya me va gustando el paisaje. Le doy un toquecito a Mónica que se despierta sobresaltada.
-¿Qué? ¿Qué pasa?-Mónica.
Me acerco con cuidado a su oreja y le quito un tapón. Después voy a la otra y hago lo mismo.
-Que ya hemos llegado-Àngel.
-¿Y ya puedo verlo?-me pregunta con emoción.
-Em... pues... sólo hemos llegado a la estación. Aún tenemos que llegar al sitio...-le digo con una sonrisa, la cual ella no ve. Me lo estoy pasando muy bien viéndola "sufrir" así.
-¿No pretenderás que baje así, verdad? Del autobús, tren o lo que coño sea esto-Mónica.
Me empiezo a reír sin remedio.
-A ver si la venda te la voy a tener que poner en la boca en vez de en los ojos...-le insinúo.
-Pues mejor sería...-me dice en voz baja. Es como si no quisiera que lo he escuchase, pero lo he oído. O a lo mejor sí quería que lo oyese. La voy a vacilar un poco.
-¿Cómo has dicho? Es que esta presión me tapa los oídos...-Àngel.
-¿Pero no decías que estábamos en una estación y que habíamos llegado? Me estás liando, Àngel-se empieza a desesperar.
Me estoy riendo por dentro y disfruto de este momento. Aunque sea la última parada, hay que bajar ya. Así que decido que le voy a quitar la venda de los ojos.
-Te voy a quitar la venda, ¿vale?-Àngel.
Relatado por Mónica Naranjo
-Vale-asiento sonriendo.
Aunque en mi interior estoy pensando "por fin". Por fin voy a saber dónde me ha traído este hombre. Noto que el nudo va aflojándose y me quita el pañuelo. Abro los ojos, que tienen que acostumbrarse a la luz. Àngel me dice que vayamos ya, que bajemos que somos los últimos.
-¿Encima vienes con prisas? Ya te vale, bonito-Mónica.
Le amenazo con la mano como si le fuese a dar una colleja. Coge mi maleta y otra, debe ser la suya. ¿En qué momento la ha cogido? Esto de estar privada de la vista, me ha hecho perder bastantes cosas.
-Ya llevo yo mi maleta, anda-le pido alargando la mano.
-Tranquila, que ya puedo yo-me dice de espaldas a mí tirando de las 2 maletas.
-Mira que eres cabezota, ¿eh?-Mónica.
-Bah, bah-Àngel.
Bajamos del tren y me mete prisa para salir de allí. Intento mirar el nombre, pero tengo que correr para que no se me escape. Así que ni idea dónde estamos. En la puerta nos espera un coche y un hombre le entrega las llaves a Àngel. Le ayuda a meter las maletas en el maletero y le desea buen viaje y feliz estancia. Me abre la puerta del copiloto y vuelve a sacar la venda.
-Otra vez no...-me empiezo a quejar.
-Lo siento, cariño. Pero así te gustará más... O eso creo-Àngel.
-Venga...-accedo a regañadientes.
Me deja que me ponga el cinturón y una vez se cerciora que está abrochado, me pone de nuevo la venda. Qué cruz con la venda. Voy a odiar este tipo de cosas al final. Oigo que Àngel se sienta a mi lado y cierra la puerta.
-Bueno, pues allá vamos-Àngel.
-Ya puede estar bien o sino te mato-le aviso con el dedo amenazante. Giro la cabeza en la dirección en la que creo que está para amenazarle.
Se empieza a reír y me acaricia la mejilla.
-Merecerá la pena, te lo aseguro-Àngel.
-Más te vale-Mónica.
-Jajaja que sí. ¿Ponemos música?-Àngel.
-Como quieras-Mónica.
Espero un instante y la música empieza a sonar. La melodía del comienzo me empieza a sonar y empiezo a escuchar unos susurros. Mis propios susurros.
-No, por favor. Mi música no...-Mónica.
Àngel baja el volumen.
-¿Decías?-Àngel.
-Que pongas otra música, por favor. Bastante tengo con escucharla cuando grabo-Mónica.
-¿No te gusta?-me pregunta Àngel sorprendido.
-Sí, pero... prefiero otra cosa-Mónica.
Àngel quita la canción "Desátame" y se oye el radial buscando música. A ver si así descubro, también, por donde hemos venido. Pero nada, no hablan. Al final me conformo y disfruto con la música. Tras un rato, la música se detiene y el motor también.
-Espera, ¿eh?-me dice Àngel.
Asiento en silencio y espero hasta que venga a quitármelo. Ay , qué ganas por Dios. Mi puerta se abre y noto el peso de Àngel encima de mí. Se oye el click del cinturón. Me coge de la cintura y me deja en el suelo al instante.
-¿Preparada?-Àngel.
-Sí-digo con una sonrisa emocionada.
-¿Lista?-sigue preguntando.
-¿Vamos a echar una carrera o qué?-le pregunto impaciente.
-Cierra los ojos...-Àngel me va desatando el nudo-No los abras, ¿eh? No hagas trampas.
-Que no, pesado-Mónica.
Me quita la venda del todo y yo mantengo mis ojos cerrados. Àngel me da permiso para abrirlos y eso hago. Miro frente a mí. El paisaje es precioso. Delante de mí está todo blanco, toda la nieve está a mi alrededor. Miro mis pies que también la están pisando. Me giro sobre mí y veo una casita de madera.
-¿Y esto?-pregunto con lágrimas en los ojos.
Àngel me mira sonriente.
-Mónica, bienvenida a los Pirineos-Àngel.
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